martes, 3 de noviembre de 2015

REVISTA LOBBY


REVISTA LOBBY
Año XXVII, 5 al 11 de noviembre, 2015
LA NOTA DE LA SEMANA: ¿Qué hay de nuevo, viejo?
MIS APUNTES: El “Jote” alrededor del mundo
NOVEDADES: Diez diferentes formas de tomar café en el mundo
CRÓNICAS CON HISTORIA: El calugón Pelayo

LA NOTA DE LA SEMANA


¿QUÉ HAY DE NUEVO, VIEJO?

A pesar que los fundamentalistas –que hay en todas partes y en todas las actividades- reniegan la nueva cocina, me atrevo a justificarla e incluso alabarla. Chile no está ajeno a los cambios y en la actualidad podemos encontrar ejemplos de lo mejor que se elabora en el mundo. Una neo - gastronomía que llegó para quedarse y encantar a un público ávido de nuevas técnicas y originales productos.

¿Mis razones?
Varias.

Hace tiempo que conocemos –entre otros- los espesantes, clarificantes, emulsionantes y estabilizantes. Lo que pasa es que eran ocupados por la industria alimentaria para muchos de sus productos (la mayonesa es uno de los ejemplos más típicos). Sin embargo, cuando los cocineros decidieron ocupar estas sustancias comenzó una nueva era en los grandes comedores. A nuestro país llegaron de la mano de Alan Kallens, quien se había deslumbrado con Ferrán Adrià durante una pasantía. Él guió nuestros primeros pasos por la cocina deconstructiva, donde todo tenía sabor y nada parecía ser lo que era. Una técnica más físico-química que no prendió pero que permitió comprender que la cocina tenía todo un futuro por delante.

Pero no sólo eran birlibirloques químicos. En esa época comenzaba un interés por tener productos novedosos en los restaurantes. Lemon grass, hojas de mostaza, albahaca de diferentes aromas y sabores, aceites especiales y todo un mundo vegetal y animal que comenzó a ser parte diaria de los insumos de los restaurantes. Llegaba la época donde los productos eran importantes y cada comedor se vanagloriaba de tener exclusividades en su carta. La cocina cambió. Ya no era el bistec con arroz… la carne tenía apellido (angus, wagyu, aberdeen) y el arroz también (basmati, integral, tailandés). De ahí uno de los principales cambios en las cartas de los restaurantes. Ni hablar de los pescados, ya que poco a poco logramos conocer y convencernos de que hay mucho más allá que un congrio, una corvina o un salmón. La merluza austral, el mero, blanquillo, la vieja y el bilagay son algunos ejemplos. Y eso se agradece.

Muchos aciertos y pocas frustraciones. Ya no se arrisca la nariz ante un trozo de ternera y sobre ella queso gorgonzola derretido y pistachos. No. Es una mezcla brillante tanto como comer un cebiche de camarones crudos. Hemos aprendido a degustar de todo y eso ha hecho importante la comida que podemos tener en los restaurantes hoy en día.

Los puristas tratan a los nuevos chefs de “gaznápiros” ya que se atreven a ofrecer novedades y técnicas que van más allá de la cocina de la abuela o las mil veces repetidas recetas de la “tía fulanita”. Me atrevo a decir que la renovación de la cocina en el país es uno de los grandes avances que hemos disfrutado este último tiempo (incluyendo en esta renovación el arribo de las cocinas exóticas orientales). Y felicito a los que se atrevieron a cambiar las arraigadas costumbres nacionales. Los tenedores comunes continúan teniendo cuatro puntas –aunque hay de tres y de dos, pero lo que uno pincha con ellos es notoriamente diferente. Y sabroso.

La próxima vez que visite un restaurante, déjese llevar por el instinto y no caiga pidiendo lo mismo de siempre. Eso podrá comerlo cuantas veces quiera. Experimente y busque novedades. Para eso están los buenos cocineros. Para superar nuestras expectativas y probar nuevas cosas. Sólo así podremos ayudar al crecimiento de la gastronomía en el país y no llenarnos de sangucherías y pizzerías, que últimamente han aparecido como una plaga y que no siempre dejan una sonrisa en el consumidor  (Juantonio Eymin)

MIS APUNTES


EL “JOTE” ALREDEDOR DEL MUNDO

Vino con Coca Cola… o una bebida cola con vino. Nuestro famoso jote. Hace un tiempo pensaba que era típico de nuestra juventud, sin embargo entre averiguaciones y averiguaciones… y ante mi sorpresa, nuestro jote es universal.

Coca Cola o Pepsi  - u otra bebida cola de bajo costo-, vino tinto de garrafa, de chimbombo o en tetra es la receta. Mitad y mitad, cuentan. En España recibe el nombre de calimocho, y es típico de los “botellones” esas concentraciones callejeras donde la juventud se reúne para beber alcohol. Ellos, más snobs en materia de alcoholes, lo “aliñan” con un chorrito de licor dulce, ya sea mora o kiwi.

