El imperio del roll naciente
Nicolás Rosen es un venezolano hijo de chileno,
que tras ver el descalabro de la economía en su país, se trasladó a los Estados
Unidos y de ahí a Francia a estudiar gastronomía. Luego se vino a Chile y en el
recién inaugurado Patio Bellavista instaló su primer Fukai, un restaurante de
corte nipón, donde los rolls son los protagonistas y los cócteles, su atractivo
acompañante.
Definitivamente no soy de rolls y eso debo
explicarlo antes de comenzar esta crónica. Aun así, y como corresponde en la
práctica en esto de escribir de gastronomía, debo probarlos y evaluar cada uno
de los platos que llegan a mi mesa. A pesar de que casi el 100% de su carta está
basada en este californiano producto, existen algunos platos diferentes, aunque
todos deben ser sazonados con la infaltable soya, el padrenuestro de la comida
japo en el mundo.
Hace frío en Santiago y en el Fukai también.
Para abrigar –al menos la garganta- aparece una botella de espumoso mendocino
Finca Flichman Rosé, que recibimos de buen talante. Para partir, y engañar el
estómago con algo que no fueran rolls, unas estupendas costillas de cerdo
confitadas y glaseadas con salsa hoisin ($6.500 x 6 unidades), blandas y de
gran sabor.
Hora de almuerzo y a pesar del frio reinante,
el Fukai se comienza a llenar de familias y parejas que van por sus
especialidades. Entre ellas, una nueva como el Trufa Roll, sin arroz, con camarones
y verduras salteadas, envuelto en filete con salsa de trufa ($ 6.400), que
realmente me gustó. De tamaño más pequeño que el normal de los rolls, es
posible degustarlo sin desarmarlo, cosa que me ocurre con las demás
preparaciones. Sin embargo, son varios los platos nuevos que están
promocionando, como un buen Ceviche Furai Roll ($ 6.800), con pulpo, cebolla
morada y fideos de wantan, todo cubierto con un ceviche de salmón y camarón.
El local, de paredes blancas y muy luminoso,
no parece un sushi bar. Su decoración minimalista no intimida a los amantes del
sushi en todas formas, que cancelan y un promedio de 11 mil pesos a mediodía y
15 mil en la noche, ya que a esa hora comienzan a salir los cocteles, donde los
caballitos de batalla son el sour-jengibre y un especial largo preparado con
sake.
Lo caribeño del propietario se palpa
notoriamente en una de sus nuevas especialidades: el Banana Crunch Roll ($
6.900), con salmón apanado en corn flakes, palta, queso crema y lonjas de
plátano y miel de palma. Un roll agridulce de buen sabor y retrogusto.
A pesar de que la gran mayoría va por los
rolls, y a sabiendas que no a todo el mundo le agrada esta especialidad, la
carta del Fukai viaja por otros países ofreciendo especialidades como el Pad
Thai, platos con arroz, al wok y algunos fondos menos nipones, donde la gran
mayoría fluctúa entre los 5 mil y nueve mil pesos, algo bastante razonable en
estos tiempos de buenas cosechas.
Si a un anti-roll (como lo soy), me preguntan
si volvería próximamente, mi respuesta sería positiva, ya que el lugar es
cómodo, limpio y aunque algo frío en invierno, merece una nueva visita. Claro
que esta vez no iría a probar rollos y me dedicaría más a las especialidades
como las variaciones al wok y a su buena coctelería. Además de su sopa miso,
una de las genialidades de la cocina japo alrededor del mundo.

Bien por Fukai. Cumple su objetivo y no transa
con la calidad y el servicio. Un pequeño ejemplo de cómo se pueden hacer bien
las cosas. (Juantonio Eymin)
Fukai, Sushi Lounge & Asian Bistro, Patio Bellavista, Pío
Nono 67, locales 66, 67 y 68, fono 2249 8750