miércoles, 27 de julio de 2011

BUENOS PALADARES



LAS CRÍTICAS GASTRONÓMICAS DE LA SEMANA

ESTEBAN CABEZAS
(Wikén)
(22 julio) ELEMENT (Monseñor Edwards 1636, La Reina, fono 880 0936): “Luego de unos pancitos rústicos y una mayonesa naturista con merquén, una copa de vino y un pisco sour aromático y excepcional ($2.400), llegaron las entradas. Una de ellas llama primero la atención por su nombre, Troncos de hobbit ($5.200), y luego la captura con su sabor. Son cilindros de papa rellenos con morcilla y con una salsa de espinaca que cubre el plato. Uf, la gloria. Lo mismo que tres empanaditas con pino de waygu ($3.900), escasas en cebolla, con aceituna, huevo y un pebre de compañía. Doble uf.”
“En resumen, y descontando los detalles, este es un restaurante como pocos. Y su carta, en la que abundan otros tentadores platos, invita a la repetición.”

SOLEDAD MARTÍNEZ (Wikén)
(22 julio) SUKALDE (Av. Nueva Costanera 3451, Vitacura, fono 228 5516): “Éste es el nuevo local del premiado Matías Palomo, donde pude probar uno de los menús de degustación que él prefiere para mostrar la diversidad de su comida. Los hay de tres, seis y nueve tiempos ($20.000, $25.000 y $35.000, más $5.000 en el primero y $10.000 en los otros si incluyen vinos), además de un menú fijo, más sencillo, al almuerzo ($12.000). Su gusto por hallar formas nuevas para hacernos conocer productos autóctonos que menospreciamos injustamente lo manifiesta también en una serie de aperitivos que llama con ingenio "de Norte a Sour", como uno delicioso de pisco con el fruto del chañar. En cambio, la carta propiamente tal es breve, con sólo doce platos fuera de los postres.”

RODOLFO GAMBETTI (Las Últimas Noticias)
(22 julio) EPICUREO (Constitución 74, Barrio Bellavista, fono 732 4697): “El toque, el cuento, se lo pone Javier Espinoza, formado en Culinary, quien ya lleva tres años en el barrio. Cuando la estación lo permite ofrece su recomendable ragout de mariscos, con locos, ostiones, pulpos y seductores camarones de río ($7.900). Una buena alternativa en la época puede ser un plato de lenguas de erizo ($8.700). Pero lo que nunca falla es la carne, ya sea un filete de vacuno con un rösti de acelgas con champiñones ($8.600) o el colosal entrecot de 500 gramos ($11.300). Su guiso supremo lo constituye el magret de pato laqueado con miel y soya, con membrillos al vino tinto y milhojas de papa camote ($12.400). También prepara garrón de cordero y conejo en escabeche y la variación está en el tartar de atún, en un plato de ostras, en mero. Y tablas para compartir.Y vale la pena revisar el surtido de postres ($3.900) con caprichos como unas crepes a la naranja, milhojas de crema y frambuesas, o un inevitable volcán de chocolate.”

YIN Y YANG (La Segunda Internet)
(22 julio) CASA MAR (Av. Padre Hurtado Norte 1480, Vitacura, fono 954 2112): “ La carta es sumamente breve, con 22 platos de precios entre $ 3.300 y $ 9.900, salvo una con foie gras que cuesta $ 2.000 más, sin contar los postres, en los cuales la proporción de lo criollo es menor, aunque aparece uno inesperado de berries con leche condensada. Hay también, eso sí, variados menús de degustación y la lista de vinos es muy completa y bien elegida.” “Lo anterior no impide que incorpore recetas que han llegado de fuera, pero que se han incorporado a los gustos locales, como el cebiche peruano, el tataki, los papardelle con pomodoro o el confit de pato. Su verdadera gracia está en convertir algo que parece común en una refinada delicia, y eso vale, entre otras citas posibles, para el tártaro de salmón, la ensalada de krill, las pantrucas, el valdiviano, el salmón con camarones y crema de choclo, el lenguado con lentejas y foie gras, o el confit de pato con ñoquis y queso de cabra, es decir, casi todo. El aporte de Tomás Olivera sigue siendo personalísimo e importante, y sólo cabe esperar que su magisterio ayude a vencer las resistencias que aún existen en gran parte del público ante la verdadera esencia de la gastronomía chilena.”

