PUERTO BELLAVISTA
Durante el
transcurso del último trimestre del año pasado, abrió en el Patio Bellavista el
primer restaurante de pescados y mariscos de este importante complejo
gastronómico. Una construcción nueva y resplandeciente que se ubica en parte de
lo que fue El Antojo de Gauguin y que en pocas semanas se convirtió en uno de
los referentes más importantes de este espacioso centro de entretención.
Varios
salones y terrazas decoradas ad-hoc y una gran disponibilidad de pescados y
mariscos es la carta de presentación de una pulcra y novedosa cocina a cargo de
José Luis Marín, un verdadero experto a la hora de abrir restaurantes. El lugar
es otro proyecto del grupo gastronómico que lidera Andrés Turski, propietarios
a la vez de los restaurantes Sport Café, Trattoria Rita y La Perla del
Pacífico.
Un caluroso
mediodía de la semana pasada almorcé ahí. No es un lugar para comer a la rápida
ya que la idea es ir con tiempo y ganas de probar nuevas recetas o variaciones
de platos emblemáticos de nuestra costa. Agua mineral para “barrer la cubierta”
–en lenguaje náutico y luego un elegante sauvignon blanc Casas del Bosque para
comenzar a catar las novedades de la carta. Acá el primer punto a favor: sus
magníficas frituras que se pueden apreciar en las empanadas fritas, donde
ofrecen seis variedades, desde la común –de queso (2.500)- pasando por mariscos
surtidos e incluso de plateada-luco (3.900).
La fritura
regresa en gloria y majestad para degustar uno de los favoritos del público
durante estos primeros meses de apertura como son sus Calugas de pescado frito
al limón (7.900), una gran porción de ellas aliñadas con limón, tomates cherry,
cilantro y cebolla morada. Un plato enviciante y que no envidia a los
blandísimos Locos con papas mayo (10.900), ambos en porciones que son capaces
de saciar el hambre de un mortal común y corriente.
Pero hay más
novedades. Gran sabor para unas láminas de salmón curado en sal de mar con
maracuyá y palta (7.900) y un congrio frito al merquén y miel, que lo convierte
en un sabroso plato agridulce. También se agradece un finísimo plato de pasta
artesanal (9.900) con calamares, camarones y longaniza ahumada con salsa de
tomates al vino tinto ¡gran plato!

El lugar es
cómodo, estéticamente agradable a la vista, ricos sabores y –para felicidad de
los clientes- sin olores que provengan de la cocina. El servicio –ese grave
problema que enfrentan los restaurantes- se ve afiatado aunque falta que los
camareros se “avispen” y sean capaces de vender las especialidades y no ser
sólo tomadores de pedidos. Los precios son bastante adecuados y el resultado
final es a favor. Hacía falta en el Patio Bellavista un espacio con
especialidades marinas y se agradece.
Puerto Bellavista:
Pio Nono 71, local 71 / 2 2656 7015