Un conejo buena onda
The White Rabbit abrió sólo hace unas semanas
y ya es comentario obligado de la escasa movida nocturna capitalina invernal.
Dos de sus socios se conocieron en el Ritz Carlton y pensaron en un pequeño bar
con esa onda típica de los bares juveniles norteamericanos: un lugar donde
beber una buena botella de vino –sin que importe la marca- y comer lo necesario
para no quedar con hambre. Comenzaron a darle vueltas al concepto y los
resultados, a la vista, son de los buenos.
Las frías noches de agosto no han aportado
casi nada al movimiento de público en el sector gastronómico, sin embargo,
pasar por dos pesadas cortinas que abren las puertas del The White Rabbit, es
entrar en otra dimensión de lo que se acostumbra en el mercado nacional. ¿Paños
de cocina de algodón en vez de servilletas?, ¿caracoquesos?, ¿vinos de
garaje?...
Recordar las aventuras de Alicia en el País de
las Maravillas, donde el conejo blanco nos invita a un lugar desconocido para
vivir una experiencia novedosa, es un buen ejercicio al recorrer la ciudad. Y
en esa ruta, si nos da hambre, ese animalito imaginario se puede transformar en
un buen amigo.
Con una carta sencilla para despertar los
sentidos y que promete deleitar el paladar, la chef, Pilar Astorga (que está
formando una brigada de cocina antes de su viaje a Nueva Zelanda), apuesta por
“una comida sana y rica, que la hacemos con cariño, incluyendo algunos
productos orgánicos y 100% natural”. Así, brilla un Mac & Cheese (pasta
caracol, salsa de queso mantecoso, parmesano y mimolett gratinados, aceite de
trufa negra y tocino), que puede dar paso a un sándwich Cerdito Lechón, con un
chanchito de finca que pasó varias horas en el horno, para luego ser acompañado
de queso mozzarella artesanal, hojas de cilantro, pimientos verdes, rojos y
amarillo, pepinillos y ají verde.

Todo el estilo y la buena onda es lo que se
puede encontrar en The White Rabbit. Un lugar pequeño, cálido, ideal para ir
con amigos a disfrutar de buena música, excelente atención y un ambiente que
sin duda hará de este sitio un best seller primaveral.
Buena carta de vinos, cervezas, destilados y
cócteles (como el Rosé Sour, imperdible; o el Wild Rabbit ($4.000), con
bourbon, syrup de jengibre, menta y pepinos macerados de la casa), y además una
cocina casual llena de toques gourmet e ingredientes orgánicos, donde destacan
los sándwiches, platos típicos como fish & chips ($6.500) o Meatballs sobre
tostadas ($5.000) con toques trufados y opciones para vegetarianos; además de
su nueva hamburguesa ($5.500), con queso mantecoso y kétchup casero hecho con
tomate ahumado y especias.
Una cocina casera, sencilla y presentada tal como
sus socios: amenos y amigables. (Juantonio Eymin)
The White Rabbit : Antonia López de Bello 0118, esquina
Chucre Manzur, Bellavista. Fono 2503
4246.