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martes, 20 de diciembre de 2016

LOBBY MAG.


LOBBY MAG.
Año XXVIII, 21 al 27 de diciembre, 2016
LA NOTA DE LA SEMANA: Las 15 mejores cervezas disponibles en Chile
MIS APUNTES: Recetas del mundo en Santiago
EL REGRESO DE DON EXE: ¡Se viene la Navidad!
REMASTERIZADOS: La Navidad en el mundo
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica
 

LA NOTA DE LA SEMANA


 
LAS 15 MEJORES CERVEZAS DISPONIBLES EN CHILE
En su décima edición, la Guía de la Cerveza en Chile 2017, firmada por el sommelier Pascual Ibáñez, recorre las más variadas ofertas de importadores y cerveceros locales, que llenan las estanterías de las tradicionales rubias hasta las más sofisticadas especialidades de cerveza.

“Hemos sido testigos del espontáneo crecimiento cervecero que se ha producido en el país durante la última década”, escribe Ibáñez, quien, para la elaboración de la guía, reunió a otros especialistas para realizar una cata experta, que utiliza una escala de 1 a 5 puntos.

 

Estas fueron las 15 cervezas mejor evaluadas (en rojo, las etiquetas nacionales):

1- Duvel Tripel Hop 2015 (9.5°), Puurs, Bélgica – $3.000
2- Saison Dupont Cuvée Dry Hopping (6,5°), Tourpes Leuze, Bélgica – $3.500
3- Cuello Negro Foreign Extra Stout (8°), Las Fanegas, Chile – $1.990
4- Jester Luptopia West Coast Imperial Ipa (9°), Santiago, Chile – $2.300
5- Spoh IPA (6°), Linderos, Chile – $1.600

6- Granizo IRA (7°), Olmué, Chile – $ 2.300
7- Cruzana Red Ale (5°), Santa Cruz, Chile – $1.300
8- Rochefort 10 (11,3°), Rochefort, Bélgica – $2.900
9- Ballast Point Sculpin (7°), San Diego, EE.UU. – $3.200
10- Beer Camp Edición Limitada (10°), Rancagua, Chile – $ 5.800

11- Tübinger IPA (6°), Pirque, Chile – $1.600
12- Coronado Idiot IPA (8,5°), Coronado, EE.UU. – $2.600
13- Jester Cosmonauta Russian Imperial Stout (9,5°), Santiago, Chile – $2.700
14- Ballast Point Big Eye IPA (7°), San Diego, EE.UU. – $2.600
15- Cuvée des Jacobins (5,5°), Bellegem, Bélgica – $3.500

MIS APUNTES


RECETAS DEL MUNDO EN SANTIAGO
 Sin ser soberbios, nuestra capital está tan globalizada que en la actualidad podemos encontrar platillos que son emblemas gastronómicos en sus países de origen y que hoy los podemos disfrutar sin salir de Santiago, como estos ejemplos que vienen a continuación: ¡pase y lea!

 


COQ AU VIN
Un clásico en París y un imperdible en Le Flaubert. La tradicional receta francesa del pollo al vino tinto, con champiñones, tocino, cebollitas perla y acompañado con papas cocidas, es fundamental en la cocina que prepara Ximena Larrea, dueña y ángel de la guarda de este agradable rincón francés de Providencia (Orrego Luco 125. Tel: 22231 9424)

 

SPAGHETTI ALLA CARBONARA
Uno de los platos insignia de la “cucina” italiana es esta pasta originaria del Lacio y más concretamente de Roma. La receta original se basa en huevos, queso, aceite de oliva virgen extra, panceta y pimienta negra, y lo prepara magistralmente el chef Maximo Funari en el Rivoli, el mejor comedor romano de la capital. (Nueva de Lyon 77, Providencia. Tel: 22231 7969)

 

PAELLA
El Guría es un restaurante de tres hermanos vascos. Y aunque la paella es de origen valenciano, han encontrado la forma de hacerla gustosa, jugosa y atractiva. Los que saben (y sabemos) de paellas decimos que la gracia es que tengan un buen sofrito de abundante cebolla muy picada y bien frita, que luego no se note. Y que el caldo de cocción deba ser abundante y sabroso, no simplemente agua. Así, el arroz queda mojadito, suelto y grano a grano, como gusta en España. (Manuel Montt 1603, Providencia. Tel: 22474 6605).

