CONTINÚA EN PERÚ EL DEBATE SOBRE EL PISCO
Sin duda, se trata de un tema espinoso
que pasó de ser una noticia que entusiasmó a cientos de miles de peruanos, a un
motivo de intensa polémica. El reconocimiento de la Indicación Geográfica Pisco
al Perú por parte de la Comunidad Económica Europea (CEE) abre muchas
interrogantes y ha escaldado los ánimos de gran parte del sector pisquero.
Pero, ¿por qué?
La periodista Soledad
Marroquín abre las puertas al debate sobre este tema en su blog
Destilando pisco. Quizás ante el furor de la noticia muchos pasaron inadvertido
el hecho de que el Pisco ha sido reconocido como aguardiente de fruta y no de
vino. ¿Qué problemas plantea esto? ¿Por qué suscita controversia?
EL PISCO EN LA TORRE DE BABEL

Leí varias veces el comunicado, las
notas de opinión escritas por amigos periodistas que aprecio y respeto, el
debate que se viene dando en las redes sociales, los ataques,
descalificaciones, tonos irónicos, burlones, agresivos, también los silencios.
Sigo confundida, como si faltaran piezas en el rompecabezas.
Entendí desde siempre que las gestiones
en defensa del Pisco que se venían dando en las instancias europeas tenían el
objetivo de defender, sustentar y sostener que la legitimidad de propiedad del
Pisco le corresponde al Perú.
Expreso mi total incomprensión y
confusión, más aun cuando leo que el Pisco fue clasificado como aguardiente de
fruta. Sí, claro, algunos dirán, pero si la uva es una fruta –y lo es–, pero
existen clasificaciones en instancias de gran importancia como la OIV
(Organización Internacional de la Viña y el Vino) en las que las indicaciones
son precisas sobre la elaboración de bebidas con uvas. ¿No se tomó en cuenta
este importante aspecto en el trámite? ¿Cómo se cayó en este aparente error y
quién o quiénes fueron los responsables? ¿Cómo queda el status del Pisco en la
OIV?
Desde siempre, el Pisco ha sido un
aguardiente de vino, explicado de una u otra manera en dos documentos que han
regido la vida productiva del destilado nacional: primero, en la Norma Técnica
NTP 211.001.2006, que luego quedó sin efecto al emitirse el Reglamento de la DO
Pisco. Esta categorización está en la OIV y ha sido mencionada y ratificada en
el último Congreso Nacional del Pisco.
¿Por qué se renunció a inscribir el
Pisco ante la instancia europea respectiva como aguardiente de vino si esa es
la categoría más alta y la que corresponde al destilado nacional? ¿Es posible
rectificar? ¿Qué tenemos qué hacer? ¿Se ha perdido definitivamente el derecho
legítimo del Perú de tener el Pisco como bebida emblemática exclusiva del país?
Hay muchas preguntas que esperan
respuestas claras y concretas que puedan ser entendidas por todos. Quizás se
pueda reunir a las autoridades y especialistas en torno a una mesa de diálogo
donde se pueda abordar estos temas y otros que aún están en lista de espera. El
sector pisquero necesita trabajar de manera unida y cohesionada, limpiar
antiguas heridas para que sanen, poner todas las cartas sobre la mesa y
reconstruir la historia para que el sector se desarrolle y consolide. Tengo la
esperanza de que este no sea un sueño imposible. (Soledad Marroquín)