martes, 21 de julio de 2020


Año XXXII, 23 al 29 de julio, 2020

TRANSICIÓN
“El pasado es para reflexionar, no para repetirlo.”

LA NOTA DE LA SEMANA: 17 curiosidades del alcohol que usted no conoce
MIS APUNTES: Dulces playeros y provincianos
RECUERDOS DE DON EXE: En el Oasis de Pica

LA NOTA DE LA SEMANA



17 CURIOSIDADES DEL ALCOHOL QUE USTED NO CONOCE

Gran parte de la vida con la que nos relacionamos tiene que ver con alguna bebida alcohólica. En este artículo le contamos algunas curiosidades del alcohol, muchas de ellas, anecdóticas.

1.El suelo de uno de los viñedos en Francia se considera tan valioso que es obligatorio para los trabajadores rasparse los zapatos antes de salir.

2. En Missouri, si se es menor de 21 años y en la basura encuentran una botella vacía de alcohol, puede ser acusado de posesión ilegal de alcohol.

3. El consumo de alcohol no eleva la temperatura del cuerpo, sino que la reduce.

4. El himno de Estados Unidos fue escrito con la melodía que se cantaba en una cantina.

5. La mayoría de las verduras y casi todas las frutas contienen una pequeña cantidad de alcohol.

6. El Bourbon, la bebida oficial de los Estados Unidos, toma su nombre de Bourbon County, Kentucky.

7. Sir Winston Churchill fue uno de los mayores consumidores de alcohol del mundo.

8. La bebida más antigua del mundo es la cerveza.

9. Abraham Lincoln tenía licencia para vender licor y operó varias tabernas.

10. Las botellas de cerveza se comenzaron a comercializar en 1850 y las latas a partir de 1935.

11.La presión en una botella de champagne supera en tres veces la presión en los neumáticos de un automóvil.

12. La primera oficina de reclutamiento de la Infantería de Marina de EE. UU fue un bar.

13. En Estados Unidos, el Día de Acción de Gracias se celebraba sin puré de papas y pavo. Sin embargo, en la mesa, nunca faltaba la cerveza, el brandy, la ginebra o el vino.

14. Se estima que dentro de una botella de champagne hay 49 millones de burbujas.

15. El cuerpo humano produce su propio suministro de alcohol natural las 24 horas al día y 7 días a la semana.

16. En 1600 el termómetro solía estar lleno de aguardiente en lugar de mercurio.

17. En el espacio exterior existe una nube de alcohol que es suficiente para hacer cuatro billones de bebidas.



MIS APUNTES


DULCES PLAYEROS Y PROVINCIANOS
Muchas veces se nos tilda de ser demasiado serios, pero tenemos un lado dulce que podrá comprobar a través de nuestras propias golosinas. Si lo suyo es lo dulce y es de los que conocen los países a través de su comida, lo invito a probar nuestro lado más empalagoso. ¿Ha probado alguno de estos? ¿Cuál es su favorito?



CHUMBEQUE
Se trata de emblemáticos dulces del norte de Chile, elaborados en la ciudad de Iquique. Algunos lo comparan con un turrón, pero más se parece a un pastel de varias capas delgadas de masa, con capas de miel especiada con frutos de la zona (tales como higo, naranja, mango, guayaba, entre otros).
La historia de este dulce comienza con la llegada en 1920 de un cantonés a Iquique, cuyo nombre chileno quedó como Ernesto Koo Flores. Casado con una repostera chilena y en un afán de recordar las recetas de su amigo Kung en su ciudad natal, elaboró esta preparación a la que nombró Kung-queque y que la gente rápidamente popularizó como “chumbeque”.



PAPAYAS CONFITADAS
Existe una leyenda de la época de la Conquista de América que dice que luego de un festín que se dieron Colón y sus tripulantes, el único remedio eficaz contra la indigestión que tuvieron fue la papaya. Una de sus variedades, se cultiva generosamente en la ciudad de La Serena y sus alrededores. Las papayas chilenas son únicas, muy distintas a esas papayas anaranjadas y grandes del Caribe. Aquí son pequeñas, amarillas y ¡muy dulces! No dejes de probar los dulces que se hacen con ellas, ¡verá que en muchos lugares venden bandejitas de papayas confitadas para llevar y disfrutar!


