martes, 4 de agosto de 2009

DESAFÍOS

LA PIZZA DE MIS SUEÑOS…
Esta semana: Alan Kallens

El chef ejecutivo del hotel NH Ciudad de Santiago es el invitado de esta semana. Alan Kallens sorprendió a muchos cuando introdujo en el país la cocina deconstructiva, que había aprendido tras un período trabajando junto a Ferran Adrà. Luego dio un paso atrás y actualmente nos cautiva con una cocina de alta calidad donde no faltan platos chilenos que ha convertido en clásicos como su Charquicán Bicentenario o sus Pantrucas con asado de tira.

Haciendo un alto en sus labores nos envió su pizza favorita.

¡A gozar!

PIZZA BLANCANIEVES
Masa a la piedra:
400 grs. de harina de trigo sin polvos (2 tazas)
1 cdta. de azúcar granulada
½ cdta. de sal
1 cdta de levadura fresca
150 cc de agua tibia (3/4 taza)
2 cdtas. de manteca hidrogenada a t° ambiente
Mantequilla para untar la lata del horno

Ingredientes:
2 tazas de mozzarella (de la verdadera) picada fina
1 taza de queso azul en trocitos
½ taza de aceite de oliva
Pimienta negra fresca recién molida
Ramitas de romero

Preparación:
En un bowl pequeño desmenuzar la levadura con la ayuda de los dedos, agregue el azúcar y la taza de agua tibia. Aparte, en otro bowl grande, cernir la harina dos veces y agregar la sal. Una vez lista formar un volcán con la harina y al centro agregar la mezcla de la levadura. Trabaje la mezcla con una cuchara de palo. Luego agregue la manteca incorporándola muy bien. De ser necesario, también puede amasar con las manos. Deje la masa a temperatura ambiente tapada con un paño durante media hora. Porcionar en tres partes y estire la masa con uslero y con la ayuda de sus manos.

En la lata del horno previamente enmantequillada y enharinada, coloque la masa de la pizza, sobre ella la mozzarella, el queso azul, rociar con el aceite de oliva, moler la pimienta negra sobre toda la pizza y esparcir las ramitas de romero sobre ella.

Lleve a horno fuerte precalentado por 20 minutos o hasta que esté dorada.

Kallens dice: si la sirve de aperitivo, en trocitos, acompáñela con un buen whisky. Si las porciones son normales, una fría cerveza es el acompañamiento ideal.

¿Qué tal?...

LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR


REGRESAN LAS MANÍAS AL PARK LANE

Estábamos acostumbrados a las cenas temáticas que se realizaban en el Park Lane, el restaurante principal del hotel Park Plaza. De la noche a la mañana se terminaron y luego del regreso de su creador, William Vanderput a la gerencia de Alimentos y Bebidas del establecimiento, éstas han vuelto en gloria y majestad.

Y su majestad la ostra es el primer tema abordado por esta ya clásica cocina de Providencia. Ostramanía se llama y bueno, su particularidad es que todos los platos son preparados con ostras de borde negro traídas de Calbuco.

Cinco entradas y similar cantidad de platos principales es la propuesta. Para acompañar, nada mejor que espumosos (como hay que ir acostumbrándose a tratarlos). Para comenzar, ostras frescas con vinagreta de chalotas (opcional). Luego, un must de esos que dejan la boca abierta: carpaccio de ostras sobre un coulis de perejil. Para los friolentos, una deliciosa sopa de ostras y un gratinado de ostras a la parmesana para los más fuertes. Una buena combinación de entradas que dejará satisfecho al más exigente.

Pero la orgía debía continuar con los fondos. Más elaborados y acá se nota la perfección de Waldo Guerra, por años el chef del lugar. Brochetas de ostras fritas y risotto; Ragout de ostras sobre blinis de verduras; mero con salsa de ostras al azafrán; Atún con milhojas de ostras y escalopines de res con salsa de ostras ahumadas son las propuestas calientes de esta verdadera “manía”. De lo ofrecido me encanté con un delicioso trozo de mero en un caldo de ostras y azafrán. Una armonía maravillosa para un delicioso plato de alto valor agregado.

¿Qué más? ¿Le parece poco? Las ostras no estaban presentes en los postres. Ellos son clásicos en este restaurante y están bajo la responsabilidad del chef pastelero Luis Díaz. Chocolate y maracuyá entre los premiados de la noche. Aunque premio saca también una menuda cantante de voz suave y melodiosa que pone la nota romántica a una cena de impecable factura y servicio. Éste, de la mano de Miguel Rojas, no deja detalle al azar y convence al más escéptico.

Como no todo es eterno, Ostramanía durará sólo hasta el viernes 21 de agosto. O sea tiene al menos dos semanas para vivir, en vivo y en directo, esta experiencia de lujo. Un regreso a estas “manías” que ojalá nunca más se pierdan en este señorial hotel (Juantonio Eymin)

Park Lane (Hotel Park Plaza, Av. Ricardo Lyon 207, Providencia, fono 372 4000

LOS APUNTES GASTRONÓMICOS DE LOBBY


AIRES THAI EN EL AMBROSÍA

Cada cierto tiempo Carolina Bazán deja las cocinas de su restaurante Ambrosía y viaja al exterior para empaparse de nuevos productos, técnicas y recetas. Y como todos los años su destino es diferente. En esta ocasión, Inglaterra y Tailandia, de donde regresó solo hace unos días. Dejó atrás su pelo rojo y ahora es una rubia con un envidiable tostado adquirido en las idílicas playas tailandesas. Aprendió bastante de esa cultura y gastronomía también y lo demostró con una muestra de platos que poco a poco irá incorporando en su carta. Esa carta que siempre sorprende y que ha cautivado a cientos de adeptos que almuerzan regularmente en su céntrico local.

