Una grata sorpresa…

Pero vamos por el principio. Tras una
copa de bellini (espumante + jugo de duraznos) acompañado con un mini carpaccio
de locos, Pamela nos brinda la primera sorpresa: en un fondo frío de
crustáceos, ostras, ostiones, ovas de salmón y cubitos de erizos (¡!) con un
aderezo de lima, dejando fuera los típicos sabores thai de su cocina. Un real acierto
ya que ambos restaurantes (el de Alonso de Córdova y el de Isidora) tienen un
heterogéneo público donde a veces lo thai no se entiende o simplemente no
gusta.
Otra gran sorpresa fue el atún de Isla
de Pascua (el oscuro), apenas sellado y acompañado de una papa rellena con
coulis de berenjenas y mantequilla. Sin embargo, la emoción llega a su clímax
cuando nos ofrecen una ollita de fierro con risotto con ragout de rana y
verduras a la hierba de provence, cerveza negra y demi glase. Sobre el arroz
(que era más que un risotto, un meloso -como dicen los españoles-), dos
preciosas ancas de ranas de sabor incomparable. Un plato novedoso, exótico,
distinto y muy difícil de encontrar.
Un final thai para probar la
consistencia de Pamela Fidalgo en los fogones: curry massaman de ossobuco con
arroz basmati al anís. Rico y con ese picor característico de la comida
tailandesa. De postre, masa de hojaldre con piñas asadas, un muy buen fin de
fiesta.
Luego de haber escrito varias veces de
este restaurante, pienso que esta carta es una de las más entretenidas que nos ha
presentado Pamela Fidalgo en todos sus años de profesión. Da gusto apreciar que
no sólo le atrae la comida oriental y se atreve con distintas cocinas. Un
cambio de estilo que sin duda se darán cuenta quienes visiten estos
restaurantes – tiendas, que le dan aires cosmopolitas a nuestra ciudad capital.
(Juantonio Eymin)
Coquinaria
Alonso de Córdova 2467, Vitacura, fono 2226 5018Isidora Goyenechea 3000, local S-101, Las Condes, fono 2245 1958