DULCES DE LA LIGUA
En la región de Valparaíso, específicamente en La Ligua, se producen estos populares dulces chilenos en todas sus variedades: cachitos de milhojas, empolvados de suave bizcocho, palitas cubiertas de inmaculado merengue y chilenitos con masa similar a un alfajor, delgado y crujiente. El denominador común: nuestro manjar chileno como relleno ¡en abundancia! Si está recorriendo la zona, verá en la carretera a las famosas “palomitas”, hombres y mujeres vestidos de blanco agitando un pañuelo del mismo color, que en un canasto cargan estos dulces para vender a los automovilistas. Una exquisita forma de endulzar su viaje. ¿Se le antoja un chilenito?

TORTAS CURICANAS
Este dulce típico de la zona de Curicó consta de varias capas de masa crujiente intercaladas con dulce de alcayota, manjar, almendra y nuez, manjar naranja o manjar con lúcuma o ¡hasta frambuesas! Datan de 1870, cuando la Sra. Cristobalina Montero les dio vida y empezó su venta en la estación de trenes de Curicó. Las Tortas Curicanas, entonces, deben su popularidad a los tiempos de auge del ferrocarril en Chile, puesto que Curicó era una de las paradas en trayecto al sur, momento perfecto para comer un tentempié antes de seguir camino.


PALMERAS
Las playas en Chile no tienen vegetación, porque en Chile nos comemos las palmeras…
Uno de los dulces que más comemos en la playa se llaman ciertamente palmeras y son unos discos de milhojas con azúcar cristalizada en la parte superior. Se dice que tienen su origen en Italia o en España. En Chile se convirtieron en un éxito debido a las reposterías de Algarrobo, que la introdujeron a las playas del país, hace más de 70 años, con el nombre de “orejas de chancho”.


PAN DE HUEVO
Otro dulce típico de nuestras playas: se trata de una especie de pan, pero más firme y que se desmigaja con facilidad, ligeramente dulce y de exquisito sabor avainillado. Se vende siempre fresco, pues se endurece rápidamente y es un excelente tentempié, en medio de una tarde de playa, por su aporte calórico. ¡Pura nostalgia!



ROSCAS CHONCHINAS
Explorando Chiloé, específicamente en una feria artesanal de Chonchi, encontramos unas roscas de masa muy particulares que no habíamos visto nunca. Las ofrecían junto al popular “Licor de Oro”, otro producto que es exclusivo de la zona. Como somos curiosos, las probamos. Son una roscas ligeramente dulces, firmes y secas, que suelen acompañarse con brebajes calientes en el frío sur. Sin duda debe probarlas si desea degustar algo exclusivo de la zona.


EMPANADITAS DE ALCAYOTA
Así como amamos las empanadas de pino, nuestras tradicionales empanadas de carne, cebolla, huevo duro y aceituna, hechas en horno, también tenemos una versión dulce. Las empanaditas de alcayota son más pequeñas que las de pino y están rellenas de dulce de alcayota, fruta de particular textura en fibras e inolvidable sabor.



CALZONES ROTOS
Ce cuenta que el origen del nombre viene desde la época de la Colonia, en que una señora vendía pasteles en la Plaza de Armas de Santiago. Cuenta la historia que una ventisca le levantó la falda, dejando al descubierto su ropa interior rota, haciendo que la gente la llamara “la señora de los calzones rotos”. Así, el dulce que esta señora traía para ofrecer quedó bautizado como “calzones rotos”. Antiguamente a dichas masas se les llamaban picaronamente “zorritas”, sustantivo diminutivo femenino que metafóricamente designaba en los estratos populares al sexo femenino. Los calzones rotos son unas masitas fritas, ligeramente dulces y espolvoreadas con azúcar flor, cuyo nombre hace alusión a su forma: tienen en el centro un agujero, por donde se le da una vuelta a la masa.


CUCHUFLÍ Y BARQUILLO
El que no ha escuchado el grito de “cuchufli… barquilloooo” no ha pasado por las playas chilenas, eso seguro. Los barquillos son unos tubos de una fina masa muy quebradiza que se deshace en la boca, son dulces y sin relleno. Los cuchuflís son su contraparte rellena de manjar. En el comercio establecido lo encuentra incluso bañados de chocolate, pero en las playas son simples, para aguantar el calor del verano.