 
IMAM BAYALDI
La comida turca otomana tiene un lugar de excepción en la capital, ya que el Meze promete las mejores especialidades de la enigmática Turquía. Entre sus mejores recetas, el imam bayaldi: berenjenas baby rellenas con cebolla, tomate y ajo, fritas y que se terminan en el horno. Para imaginarse comiéndolas frente al Bósforo. (Av. Manuel Montt 270, Providencia. Tel: 22378 3646)

 

MURGH TIKKA MASALA
Canela, comino, cilantro en polvo, pimienta de cayena, cúrcuma y garam masala son parte de las especias que hacen de este plato de pollo uno de las más tradicionales preparaciones de la cocina india. Sabroso y con un picor diferente al común, es una de las novedades del Risthedar, donde cocineros indios de gran experiencia recogen toda la sabiduría de su país para nuestros inquietos paladares (Av. Holanda 160, Providencia. Tel: 22231 3257)

 

KÖNIGSBERGER KLOPSE
También llamadas “albóndigas de Berlín”, este plato es emblema de la cocina y una especialidad de la región de Prusia, siendo una especie de albóndiga con salsa de alcaparras. Se suele emplear en la elaboración carne picada añadiendo anchoas o sardinas, cebolla, huevo y especias. Esta receta, que se ha hecho famosa en muchas partes del mundo, por cierto está en la carta del Lili Marleen, el enclave gastronómico alemán de nuestra capital (Julio Prado 759, Providencia. Tel: 22341 6213)


DOLMAS
Más conocidas como hojitas de parra, esta especialidad es típica de los países del medio oriente y se les reconoce fácilmente gracias a la gran colonia árabe y palestina que vive en Chile. El relleno se reduce a carne y arroz aunque es la mezcla de especias y salsas la que les otorga su característico gusto. En el Omar Khayyam son una de sus especialidades y las puede encontrar todo el año. (Av. Perú 570, Recoleta. Tel 22777 4129)

NABEYAKI UDON
Todo el misterio de la cocina oriental en un plato que ha traspasado fronteras. El nabeyaki udon es una sopa con gruesos fideos, mariscos en tempura, shiitaki y verduras cocidas en dashi (caldo base de la cocina japo) en una olla de metal, a la que se he agrega un huevo crudo al servir cada porción. Una receta encantadora que se puede solicitar diariamente en el Shogun, uno de los japoneses más elegantes de nuestra capital (Enrique Foster 172, Las Condes. Tel: 22231 1604)

 
PATO LAQUEADO
Uno de los platos más conocidos de la cocina china y también uno de los más populares en el occidente. Originario de Pekín, se remonta a la Dinastía Yuan (1206 - 1368). Su deliciosa textura y sabor se debe a que la carne es asada durante un largo periodo de tiempo en un horno con el pato colgado de un pincho donde la grasa se va fundiendo lentamente y dando a la parte exterior un aspecto crujiente. En Santiago es una de las exclusividades del China Village, el más representativo comedor de la cocina china. (Salvador Izquierdo Oriente 1757, La Reina. Tel 22277 7499)

 
CLAM CHOWDER
Es una de las recetas más clásicas de los Estados Unidos de Norteamérica y posiblemente esta crema de almejas no tenga en Chile otro referente mejor que la que ofrecen en el Nolita. Papas, crema, almejas y tocino entre sus ingredientes para una sopa nacida en New England y que llegó a Chile de manos de los hermanos Toro. Una preparación maravillosa para sentirse en EE.UU. sin salir de Santiago (Isidora Goyenechea 3456, Las Condes. Tel: 22232 6114)

EL REGRESO DE DON EXE


 
¡SE VIENE LA NAVIDAD!

Heme aquí en espera de unos calcetines verde cata y un par de hawaianas que nunca he podido usar ya que los dedos de mis pies se resisten a sujetar un terraplén con un pedazo de goma entre el dedo gordo y el que le sigue. Pero regalos hay que hacer para Navidad y mi linda paquita se ha encargado de ello. Bueno, ella es feligresa del Parque Arauco y hace unos días me pidió la lista de los regalos que debía comprar… y el billete correspondiente.