Y mantenerse cerca de seis años solamente ofreciendo almuerzos es una gracia que pocos pueden contar. Escondido atrás de la Casa Colorada en la calle Merced, la prensa no trepidó en hablar del “oasis del centro”, y se hizo conocido. Se las han arreglado para que su terraza sea tan agradable en verano como en invierno y eso se agradece ya que su interior se hace muy pequeño para atender a los diarios comensales.

El plato típico y estrella thai es el pad thai, esa mezcla de fideos de arroz, ajo, jengibre, camarones, pollo, sésamo, salsa de ostra y de tomate, curries y maní que ha dado la vuelta al mundo por su calido sabor, fue una de las primicias que nos tenía Carolina. Ricos y agradables. No invasivos ni de gran picor. Un remake adaptado a sus comensales nacionales que poco gustan de los sabores picantes durante los días de trabajo. Un buen principio.

Siguió un lomo de cordero, blando y sabroso, acompañado de un timbal de puré de habas (sólo habas) y gelatina de menta. Un acierto invernal que dará que hablar. La menta thai, de intenso sabor aporta estilo y categoría a un plato de alta cocina y de excelente preparación. El “pollo thai” me defraudó eso sí. Quizá falto marinar más los trozos de ave en la salsa de acompañamiento ya que pareciera que el pollo entró en el último minuto a la preparación. Definitivamente un plato “en vías de desarrollo”.

Nada que decir de sus calamares a la gallega, que también degustamos y que pertenece al memorial de este restaurante. De intenso sabor se ha impuesto por años entre los parroquianos que gustan de estos cefalópodos. Para repetírselos.

Los postres, ambrosianos como deberíamos decir: tiramisú; rollitos de plátano; cheese cake de nutella; mousse de maracuyá y crème brûlée de naranjas son toda una experiencia para finalizar un almuerzo de calidad. Los vinos, donde prevalecen las etiquetas de Concha y Toro, acordes a la propuesta. Esa que ya nos tiene acostumbrado la familia Bañados, propietaria de este restaurante.

Cierran temprano y nos comentan que en primavera pretenden ampliar su horario de trabajo. Sería interesante tener en el centro de la capital un lugar agradable para beber una copa y degustar algunas delikatessen durante el after office. El lugar es ideal. Quizá no de noche cuando el centro de Santiago se transforma en tierra de nadie, pero mientras sea de día, sería un plus que muchos agradecerían. Esperemos por lo que viene. Mientras tanto, gocemos de los sabores que van mucho más allá de la propuesta thai, ya que Carolina sigue ofreciendo sus platos de siempre, de inspiración francesa, italiana y peruana en un ambiente de calidad. (Juantonio Eymin)

Ambrosía: Merced 838-A (Detrás del Museo Casa Colorada), Santiago Centro, fono 697 2023.

LOS CONDUMIOS DE DON EXE


AFTER OFFICE EN EL CROWNE
(Cuentos reales comestibles y bebestibles)

Por esas cosas de madre -y madre hay una sola-, Mathy debía ir a tramitar no sé qué papeles al Colegio de Arquitectos, ya que su hija que vive en Iquique necesitaba un certificado para participar en una propuesta en esa ciudad. Como el Colegio queda cerca de la Plaza Italia y a ella le asustan esos lugares, me puso cara de compungida para que la acompañara. -De ahí nos vamos a beber algo, me juró. Yo, a sabiendas que si no la acompañaba me iría muy mal en mi futuro sentimental, puse mi mejor cara y partimos, en Metro, hasta la estación Baquedano.

Menos mal que el famoso Colegio esta cerca del Metro. Cuando llegamos pocas personas estaban ahí. El trámite, que debía ser corto, demoró más de la cuenta ya que según Mathy, su hija debía no se cuántas cuotas de colegiatura (cosas que ni pregunto ni me meto… más vale el diablo por viejo que por diablo…). Así que la vi cuando sacaba su chequera y extendía un cheque al cajero. Madre al fin y al cabo, pensé mientras revisaba algunas viejas revistas de arquitectura con fotos del Santiago antiguo y el actual.

Salimos casi a oscuras. A metros de distancia divisamos el clásico Crowne Plaza.

- ¿Te tinca ir al after office del Crowne?
- ¿After qué?, pregunté.
- After office, respondió
- Linda, ¿y qué tenemos que ver nosotros ahí? De que yo recuerde tú nunca has pisado una oficina y yo ya ni me acuerdo cuando trabajaba…
- No seas menso Exe. Los after office no son otra cosa que los antiguos Happy Hours. Creo que le cambiaron el nombre ya que es difícil encontrar gente feliz cuando sale del trabajo.
- ¿Y nos dejarán entrar?
- Lógico pues (colocando la misma voz del spot de la Claudita Conserva cuando paga las cuentas en un camión). ¿Vamos?
- Será pues, respondí remedándola. Mientras caminábamos a nuestro destino Mathy me cuenta: - ¿Sabías Exe que en Japón, donde se consumen muy pocas grasas, el índice de ataques al corazón es menor que en Inglaterra y Estados Unidos. Por otro lado, en Francia, donde se consumen bastantes grasas, también el índice de infartos es menor al de esos dos países?... ¿Y en la India, donde apenas se bebe vino tinto, también es menor? ¿Y que en España, donde se bebe muchísimo vino tinto y se come demasiado chorizo, el índice de isquemias es menor que en los países angloparlantes? … ¿Y lo mismo pasa en Argelia y en Brasil, países donde se hace mucho el amor...?