La palabra calimocho es realmente una adaptación al español del término vasco kalimotxo. Allí, en el País Vasco, surgió la bebida en el año 1972, cuando dos miembros de la cuadrilla Antxarrak -apodados Kalimero y Motxo- decidieron usar coca cola para camuflar el sabor de un vino picado que habían comprado para vender en una txosna -caseta con barra de bar-, en las fiestas del Puerto Viejo de Algorta.

El calimocho es también conocido en algunas partes de España como mochete o tincola. En Uruguay le llaman vino cortado, en Brasil se conoce como diésel, en Mozambique es un catembe, los argentinos lo conocen como bardal e incluso en Rumania es el carcalete.

¿Globalización? No lo creo, ya que estas costumbres, sin ser ancestrales, vienen de los viejos tiempos. Es posible que se deba a la calidad del vino en es esos años. En el fondo había que arreglarlo de alguna manera. Así nació la costumbre de los vinos con frutas y nuestro popular jote, que de propio o típico no tiene nada. En cualquier país del mundo donde exista vino y alguna bebida cola, tenga por seguro que nuestro típico jote tendrá un nombre propio y una larga existencia. (Juantonio Eymin)

NOVEDADES


EL CAFÉ EN EL MUNDO

Con leche, solo, cortado, amargo, espresso, cappuccino, con mucho, mucho azúcar… Hay muchas formas de tomar café y no todas dependen de las preferencias personales, sino del lugar del mundo donde nos encontremos.
El café no es solo una bebida, es un estilo de vida global. Prueba de ello es la primera celebración oficial del Día Mundial del Café que se celebró el 1 de octubre, y el primer Foro Mundial del Café que se realizó en Milán, dos iniciativas impulsadas por la International Coffee Organization (ICO), que tienen como objetivo homenajear a los amantes de una de las bebidas más universales.

Sin embargo, esta universalidad cuenta también con características locales que sirven para enriquecer las experiencias del viajero. Por ello, la marca de café frío listo para tomar Kaiku Caffè Latte ha querido recoger 10 diferentes formas de tomar café en todo el mundo, un verdadero mapamundi del café.

 

Italia.
El país con el mayor número de cafeterías del mundo hace honor a su carácter con su mítico café: el espresso, una fuerte concentración de café servida en pequeñas tazas. La tradición cafetera de Italia no termina ahí: es allí donde nacen otras especialidades como el cappuccino.

 

Francia.
‘Bonjour, un café au lait, s’il vous plaît’ es la frase que más puertas abre en los cafés franceses. El café au lait es la especialidad más significativa dentro del país vecino: una parte de café espresso y una parte de leche espumosa se convierten en la contrapartida obligatoria de los archiconocidos croissants parisinos.

 
España.
En España el café es tan importante como las cañas después de trabajar, y por ello la cultura cafetera tiene múltiples manifestaciones: desde el tradicional café con leche hasta el cortado, pasando por la versión dulce de origen valenciano, el café bombón, con mitad de leche condensada. El carácter extrovertido y el clima mediterráneo favorecen también el consumo de café al exterior: el café con hielo y el café frío listo para tomar son alternativas en alza.

 

Estados Unidos.
Es otro país en el que el café ready to go es parte inseparable de la cultura, eso sí, en tazas de gran capacidad, llegando al de litro. El café se toma en movimiento, con mucho azúcar —e incluso siropes de sabor— y poca intensidad.

 

México.
El café de Olla mexicano se prepara con canela en polvo, se endulza con piloncillo (azúcar moreno sin refinar) y se decora con una rama de canela: una alternativa más exótica y con sabor distintivo.

 

Brasil.
Este país produce el 40% del café de todo el mundo, y tienen su propia versión: el cafezinho, un café muy intenso y puramente brasileño acompañado de mucho azúcar.

 

Etiopía.
En el lugar donde nació el café, las variedades que triunfan tienen en común una característica: al café se le añaden especias como canela o  cardamomo, y colofones dulces como miel o incluso mantequilla.

 

Turquía.
El proverbio tradicional turco, ‘tan negro como el infierno, tan fuerte como la muerte, y tan dulce como el amor’ no es una adivinanza: es una receta para preparar café. Intenso, solo y con azúcar al gusto: así es el contenido de las coffee cups que podemos encontrar en Estambul.

 

China.
Entre los rascacielos de Hong Kong triunfa el YuangYang, con tintes de la tradición tanto cafetera como tetera del sudeste asiático, un todo en uno de café espresso mezclado con té con leche al estilo hongkonés.