Comencé a anotar los nombres de mis nietos. Mis hijos, prolíficos para la época, ya me tienen con siete nietos a estas alturas de la vida. Yo siempre los incentivé para que usaran forrito, pero parece que desoyeron mis consejos y se han dedicado a procrear como si el mundo se fuera a acabar. – Tú me acompañas - sentenció. -Yo compro pero tú vas a mi lado, corrigió.

No era cosa fácil. Odio los centros comerciales y todo lo que lo rodea. Ella ufana y yo taimado. No soporto perder el tiempo en trivialidades, pero ella insistió que la acompañara. Lo bueno: las lolitas con shorts y pechuguitas al aire que renovaron mi libido. Lo malo, negocios llenos donde nadie te atiende y pierdes tiempo.

- ¡Aquí no atiende nadie. ¿Qué hago para que me den pelota?
- Me extraña... ¿Quieres que nos atiendan en medio minuto?
- Si lo logras, te autorizo para que te vayas a tomar un trago y me esperes afuera, dijo escéptica.
- ¡Manos a la obra! -le comenté-, y como estábamos en un perchero con cientos de poleritas, comencé a sacar un gancho, mirar la prenda y botarla al suelo. Agarro otra prenda, la miro y la boto, tomo otra y boto, a la sexta prenda se acerca una vendedora.
- ¿Necesita algo el señor?
- La señora quiere comprar, le dije. -Yo voy por un aperitivo.

La pobrecita comenzó a recoger las pilchas que estaban regadas en el suelo mientras yo miraba a Sofía y con los ojos le decía que me había ganado el premio. – Será, me dijo. Te lo ganaste, pero antes una pregunta -¿Dónde aprendiste tanta maña?

- ¡La vida, querida… la vida!

Prácticamente arranqué del mall. O sea de su interior. Afuera hacía calor pero intuí que los merenderos que existían en las afueras tendrían aire acondicionado. Era temprano aun pero estaban repletos de clientes. Como eran tantos, me fui por el azar: ene, tene, tu, cape, nane, nu… y la suerte escogió la Trattoria Rita. Ese ambigú onda italiana sería mi asilo durante algunas horas.

- ¿Cuántos son?, me pregunta una linda chica (con mejores pechugas) que oficia de anfitriona.
- Uno, por el momento. Luego seremos dos.

La vi retirarse no con buena cara ya que las mesas eran para cuatro y no quería separarlas. La vi consultar un computador y comentarle algo al camarero que estaba tras la barra. Regresa al par de minutos y me dice que la siga. Efectivamente habían abierto una mesa en el altillo del boliche. -¿Qué se le ofrece al señor?

 Miré sus protuberancias y pensé en algo que no era lo adecuado.

- ¿Cómo hacen el Bloody Mary, preciosura?
- ¡Muy buenos!, contesta. ¿Lo quiere con tabasco y Worcester?
- Con todo, cosita. Y con una buena porción de vodka, lógico.
- En un momento, señor

Pensé que la ricura llegaría con mi cóctel, pero llegó un mozo con él. Preguntó si quería algo para el mastique pero preferí esperar a mi paquita. No tardaría tanto ya que es rápida para comprar.

Y así fue. Me llama y le cuento dónde estoy. Al par de minutos aparece llena de bolsas y asorochada por el calor. - Consígueme una mineral, por favor, vengo más seca que cañería de pirámide…

- ¡Vengo feliz!
- ¿Por?
- Es que me calenté y compré el regalo que tú me harás.
- ¿Cómo es eso?
- Cierto, Exe. Tú habrías llegado con un pañuelito para el cuello.
- ¿Y? ¿No te gustan?
- Tengo siete querido, y no ocupo ninguno. En cambio en la vitrina de Gacel encontré unos zapatos de todo mi gusto.

Ella comía pizza y una copa de rosé. Yo, pizza y otro Bloody Mary. Se me acabó el apetito cuando me contó que los zapatitos no eran chinos… sino ingleses.

- ¿Cuánto? Pregunté serio.
- ¡Menos de lo que valgo!, dice con propiedad. -Pero no te preocupes, los compré con tu tarjeta.

¡Como si una tarjeta de crédito fuera la panacea para todos los males! ¿Qué hago ahora con el pañuelito peruano que le compré en la feria del GAM?