- ¿Y eso qué? Pregunté
- ¡Me tinca que lo que mata es hablar inglés!, contestó muy seria


Riéndonos llegamos al hotel. Me encanta la Mathy, mi difunta tía Adelaida tenía razón. Entramos y nos recibió un lobby con varios turistas de múltiples nacionalidades y algunas bellas azafatas. Algunas, ya que habían otras que ya deberían estar cuidando nietos en vez de atender en los aviones. A la izquierda, el bar. Casi, casi lleno de gentes. Al centro del bar, un gran buffet con una variedad de cositas ricas para comer. Delikatessen le llaman los petimetres del vocabulario. Una agradable moza nos cuenta de la oferta: dos tragos por persona y todo lo que se desee comer del buffet por 7 lucas.

- Linda, esto es más barato que Las Lanzas. Con razón me invitaste, comenté mientras ponía en un plato unas ricas empanaditas de queso y unas alitas de pollo con un aderezo que se veía apetitoso. Ella, en otro plato, escogía salmón ahumado, aceitunitas, guacamole y nachos, platos que compartimos mientras bebíamos un sour de cítricos, una rica mezcla de limón, pomelo, mandarinas y pisco, obvio.

- ¡Cantante pa’ más encima!, le comenté mientras en un rincón y bajo el son de un piano, una melodiosa voz ponía ambiente al lugar. Casi la invito a bailar. La moza, al ver nuestras copas vacías se acerca y nos consulta si deseábamos seguir con lo mismo o cambiar de trago. –Lo mismo, dijimos al unísono, mientras nos levantábamos para pasar por segunda vez al buffet que era renovado constantemente. Ella escogió postres; yo, sushi. En el fondo, fue casi, casi una cena.

La moza nos contó que estos after office los ofrecen desde martes a viernes desde las siete de la tarde y duran hasta las nueve, nueve y media. Para los fumadores hay un ambiente separado y, a decir verdad, el taxi de regreso nos salió tanto o más que la cuenta de la experiencia vivida.

-Guachito, me dijo llegando a casa (cuando dice guachito la cosa se viene difícil), No sacaste la vista de la moza que nos atendía. ¿Qué tal? Viejo verde y lacho te has puesto este último tiempo.

- Querida, yo soy igual que los diabéticos. No los dejan comer nada pero igual tienen derecho a leer el menú ¿No lo crees lógico?

-Tienes razón Exequiel. En realidad no vale la pena gastarme por ti, mientras no empieces a tirar las manos eso si. ¡Viejo loco!

Exequiel Quintanilla

Bar Trafalgar, Hotel Crowne Plaza, Alameda 136, Santiago Centro, fono 685 5030

EVENTOS


LA NOCHE DE LOS UNIFORMES BLANCOS
Hotel Radisson, el gran ganador

Momentos de expectación se vivieron el viernes pasado en los salones del hotel Grand Hyatt durante la cena premiación de una nueva versión del Concurso Nacional de Gastronomía que realiza anualmente la Asociación Chilena de Gastronomía, Achiga.

Cuarenta concursantes participaron en dos categorías. Cocina Chilena y Menú Completo. Esta última venía con un premio grande: participar en el Gran Torneo Latinoamericano Azteca que se desarrollará a finales de septiembre en Ciudad de México. Dos platos llevaron a Carlos González, sous chef del restaurante Brick del hotel Radisson y Mauricio Núñez, su ayudante, a la gloria. Su entrada, “Secretos del mar” preparada con salmón, camarones y ostiones; y “Puerco en tres versiones: ahumado, croqueta y provenzal, platos que entusiasmaron al jurado y que le otorgaron la siempre apetecida medalla de oro.

Sergio Rocha fue el ganador en la categoría Cocina Tradicional Chilena, quien presento el plato “Caldillo de camarón de vega y pan francés, como en Ñiquén”. Rocha, ex chef de Sodexho, abrirá próximamente una sandwichería en la capital.

Categoría Cocina Tradicional Chilena
Medalla de Oro
Chef: Sergio Rocha
Ayudante: Nicole Fariña
Nombre del Plato: Caldillo de camarón de vega y pan “francés” como en Ñiquén

Medalla de Plata
Chef: Juan Carlos Quiñeman
Ayudante: Vivian Reyes
Establecimiento: Hotel Four Points by Sheraton Santiago
Nombre del Plato: Koru kawel con tukum y iwiñkofke (cazuela de caballo con locro y sopaipillas con pebre de mote).

Categoría Menú

Medalla de Oro
Chef: Carlos González
Ayudante: Mauricio Núñez
Establecimiento: Hotel Radisson Plaza
Menú: Plato Entrada: Secretos del mar
Plato Principal: Puerco en tres versiones: ahumado, croqueta y provenzal.