 

Australia y Nueva Zelanda.
El Flat White es la variedad de café que triunfa en Oceanía desde su invención en los años 80. La alternativa australiana al cappuccino consiste en café mezclado con leche calentada al vapor. La proporción de café y leche se asemeja a la del café cortado, pero se sirve en una taza más grande.

CRÓNICAS CON HISTORIA


EL CALUGÓN "PELAYO"

Los  calugones "Pelayo" cumplen cerca de cuarenta años en el mercado chileno, y siempre en el mismo ámbito de venta: kioscos, locales de barrio y vendedores de golosinas en el transporte público.
No conozco un producto más popular y que haya sobrevivido por tanto tiempo en esta clase de oferta "de calle", salvo quizás los caramelos "1/2 hora", aunque estos se redujeron considerablemente de la venta en la locomoción colectiva hace tiempo, casi desapareciendo de ese ámbito en particular.

Aunque su creador comenzó a vender las primeras calugas de su factura casi 15 años antes, "Pelayo" es un símbolo especialmente asociado a los años ochenta; niñez, adolescencia o juventud de al menos dos generaciones. Eran los tiempos cuando competía en la venta de los microbuses con otros productos como los biscochos "Merendina", "Milonga" y "Rayitas", además de los primeros bombones "Privilegio" que aparecieron para el público masivo.
El calugón, sin embargo, tenía la ventaja de que duraba largo tiempo mientras era chupeteado durante el largo viaje en micro, además de que en aquellos primeros años era mucho más grande que ahora; calculo que casi el doble, a menos que las proporciones de mi boca infantil me engañen. Primero se vendía a $5 (dos por 10); más tarde, el precio fue subido a $10. Quién no recuerda ese típico grito del vendedor santiaguino: "¡Calugón Pelayo a 10, a 10 el calugón!". Creo que con ese valor lo sorprendió la llegada de los años noventa. Actualmente, se ofrecen entre tres y cuatro unidades por $100.

La empresa chilena Alimentos Pelayo Monroy S.A., con sede en la comuna de La Granja, literalmente se coronó con este producto. Su nombre es el mismo que ostenta desde la pila bautismal su fundador y su logotipo era una corona. Y no es gratuito que el señor Pelayo haya aspirado desde temprano a ser rey de este rubro, entonces. Además, lleva el nombre del primer soberano del Reino de Asturias, el Rey Pelagius, así que su destino monárquico estaba trazado desde el principio del eterno retorno histórico, para su fortuna.
El origen de la firma está en el Santiago de los años sesenta, cuando el modesto taller familiar comienza a producir calugas artesanales que vendía personalmente don Pelayo. Sin embargo, el dueño experimentó con varias fórmulas posteriores hasta llegar a una óptima en la década siguiente, para producir el masticable a base de caramelo y nueces, además de ingredientes que formaban parte del secreto del éxito. Con esta receta y un tamaño generoso para la golosina, su golpe en el mercado fue extraordinario.

La demanda del calugón llegó a ser tanta que la empresa debió proveerse de nuevas maquinarias. Su primer equipo automático, que lo había sacado de su condición de taller artesanal e industrializó por primera vez su línea de productos, fue adquirido en 1978, según la página web de la compañía. Sin embargo, como la acogida del novedoso producto se fue ampliando progresivamente en la década siguiente, debió incorporar nuevos y mejores equipos. Así, la producción de la empresa se concentró especialmente en el famoso calugón, aunque no por ello dejó de diversificar sus productos. Es por esta razón que la caluga con la fórmula antigua es conocida como el calugón clásico, existiendo otros posteriores a base de almendras, maní, pasas al ron, crema y coco.

A pesar de la feroz competencia de productos vendidos en el comercio callejero de los años noventa, el calugón pasó la prueba del cambio de milenio y mantiene hasta ahora el reinado en su nicho específico de mercado. La verdad es que nadie ha osado competir con este caramelo masticable en base a algún producto similar, pues "Pelayo" no tiene parangón en el comercio.
Las calugas son caramelos profundamente ligados a la tradición chilena. Hasta el más famoso de nuestros hombres de circo llevaba su nombre: Abraham Lillo Machuca, alias el inmortal Tony Caluga. Los niños chilenos de antaño, además, se desafiaban a pelear con un extraño juego de duelo: el Caluga y Menta (y no "Caluga o Menta", como se tituló un largometraje chileno de 1990, aludiendo equivocadamente el nombre del juego). De hecho, la Real Academia Española reconoce la palabra "caluga" asociado como de origen chileno, y significa: "Caramelo blando de forma rectangular". Entonces, el calugón "Pelayo" sería dos veces chileno: tanto en su naturaleza de golosina "caluga" como en su indiscutible popularidad en nuestro pueblo.