Tiramisú y café express para ella. Nada para mí. Pedí la cuenta la que cancelé con los pocos pesos que me quedaban. Así es y será mi puta pascua. Calcetines, hawaianas, una botella de vermouth y unas lindas (por así decirlo) tarjetitas pintadas por mis nietos serán mis regalos. Mi paquita, de seguro, llegará con una billetera “para que guardes tus kilos de papeles y boletas sin importancia” - dirá, y yo encalillado todo el año para pagar los zapatitos. Pero algo me relaja. Esto les pasa a todos. Y el que reciba regalos más finos que los míos… que tire la primera piedra. Feliz Navidad

Exequiel Quintanilla

REMASTERIZADIS


LA NAVIDAD ALREDEDOR DEL MUNDO

 

¿Cómo se puede entender la Navidad? Seguramente, la respuesta dependerá de quién sea nuestro interlocutor, de sus creencias religiosas, de su procedencia y de su nivel cultural.
En todas las latitudes, millones de personas celebran la Navidad. En cada país hay ritos, música, preparativos, ornamentas y costumbres distintas. Por eso, un repaso por la historia nos ofrece una panorámica más abierta sobre el sentido de esta celebración y, a su vez, nos permite conocer la evolución que ha tenido en diferentes países desde sus orígenes, cuando su significado era estrictamente religioso.
No hay más que mirar hacia otras culturas para constatar que las ceremonias religiosas y las celebraciones populares poco o nada tienen que ver con el concepto que tenemos de la Navidad en este lado del planeta.

 

NORUEGA: VELAS, DUENDES Y NIEVE

Los noruegos asocian la Navidad con la luz de las velas y el fuego en un rincón de la casa. El 13 de diciembre, día de Santa Lucía, comienzan los actos prenavideños, y esa misma noche los animales domésticos disfrutan de la primera cena especial de Navidad. Los noruegos decoran sus casas con canastas trenzadas, coronas de tallos de lino y figuritas de duendes con base de piñas o nueces. En las mesas de los hogares noruegos nunca faltan recipientes de arroz, en los que se esconde una almendra que llenará de buenos augurios al afortunado comensal que la encuentre. Salmón, bacalao, albóndigas de carne, paté de reno con arándanos, crema de bayas. Un festín  regado con abundante cerveza y akevitt -aguardiente noruego-, completan la gastronomía de estas fechas. Tras la cena, se ilumina el árbol de Navidad y los niños aguardan la llegada del julenisse, duende navideño que en Nochebuena se transforma en Papa Noël.

 
AUSTRALIA, NAVIDAD EN PLENO VERANO

Las navidades australianas cuentan con todo el glamour de las celebradas en París, Londres o Nueva York; pero mientras en estas ciudades el frío y la nieve forman parte del decorado navideño, en Australia luce el sol veraniego acompañado de temperaturas que oscilan entre los 25 y los 38 grados centígrados. En los días que preceden al 25 de diciembre, muchas familias aprovechan para, equipados con mantas y velas, acudir al concierto Carols by Candlelight (Villancicos a la luz de la vela), un acontecimiento multitudinario que se celebra en parques y estadios deportivos de toda Australia. La celebración se completa con picnics en parques, jardines y playas. El menú se compone de marisco, jamón dulce, ensaladas, carne fría y budín. 

ITALIA: LENTEJAS POR UVAS

En Nochebuena, las familias italianas se reúnen a la mesa para la tradicional cenone (la gran cena), cuyo menú está compuesto, según las zonas, de pasta rellena cocida en caldo de capón, espaguetis con almejas, anguilas, verduras y turrón. Esa misma noche los niños, reciben la visita de Papá Noel. Pero todavía hay más regalos, los que el 5 de enero reparte una bruja buena llamada Befana. En la Nochevieja italiana, las lentejas sustituyen a las uvas (implementadas en España) para atraer la buena suerte en el nuevo año. Otra tradición muy popular y que, dicen, depara buena fortuna es la de regalar lencería roja. Muy arraigada está también la costumbre -entre romanos y napolitanos, especialmente- de arrojar los trastos viejos por la ventana como símbolo de un pasado finito.