Medalla de Plata
Chef: Homero Burgos
Ayudante: Jonadab Flores
Establecimiento: Restaurante Dominga
Menú: Plato Entrada: Sinfonía marina tropical.
Plato Principal: Delicias de cerdo.

BUENOS PALADARES


LAS CRÍTICAS GASTRONÓMICAS DE LA SEMANA

YIN Y YANG (La Segunda Internet)
(30 agosto) AMBROSÍA (Merced 838-A, Santiago Centro, fono 697 2023): “Recibe clientes desde las 10 de la mañana, a la hora del desayuno, y ofrece tanto comida a la carta como menús ejecutivos ($ 12.000) donde es posible combinar los platos de la carta, eligiendo diferentes opciones. Esta minuta incluye entrada, fondo y postre; café o té, y bebida, jugo o una copa de vino. Entre las alternativas, por mencionar algunas, se podría comer papas bravas o crema de zapallo Butternut; suprema rellena con queso camembert y acompañado de quínoa o salmón sobre risotto de hongos, y de postre rollitos de plátano o cheesecake.” “El lugar es apto, además, para realizar eventos de empresas, matrimonios o cócteles, y los clientes pueden contar con la banquetería del restaurante y disponer de las instalaciones del Museo Casa Colorada -patrimonio cultural- como sus frescos salones y un amplio patio colonial.”


YIN Y YANG (La Segunda Internet)
(30 julio) PARK LANE (Av. Lyon 207, Providencia, fono 372 4000): “Felizmente, con el regreso al hotel Park Plaza de William Vanderput, han vuelto a su acogedor restaurante “Park Lane” las “manías” gastronómicas que lo caracterizaron hace ya tiempo. En esas presentaciones (la actual durará aún dos semanas) el chef Waldo Guerra añade a su carta habitual una lista de platos centrada en un producto especial, en este caso las ostras chilotas de borde negro.” “La “ostramanía” será el primero de este tipo de acontecimientos culinarios, y esperamos que la idea se repita.”

SOLEDAD MARTÍNEZ (Wikén)
(31 julio) EL CID (Hotel Sheraton, Av. Santa María 1742, Providencia, fono 233 5000): “Revisando la extensa carta, encontré que, junto a las habituales mezclas de numerosos ingredientes, que sólo Josef Gander es capaz de armonizar, había también varios platos fieles al estilo de una nación específica. Así, una selección de sushi y niguiri, samosas indias, risotto y agnolotti estrictamente italianos o turbot y lenguado al más puro sabor francés. Es otra expresión de la diversidad de recursos del chef. El menú incluye aperitivo a elección y lo acompañamos con pequeña roulade de palta rellena con farsa de ostión y salmón, algo de caviar rojo y guacamole de manzana, espuma de salsa golf y aro de masa philo con sal de prosciutto. La primera entrada fue un "budino" de foie gras con pistacho, en rodajas sobre una base de jalea de manzana, con largas hojas de puerro, uvas, nueces, zarzaparrilla, ciruela rellena y tostadas Melba de pan brioche. Luego, una hoja de pera caramelizada con tres grandes camarones en salsa de naranja y una vaina de vainilla de Tahiti. Como intermedio, sorbet de limón de Pica. De fondo, tournedos de vacuno grillado en el punto pedido, en reducción de chalotas, médula y vino tinto y acompañado sólo de un trozo de médula, shiitake con quínoa, hojitas tiernas de repollo de Bruselas y otras verduras. Para mí, toda una novedad en el estilo de Gander: un trozo de carne que se destaca, con pocos agregados.”

CARLOS REYES (La Tercera)
(31 julio) MUQUECA (Miguel Claro 2109, Providencia, fono 727 9132): “…lo que realza a Muqueca como sitio interesante son sus detalles culinarios. Primer ejemplo: las porciones de un imprescindible de su recetario, como son las Coxinhas ($ 3.500), bocaditos apanados de dorado ideal, parejo relleno de pollo y sin fritura que devuelva aceite a los dedos. O una Caipirinha de buena cachaça y absolutamente refrescante. Ese tipo de observaciones permiten dar cuenta que este restaurante, instalado en el límite de Providencia con Ñuñoa, vive de su cocina, más que de cualquier otra parafernalia. Allí, "jogar bonito", es ir más allá del típico "coma todo lo que quiera" en clave brasileña, tan arraigado por estos lados. Se come a la carta, o en realidad, a la suerte de su pizarra que corre entre las mesas, mostrando platos donde frituras, caldos y guisados típicos se llevan el protagonismo.”

ESTEBAN CABEZAS (Wikén)
(31 julio) ROBINSONIA (Santa Beatriz 191, Providencia, fono 235 1425): “Gracias al creador existe gente loca que hace la vida más entretenida. Gente a la que se le ocurre, por ejemplo, abrir un restaurante centrado en los sabores del archipiélago de Juan Fernández. ¿Raro? Sí, y rico” “Por eso en la carta de Robinsonia hay langosta, cangrejo dorado, vidriola y breca, lo mismo que otros bichos endémicos de las islas: conejo y cabrito.” “Buena atención, rica comida y carta de vinos con personalidad, lo mismo que esta propuesta.”