PILAR HURTADO (Mujer, La Tercera)
(24 julio) EL APERO (BordeRío. Monseñor Escrivá de Balaguer 6400, L. 3 Vitacura, fono 218 0108): “Mozos atentos y expertos nos atendieron con una vaina exquisita y un pisco sour maluenda nomás, con sabor a limón envasado. Mientras pedíamos los fondos picoteamos un arrollado huaso demasiado apretado y mal aliñado, y una palta reina que era casi una deconstrucción: palta rellena con trozos de pollo asado y la mayonesa al lado. Según mi amigo JP, la palta reina es un baluarte de nuestra cocina que a todos encanta y es tan fácil de hacer, que en este caso fue imperdonable que viniera así. ¡Por último pongan palta reina a nuestro modo! El pan y las sopaipillas nos parecieron olvidables.” “Cuando ya sentíamos que el cuerpo pedía el segundo plato, llegó -¡menos mal!- un delicioso y muy bien hecho fricasé de filete, con sus papitas en cubos, pan frito y huevo revuelto en punto justo de humedad, y mis guatitas -no la mía, el plato- estaban blanditas y sabrosas, así es que con los fondos El Apero se salvó bastante. ¡Nos comimos toditito! De postre compartimos una supuesta leche asada que no era tal, sino más bien una suerte de flan color blanco y sin trazas de lo que uno conoce como leche asada: esos hoyitos tan particulares y el caramelo.”

miércoles, 20 de julio de 2011

REVISTA LOBBY

ESTA SEMANA
AÑO XXIII, 21 al 27 de julio, 2011

LA NOTA DE LA SEMANA: Turismo en la Patagonia
LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR: Perú en Santiago
LOS APUNTES GASTRONÓMICOS: Tres Continentes
PARA LEER Y MIRAR: Revista UVA cumple un año
PURO VINO ES TU CIELO: El Premium de Bisquertt
BUENOS PALADARES: Las críticas gastronómicas de la semana

LA NOTA DE LA SEMANA

TURISMO EN LA PAGAGONIA


Vengo llegando de un viaje a la Patagonia chilena y como todo ser humano bien informado, traté de involucrarme en esta canción de la Patagonia sin Represas, que durante años ha machacado nuestros oídos. Y lo que escuché no deja de ser cierto. La primera verdad es la superficie que se inundaría si el proyecto es viable: un mínimo porcentaje de tierras que incluso los colonos creen que podría ser favorable para nuestro turismo. El problema para ellos es el traslado de la energía.

Las famosas torres y el impacto dramático a la naturaleza prístina de la región. Y ahí comienzan las contradicciones. La mayoría de mis entrevistados plantean el cableado subterráneo y subacuático. Los montos de la inversión son absolutamente mayores pero creo que es la única solución posible ya que los propietarios de los terrenos por donde supuestamente pasarían las torres, no aceptarán que le doblen las manos.

La Patagonia chilena es algo que debemos cuidar para las futuras generaciones y no podemos quedarnos de brazos cruzados viendo cómo destruyen el panorama de uno de los lugares más aislados del planeta.

Con las torres tendremos muchísima energía, pero poco turismo ya que una de los atractivos de la región es indudablemente su paisaje.

LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR



PERÚ EN SANTIAGO
63 restaurantes y 63 consejos

No fue nada de fácil. Hace unos meses, a decir verdad a finales del año pasado, me invitaron a participar de un proyecto insignia gastronómico. Hacer la primera Guía de Restaurantes Peruanos en Santiago, la que sería avalada por la Embajada del Perú y se realizaría en forma anónima y certera.

Ya en enero de este año las bases estaban echadas y durante cuatro meses los cronistas gastronómicos Pilar Hurtado, Harriet Narwold, Ana Rivero, Rodrigo Martínez, Daniel Greve y quien escribe, nos dedicaríamos a recorrer locales peruanos para encontrar lo mejor de cada uno. Muchas anécdotas vivimos durante esos meses, pero lo más importante fue que la semana pasada y en la casa del Embajador peruano en Chile, Carlos Pareja, la guía fue presentada al público y causó sensación.