El año 2006, la empresa Alimentos Pelayo Monroy S.A. vendió su producto estrella al grupo comercial mayorista Club del Almacenero Alvi. Actualmente, no sólo se produce el calugón que le diera fama, sino también otras golosinas como gomitas, calugas de dulce, turrón de maní, calugas bañadas en chocolate, toffees, alfajores, grajeados, calugas de leche y algunos refrescos, entre otros.
Sin embargo, su nombre ha quedado inmortalizado en la cultura popular chilena como el famoso calugón "Pelayo" que endulza nuestros viajes por la ciudad desde hace tres décadas. Sacar a $50 ó $100, siempre será de las golosinas favoritas de miles de chilenos. (Urbatorium)

martes, 27 de octubre de 2015

REVISTA LOBBY


REVISTA LOBBY Año XXVII
 29 de octubre al 4 de noviembre, 2015
LA NOTA DE LA SEMANA: Cuatro chefs y cuatro comedores hoteleros
MIS APUNTES: Una decena de postres para paladares dulces
NOVEDADES: Diez raros monumentos gastronómicos
RESTAURANTES CON HISTORIA: Restaurante Santiago: el más famoso del país
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica
 

LA NOTA DE LA SEMANA


 
CUATRO CHEFS
Y CUATRO COMEDORES HOTELEROS

Por primera vez, y con el fin de dar a conocer los sabores y colores de nuestra tierra, 4 chefs y 4 hoteles se unen en una nueva experiencia gastronómica.
La variedad de productos que ofrece nuestro país es ilimitada y su uso en la gastronomía posee una versatilidad enorme. Es por eso que los chefs Luis Cruzat (Latin Grill) de Santiago Marriott Hotel; Mariano Bambaci (Catae) de Renaissance Santiago Hotel; Marco Rivas (Estró) de The Ritz-Carlton, Santiago y Gastón Silva (The Bistro) de Courtyard Santiago Las Condes, se reunirán, cada semana de noviembre, para crear 4 cenas de 6 tiempos, una en cada hotel, de tal forma que el público pueda degustar platos únicos, viviendo una experiencia culinaria inolvidable.

Cada Menú, en el cual participarán los 4 reconocidos chefs, está pensado en generar un recorrido por Chile,  mediante el uso de ingredientes frescos, que inviten a reconocer y descubrir las distintas zonas de nuestro país y tiene un costo de $35.000 (todo incluido).
El equipo de chefs estará presente en las 4 cenas, presentando sus platos y con el objeto de lograr una propuesta, por una parte, unificada bajo el umbral de los elementos chilenos de su cocina y por otra, diferenciada por el estilo particular de cada uno.

Latin Grill. Santiago Marriott Hotel. Av Presidente Kennedy 5741, Las Condes

5 de Noviembre /20:00 hrs. Reservas al: 2 24262022

Catae. Renaissance Santiago Hotel, Avenida Kennedy 4700, Las Condes
12 de Noviembre /20:00 hrs. Reservas al: 2 26788871

Estró. The Ritz-Carlton, Santiago. El Alcalde 15, Las Condes
18 de Noviembre /20:00 hrs. Reservas al: 2 24708585

The Bistro. Courtyard Santiago Las Condes, Av. Kennedy 5601, Las Condes
26 de Noviembre /20:00 hrs. Reservas al: 2  24847460

MIS APUNTES


 
UNA DECENA DE POSTRES
PARA PALADARES DULCES…

¡Deja sitio para el postre! es una de las frases más escuchadas cuando concurrimos a algún restaurante. Sin embargo, como dijo el escritor y gran gourmet Alexandre Grimod de la Reyniere,  el postre tiene que ser espectacular, porque llega cuando el hombre ya no tiene hambre. Razón válida para mostrarles una decena de postres que no hay que perderse por ningún motivo.

ÓPERA: CRÊPE SUZETTE
Una receta que se prepara frente al comensal para que vaya disfrutando los aromas y cada uno de los detalles que hacen de este postre uno de los más finos que se puedan encontrar. Terminado con Grand Marnier, lo convierte en uno de los postres más lúdicos y elegantes de la ciudad. (Merced 395, Barrio Lastarria / 2 2664 3048) 

EL CID: TIRAMISU
Para Gustavo Maurelli, chef uruguayo del hotel Sheraton, con su receta de tiramisú enamoró a su mujer japonesa. Con mascarpone verdadero y “café del bueno”, es su postre favorito y ampliamente conocido entre sus clientes, destronando todas las recetas elaboradas con queso crema. (Hotel Sheraton Santiago. Av. Santa María 1742, Providencia / 2 2233 5000) 

BACO: CRÈME BRÛLÉE
Los expertos comentan que el mejor lugar para comer este tradicional postre francés es el Baco. Por cierto, es el número uno en ventas y se elabora con vainas enteras de vainilla tahitiana y se carameliza con una plancha calentada a través de una resistencia eléctrica, ya que esta cocina no ocupa llamas ni gas. Doble mérito para gozar este espectacular postre. (Nueva de Lyon  113, Providencia / 2 2231 4444)