RODOLFO GAMBETTI (Las Últimas Noticias)
(31 julio) EL GALEÓN (Mercado Central, loc. 28-80, Santiago Centro, fono 696 4258): “El mercado, con un par de meganegocios en su patio central, lleva varios años estancado en su propuesta. El Galeón observó la afluencia notable de turistas brasileños y les mostró que además de nieve Chile tiene otro atractivo top en la centolla. En tres tamaños, chica ($49.000), mediana ($79.000) y grande ($99.000). Quienes pueden saborean el crustáceo completo, pero muchas familias de visitantes la comparten y se llevan, por poco dinero, una experiencia memorable de nuestra mejor gastronomía, desconocida incluso por muchos chilenos.”

BEGOÑA URANGA (El Sábado)
(1 agosto) LE FLAUBERT (Orrego Luco 125, Providencia, fono 231 9424): “…en estos días de frío, nada mejor que la nueva temporada de sopas de Le Flaubert. Un rincón francés en plena Providencia que sigue conquistando adeptos. Intimo y acogedor, lleno de detalles, es lo más parecido a uno de esos sencillos restaurantes de barrio parisinos que congregan a un público fiel y exigente. Aquí la cosa no va por impresionar, definitivamente. Lo importante es comer bien y a gusto.” “Cada año presenta una nueva variedad de sopas. Las novedades de esta temporada son: un consomé frío de ostras de borde negro, exquisito. Así como la sopa de puerros con queso azul, realmente lograda y la sopa Thai, con todos los sabores del Oriente, como el perfumado lemongrass y su toque de leche de coco. De postre, porque se puede pedir todo el menú con estas sopas, la delicia cróele de plátanos calientes, con caramelo y ron.
Un consejo, hay que probarlas. Aun a riesgo de discrepar rotundamente con Mafalda.”

CÉSAR FREDES (La Nación Domingo)
(2 agosto) LE FAISAN D’OR (Plaza de Armas, Santiago Centro, fono 696 4161): “Una cazuela de vacuno perfecta, con el invaluable mérito de la frescura del producto y la blandura de la carne sobrenadando en un caldo sabroso, pero sin grasa, es la clave. Se prueba también lengua, muy buena, con papas-mayo, como entrada y arvejada, con arroz, como plato principal. Y merluza frita, en porción justa, aliñada al orégano. ¡Ah, y los porotos "con rienda" y longaniza! ‘Prueba las papas fritas, que son de verdad’, aconseja un amigo. Pero recordando el carácter del local, optamos por una tortilla de papas, tan notable como sencilla y económica, a poco más de $2.000.” “Si se va al centro, aunque ya no sea lo que fue, reductos como el Faisan D’Or pueden ser la salvación para comer los queridos platos de siempre.

PILAR HURTADO (Mujer, La Tercera)
(2 agosto) LE FOURNIL BISTROT (Constitución 30, L. 102, Providencia. Patio Bellavista, fono 248 9699): “Probamos unas empanaditas con “singular pebre al jengibre” que estaba bueno, pero no sabía a jengibre. De rica masa, tenían tres rellenos: camarón queso, ostión ajillo y pollo al curry. Yo quería una quiche lorraine (soy un poco pegada, ¡me encanta!), pero sólo quedaba de espinacas con queso, que estaba OK pero no para volar los sesos como me hubiera gustado. La masa estaba buena, no así el relleno, al que le faltaba humedad. Venía con una ensaladita bien rica. Mi hermana pidió un sándwich batard, con salmón, espárragos, mantequilla de alcaparras y mousse de palta, que en realidad era palta molida en un vasito de shot al lado. Igual estaba sabroso.” “La atención fue eficiente, rápida y preocupada de cada detalle. Me pareció que el lugar es una buena opción para un almuerzo rápido, sin pretensiones.”

DANIEL GREVE (Qué Pasa)
(1 agosto) PASAJE A INDIA (Luis Pasteur 6583, local 5, Vitacura): “Este pequeño local de Luis Pasteur, que partió con cocina india a domicilio, tiene ya cuatro mesas en su interior y, para esos amagues de primavera que aparecen en invierno, dos mesas afuera, confortables y tranquilas.” “Dentro de las muchas preparaciones que hace el cocinero indio, hay dos tipos de menú, para dos personas, que son como una pausa cálida en medio del frío. El primero, el Menú A ($ 12.500), es especiado, potente, e incluye una porción de cuatro Meat Samosas -pequeñas empanadas indias, fritas, triangulares, de masa fina y crocante-, un Chicken Tikka Jalfrezzi -con pimientas, cebolla, jengibre y ají-, dos porciones de arroz Pillau y un Naan, pan típico indio, como un gran galletón esponjoso, hecho en el rústico y exquisito horno tandoori. El Menú B ($ 13.500) es más dulce, cálido, delicioso y fácil. Viene con una porción de Chicken Tikka Samosa, un Chicken Tikka Masala -pollo hecho con crema de frutas, coco y almendras-, cremoso y exquisito, con suaves y dulces especias dulces; dos porciones de Pillau rice y un Naan a elección -puede ser desde el clásico hasta el de cilantro o el de ajo-.”

miércoles, 29 de julio de 2009

REVISTA LOBBY

ESTA SEMANA
AÑO XXI, 30 de julio al 5 de agosto, 2009

LA NOTA DE LA SEMANA: Si quiere saber de idiosincrasia, visite los supermercados
LA PIZZA DE MIS SUEÑOS… Esta semana: Tomás Olivera
LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR: Estancia El Cuadro
LOS CONDUMIOS DE DON EXE: Por un pelo
LAS CRONICAS DE LOBBY: Franck Dieudonné, un francés achilenado
NOVEDADES: Otro ejemplo de responsabilidad social
INICIATIVAS: Becas de inglés intensivo a trabajadores de la industria del turismo
BUENOS PALADARES: Las críticas gastronómicas de la semana

LA NOTA DE LA SEMANA


SI QUIERE SABER DE IDIOSINCRASIA,
VISITE LOS SUPERMERCADOS

Lo que no rota… sale de las góndolas… Y se encontrará con muchas sorpresas.