RECUERDOS DE DON EXE



EN EL OASIS DE PICA

No me pregunten la razón, pero la semana pasada terminé acostándome de amanecida en Pica. El destino (y no la fortuna) tuvo la culpa de tal desasosiego. Por ahí leyeron que había que invitar a un conocedor para un concurso de repostería con mangos que se realizaría en ese oasis del desierto de Tarapacá. Los organizadores habían convidado a algunos cronistas gastronómicos y todos se excusaron. Uno de ellos, bromeando, más que seguro (y lo tengo casi identificado), les dio mi nombre y a las siete de la mañana me estaban llamando por teléfono.

 - Nos interesa contar con usted para un concurso gastronómico acá en Pica, - dice una femenina voz.
- ¿Cuándo?
- Hoy mismo. Un taxi lo recogerá en su casa y de ahí toma el Sky de las 11.45 de la mañana a Iquique. Ahí lo espera una van y lo traemos a Pica.
- ¿Cuántos días?
- Mañana estará en su casa de regreso. Y no sabe cuánto le agradeceríamos.
- ¿Voy solo?
- De Santiago, sí.
- ¿Y dónde dormiré?
- Bueno, ese es un pequeño problema. Pero dormirá en la casa de una amiga del alcalde. Le aseguro que es el mejor lugar para dormir.

Me gustan las aventuras, pero nunca tanto. Pero como llamaron a la hora cuando mi única neurona descansa, aprobé el periplo. Una hora hasta el aeropuerto, dos de viaje, media hora para salir del Diego Aracena y tres largas y tediosas horas para llegar a Pica, A las seis de la tarde, con un calor seco y bebiendo minerales, llegué triunfante al oasis de los dinosaurios gigantes. –“Deje la maletita en la van” me aclara un funcionario de la alcaldía, acá nadie roba y el vehículo lo seguirá a todas partes”.

Ganas tenía de beber una buena piscola después de tanto trajín. Sin embargo, me enviaron un dedal de pisco con mango que ni siquiera alcanzó para remojarme los labios. De ahí al concurso. Cinco jurados: el alcalde, el capitán de carabineros, el cura párroco, el director del colegio y yo. Siete restaurantes en competencia. Mousse, pastel, crème brùlée, terrina, confitados, con miel y al jugo. Siete dulces y tres aguas minerales de Mamiña. ¡Dios…! ¿Quién me invitó a meterme en esto?

Ganó, por novedoso, el mango con miel. Juro que si me pilla una abeja me clava su aguijón en el labio. Para ser sincero, terminé compinche del paco, del profe, del alcalde y del cura. Se estaba haciendo de noche cuando aparece ella.

- ¿Exe?
- El mismo
- Soy Johanna
- ¿Johanna cuánto?
- Poco importa eso, Exe. Dormirás en mi casa.
- ¿Pero antes podríamos comer y beber algo?
- De todos modos. El alcalde me dio chipe libre y fondos para los gastos

Partimos en la van con destino desconocido. Johanna era distinta a las mujeres del centro del país. Media porfiadita de cara, tenía algunos rasgos nortinos, pero era más alta que lo normal y con varios atributos que se envidiarían en la capital. Aparte, tenía don de mando. Cuando llegamos a un boliche (o condumio o como quieran llamarle), le ordena al chofer de la van que pase a dejar mi maleta a su casa y que se retire.

- Mañana pase a buscar al caballero a mediodía a mi casa ¿Entendió?
- Si, señorita Johanna. Allá estaré.

Tenía sed y hambre. Nada dulce –obvio- ya que el concurso había dejado mis triglicéridos por las nubes. Johanna habló con Adelino, el dueño del local y aparecieron uno a uno platos y brebajes variados. De partida, dos piscolas para el gaznate, luego unas empanaditas de charqui con queso de cabra, que estaban para chuparse los dedos y más tarde un par de botellas de Santa Emiliana (lo único que hay en Pica) con un casero pollo arvejado, con arvejitas recién cosechadas. De postre un pichuncho y de ahí a la casa de Johanna en un taxi que ella había solicitado con anterioridad.


Las típicas casas de Pica se transformaron cuando llegamos a su hogar. Ella golpeó la puerta y apareció una morena vestida como de fiesta con un vestido apretado de lamé plateado. En el centro del living, una plataforma circular con un caño metálico.

- Exe, ahora sabrás lo que es bueno en Pica, me comenta antes de partir a una de las habitaciones.

