martes, 29 de marzo de 2016

BUENOS PALADARES


CRÓNICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(MARZO) DONKAME YOCO (Bellavista 0376 / 2 2704 4945): “Pequeño y, aun así, lleno de artesanías japonesas. Íntimo y sencillo, así es este pequeño restaurante recientemente abierto en Bellavista, el DonKame Yoko. Aquí se sirve comida hogareña y, por esta apuesta consciente, los guisos y las sopas dejan fuera de la carta a los sushis y sashimis. Aquí domina el menú diario, el teishoku ($5.500), algunos calderos para compartir y la calidez de los caldos. Quien cocina es el maestro Yoko, por lo que no hay pérdida, sólo ganancia.” “Hay platos para compartir -como el agridulce sukiyaki, la clásica cazuela onabe o la más modesta tortilla de repollo y carne, okonomiaki-, todos platos en la misma tecla: comida confortable y sabrosa. La atención es gentil y el ambiente hogareño. Se llena. Por algo será.”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(MARZO) CAMINITO (El Aguilucho 3555, Ñuñoa / 2 2209 0526): “De entrada probamos unas empanaditas de queso ($3.600 por 6) algo adocenadas pero buenas para entretener el diente en la espera. Buen pancito amasado, mantequilla y pebre. Luego catamos un lomo a las brasas con salsa de aceitunas ($10.690): buen trozo de carne de 300 gr, un matiz más dura de lo que esperábamos, cubierta por una salsa de crema con abundantes aceitunas negras picaditas; muy bueno y sencillo: la mezcla de carne asada y crema no falla, y las aceitunas le dan vigor a la crema. Probamos también una muy bien hecha milanesa Cordon Bleu ($7.690), rellena con jamón y queso en cantidades apropiadas; bien dorada y crujiente, perfectamente seca (gran cosa). Para acompañar ésta probamos un "arroz Caminito" ($4.500) con tomate y abundantes camarones grandes, muy sabroso. Hay una lista breve de cervezas y de vinos, pero la verdad es que no se requiere más (el vino de mayor precio está a $16.500).

MUJER
PILAR HURTADO
(MARZO) DE MÚSICA VIAJERA (Bucarest 49, Providencia / 2 3224 2339): “Hay un tornamesas y vinilos en exposición y venta, que están abiertos y se pueden escuchar: rock, pop, jazz y clásicos. Nosotras elegimos un disco de Dean Martin, que me encanta, y el mozo lo puso en el tocadiscos, pero cualquiera puede elegir y poner su disco. Mi amiga Claudia pidió el con salmón y ensalada de quínoa, que estaba muy bien aliñada y rica, el pescado a ella le gustó y a mí me pareció que podría haber estado un poquito más crudo. Mi opción de menú fue con un suculento crudo, servido con tostadas que me ofrecieron de pan blanco o negro. Era una buena porción de carne aliñadita, servida con cebolla blanca en cubitos, pepinillos cortados, ají verde y salsa “sin censura”. “A mi amiga y a mí nos gustó mucho el lugar y lo que probamos, la atención fue muy amable y el concepto nos pareció muy entretenido y musical. El lugar, además, es tranquilo en medio del ajetreo de Providencia. Como para volver.”