Cada vez que viajamos, ya sea en Chile o al exterior, una de nuestras entretenciones más importantes es entrar a un supermercado del lugar. Es una de las mejores formas de conocer la idiosincrasia de los pueblos. Además de ameno, es interesante. Como la máxima principal del negocio supermercadista es “producto que no rota, sale de las góndolas”, podemos rápidamente darnos cuenta de lo que el barrio, el pueblo o la ciudad come y bebe, parte importante de la cultura e identidad de los pueblos.

No existe lección antropológica más eficiente que ésta. Eso no lo da ni el mercado ni la plaza del lugar. “Dime que comes y te diré quien eres” es fundamental para conocer la vida de las gentes. Harina por sacos es habitual en los supermercados rurales; yerba mate y té a granel también. Arenques y anchoas en los de nivel. Jurel enlatado es el pescado más consumido en ciertos lugares. Wagyu y cortes finos de carne en los de la clase alta. Tapabarriga y pollos congelados en otros. Un sinfín de diferencias. Sin embargo las famosas vienesas son transversales. Es interesante llegar a conclusiones personales. En barrios donde uno ni se imagina la venta de productos económicos de alto valor energético y de preparación rápida como las vienesas y el puré en caja son estrellas. ¿Muchos niños? ¿Muy caras las cuotas de la última 4x4 y las colegiaturas? ¿Crisis?

Interesante y entretenido. Para su próxima visita a un supermercado, no solo meta en el carro despreocupadamente los productos que necesita. Si desea hacer su propio diagnóstico de lo que está pasando en su hábitat, deténgase un momento a mirar los productos que llevan los otros compradores. Verá que es más entretenido que ir al cine o al teatro. La realidad estará ante sus ojos. Y si viaja pronto, haga lo mismo en su lugar de destino. No se imagina cuánto aprenderá.

DESAFÍO

LA PIZZA DE MIS SUEÑOS
Esta semana: Tomás Olivera

A partir de esta semana una nueva sección dejará con apetito a nuestros lectores. La Pizza de mis Sueños… pretende en un año juntar 52 recetas de distintos chefs y personalidades del mundo de la gastronomía nacional que recrearán su pizza favorita.

En este primer capítulo, Tomás Olivera, chef ejecutivo de los restaurantes Adra y 365 del hotel Ritz Carlton, nos entrega sus ingredientes favoritos para que usted la elabore en casa… ¡y lo abracen!

Ingredientes de la pizza “TOL”

- Masa a la piedra delgada, ¡¡¡sabrosa y crujiente!!! (Como la del Allegretto en Valparaíso.)
- Salsa de tomates como base. Ojalá de buena procedencia ya que no le pido que la elabore en casa con tomates naturales.
- Pasta de ajo (lo suficiente para el aroma y un resto de sabor)
- Láminas de queso tipo Chanco, (mantecoso y que funde muy bien)
- Láminas de jamones patagónicos, pueden ser de cordero, vacuno o wagyu. Ojalá los de Pedro Grez (Secretos de La Unión)
- Tomates limachinos de temporada, los que no tienen gusto a nada en invierno, no sirven. Si no hay en el mercado, tomates en conserva.
- Albahaca fresca hidropónica picada a un solo corte.
- Finalizar con láminas o cubitos de queso de cabra.
- Al horno se ha dicho.
- Al momento de servir, una cucharadita de té de orégano seco; un chorrito de aceite de oliva; pimienta fresca y una pizca de sal (el jamón sala lo suficiente).

Para acompañar: Cerveza. Puede ser Kunstmann, Volcanes, Austral, Del Puerto, Kross, Szot, Mestra, cualquiera de las anteriores o alguna que yo esté olvidando.

¡Buen apetito!

LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR




ESTANCIA EL CUADRO

Si este proyecto estuviese enclavado en el Valle de Uco, en Mendoza, de seguro ya habría salido en todas las revistas couché del país y del extranjero. Pero como está en Casablanca, a una hora de viaje de Santiago, aun no es conocido por muchos ya que abrió sus puertas recién este 2009. Una estancia de 600 hectáreas ubicada en el sector Tapihue del valle de Casablanca y cuyos dueños (la familia Meiss, ligada a la hotelería durante décadas) decidieron construir un atractivo turístico de calidad y de grandes dimensiones.

No dejaron nada al azar. Y el proyecto aun debe crecer. Sin embargo, encontrarse con una moderna construcción que aloja restaurante, tienda, museo y salones para reuniones y eventos es una novedad, y de las buenas.

