de 12 a 24 hrs.de lunes a sábado

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Fachada exterior

martes, 24 de julio de 2018

LOBBY MAG


LOBBY MAG

Año XXX,  26 de julio al 1 de agosto, 2018
LA NOTA DE LA SEMANA: El licor más vendido en el mundo
MIS APUNTES: Trafalgar, el imponente bar del hotel Crowne Plaza
LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR: Issei, cocina nikkei en La Dehesa
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica

LA NOTA DE LA SEMANA


 
EL LICOR MÁS VENDIDO EN EL MUNDO

Sorpresa en el mundo de las bebidas alcohólicas. Según el último informe de la consultora Impact Databank, la biblia del sector, la bebida alcohólica más consumida en el mundo no es ningún whisky escocés, ni tiene nada que ver con el ron o el vodka. Todas ellas se inclinan ante el gran rey alcohólico del planeta Tierra, que no es otro que una bebida llamada Jinro. Se trata de un licor conocido como Soju, que se fabrica en Corea del Sur y que tiene en el arroz la base de su fermentación. Al año se venden más 450 millones de litros de este licor, que deja una facturación de 800 millones de euros.
 
A mucha distancia del elixir proveniente de Corea del Sur encontramos la segunda bebida espirituosa más vendida del mundo. En este caso la sorpresa también es mayúscula, ya que no se trata de ninguna marca conocida en Occidente sino de un brebaje que se fabrica en Tailandia por la empresa pública Thai Beverage llamada Ruang Khao. Esta especie de ron a lo oriental arrasa en Asia con unas ventas de más de 300 millones de litros al año.

MIS APUNTES


 
TRAFALGAR
Recién remodelado, el imponente bar del hotel Crowne Plaza
apuesta por la revitalización del centro de nuestra capital
 
¡Vaya que tiene historias el Crowne Plaza capitalino!, pero como a pocos les interesa el tiempo pasado, ya que la vida es vertiginosa, nos quedaremos en el primer piso de este céntrico hotel capitalino y en el Bar Trafalgar, un renovado y cómodo espacio que se está transformando en uno de los epicentros más concurridos –y tranquilos- en un Santiago Centro que cada día se pone más interesante.

 
Atrás quedan los recuerdos de este bar – restaurante que hoy ofrece variados espacios para deleitarse con un café, una copa, un cóctel o de frentón un plato de comida. Con música en vivo al atardecer y varias pantallas de TV para ver espectáculos variados, la remodelación fue obra de Amalia Barreda, hija del reconocido arquitecto Ernesto Barreda, quien diseñó el hotel año 1981, cuando fue considerado como un elefante blanco.

 
Hoy, cuando los millennials buscan algo diferente, es posible que en este lugar descubran una de las mejores versiones del Club Sándwich (9.000) y la conviertan en propia. A diferencia de la hamburguesa, Santo Grial de su generación, es el favorito de los millones de turistas que llegan a los diferentes hoteles del mundo a sabiendas que su receta base (tocino, pavo, jamón, tomate, lechuga, queso, mayonesa y tostadas de pan de molde), es tan imprescindible como la ducha matutina, y es por ello que en el Trafalgar es uno de los emparedados más solicitados, ya que acá, aparte de los clientes nacionales, es posible encontrar desde tripulaciones de líneas aéreas extranjeras a turistas de todo el mundo que suelen moverse en hoteles de esta categoría. Con un servicio atento y experto, el barman, antecesor de los actuales magos de la coctelería, ofrece la misma experiencia y los mismos resultados, sin la parafernalia ni el aura que ostentan en la actualidad los iluminados alquimistas del alcohol.

Al atardecer, de siete a nueve de la noche (o la tarde, según la temporada), la música en vivo se toma el lugar. Piano y cantante para amenizar el fin del día. Dos por uno (en bebestibles) es la oferta de este “happy hour” especial que se acompaña con un buffet ilimitado de snacks fríos, calientes, salados y dulces, que prácticamente lo convierten en una cena. Todo ello por $ 12.500 por persona y con la posibilidad de seguir la fiesta con una carta de cócteles, cervezas, vinos y analcohólicos junto a variados platillos, varios de ellos aptos para celiacos y vegetarianos.

El centro de la capital se está revitalizando y esa es la razón de las últimas remodelaciones de este gran hotel. La cadena apuesta por esta ubicación y hay que creerle. Si no lo conoce, hay que ir. Si alguna vez lo conoció, verá las diferencias junto a su nuevo y moderno diseño. (JAE)

Bar Trafalgar, Hotel Crowne Plaza, Alameda 136, Santiago Centro / 22638 1042

 

LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR


 
ISSEI
Cocina nikkei en La Dehesa
Santiago crece y cada día los límites de la ciudad son más extremos. 35 kilómetros de norte a sur y 40 km de este a oeste para albergar a cinco millones de habitantes, es -obviamente- agotador para los que se trasladan entre dos puntos lejanos de la capital. Por ello y junto al crecimiento de la ciudad, los empresarios han comenzado a desarrollar todo tipo de infraestructura para  beneficiar a las familias que viven en los alrededores de la gran ciudad.

 
El Mall Vivo Los Trapenses es un claro ejemplo de ello. Rodeado de un barrio con cómodas viviendas ofrece tiendas, restaurantes, farmacias, juegos y gimnasio –entre otros-, oferta que aprovecha una población que ha ido creciendo y consolidando otro barrio de nuestra capital.