ALEMANIA: UN BRINDIS POR SAN SILVESTRE
Los niños alemanes reciben la llegada de un madrugador San Nicolás la noche del 5 al 6 de diciembre. Sin embargo, no es hasta el día 24, tras encender las luces del árbol y cantar los pertinentes villancicos, cuando dichos presentes son, por fin, abiertos. Durante estas fiestas, las casas se engalanan con ramas de Santa Bárbara, musgo y nueces pintadas, y las mesas se llenan de gansos rellenos de manzanas, carne de cerdo asada y ron. El último día del año, el protagonista es San Silvestre, quien vivió y ostentó el papado de la Iglesia en el siglo IV. En su honor, corre la bebida, y encienden fuegos artificiales para ahuyentar a los espíritus malignos.

RUSIA: MATRIUSKAS PARA LOS MÁS PEQUEÑOS

Siguen el calendario de la iglesia ortodoxa y, por ese motivo, las celebraciones son unos días más tarde. En los hogares rusos, la cena de Nochebuena está compuesta por doce platos, uno por cada apóstol. El pescado, acompañado por una sopa de remolacha, es el plato estrella de las mesas navideñas en este país. El día de Año Nuevo, los niños rusos reciben la visita del Abuelo de Hielo, también conocido como Maroz, que al igual que Papá Noel luce una gran barba blanca y viste anchas ropas rojas y botas negras. Tan entrañable personaje viaja acompañado de una ayudante, la Niña de Nieve, y (sólo entre los más pequeños) reparte juguetes, pasteles de jengibre y Matriuskas (muñecas rusas que contienen dentro de sí muñecas más pequeñas).

MÉXICO: LAS POSADAS Y LA MISA DEL GALLO

Aquí, los festejos navideños comienzan el 16 de diciembre con las Posadas (representación de la penuria que pasaron San José y la Virgen para encontrar posada en su viaje a Belén). Durante nueve días, hasta Nochebuena, las familias más proclives a respetar la tradición navideña se turnan cada noche y celebran una posada en su casa. Tras la representación, comienza la fiesta, en la que los niños rompen una Piñata que representa a Satanás, llena de naranjas, mandarinas, caña de azúcar y maní. El día de Nochebuena, la tradicional cena se celebra pasada la medianoche tras la misa. Este servicio litúrgico, la Misa del Gallo, se celebra también la última noche del año, cuando es costumbre barrer la casa para que la suerte entre limpia. El día de Reyes se celebra como en España, recibiendo a los Magos de Oriente y dando buena cuenta del Roscón.

BRASIL: AL RITMO DE LAS OLAS EN COPACABANA
En la Navidad brasileña, el mar juega un relevante papel. En Nochevieja, el cielo de las playas cariocas de Ipanema y Copacabana se ilumina con los fuegos artificiales. En la legendaria Copacabana, las filhas do santo (sacerdotisas africanas) encienden velas y lanzan al mar pequeños barcos llenos de flores y regalos. Si la marea se los lleva, es un buen presagio, ya que significa que Yemanjá, diosa de los mares, bendice el nuevo año. Esta misma deidad derrama sus bendiciones sobre los habitantes de la ciudad de Salvador de Bahía, que vestidos de blanco o del color del santo del candombé que reine durante el año entrante, bañan en el mar sus pies desnudos.

JAPÓN: SE LIMPIAN LAS CASAS
Cuando llega diciembre, los habitantes del país nipón se apresuran a saldar cuentas, a limpiar sus casas y enseres, e, incluso, a renovar el vestuario, como símbolo de la entrada del nuevo año. El día 31 de diciembre, se celebra el Omisoka o Gran Día Final del año. La tradición ordena que durante dicha jornada se realice una limpieza especial de la casa para, después, pasar a degustar con toda la familia las tradicionales tazas de fideos, símbolo de longevidad. Cuando el repique de las campanas de los templos señala el inicio del nuevo año, los japoneses, fieles a la tradición, visitan el santuario sintoísta más cercano. Las celebraciones de estos festejos nipones de fin de año concluyen el 4 de enero.