Un gran fauno de madera nos recibe un soleado mediodía de invierno. La tienda, generosa y práctica, nos enseña artesanía de todo Chile, atuendos típicos, joyas, alimentos y vinos de su propia elaboración (El Cuadro) que comercializan sólo aquí y en los hoteles de la familia a lo largo del país.

El tour que ofrecen es más que entretenido. En carruajes traídos de Versalles comienza la visita por la viña y un extraordinario “Jardín de Cepas”, una iniciativa que emocionará a los amantes del vino. Allí, en largas hileras se muestran una treintena de cepas vitivinícolas diferentes para que los curiosos puedan –en temporada- reconocer follajes y saborear las distintas variedades que mantienen. Es un jardín, nos comentan. Estas uvas no se vinifican. Están para el placer de los sentidos. La casona, inmensa, tiene su propio museo, una atracción visual de la elaboración del vino y destilados allá en el 1900 con figuras humanas talladas en madera de gran realismo y precisión. Otro acierto.

Tras una cata de sus propios vinos (blancos del lugar y tintos curicanos), un corto pero cultural paseo por las tradiciones chilenas se realiza en la medialuna del lugar. Cueca, caballos chilenos y una clase de rodeo deja más que contentos a los turistas extranjeros. De regreso a la casona, aperitivo en las grandes terrazas con un chardonnay sour de buena factura y empanaditas de atún-manzana de agradable sabor y presentación. Luego, el almuerzo. Tres menús a disposición: chileno, tradicional y vegetariano. Vinos de la casa: chardonnay y carménère los mejores de los catados.

Había que probar y degustar así que pedimos una serie de platos elaborados por el chef del lugar, Francisco Javier Guzmán, a quien le dejamos una serie de consejos con el fin de mejorar su propuesta. Buena materia prima y mejores ideas: pimientos del piquillo rellenos con atún; láminas de alcachofa con jamón crudo; el infaltable filete con capuchino de setas; salmón; arrollado huaso y plateada al horno con porotos y mazamorra, entre otros. La carta chilena es absolutamente más atractiva que la tradicional, además, así debe ser. Jugar con la chilenidad en un sitio donde mandan las tradiciones debe ser parte de una propuesta casi obligatoria para estos lugares.

¿Más? Si. Una iglesia ecuménica ubicada el lo alto de una loma, de estilo moderno y de gran capacidad hace de este lugar una atracción doble. Ya han celebrado matrimonios donde han asistido cerca de 500 personas. Circuitos para caminatas y una paz tremenda hacen de este lugar un atractivo ideal para grupos, turistas y nacionales que desean una estadía más que agradable, la que podrá ser más larga una vez que comiencen la construcción del hotel, parte fundamental de este emprendimiento de largo aliento.

No han escatimado recursos para ofrecer un producto de calidad. Que les falta, claro. No es fácil armar una infraestructura de importancia en esos territorios. Pero tras ello hay un equipo humano que sabe atender y hacer bien las cosas. Como en todas partes hay detalles que pueden ser corregidos rápidamente. Lo que interesa es que a una hora de Santiago, una familia de hoteleros decidiera, sin necesidad quizá, entregar a la comunidad un proyecto cuyo valor agregado es mucho mayor al costo que representa visitar el lugar.

Si algún día tiene la oportunidad de viajar a Casablanca, acuérdese que cerquita de ahí y por un camino pavimentado puede llegar a conocer este complejo turístico que lo dejará feliz y encantado. Por el momento abren de lunes a sábado. En temporada será la semana corrida. Vale la pena. (Juantonio Eymin)

Estancia El Cuadro: Sector Tapihue, valle de Casablanca
Fonos: 32- 215 6817 / 268 2000 anexo 1813
E-mail:
info@elcuadro.cl

LOS CONDUMIOS DE DON EXE



POR UN PELO

-Exe, ¿Qué hace un par de pelos rubios y largos en tu abrigo?

Quede patidifuso con la pregunta. No era la primera vez que me encontraban pelos ajenos en mi ropa. Antes, en mis años mozos, encontraron incluso algunas boletas comprometedoras. Pero ahora, a mi edad, ¿Qué rubia me daría bola y para qué?

- Ni idea, Mathy. ¿Se habrán pegado en el Metro?, pregunté, inocente.
- No te creo guachito, respondió. ¿Saliste anoche?

Ahí me acordé que uno de mis hijos me había invitado a tomarme un trago al Patio Bellavista y que me presentó un par de sus amigas. Una, bella, rubia natural y de pelo largo me abrazó con ganas y parece que estaba pelechando. Pero fue sólo eso. Creo que mi amada no lo creería, así que continué con la versión del Metro. Mal que mal, no tenía ni siquiera cargo de conciencia.

- Para la próxima, y antes de venir a verme, escobilla tus ropas, amenazó.

No hay caso con ella. Tiene buen genio, pero cuando se siente amenazada es un vendaval. Una tía, moderna para aquellas épocas, fallecida ya y espero que esté que en el cielo, me daba consejos cuando yo aun era un mozuelo: cásate con una mujer que sea alegre, me repetía una y otra vez. El poto y las pechugas se caen… el buen humor siempre se mantiene.

¡Grande tía Adelaida! Tenías toda la razón.