De los 63 restaurantes recorridos, 25 obtuvieron una alta nota. La lista es larga pero contundente:

Alfresco,
Alto Perú,
Astoria,
Astrid & Gastón,
Cocoa,
Como en Lima,
El Ají Seco,
El Chalán,
El Otro Sitio,
Emilio,
Hanzo,
La Casa del Chef,
La Mar,
Machu Picchu,
Mane,
Mochica,
Osaka,
Ozaki,
Paijan,
Perú Mágico
Sabores del Perú,
Sol Bilbao,
Tambo,
Tanta,
Tres Continentes.

Tan interesante fue el proyecto que incluso Gastón Acurio mandó un mensaje a los amantes de la gastronomía peruana. Es de esperar que esta sea la primera de muchas guías profesionales de gastronomía y que se multipliquen, ya que eso le hace bien a la competencia de los restaurantes. (JAE)

LOS APUNTES GASTRONÓMICOS



TRES CONTINENTES
Uno de los buenos de la Guía de restaurantes peruanos en Chile

Analizar la realidad de la cocina peruana en Chile no es tarea fácil ya que de la gran diversidad de restaurantes que existen, no todos ofrecen la verdadera cocina peruana. Es sabido que la influencia oriental (chinos, japoneses); africana (los esclavos negros); la sabiduría del imperio inca y posteriormente el desembarco de españoles y franceses durante el virreinato, sumando a eso la tremenda diversidad de especias y productos, han hecho de esta cocina una de las preferidas a nivel mundial. Sin embargo encontrar en Santiago un buen local de comida peruana tradicional no es fácil.

Destaco lo tradicional ya que los restaurantes caros y famosos se escapan un poco de esta cocina ya que no ofrecen platos emblemáticos peruanos. ¡Y vaya que he visitado locales con la cocina del norte este último tiempo! Por ello esta semana les entrego uno que visité hace unos días y me dejo contento.

Mejor aun, de incógnito, ya que nadie me conocía ni ubicaba. Se trata de Tres Continentes, un restaurante que mezcla cocina peruana, china e italiana sin prejuicios de ninguna especie. Era una tarea delicada ya que fuimos por un menú completo con la finalidad de evaluar la totalidad de la propuesta.

Grato e ingrato, ya que no siempre las cosas resultan como a uno le parece.

Buen pisco sour para iniciar (2.800). En esto del pisco sour aun hay mucho paño que cortar y es posible que pronto analice en detalle las debilidades de la oferta en nuestro país. Cebiche de corvina (6.500) para mí. Tiradito de corvina (¿reineta?) para mi acompañante (6.500). Rico cebiche con camote, cebolla morada en su justa proporción y choclo peruano. Rico salvo el exceso de Ají no Moto, un potenciador de sabores que usado en forma delicada es maravilloso pero que su exceso es terrible. Acá, o se les cayó el frasco al plato o los cocineros venían de una juerga. El tiradito de pescado correcto, ya que no me atrevo a dilucidar la especie. Sabroso y comible… que es la idea.

Generalmente se habla que los entrantes en la cocina peruana son mejores que los fondos, pero cuando uno va conociendo la diversidad de productos que ofrecen, muchas veces superan a los platos fríos. Arroz Tres Continentes para mí (6.800) y Lomo saltado para ella (6.500). Una copa de vino blanco para ella (2.000 y sólo Misiones de Rengo en la oferta) y una cerveza Cuzqueña para mí (1.900). Realmente aun no me acostumbro a la relación vino/comida peruana.

Extremadamente ricos los fondos: mi arroz, con nueces, cebollín, soya, jengibre, camarones, pollo y salsa de ostiones, todo ello coronado con fideos de arroz crocante, una propuesta nikkéi de alta calidad y dedicación. El lomo saltado de ella, insuperable. (Lo digo ya que he comido varios este último tiempo): papas fritas caseras, tomate y cebolla en su justa proporción y una blanda carne magra con especias peruanas y soya. Vaya para los propietarios mis parabienes ya que muchos restaurantes optaron por industrializar este plato con papas fritas de bolsa.

A la usanza peruana, una cajita para las sobras (que eran mucho más que sobras). Y esa es una gracia en los restaurantes del país del norte. Lo que no se come…en una cajita para el día siguiente y nadie se cuestiona.