BUENOS PALADARES


CRÓNICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA
 
LAS ÚLTIMAS NOTICIAS
RODOLFO GAMBETTI
(DICIEMBRE) RISTHEDAR (Av. Vitacura 5461 / 23204 0981): “Hay que reconocer que el Rishtedar se ha convertido, con fundamento, en un portal a la dimensión india. Tanto en la sencillez de su restaurante de Holanda como en la pulcritud del nuevo local de Vitacura. Pero en ambos, capaz de hacernos sentir la magia del tandur, en el juego gozoso de su infinidad de salsas, de colores, de sabores intensos.” “Más allá de las entradas o chapati, de las samosas o empanaditas, del curry, el garam masala, los kababs y los diversos panes hechos al tandur, y decenas de salsas apetitosas, sería vano intento copiar los nombres de los platos pues no los vamos a memorizar. En cambio, como prolijos exploradores, recorramos con cuidado la descripción de la carta. Platos que llaman a probar más. Aceptemos al frío yogur con fruta, lassi, como un amigo que nos aliviar del picor. Hasta concluir con esas dulces bolitas de almidón y leche, maceradas en agua de rosas con azafrán.”

MUJER
PILAR HURTADO
(DICIEMBRE) LUCOS HAMBURGUESERÍA (Orrego Luco 034, Providencia / 22710 5451): “De la carta, luego de consultar con el garzón, pasamos directamente a las hamburguesas sin picoteos ni entrada, porque nos dijo que los emparedados son grandes. Mi cuñado pidió la Fancy Crisp, con queso, pimentones asados, tocino, lechuga, aros de cebolla y champiñones en salsa de mostaza. La French Boogie, que pedí a sugerencia del mozo, es una hamburguesa con una gran cantidad de queso brie apanado, cebolla caramelizada, mermelada de tomate, lechuga y mostaza Dijon. Yo la pedí roja, para anticiparme y que no me llegara recocida, pero ahí me caí, porque llegó roja y no es como mejor queda. En cambio la Fancy de mi cuñado, quien la pidió a punto, estaba perfecta. El pan está bueno para sostener los rellenos de los sándwiches, no se remoja ni se desmigaja.” “La carta ofrece emparedados de pescado, cordero, pollo, vegetariana de quínoa y de carne con agregados como foie gras (¡para la próxima!). Ah, las hamburguesas aquí pueden acompañarse con ensalada verde, papas fritas -mi cuñado-, papas bravas o chips de camote -cortados a lo largo, delgados y crujientes, lo que yo pedí-. Son platos bien contundentes, así que pedimos un postre para compartir.”

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(DICIEMBRE) LA ANTOJERÍA (Eliodoro Yáñez 1049, Providencia / 22235 3900): “De fondos, aunque hay platos-platos (como arrollado, merluza y pierna de cordero, éjale) y ensaladas (ja, ensaladas con cerveza belga), se optó por dos sánguches. Uno de abundante lengua de vacuno nogada (Deslenguado le llaman, a $7.300), con queso de cabra grillado y rúcula. Un bombazo, aunque entre la proteína animal y el queso se dio una batalla de sabores intensos. Igual calzan como sabrosa propuesta dentro del pan ciabatta. Y una hamburguesa tres cuartos -la Antojería ($7.400)-, tal como se sugirió, con tomate, cebolla frita y un huevo ídem. Tan simple como necesaria, aunque la parte de abajo del pan ya estaba algo húmeda, y así no se pudo tomar entre las manos. Llamen a un ingeniero de panes o lo que sea, ¿no?” “Ojo que no es una picada, pero sí un upgrade en materia de comer y beber. ¿Es esto justo y necesario? Por supuesto que sí. Y si hace calorcito, más aún.”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(DICIEMBRE) DULCERIA PUERTO VARAS (Salvador Izquierdo 1745, La Reina / 22226 4472): “Hemos catado un delicioso kuchen de manzana, con su crema pastelera novedosamente mezclada con los trozos de manzana. Buenísimo. Y muy bueno el kuchen de nuez, que tenía, bajo la crujiente capa de esta fruta, una de mermelada de ciruelas que es todo un acierto..." “La torta Puerto Varas ($12.900 la chica), cuya masa de hoja es de calidad, peca también por el tipo de manjar que lleva y porque la crema chantilly es, más bien, simple crema batida: no está mal; pero la chantilly es etérea, y no resistiría el peso de las capas que aquí se le ponen encima sin perder sus gracias. Y lleva mermelada de frambuesa, para dar variedad (en la variedad está el gusto...)” “Resumen: buena variedad y calidad de tortas; excelentes kuchenes.!”