Y nos fuimos de tapas, como dicen en España. En realidad nos fuimos de sopas, ya que ambos somos fanáticos. Y de cebolla debía ser. Hecha a la francesa, ojala con pan baguette y con un recio vino tinto. Sopa, pan y vino. Nada más. Y lo bueno es que en Le Flaubert lo permiten. Nadie mira en menos o más cuando se pide un plato humilde como una sopa de cebollas, económica como debe ser, y nadie te pregunta con mala cara qué más vas a comer. El lugar, ad-hoc para una aventura similar no podía ser otro. Un verdadero bistrot francés que encanta. Sin embargo nos anunciaron que no había sopa de cebollas ese día. Nos entusiasmaron con otras, apetitosas al oído. Y, como a falta de pan, buenas son las tortas, nos decidimos por una bouillabaisse, una sopa del Mediterráneo francés que rebasa de exquisiteces marinas;

Dos copas, pan fresco y un paté hecho en casa nos recibieron mientras llegaba la bouillabaisse. Divisé una botella de “Los Mareados”, una producción que ya no está en los anaqueles de las tiendas de vinos ni menos en los supermercados. Pedí una de esas raras botellas y escanciaron un resto en mi copa para catarlo. –Aun esta bueno, le comenté a Mathy mientras servían su copa. No tardó en llegar la humeante sopa de pescados y mariscos, la que degustamos con fruición. Rica y reconstituyente. Con razón los pescadores franceses en el siglo XIII terminaban su día, de madrugada, con una sopa de éstas. En armonía con Los Mareados y con pan… un pequeño lujito que es tan económico como un Mc Donald’s lleno de grasas y calorías. ¿Tinto con sopa de mariscos? ¿Por qué no?

- Estas sopas encienden a cualquiera, me comentó Mathy mientras bebía el resto de Los Mareados. ¿Qué haremos ahora?

No lo había pensado ya que en esos momentos lo único que me haría feliz era un buen cigarro, un cognac y buena música. Pero la semana pasada ya habíamos pasado por lo mismo. Sin embargo, ella se adelantó.

- ¡Qué va!, comentó. Hoy es sábado y es propiedad de los jóvenes. Vámonos a casa, bebemos un par de whiskys mientras vemos la película Don Juan de Marco, que hoy en la mañana compré en una cuneta del Apumanque. ¿Te tinca? Es un clásico.

La miré con cara de cómplice por su compra cunetera…- ¿Cama adentro?, consulté…
- Mientras no aparezcan más pelos rubios, lógico que cama adentro, respondió.

Buena la película y reponedor el desayuno.

Exequiel Quintanilla

Le Flaubert: Orrego Luco 125, Providencia, fono 231 9424

LAS CRÓNICAS DE LOBBY


FRANCK DIEUDONNÉ
Un francés achilenado

No es que haya dejado atrás sus oeuf en meurette y la gallina trufada (dos de sus grandes éxitos). Al contrario. Este francés nacido en La Borgoña sigue experimentando con aromas y texturas de su país natal. Sin embargo su labor como chef ejecutivo del restaurante Brick del hotel Radisson de Santiago y de asesor para los demás establecimientos de la cadena en el país, lo ha hecho enfrentar desafíos que van más allá de la comida gala.

Y el gusto por los nuevos sabores lo cautivó. De repente algo oriental, más allá algo peruano ocupando productos nuevos para él como el ají amarillo y el camote. Innovó en la carta “sabroso y saludable” que la cadena maneja a nivel mundial. Conocedor de los productos y sus múltiples variaciones, no trepidó en crear una carta sencilla y sabrosa para el hotel Acqua que Radisson tiene en Concón, para hacerle el peso a los múltiples restaurantes del sector. Jugó con texturas y sabores chilenos. Y muchas veces, para bien, desconcierta.

Como en su última carta de invierno estrenada en su restaurante. Quería un plato bien chileno pero con valor agregado. Personalmente Franck tenía buen acercamiento con el arrollado, debido más que nada a los ancestros de su mujer. Elaboró uno en su cocina y luego de cortarlo en rebanadas planeó adobarlo en panko y servirlo con diferentes pebres. El resultado, el personal de cocina acabó con el arrollado de prueba antes que lo degustaran sus superiores. Allí nació y ahí está: en la nueva carta. Sabroso y a la vez diferente, a la manera de Franck, a su manera.

Pero eso no es todo. Sorprende también con unos filetes de swai (blanquillo en nuestras costas), un fino pescado que no todos conocen, con escamas de papas y un pesto francés que gusta a rabiar. Su tournedos Rossini destaca por un puré con ajos asados y trufas que no deja a nadie indiferente y así, suma y sigue. La armonía con los vinos es de lujo. La Vinoteca se encarga de entregar este plus y lo hace de maravillas: Pinot noir William Cole; viognier Mayu Reserva: carménère Von Siebenthal 2007 más una larga carta de finos licores para los postres, donde el chocolate, la nutella y los pistachos entregan el dulzor necesario para terminar en paz un ágape de alta calidad gastronómica.

Atrévase. Cruce el lobby del hotel y llegue a su comedor. Es una experiencia diferente y gustosa. Piano a bordo, lo llevará por melodías del recuerdo y de las otras. Un servicio de estrellas para una gastronomía rica y variada. Una que sorprende y que provoca. (Juantonio Eymin)

Brick: Hotel Radisson Royal, Av. Vitacura 2610, Las Condes, fono 337 3140