TANTA: PICARONES
Esponjosos en su interior y muy crujientes por fuera, este postre peruano es uno de los favoritos de miles de adeptos a la cocina del país del norte. Su masa está perfumada con anís y entre sus ingredientes destacan el zapallo, camote, zanahoria y canela. Se sirven acompañados con miel higo y especias. ¡Maravillosos! (Boulevard Parque Arauco. Av. Kennedy 5413, local 371, Las Condes / 2 2364 1368)

SARITA COLONIA: BLONDIE Y HELADO DE COCA
La apertura del Sarita Colonia removió las estructuras de la gastronomía capitalina del año 2015. Muchos son los que celebran sus postres, como el blondie –una especie de brownie- de harina de coca acompañado con helado de la misma materia prima. La harina de coca sirve para elaborar uno de los dulces más creativos de la ciudad. Diferente y gustoso, entra en la lista de los grandes postres donde la imaginación no tiene fronteras. (Loreto 40, Recoleta, 2 2881 3937)

CABILDO: LECHE ASADA
La receta la atesora el chef Juan Manuel Pena luego de haber devorado todos los libros de recetas chilenas donde la leche asada es un gran referente criollo. Comenzó elaborándolo en el restaurante “Se Cocina” en Frutillar y ahora es uno de los favoritos del Cabildo, el único restaurante chileno que refleja con lujo de detalles la comida burguesa de antaño. (Hotel Castillo Rojo, Constitución 195 / 2 2352 4500) 

ICHIBAN: SUSPIRO DE MANZANA
Minsu Bang, propietario del Ichiban y el Temple, acudió a la imaginería y creó una receta que está convirtiéndose en uno de los postres favoritos de sus clientes: una serie de láminas de manzanas frescas cortadas muy finas, cocinadas al horno con Late Harvest y zestes de mandarina, las que se acompañan con un exótico helado de lychee. Un postre tibio ideal para este invierno. (Av. Padre Hurtado Norte 1521, Vitacura / 2 2453 1793)

ESTRÓ: CHEESECAKE DE ZAPALLO Y CURRY
Hace tiempo que chef mexicano Marco Rivas está sacándole brillo a la cocina del hotel Ritz Carlton capitalino. Uno de sus postres que más ha llamado la atención es una mezcla de zapallo, curry y chips de plátano, impensada en un postre y realmente fantástica. Una tentación de principio a fin y un acercamiento a la alta cocina mexicana, poco conocida en nuestras comarcas. ¡Órale! (Hotel Ritz Carlton, El Alcalde 15, Las Condes / 2 2470 8500)

LA ESTANCIA: DULCE PATRIA
Huevos, whisky, especias y almendras cortadas en juliana. Eso fue todo lo que necesitó Juanita Basaure para elaborar este postre con que se graduó, en una refinada escuela de repostería de París. 125 años después, la receta aún se conserva en la familia Lillo, como un tesoro guardado bajo llave y que en La Estancia lo entregan envuelto en un canelón de panqueque acompañado de helado de harina tostada y salsa de carménère. ¡Criollo, rico y enviciante! (Av. Nueva Providencia 2250, piso 16 / 2 2232 1827)

OX: ALGODÓN DE AZÚCAR
No es un postre propiamente tal, pero es uno de los bonus track más celebrados en esta elegante parrilla. La base de lo que hoy conocemos como algodón de azúcar nació el año 1400 en Italia, donde solían calentar azúcar hasta hacerla líquida y formaban largos hilos flexibles que después enredaban y los usaban como decoración de otros postres. Hoy es uno de los highlights de este local donde chicos y grandes quedan gratamente sorprendidos con este popular dulce (Av. Nueva Costanera 3960, Vitacura / 2 2799 0260) (JAE /Placeres)

NOVEDADES


DIEZ RAROS MONUMENTOS GASTRONÓMICOS

Un recorrido por sorprendentes estatuas que celebran frutas, verduras y carne alrededor del globo
 


El tomatazo de Miajadas, España:

España está llena de monumentos dedicados a la comida. El primero de nuestra lista se encuentra en Miajadas, la capital europea del tomate y centro geográfico de la provincia de Extremadura. Obviamente, el homenajeado no podía ser sino el tomate que, en formato gigante surge al lado de la ruta que conecta Miajadas con Almoharin.

 
El cerdo de bronce de Tartu, Estonia:

Creación de Mati Karmin, uno de los escultores más importantes de Estonia, esta estatua se erige en frente del mercado de la carne de Tartu desde enero de 2008. En el cuerpo del animal se pueden ver los diferentes cortes porcinos.