La chica que me recibió me ofrece una roncola. No me atreví a preguntarle si era Zacapa o Havana, pero aprobé su sugerencia. A los cinco minutos aparece Johanna con un mini bikini de esos con lentejuelas y comienza a bailar en el caño la famosa “American Woman”; otra de Ricardo Arjona, luego “Hot Stuff” de Donna Summer para terminar con “You Can Leave Your Hat On”, la clásica de Full Monthy. Al rato, la guapa de la roncola, morochita y toda, me pregunta si puedo ofrecerle un trago. Johanna, al darse cuenta de tal desaguisado, baja de la pista y le dice que yo soy “su” invitado y que la labor de ella era sólo atenderme y no ser una copetinera.

Johanna bailó y sobajeo el caño los cuatro temas. Luego se retiró y regresó hecha una señorita, con calzas, polera de algodón y zapatillas de marca.

- ¿Nos tomamos el del estribo?, pregunta mientras pone su mano ahí mismito donde ustedes están pensando.
- Que sea el último, linda… Mañana regreso a Santiago.

Desperté cerca de Pozo Almonte, echado atrás de la van ya camino a Iquique. Johanna no me decepcionó ya que inteligentemente puso cuatro botellas de agua mineral e igual cantidad de cervezas y paracetamoles en un cooler debajo de mi asiento. El chofer ríe y me consulta qué tal lo pase en Pica.

- ¿Cómo para regresar algún día?, pregunta.

Nunca supe que pasó. Se me apagó la tele antes de la última piscola. Juro y requetecontra juro, que nunca más beberé alcohol.

Por lo menos en Pica.

Exequiel Quintanilla


martes, 14 de julio de 2020

LOBBY MAG




Año XXXII, 16 al 22 de julio, 2020

TRANSICIÓN
“El mundo gira. El sol sale por el este, se pone en el oeste. Nacemos,vivimos y morimos…En ese orden”

LA NOTA DE LA SEMANA: Sangucherías post-pandemia
MIS APUNTES: Los embutidos más famosos del mundo
RECUERDOS DE DON EXE: Por la razón o la fuerza

LA NOTA DE LA SEMANA


SANGUCHERÍAS POST PANDEMIA

No cometamos errores sin conocer el mercado

El pan se ha convertido este último tiempo en un “best seller” y por ende cientos de emprendedores que visualizan este producto como una forma de hacer buen dinero, lo consideran como esencial para sus nuevos emprendimientos gastronómicos luego del desastre epidémico que aún no finaliza. Creo –con la seguridad de no equivocarme- que siete de cada diez emprendimientos gastronómicos de este último tiempo, son locales sangucheros.

Es cierto que Chile es un país consumidor de pan. Las estadísticas lo tienen claro (98 kilos per cápita anual) y la demanda reafirma todo lo dicho. Atrás quedaron los tiempos del Dominó y la Fuente Alemana como los grandes referentes de nuestra propia comida chatarra. En la actualidad suman cientos las variedades de sánguches y como la demanda existe, cada día se abren más negocios relacionados con este producto.

Panaderías y sangucherías deberían tener el éxito asegurado. No hay duda de ello. Pero tampoco podemos engañar a los emprendedores que piensan que una sanguchería es la solución para sus problemas económicos y a la vez convertirse en un empresario exitoso. Desde la distancia se ve fácil juntar un pedazo de carne con queso y un par de vegetales, lo que impulsa a cualquiera a colocar un local de este tipo. Lo que nadie les ha dicho es que una sanguchería es tanto o más difícil que tener un restaurante y –obviamente conservando las inversiones- es muy difícil (por no decir imposible) mantenerse en el tiempo.

Y como las sangucherías están de moda, es lógico que los emprendedores –que no son empresarios- piensen establecer una de ellas. De hecho, aparecen como callampas en el bosque. Si usted, lector, tiene dinero (y mucho) apueste por esta especialidad. Si usted, lector, está en el promedio de los que no saben qué hacer con ese par de lucas que tiene ahorradas para el futuro, váyase a la Fuente Alemana, cómase un Rumano y ya saciada el hambre, piense con el cerebro, ya que una sanguchería no es la solución que anda buscando. (JAE)   

MIS APUNTES


LOS EMBUTIDOS MÁS FAMOSOS DEL MUNDO

La acertada definición de la cronista gastronómica Consuelo Goeppinger, da pie para conocer algo más de la charcutería, más conocida en Chile como fiambrería o el arte de conservar carnes – generalmente de cerdo– a través de un proceso de cocción, salazón, ahumado, maduración o fermentación. Fueron los egipcios los pioneros en aplicar sal para evitar que estas se pudrieran; pero fue durante el Imperio Romano cuando se perfeccionaron estas técnicas que, más tarde, pulirían los franceses y españoles. Desde ahí, la charcutería y el fabuloso mundo de los embutidos se esparció por el mundo, incluido Chile.