Y ahí llegaron cinco empresarios ligados a la gastronomía para abrir el Issei, el primer restaurante nikkei de la zona. Con dos comedores y una terraza adaptada para bar de atardecer, recibe en horario de Mall a sus clientes, muchos de ellos convertidos en adictos a esta cocina, que aparte de lo nikkei, también incursiona en platos orientales y otros de cocina de autor.

Gyosas carretilleras para partir, con filete de vacuno y salsa carretillera (7.900), de gran sabor y textura. Luego, un Tiradito Izanagi  (7.900), láminas de atún bañadas en aceite de sésamo tibio con cebollín, soya y crispys de quínoa, un plato verdaderamente para disfrutarlo de principio a fin.

Para degustar (y conocer algo más del Issei) dos niguiris Koushinoniku (3.900) de filete, huevo de codorniz y salsa de ostras, sabrosos bocados que sirvieron para aventurarse con los rolls, (americanizado en este caso) con un Quínoa Roll (8.900), con quínoa aderezada, palta, salmón, queso crema (infaltable) y poroto de soya, de buen sabor pero poca originalidad.

Mero (13.900) a la hora del plato de fondo, a la plancha con puré rustico de papas chilotas y reducción de camarones al Grand Marnier, Obviamente nada nikkei, pero de muy buena calidad. Aparte, la carta ofrece un par de carnes, Pad Thai y un trio de creaciones orientales.

Escaso público al almuerzo. Lógico. Pocos trabajan en las cercanías y no es un Mall de paso. En el ocaso del día la figura cambia y el movimiento se nota. Su terraza bar (calefaccionada este invierno) tiene una carta acorde a los cócteles que ofrece y en las mesas del primer piso aparecen los conocedores. Los fines de semana llegan en masa (y en familia), ocasión que sirve para mantener este difícil negocio de la gastronomía en lugares tan, tan alejados del circuito gastronómico capitalino, donde las apuestas son realmente difíciles y complicadas.

Issei: Av. José Alcalde Delano 10492, Local 1512 (Mall Vivo Los Trapenses) /23224 6913

BUENOS PALADARES


CRÓNICAS Y CRÍTICAS                                           
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA

LAS ÚLTIMAS NOTICIAS
RODOLFO GAMBETTI
(JULIO) ESTRÓ (Hotel Ritz Carlton, El Alcalde 15 / 22470 8585): “Sin aspavientos, la carta recorre los productos más apreciados de nuestras regiones, que no se limitan a la tradición sino incorporan sabrosos productos de tenaces empresarios. Y muy buena elección de vinos.” “A la entrada, un tiradito tibio de pesca del día, con dressing de erizos, emulsión de cacho de cabra y camote crocante. Para beber, un sauvignon blanc Laberinto, Cenizas, 2017, Maule.” “Luego el sabroso y tierno un pulpo del norte chico a las brasas, con papas confitadas, chimichurri de chorizo y alioli de ajo negro” “Tras el intermedio de un sorbete de limón y jengibre, un salmón de Puerto Montt, con garbanzos, camarones y muy atractivo pebre de cochayuyo, aunque usted no lo crea.” “La culminación: un codorniz de Casablanca confitada, con hongos salteados papas chilotas y salsa de morcellas. Con el placer que aporta un pinot noir todo terreno de Casa Marín Cartagena 2016, Leyda, San Antonio.” “Con promedio de $25.000 p.p., se valora el mando del argentino Alejandro de Mato, chef ejecutivo, y Sergio Castro, chef del Estró, con un amigable flujo que crea atmósfera.”

WIKÉN 
ESTEBAN CABEZAS
(JULIO) EUROPEO (Alonso de Córdova 2417 / 22208 3603): “El Europeo actual tiene una cocina con identidad propia, bien achilenada, una estética más luminosa y -para actualizarse- con precios que ya no son los más altos del ambiente.” “Con una atención realmente atenta, informada y nada de cargante (con descripciones absurdas y eternas de los platos), partió esta experiencia con pan recién salido del horno en el platito anexo. Antes de las entradas, un par de bocaditos de cortesía (uno era un minimilcao con piure, como para ponerlo de emblema de embajada cultural). “Los fondos, nuevamente impecables. Un pedazo de pecho de chancho agridulce ($15.500), montado en un puré de papa y menta, con un timbal pequeño de porotos, arvejas y murta, en una combinación tan terrestre como aromática. El otro plato fue aún más frágil y evocador. Un arroz caldoso ($15.800) con vegetales varios (parecía un minijardín, con algunos brotecitos), sus lascas de queso, algún camarón y trozos de filete. Pura sutileza, sin ningún sabor dominando al otro.”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(JULIO) CUATRO BOCAS (Manuel Montt 983, Providencia): “Novedoso: un restorán donde casi todo lo que se ofrece tiene forma y consistencia de albóndiga. Hay también sándwiches y tragos (tomar tragos mientras se ramonea en albóndigas fritas no está mal...).” “Hasta el tártaro de salmón con que partimos ($8.990) venía redondeado, cosa que, por cierto, no afectó en nada su buena calidad. Bien agradable. Y luego, antes de sumergirnos en el mar de bolas, optamos por pedir una degustación de ellas ($7.990), compuesta por cuatro (¿será una cábala, como le dicen?) clases diferentes: una clásica de carne con queso (nada muy especial), una de prieta con nuez,  una de "cerdo" (léase "chancho") con tocino, y una de pollo con sésamo (la carne de pollo, poco jugosa, no se presta para este tipo de preparación).” “La prieta con nueces nos pareció muy rica, pero de sabor quizá demasiado "intenso": que le lleven a uno cuatro de ellas es casi abrumador (no pudimos terminar con todas).”