 

 
La alcachofa gigante en Castroville, Estados Unidos

Esta alcachofa gigante da el nombre al restaurante adyacente, Giant Artichoke Restaurant y está ubicada en Castroville, California, localidad del condado de Monterey autodenominada como el centro mundial de la alcachofa. La verdura, que se cultiva en Castroville desde los años 20, es celebrada anualmente desde 1959 en el Castroville Artichoke Festival.

 

 
Monumento al langostino en Vinaròs, España

Esta escultura homenajea un elemento fundamental de la gastronomía de Vinaròs y de la comunidad Valenciana en general: el langostino. El langostino de Vinaròs, pescado a diario de manera artesanal, llega a medir más de 20 centímetros y debe su gusto particularmente sabroso a los alimentos de las aguas de la costa, enriquecidos por los depósitos del río Ebro

 

 
Frutas en Cromwell, Nueva Zelanda

Un damasco, una pera, una manzana y un durazno gigantes. En eso consiste esta escultura ubicada en Cromwell, pequeña ciudad de la región de Ontago en Nueva Zelanda. Zona famosa por sus viñedos y sus pinot noirs, en realidad el cultivo de fruta es una tradición más antigua que la viticultura, por eso, la estatua erigida entre la autopista y un centro comercial, es el símbolo de la ciudad.

 

 
Jamones de acero en Murcía, España:

Este globo terráqueo hecho de jamones está ubicado en una rotonda frente de la fábrica de productos alimentarios (y fiambres) El Pozo en Alhama de Murcia. Una esfera de estructura metálica de 8 metros de diámetro cubierta por una envolvente formada por más de 500 piezas de jamones elaboradas en acero, obra de Francisca Muñoz y Manuel Herrera.

 

 
Monumento al durión en Kampot, Camboya

Esta localidad turística a los pies de las Elephant Mountains es famosa por la producción de durión, una fruta muy popular en el sudeste asiático y considerada por muchos camboyanos como el rey de las frutas. Durante la dictadura de los khmer rojos, los campos destinados al cultivo de esta fruta fueron asignados al arroz, y sólo tras el fin de la dictadura, Kampot volvió a ser la capital del durión.

 


Monumento a la carne enlatada en Sarajevo

El escultor bosnio Nebojsa Seric Soba es el autor de esta obra que se encuentra en el centro de Sarajevo y que ironiza sobre el trabajo de las organizaciones humanitarias internacionales que enviaban a Bosnia durante la guerra ayuda inadecuada, incluidos alimentos y medicinas vencidas.

 

 
Escultura de un donut en Brighton, Reino Unido

Ubicada en la localidad costera de Brighton, en el sur de Inglaterra, esta dona gigante de bronce, oba de Hamish Black, se ha transformado en un punto de encuentro y en un mirador panorámico. El objetivo de la escultura es representar cómo se vería un agujero negro.

 

 
Durazno gigante en Gaffney, Estados Unidos:

En la ciudad natal de Frank Underwood, el protagonista de la serie House of Cards, hay un durazno gigante. La escultura, construida en 1981 en realidad se trata de un tanque de agua con una capacidad para 3.8 millones de litros. (Planetajoy)

RESTAURANTES CON HISTORIA


RESTAURANTE SANTIAGO
El más famoso del país

Hacia 1870, se fundó en calle Huérfanos de Santiago un restaurante que constituyó otro hito inmortal de la historia de la capital chilena, tanto en materia culinaria como por los destacados comensales que su prestigiosa mesa convocaba.
El local era regentado en sus inicios por el ciudadano de origen francés François “Papá” Gage, todo un personaje de la ciudad en los años de la Guerra del Pacífico. Por lo mismo, en principio se le puso "Gage", cambiándolo más tarde a confitería, bar y restaurante “Santiago”, y no “El Santiago” como alguna vez se ha señalado, cosa que desmentimos reproduciendo aquí el cartel que colgó por años sobre el local. Nombre apropiado porque, en la práctica, el sitio se convirtió probablemente en el centro más importante de reunión y encuentros diurnos y nocturnos de la ciudad, atrayendo a intelectuales de la generación centenaria como Narciso Tondreau y Julio Vicuña Cifuentes. “Confort, lujo e higiene” eran sus tres promesas proverbiales.



Según Oreste Plath, la dirección del establecimiento era Huérfanos 54, quizás respondiendo a la numeración antigua. Sabemos que, hacia el Centenario de la República, se encontraba en la esquina de Huérfanos con Ahumada, al parecer su primera casa. En sus "Apuntes para la historia de la cocina chilena", Eugenio Pereira Salas indica que el restaurante estaba en Huérfanos entre Bandera y Ahumada. Sin embargo, en la publicidad de 1905, aparece con el número 948, y unos ocho años después en el 264, correspondiendo a la misma esquina señalada pero al antiguo folio de las calles del centro.