Compañeros en la mesa desde el desayuno hasta una noche de aperitivos y vino, los embutidos son deliciosos, descubra las características de algunos de los más famosos del mundo


BUTIFARRA
Embutido fresco de carne picada de cerdo condimentada con sal, pimienta, y a veces otras especias. Es originario de Cataluña.



CHISTORRA
De origen vasco-navarro, es elaborada con carne picada fresca procedente de carne de cerdo o mezcla de cerdo y res. Contiene además algo de grasa, ajo, sal y pimentón.



CHORIZO
Popular en España, tiene base de carne de cerdo picada y se adoba con especias, entre las que destaca el pimentón. La piel suele ser intestino delgado de cerdo.



FARINATO
Se elabora con miga de pan, manteca de cerdo y cebolla, sazonados con sal, pimentón, comino, ajo, cebolla, anís en grano, aguardiente y un poco de aceite de oliva. Se come frita.



FUET
Popular en la cocina catalana. Su elaboración recuerda a la del salami italiano, que emplea la carne de cerdo picada y saborizada con ajo y pimienta.


LONGANIZA
Relleno de carne de cerdo picada. Proviene de España, pero se fabrica en países como los que agrupa el cono sur, y desde Estados Unidos, México, El Caribe y Centroamérica.


MORCILLA
Embutido de sangre coagulada, casi siempre de cerdo. Su color es semi-oscuro y existen diversas variedades.


MORTADELA
Fiambre elaborado con carne de cerdo finamente picada. Es originario de Italia y en ocasiones incluye ingredientes como pistachos o aceitunas.

SALAMI
Embutido en salazón de una mezcla de carnes de res y cerdo sazonadas. Es posteriormente ahumado y curado.


SALCHICHA DE FRANKFURT
Se prepara con carne de cerdo pura embutida en tripa natural de oveja que luego se somete al ahumado. Se produce sin nitritos.

SALCHICHA DE VIENA
Es una variante de la salchicha de Frankfurt original pero hecha de carne de ternera y cerdo. Su nombre lo debe a la ciudad de su procedencia.

RECUERDOS DE DON EXE





POR LA RAZÓN O LA FUERZA

Hace unos días tuve la visita de mis hijos y nueras en el departamento. Yo, un lobo estepario que acostumbra a vivir solo y hacer lo que me da la gana, encontré que los cinco primeros minutos fueron simpáticos, pero las dos horas siguientes el tedio rondaba mi cabeza. La idea de ellos era una sola: llevarme donde una geriatra para que evaluara mis condiciones físicas y mentales. No encontré para nada simpática la situación, pero me amenazaron con dejarme sin mesada si no les hacía caso. ¡Lo que es la vida!, pensé: antes yo los mandaba y ahora ellos me ordenan.

Era injusto, pero comenzaron a preocuparse de la salud mental de su padre (y suegro). Según mis nueras, este último año me había mandado “varias cagadas” (sic) y querían cerciorarse que aun podía vivir solo. A una de ellas se le cayó el cassette: “te tenemos un hogar divino para tus últimos días”, comentó antes que las otras la hicieran callar. Yo me hice el desentendido y les respondí que, si bien aceptaba la evaluación, ellos tenían que subirme la mesada en un 50%, ya que Las Lanzas ya no estaba tan barata como antes y que cada día era más caro vivir en Ñuñork.

 Al día siguiente, mi hijo mayor y la bruja de su mujer pasaron a buscarme. Estaba listo y preparado: chaqueta de tweed, pantalones Dokers y todo ad hoc para la visita médica. Llegamos a un centro médico – geriátrico en Providencia y, como es usual, la doctora no había llegado. Para mas re’cacha, era el segundo de la lista ya que antes de mi estaba un fulano con un aroma a gladiolos que anunciaba su pronto retiro de esta vida. Joaquincito y la bestia de su mujer se pusieron a leer esas revistas antiguas que hay en los consultorios, mientras yo, aburrido y para molestarlos, me sacaba los loros y hacía pelotitas con ellos. El parcito hacía como que no me conocían, pero como estaba al medio de los dos, todo el mundo sospechaba que era el papá de alguno de ellos.

- Papo, no te saques los mocos.
- Es que tengo muchos, hijo.
- ¿Quieres una toallita desechable?
- No sirven, hijo. Están muy secos.
- ¡Eres un cochino!
- Yo no pedí venir acá, respondí.