Había tenido experiencias nefastas con el suspiro a la limeña en algunos restaurantes peruanos, por lo tanto nos decidimos por un postre casi universal. Crepés con helado de lúcuma (2.900), que nos ayudó a bajar la ingesta de calorías ingeridas en esta aventura culinaria.

Buen servicio de mozos peruanos. Limpios baños (baño limpio = cocina limpia), buen lugar y estacionamiento a la puerta. Como es costumbre en los restaurantes que pregonan la comida del Perú, casi lleno una noche de jueves e incluso con niños. Sectores diferenciados para los fumadores y aireados comedores para no sentir aromas u olores provenientes de la cocina. La gracia: $21.000 por persona, algo que en Chile no se considera caro (aunque en el Perú pondrían el grito en el cielo).

En deuda: aprender a identificar los sabores del pisco peruano y las texturas de los pescados (gato por liebre decían en mis tiempos). A favor: buen producto, buena cocina y atención. Problemas: el Ají no Moto en proporciones poco adecuadas. Ventajas: buena cocina tradicional peruana. En resumen: mejor que muchos restaurantes peruanos en la capital chilena (Juantonio Eymin)

Tres Continentes: Av. Francisco Bilbao 1042 (entre Miguel Claro y Román Díaz), Providencia, fono 209 4156

PARA LEER Y MIRAR



REVISTA UVA CUMPLE UN AÑO

Celebrar un año implica mirar hacia atrás y revisar logros. Y la revista chilena UVA, que cada cambio de estación regala un especial de bebidas y comidas a sus 12 mil lectores, sopla velas en medio de varias inéditas innovaciones. Su número aniversario, dedicado al invierno y los licores, hizo que la revista fuese la primera chilena en utilizar códigos QR –quick response– en su contenido editorial. ¿Cómo funciona? Tal como un código de barras, el usuario sólo debe escanear la imagen con su smartphone –iPhone o Blackberry, por ejemplo– y la pantalla automáticamente lo deriva hacia un video, un recetario o una explicación más profunda de lo que está leyendo, transformándose en una impresionante extensión interactiva de la revista. En números anteriores, UVA ya había comenzado a interactuar con sus lectores a través de Tus Notas, cuadros de texto que le permitían al lector anotar sus propias notas de cata en forma paralela a las propuestas por la revista; y, en el ámbito bio, desde marzo comenzó a medir su huella de carbono a través de Carboneutral, lo que hará que UVA sea también la primera revista CO2 neutral de Chile. La revista es un poderoso elemento de fidelización de Jumbo para sus clientes premium, el que fue desarrollado por el periodista gastronómico y de vinos Daniel Greve y su equipo de Emporio Creativo, y está disponible en los principales Jumbo a 3.490 pesos.

PURO VINO ES TU CIELO...

EL PREMIUM DE BISQUERTT


Con una cata en el restaurante Emilio, Viña Bisquertt lanzó su más reciente y sofisticada creación Q Clay Crazy Rows 1 • 2 dando inicio así a una nueva etapa en la historia de la viña cuyo nuevo enfoque esta 100% ligado a la producción de vinos Premium.

Q Clay o “Arcillas Cuaternarias” es el nuevo Blend Ultra Premium originario principalmente de Marchihue. Debe su nombre a la particularidad del suelo y zonas específicas de origen geológico; granitos en mezclas de arcillas formadas durante la época cuaternaria dan como resultado plantas de raíces profundas, equilibradas y homogéneas.

Crazy Rows 1 • 2 involucra no sólo un lugar físico en el viñedo, sino que una selección específica de hileras. Hileras locas, enérgicas, nerviosas, con potencial de alta calidad ubicadas en los viñedos de “El Chequén”, bajo el privilegiado clima de Marchihue.


Q Clay es un blend que tiene como base lo mejor de Marchihue fundiéndose con las sobresalientes tierras del Colchagua tradicional.

Este nuevo vino es fiel reflejo del potencial del Syrah (75%) y Cabernet Sauvignon (25%) desarrollado bajo excepcionales condiciones de suelo y clima. Q Clay se suma a la familia de productos de Bisquertt donde se encuentran también Petirrojo, La Joya y Ecos de Rulo.

BUENOS PALADARES

LAS CRÍTICAS GASTRONÓMICAS DE LA SEMANA

SOLEDAD MARTÍNEZ
(Wikén)
(15 julio) DEL BETO (Av. Vitacura 5321, fono 218 5474): “Se trata de un nuevo, amplio y cómodo local del acreditado restaurante del Llano Subercaseaux, con estacionamiento propio y extensa carta de 80 platos -fuera de ensaladas, acompañamientos y postres-, todos dentro de la imagen típica de lo criollo, incluyendo palta reina, chorrillana porteña para compartir y cancato sureño, más sus especialidades clásicas de carnes y mariscos "al disco", y hasta un menú infantil que confirma su carácter familiar. El enunciado sobrio y claro de las recetas refleja una cocina tradicional, simple y sin mayores pretensiones creativas.”

ESTEBAN CABEZAS (Wikén)
(15 julio) PIÉGARI (Hotel Noi. Nueva Costanera 3736, Vitacura, fono 941 8000): “…para compartir, una sabrosura: malfatti ($4.900), unas bolitas de espinaca y ricotta, con una salsa de tomates rústica que causa envidia. Dan ganas de lograr una así en la propia casa.” “Llegan los fondos y son abundantes, tal vez demasiado. Primero un risotto de hongos ($12.900), con el arroz a punto pero algo desabrido, con trocitos de hongos que ponen algo de intensidad al plato. Y junto a él, uno de los clásicos de la casa: cuerdas de guitarra ($9.900), delgadita pasta artesanal con abundante salsa de tomate. Sabroso plato, aunque algo mayúsculo.” “Para finalizar, un tiramisú ($4.900) al que le sobraba dulzura, con sus intensos cafés al unísono ($2.500 cada uno). La cuenta, sin vino, rondó los $40.000. Y con todo lo buena de esta experiencia, igual queda rondando la duda sobre el costo y el beneficio.”


RODOLFO GAMBETTI (Las Últimas Noticias)
(15 julio) PER PIACERE (Catedral esquina Maturana, fono 671 5217): “En el restobar Per Piacere, a una cuadra de la Plaza Brasil, se emparejaron platos con cervezas Kross, de invierno. Una empanada napolitana (mozzarella, tomates secos, jamón) con una cerveza Maibock. Ostiones con parmesano y toque de vino blanco y limón con una Golden Ale. Un conejo a la cerveza, marinado en chancaca y cerveza rubia, con papas cocidas y aceitunas, le hace el peso a una Kross 5. ¿Es un aporte el dulzor de la caña o ganaría ese apetitoso plato dejándole sólo el amargor de la cerveza? Bueno, de eso se trata una cata, de opinar. Y todas las opiniones cuentan.” “Ese restobar de los hermanos chilotes Mariano y Eduardo Painepán tiene almuerzos de $5.900 (pisco sour, ensalada, fondo, vino, postre, bajativo), y variedad de platos de fondo italianos (entre $5.000 y $7.000), pastas y pizzas normales y gourmet a la piedra. Para poder catar a gusto hasta con con un salario reguleque.”

DANIEL GREVE (Qué Pasa)
(15 julio) LA PESCADERÍA (Escrivá de Balaguer 6.400 (BordeRío), fono 9538330): “Fernando Walker se aburrió de tanta especia y artillería creole y decidió, en los mismos metros cuadrados en donde estaba el Delmónico, abrir La Pescadería, un cálido espacio -no muy diferente, nunca igual- que sintoniza con el mar. Si bien técnicamente no son una barbeque -carece de humo-, los Camarones BBQ ($ 6.800) son ricos y turgentes, no dulces de más y con cierta nota cárnica; el Tártaro de atún ($ 8.900), sin cítricos exagerados, proporcionado; el Chupe de locos ($ 7.800), riquísimo, con dados de buen tamaño y queso; y la Pasta de mariscos al wok ($8.900), con soya, curry y algo de aliño creole -no soportó la tentación, seguramente es automático e instintivo-, con todo el necesario sabor del fuego. Los Gnocchis ($ 8.900), sin embargo, llegan fuera de punto y en un formato más industrial, pero al menos la salsa deja una buena cobertura. En suma, la nueva apuesta de Walker suma.

BEGOÑA URANGA (El Sábado)
(16 julio) CASA MAR (Padre Hurtado Norte 1480, Vitacura, fono 954 2112): “Y a probar: un atún marinado, sencillamente exquisito. Con una consistencia muy particular, hay que probarlo. Lo mismo que la sopa de pantrucas, valdiviano o el caldillo de congrio y camarones. Sencillos, enjundiosos , perfectos en su cocción. Ideal para estos días de frío.” “Luego, lo mejor de su mano: los pescados. Una deliciosa merluza austral con puré de apio y salsa de ostiones, en su punto. O un salmón con camarones y crema de choclo, increíble. Ahora, la joyita fue un lenguado con pequeñas lentejas y foie gras, para el cual no hay palabras. Una mezcla de sabores que se funden y potencian en el paladar, realmente espectacular.” “En síntesis, Casa Mar por Tomás Olivera es mucho Tomás.”

PILAR HURTADO (Mujer, La Tercera)
(17julio) PAIJAN (Av. Bilbao 2639, Providencia, fono341 7499): “Partimos con un muy rico pisco sour, preparado con pisco peruano, con su espuma y gotitas de amargo de angostura. Mientras nos decidíamos por los fondos, pedimos un tiradito de corvina un poco cargado al limón, según mi cuñado peruano, y un chicharrón mixto en muy buen punto de fritura, según mi hermana. A mi cuñada gringa todo le pareció rico, y a mí también. Metí la cuchara en la salsa de rocoto y estaba genuinamente picantísima (debe ser para los que nos quejamos de que la comida peruana en Chile ya no está picando). Mientras disfrutábamos de nuestro pisco sour, y ya con los fondos pedidos, pasó un buen rato en el que nadie nos pescó, ni siquiera para ofrecernos otro trago. Nos pareció extraño; nos sentimos abandonados. Cuando ya íbamos a empezar a 'cogotear' (o sea, levantar el cuello para llamar al mozo), llegaron nuestros platos. Un delicioso chupe de camarones -una sopa para los peruanos- fue el rey de la noche. El lomito saltado era correcto pero no genuino, según mi cuñado, también cocinero. La gringa comió un rico chaufa tres sabores y yo una parihuela de mariscos -otra sopa- con muchos frutos del mar, pero aguachenta y poco sabrosa. Para cerrar, una leche asada y un postre de maracuyá olvidables. En suma, la experiencia fue grata pero hubo varias cosas que me parecen mejorables, sobre todo considerando una linda puesta en escena.

YIN Y YANG (La Segunda Internet)
(15 junio) GATOPARDO ((Lastarria 192, fono 6336420): “La carta del "Gatopardo" incluye un atractivo listado, desde empanaditas y bruschettas a mariscos, carnes y quesos para compartir, y varios sandwiches, todo con un tono gourmet nada de común. Para un menú más completo, hay unos 15 platos para comenzar, entre entradas frías y calientes (éstas en base a mariscos), ensaladas y sopas ($ 4.500 a $ 8.000), más otros tantos platos de fondo que abarcan pastas y risotti, pescados (algunos con mariscos), y carnes de vacuno, conejo y pollo ($ 5.600 a $ 9.500).
Las recetas son claramente de inspiración mediterránea (calificativo del que muchos abusan, pero que en este caso es plenamente merecido y muestra influencias italiana, francesa, española y griega), pero con un aprovechamiento perfecto de elementos típicos chilenos. Por lo demás, nuestro clima y nuestros productos son similares a los de aquella zona geográfica. En materia de postres ($ 2.400 a $ 3.800), hay también un buen equilibrio entre la tradición europea y los gustos nacionales. Por todos estos rasgos, podemos situar al "Gatopardo" en la primera línea de calidad de la cada vez más valiosa oferta culinaria de este sector que ya va más allá de ser una simple moda.”

miércoles, 13 de julio de 2011

REVISTA LOBBY

ESTA SEMANA
AÑO XXIII, 14 al 20 de julio, 2011

LA NOTA DE LA SEMANA: La opinión
LOBBY PLUS: Las novedades de la semana
LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR: Bristol, un invierno de lujo
LOS APUNTES GASTRONÓMICOS: Luis Cruzat. No se olvide de este nombre
LOS CONDUMIOS DE DON EXE: El que se va sin que lo echen
EVENTOS: Catad’Or se une a W Santiago
PURO VINO ES TU CIELO: Los 15 vinos chilenos según Decanter
BUENOS PALADARES: Las críticas gastronómicas de la semana

LA NOTA DE LA SEMANA

LA OPINIÓN

Hace una semana opinamos en esta columna acerca del gafe que produjo ProChile en Turquía y Rusia cuando el chef Christopher Carpentier cocinó en el programa Sabores de Chile comida peruana. Fue uno más de los errores cometidos por muchas instituciones. Con ese artículo ganamos muchos amigos, pero también bastantes enemigos. Quizá la idea de algunos era meter el desatino en un cajón y encerrarlo con llave.

Pero los expertos en comunicaciones dicen que cuando un medio no tiene opinión propia, el producto se transforma en un catálogo. Como pensar y escribir que todo es bueno y que estamos sentados en una nube de algodón sacando a relucir sólo las cosas positivas y no discriminar para que nadie se sienta mal con nuestras palabras.

En Lobby creemos que nuestro aporte fue importante para que nunca más se produzcan hechos de esta naturaleza. Y eso es bueno ya que al menos nuestra revista no teme decir lo que siente ante muchas situaciones que enfrenta nuestra industria gastronómica.

Seguiremos opinando de lo bueno y de lo malo. Por eso ya estamos llegando a las 20 mil visitas semanales, y si bien no somos líderes, nuestra opinión es tomada en serio. Si a muchos no les gusta lo que escribimos sobre alguien, tómenlo como una asesoría gratuita, ya que somos un reflejo de lo que esta pasando en esta industria. Pero decir la verdad es no engañar al lector. Y nosotros nos debemos a ellos.

LOBBY PLUS

LAS NOVEDADES DE LA SEMANA

En el restaurante italiano Per Piacere
, ubicado en el corazón del barrio Brasil, Kross celebró la primera fecha de su “Ruta Gastronómica”, a través de la cual la microcervecería dará a conocer las mejores combinaciones entre sus distintas variedades de cerveza.

Feliz regresó de México el chef Rodolfo Guzmán (Boragó), luego de la invitación que le cursara la organización de Madrid Fusión – México, con el fin de exponer sus experiencias gastronómicas.

Es tan grande la producción de la feria Mistura de Lima, que a pesar que se realizará en septiembre, la próxima semana comienzan los trabajos de montaje de los stands en el Parque de la Exposición.

Con tan solo 10 años, Eli Knauer se ha convertido en toda una personalidad en el mundo de la gastronomía. Visita restaurantes y tras degustar los platos de la carta, emite su veredicto: una crítica que puede despedazar un local o elevarlo a una máxima categoría. Según la página web CBS Baltimore, muchos padres siguen las recomendaciones de este joven crítico y llevan a sus hijos a locales donde van a sentirse más cómodos y la comida sea agradable.

En la última reunión del club de chefs Les Toques Blanches, le dieron la bienvenida a 10 chefs Aspirantes, quienes fueron seleccionados de un total de 19 chefs postulados. En esta oportunidad se les dio la bienvenida como Aspirantes a los chefs Armando Vargas del Hotel Plaza San Francisco; Carlos Maye de Arte, Buffet y Decoración; Claudio Zúñiga, Hotel Atton el Bosque; Hugo Osses, restaurante Los Buenos Muchachos; Jorge Uribe, Hotel Plaza el Bosque; Juan Carlos Quiñeman, Hotel Neruda; Julio Muñoz, Inacap Maipú; Luis Cruzar, Hotel Marriott; Sebastián Salas, de Aramark y Sixto Bravo, del Hotel Fundador.

La expansión internacional de Pisco Bauzá es digna de destacar; es el único pisco que se encuentra en uno de los mercados más exigentes y de mayor lujo del mundo: Dubai. Toda su línea de piscos (Bauzá Aniversario, Bauzá Especial Doble Destilado y Bauzá Reservado Doble Destilado) se encuentran dentro de los más prestigiosos hoteles y restaurantes de este pequeño pero lujoso emirato, en donde el consumo de alcohol se permite solo a los extranjeros de origen no musulmán, turistas e inversionistas que son los de mayores ingresos y que están acostumbrados a beber lo mejor del mundo.

Un incremento de 11,8% en valor registraron las exportaciones totales de vino en los primeros cinco meses de 2011 respecto del mismo período del ejercicio pasado, alcanzado los US$631,3 millones a mayo último. Este avance fue impulsado, principalmente, por el alza del precio promedio que subió 37,4% a US$2,57 por litro, lo que contrarrestó la baja de 18,5% del volumen exportado, que totalizó 245,7 millones de litros, según cifras de Vinos de Chile.

Jerome Reynes, propietario de Le Fournil no descansa en invierno y propone un “Tiempo de sopas y cremas” en sus tres locales de Patio Bellavista, Paseo el Mañío y Boulevard del Parque, con 20 alternativas entre las propias, las reinventadas y las recicladas. Fiel a su filosofía “en probar esta el gusto” las sirven de a tres con entretenidos toppings a un valor de $2.700 la trilogía.

La Posada de Mike Rapu (Explora Rapa Nui) fue escogida como el mejor "resort" de Centro y Sudamérica por los lectores de la prestigiosa revista norteamericana Travel + Leisure, una de las publicaciones de viajes más prestigiosas del mundo que cuenta con cerca de un millón de subscripciones sólo en Estados Unidos. Cada año, sus lectores seleccionan las mejores ofertas de viajes y hoteles a nivel mundial, considerando distintos indicadores de evaluación.

LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR







BRISTOL
Un invierno de lujo

Axel Manríquez no está nervioso. Al contrario. Demuestra una seguridad única a la hora de la evolución de los cronistas gastronómicos en el momento de presentar los 23 nuevos platos de su carta de invierno. Lo de él es profesionalismo puro y lo demuestra sentado en nuestra mesa mientras su equipo de cocina prepara los platos solicitados.

Axel Manríquez sabe que es bueno y que ya no necesita probarse. Humilde, no se le suben los humos a la cabeza y cada vez que puede sale a las ferias libres de Santiago a buscar productos extraños, pero chilenos. De allí salen caiguas, luche, quínoas y lechugas de mar. Con ellos experimenta y de ellos se vale para presentar una carta sólida y de alta calidad gastronómica. Juega con los platos y busca sabores definidos en ellos. Sus platos no son simples, son verdaderas obras de arte que están a disposición de los que acostumbran llegar al Bristol, el comedor principal del hotel Plaza San Francisco, restaurante que luce medallas y trofeos culinarios por doquier.

Una simpleza: entrada fría de malaya y lengua con sus aderezos (7.900). Para la malaya, ají rojo - ese de la vega, me dice-, y la lengua con una mayonesa de ají verde. Los sabores: los de siempre, los de la abuela y de la mamá…o de la nana, en esas épocas en que las nanas eran del campo chileno.

Vi pasar una cazuela de pava con chuchoca y cilantro (6.900) que un vecino la comió con fruición y devoción. A mi lado, una coqueta cronista con una crema de papa de apio (6.900) que la envolvió en aromas inconmensurables y que me dejó degustarla sólo para que yo sintiera la profundidad de esos sabores.

Merluza austral, habas, luche al limón, salsa de cilantro y papas michuñe fue mi plato de fondo (10.900). Una conjunción de materias primas de alta calidad para un resultado de lujo. Un vecino comía (y luego compartimos platos) un pescado de roca con un pil pil de puyes y risotto de ostras (10.900) también de alto vuelo.

“Tenemos productos en Chile”, nos cuenta Axel. Lo interesante es sacarles provecho para reinventar nuestras cocinas. Y no cabe duda que sea así.

Desde sus inicios, hace ya un poco más de veinte años, que el hotel Plaza san Francisco se las jugó con la gastronomía local y con ello ha tenido grandes satisfacciones. Sus dos chefs en todos estos años, Guillermo Rodríguez y Axel Manríquez, han perseverado en esto de la cocina chilena de mantel largo y eso es un orgullo para todos.

Orgullo que incluso llega a la repostería, como una leche nevada de cabra sobre mazamorra de pajarete, helado de rosa mosqueta y un crocante de quínoa y chañar (4.900), que nos deja realmente pasmados. Y si a eso le sumamos una colección de vinos de alto nivel, no nos cabe duda que el comedor de este hotel sigue estando en lo más alto del circuito gastronómico de la capital.

Un orgullo para la cocina chilena. (Juantonio Eymin)

Bristol: Hotel Plaza San Francisco, Alameda 816, Santiago Centro, fono 639 3832