Sabemos, además, que el restaurante contaba con más de un teléfono, todo un lujo para la época: el “principal” tenía el número 87335. A principios de siglo, el número de su teléfono inglés había sido simplemente 77 y el nacional 105.
De cualquier modo, el “Santiago” podía jactarse por entonces de ser, por lejos, el más conocido restaurante no sólo de la misma calle Huérfanos, sino de todo Chile y llegó a ser, por lo tanto, uno de los más conocidos en Sudamérica, visita obligada de los turistas y de los huéspedes ilustres de la capital. Sus salones y pistas de bailes fueron testigos de las fiestas organizadas por lo más alto de la sociedad chilena durante la época de regímenes parlamentarios.

Agrega Pereira Salas que el "Santiago" fue un refugio para la generación intelectual chilena de 1872, sirviendo sus salones para la despedida que le dieron a Pedro Lira sus escritores y artistas amigos, cuando iba a partir a Europa. Luego, fue la sede de la generación del Centenario; todo esto en su primera dirección de la esquina con Ahumada.
Según el poeta y estudioso del folklore chileno -además de asiduo visitante del "Santiago"- Julio Vicuña Cifuentes, el local tenía entonces tres patios; y en el de la calle, cuando la estación lo permitía, habían mesas de fierro y otras más grande de madera. Otro patio interior tenía una pileta de agua que acompañaba con su sonido fluvial al almuerzo, once o cena de quienes preferían este espacio aislado del ambiente sólo por una tela que protegía a los clientes. El segundo patio tenía varios comedores pequeños rodeándolo por tres de sus lados, a uno de los cuales asistía regularmente, hacia 1877, Vicuña Cifuentes con sus acompañantes Narciso Tondreau, Luis Navarrete y el ya mayor señor Clodomiro Zañartu, "perpetuamente aquejado, según él, de hiperestesia sexual".

En el pasadizo que había entre estos dos patios, estuvo por un tiempo la cantina, que más tarde emigró a una sala al lado izquierdo junto a la entrada. La cava era una bodega generosa de vinos nacionales envejecidos y navegados extranjeros, principalmente franceses "Chateaux": Oliver, Rostchild, Margaux, etc.
A la derecha de la entrada y pasando el zaguán, estaban tres comedores para reserva donde "todo era viejo y malo: alfombras, papeles, pinturas". En la testera de dicho patio estaba el mal llamado gran comedor, que en realidad nunca fue grande, según Vicuña Cifuentes. En tal tercer patio todo se veía más antiguo y descuidado, incluso maloliente, ubicándose allí la cocina y otras dependencias privadas. En el segundo piso, vivía el regordete y ya abuelo Papá Gage.

Ya sobre la segunda etapa de su vida, Pereira Salas y Plath recuerdan también la calidad, abundancia y diversidad de su carta: vinos nacionales y extranjeros, langosta a la Indiana, vol au vent de ostras, arroz al curry, carapachos de jaiba, cajón de erizos, salsas de alcaparra (Don Diego de la Noche), tortillas al ron “y el oloroso tomillo”. No por nada el restaurante se promocionaba prometiendo los mejores platos con su “cocina única en Sudamérica”, la misma “que le ha dado una fama y reputación universal en todos los Continentes”. Ambos investigadores adhieren a la teoría de que el famoso y tradicional plato chileno conocido como bife o bistec a lo pobre nació con este local (bifteck a lo pobre).

La sucesión de Papá Gage se hizo cargo del “Santiago” luego de su retiro. Incluso le incorporaron una orquesta, para alegrar los encuentros durante las noches. Sin embargo, cuando Gage falleció de forma natural en la década de 1920, comenzó la caída del restaurante que ya entonces era el más antiguo de Santiago, no obstante que se había retirado de la adminsitración directa del local desde mucho antes del cierre de su primera casa, en Huérfanos con Ahumada.

La crisis económica provocada por la caída de la Bolsa nueve años más tarde, sumada a las desestabilizaciones políticas experimentadas por el país en este período, terminaron de hacer el resto para liquidar el “Santiago”. Hay testimonios de que el restaurante siguió en operaciones, al parecer con algunas interrupciones en los años que siguieron, pero desde ahí en adelante, el centro culinario orgullo de la ciudad comienza a desaparecer de los avisos publicitarios y los periódicos nacionales, hasta no volver a verse más.
Del restaurante más importante del país y probablemente uno de los más conocidos del continente como hemos dicho, sólo queda el recuerdo nostálgico, algunas fotos sepias y los avisos publicitarios que invitaban al cliente a vivir la experiencia de almorzar, tomar once o cenar en un “establecimiento de fama mundial”. (Urbatorium)