Al rato, y mientras seguía hurgueteando mi nariz, hicieron pasar al veterano de la misa cantada. Pasaron diez minutos y salió con la cara más fúnebre de la que entró. Su familia lo tapó con una frazada a cuadros y lo sacaron para ver posiblemente la última luz del día, antes de su paseo de espaldas por la Av. La Paz.

- ¿Exequiel Quintanilla?, pregunta una enfermera vestida con un delantal celeste y con cara de pocos amigos.

Me levanté y encaminé mis pasos al box (así les llaman a los cuartos de atención). Al entrar me pide el bono de atención. La miré con cara de ogro y le digo: - “¡Ni en los restaurantes se paga antes de comer, mierda!” Ella se asustó y me dejó pasar. Pensó que estaba algo esquizofrénico. De atrás aparece mi hijo y le dice: -Perdón señorita, aquí está el bono.

-Voy a entrar solo, le comenté a mi guacho y a su espantapájaros. “Si quieren, después hablan con la doctora.”. A fin de cuentas, era yo el que pasaría por los vejámenes en que te miran y te toquetean por todas partes. Digno y seguro (y absolutamente convencido que estaba en mejores condiciones que el abuelito anterior), entré a la consulta.

¡Guau! ¡Me perdí toda la vida!, pensé cuando me asomé por la puerta y divisé a la doctora. Era una preciosura.
- ¿Don Exequiel?
- Vivito y coleando. Pero prefiero que me digas Exe. ¿Cómo te llamas, guapa?
- Soy la doctora Kaminski
- Yo soy el veterano Quintanilla. ¿Y tu nombre?
- Elka
- ¿Rusa?
- No, polaca.
- ¿Y qué haces en Chile?
- Trato de salvar a los veteranos, contestó un poco molesta ya que le había ganado el quien vive.
- ¿Te puedo tutear, Elka?
- Como quieras, Exe.

Partimos con un examen de la cabeza. Me mostraba figuritas y yo a todas les buscaba un contenido erótico.

- Y esto, ¿qué es?
- Es un pájaro fornicando, le respondía.
- ¿Y este otro?
- Un preservativo de luto, continuaba.
- ¿Qué haces? ¿Escribes novelas porno?
- No, Elka, las rubias me trastornan.


Se sonrojó y pasamos al examen médico. Pidió que me empelotara (detrás de una especie de biombo) y me pusiera uno de esos delantales que dejan el culo al aire. Revisó mi presión y comentó: “tendré que pedirte varios exámenes”. Se acercó con su estetoscopio para escuchar mis pulmones y corazón mientras yo le miraba una pequeña mariposa que tenía tatuada en una de sus pechugas.

- ¿Cómo te funciona el pajarito?, preguntó.
- Como las olimpiadas, le respondí.
- ¿Cómo es eso?
- No gano medallas, pero aún tengo mis fans.
- ¿Por qué viniste a verme?
- Yo no vine. Me obligaron.
- ¿Bebes?
- Como cosaco, ¿y tú?
- No tanto… ¿Te gustan las ostras?
- También los erizos.
- Yo me hice fanática de las ostras desde que llegué a Chile.
- Tengo una picada en Providencia, en las Torres de Tajamar.
- ¿Me invitas uno de estos días?
- ¿Con tu marido?, pregunté, para saber en qué me estaba metiendo.
- No. Sola. No me he casado aún. Los chilenos son muy infieles.
- ¿Qué le dirás a mi familia que está esperando afuera?
- Les diré que estás en un estado de tensión invernal y que necesitas terapia una vez a la semana. Y que yo te la haré.
- ¿Y pagamos las ostras con los bonos de la Isapre?

Mientras Elka hablaba con mi hijo y la madre de mis nietos, me senté en uno de esos asientos que se parecen a los del Metro y que ahora abundan en los consultorios. Para hacer más creíble la historia, seguí sacándome los loros de las narices y haciendo bolitas con ellos. ¡No se preocupe, suegro!, dice mi nuera cuando me pasan a buscar. Nosotros nos ponemos con los bonos para su rehabilitación, ¿cierto Joaquincito?, pregunta, pegándole un codazo para que respondiera.

Por si las moscas, estoy aprendiendo algunas palabras en polaco. Aunque vodka se dice igual en varios idiomas

¡Do widzenia!

Exequiel Quintanilla