BUENOS PALADARES

CRÓNICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA

MUJER, LA TERCERA
PILAR HURTADO
(OCTUBRE) MAESTRANZA (Franklin 1215 local 46 /cel 9537 7428): “El menú del día -funcionan con platos que su cocinero Cristián Gaete piensa de acuerdo a los productos disponibles en cada jornada- está escrito en una pizarra. Ofrecen una entrada y dos opciones de fondo, una de ellas siempre vegetariana. Ese día nos atendió una tatuada chica muy simpática y eficiente, que nos ofreció té con frutas como la bebida incluida en la carta, la que sirvió en las tazas de fierro enlozado. La entrada eran papas al mortero con espárragos grillados y ensalada, en este caso rúcula, que parecía recién cortada de lo fresca que estaba. Las papas nos emocionaron a mi amiga Ana y a mí, pues tenían ese olor y sabor de las papas doradas que comíamos cuando chicas, tanto que pedimos repetición de este sencillo pero rico plato. Escogimos cada una un fondo: guiso de porotos negros -al que le habían puesto un pichintún de crema y estaba delicioso- con pulpa de cerdo, muy sabroso” “…una cocina honesta, sin pretensiones, que utiliza muy buena materia prima y logra un excelente resultado con gran relación precio-calidad. Además, se ha propuesto poner al barrio Franklin en el mapa gastronómico y lo está logrando.”

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(OCTUBRE) TÍO TOMATE (El Mañío 1620, Vitacura /2 2986 0553): “Aquí el ambiente es informal, pero con su cuota de diseño. Es amplio, con una gran terraza. La propuesta tampoco busca complicarse: su epicentro está en la pizza (que ronda los $8.000), aunque también ofrecen una atractiva gama de ensaladas y de entrantes tales como pulpo al olivo y choclos al horno con mantequilla, queso parmesano y ricota ($4.800).” “De las pizzas, la con el nombre del local ($8.100), con queso, jamón serrano, tomate fresco y rúcula. Hay que decirlo: después de probar tantas que combinan esas hojas con sabores igual de intensos, como el tomate deshidratado, esta fue una grata combinación. Sobre la masa, muy delgada, absolutamente nada malo que opinar. Impecable. Y de buen tamaño.” “…lo de aquí es comida confortable y que parece sencilla, pero que no lo es.”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(OCTUBRE) FUENTE ALEMANA (Av. Pedro de Valdivia 210, Providencia / 2 2233 4705): “De las "fuentes de soda", la Fuente Alemana es el compendio y repositorio de virtudes y vicios de todas ellas. Uno pierde la cuenta de las décadas de historia santiaguina que abarca su existencia.” “Los lomitos completos traen una cantidad tan grande de palta y nívea mayonesa (no industrial), que la carne casi desaparece bajo su presión. Pero, "igual llenan", efecto no despreciable. Recordamos cuando la cantidad de mayonesa no era letal para el "habitué", y se podía todavía tomar el sánguche con las manos...” “O sea, un viaje al pasado. Viaje de pie: cuesta encontrar dónde sentarse. Tener paciencia, o comer de pie. Pero la gazuza chilena de lípidos (palta, mayonesa) comienza a desvirtuar y arruinar los viejos sánguches.”

Av. Pedro de Valdivia 210, 2 2233 4705.

LAS ÚLTIMAS NOTICIAS
RODOLFO GAMBETTI
(OCTUBRE) LA BRASSERIE (Guardia Vieja 181, Providencia / 2 3223 8468): “Un tremendo placer que se conserva desde la infancia es el de untar un pedacito de pan en la yema cremosa del huevo. Habitualmente frito, pero la forma más saludable de prepararlo es pochado (cocinado en agua hirviendo antes de que endurezca). Este sencillo bocado está de moda, y mejor todavía si tiene el perfume y el refinado sabor de aceite de auténtica trufa. Como todo, hay que aprender a comerlo. Y donde se puede empezar por muy poco ($4.290 en la carta), con calidad inmejorable, es en La Brasserie de Guardia Vieja, donde el chef Frank Dieudonné lo acompaña con finas tiras de tocino.” “Entre sus platos de éxito está la mechada borguignon ($7.690) con papas torneadas, que prepara el típico corte chileno con una tradicional receta francesa que resalta la reducción de la salsa al vino tinto. Para beber dispone desde vino de la casa, a $1.900, hasta cepas novedosas como petit verdot, mouvedre, malbec mendocino y cinsault, en una breve pero bien provista carta.”

martes, 20 de octubre de 2015

REVISTA LOBBY


REVISTA LOBBY
Año XXVII, 22 al 28 de octubre, 2015
LA NOTA DE LA SEMANA: Ñam se instala en Valdivia
MIS APUNTES: Trattoria Rita
DE BEBISTRAJOS Y REFACCIONES: Hockenheim: “fórmula 1” con sabor
RESTAURANTES CON HISTORIA: La Bahía
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica