de 12 a 24 hrs.de lunes a sábado

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Fachada exterior

miércoles, 14 de octubre de 2009

REVISTA LOBBY

ESTA SEMANA
AÑO XXI, 15 al 21 de octubre, 2009

LA NOTA DE LA SEMANA: ¿Chef o cocinero?
LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR: Raúl Correa y Familia
LAS CRÓNICAS DE LOBBY: Ya se viene el café del Ópera
LOS APUNTES GASTRONÓMICOS DE LOBBY: Bel Paese
LOS CONDUMIOS DE DON EXE: Viña y Concón, un paseo con noche incluida
EVENTOS: Mercado Paula Gourmet
EL RINCÓN DE LA GULA: Primavera en el Marriott
NOVEDADES: Valdivia se inunda con cerveza artesanal
BUENOS PALADARES: Las críticas gastronómicas de la semana

LA NOTA DE LA SEMANA

¿CHEF O COCINERO?

¿Se puede ser un chef sin revolver las ollas? ¿Un cocinero es chef?

Hace un tiempo un empresario gastronómico amante la cocina y que trabaja en ella elaborando sus recetas, me comentaba que él era el chef del lugar. Pero él no elabora los platos que entrega a sus clientes, son sus cocineros.

No cocina pero es el chef. A mi consulta ante el porqué de la situación me dice: “las recetas son mías; las ideas, mías. Conozco los valores de los productos. Sé de costos, de ingredientes y de rotación de las materias primas. Tengo claro quiénes son mis clientes y qué van a pedir. No cocino personalmente pero vigilo cada uno de los platos que salen de mi cocina. O sea, soy el chef.”

Y no crean que es un restaurante cualquiera el que comento. Es uno de los grandes de la capital.

Mi amigo empresario no deja de tener razón. Un chef no sólo debe saber cocinar sino trabajar con costos, ingresos, egresos y retornos, mermas, personal; de manteles y sus lavanderías; de proveedores y de relaciones públicas más un largo etcétera y no sólo es dedicarse a mezclar ingredientes. Ese, aunque tenga título o le digan chef, no lo es. Ejerce de cocinero, y si es bueno, será un cocinero muy bueno (aunque esta claro que a muchos no los dejan meterse en otras materias que no sea cocinar).

En Chile tenemos muy buenos cocineros y pocos chefs. La figura de chef generalmente se da en la gran hotelería, donde con el nombre de chef ejecutivo el cargo es de gran importancia para el establecimiento. Pero en las Pymes (y eso son la mayoría de los restaurantes) generalmente no ocurre y el chef debe preocuparse solamente de la cocina. Es por ello quizá la difícil profesionalización de la actividad… y las tremendas ganas de casi todos los cocineros de tener su propio restaurante.

Es que la gastronomía cautiva, pero no es recomendable para bolsillos flacos.

LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR




RAUL CORREA Y FAMILIA
Cuando los árboles no dejan ver el bosque

Está tan a la mano este restaurante que lo miraba con cierto desdén. Y por lógica prefería buscar otros locales para comentarlos en estas páginas. Ahí estaba y punto. Por sus insertos en la prensa sabía de sus promociones y su variedad gastronómica. Pero no me pregunten la razón de no conocerlo. Y reconozco que tras una visita, me cambió absolutamente la percepción que tenía de Raúl Correa y Familia.

Es tan grande el restaurante como generosas sus porciones. Una cocina sabrosa y cariñosa que tiene muchos adeptos. Mi visita fue un lunes y el local contaba con buena clientela. Arrollado huaso elaborado por ellos mismos fue parte del picoteo previo a la cena. Para beber (posiblemente una contradicción pero fue un aporte del gerente en Chile de Premium Brands que se encontraba por casualidad allí), champagne rosé Moet & Chandon. Creo que soy uno de los pocos habitantes del planeta que ha combinado esta singular mezcla. Pero, independientemente, manjares de dioses. Tanto el champagne como el arrollado.

La carta es inmensa. Criolla y típica por así decirlo ya que se mueve entre platos tradicionales y otros burgueses; del mar y del interior; huasos y señoriales. Manitas de chancho para iniciar, con salsa verde: sublimes y gustadoras. Con un buen tinto, obvio, como debe ser. No faltan tampoco los picorocos, fruto del mar tan odiado por muchos pero amado por los conocedores, ni las ostras, esta vez apanadas. Un catálogo de entradas enjundiosas, frescas y de gran sabor.

Si las entradas entretienen los fondos son uno de esos lujitos que uno debe permitirse de vez en cuando. Probé varios y no supe por cual definirme. Entre ellos un fricasé de criadillas (maravilloso, de otro planeta); una plateada tan buena y jugosa como la del Colo Colo en Romeral; un osobuco con salsa de vino y champiñones; pato con chalotas al vino tinto; canastillo de papas hilo relleno con ostiones y camarones y espinacas a la crema… uf, cada plato mejor que el otro.

Cierto. Y tener una carta de 120 preparaciones requiere de habilidad, ingenio y muchos, pero muchos clientes.

A veces uno sale de los restaurantes con una sensación rara, ya sea por la comida, por el precio, por el servicio, o incluso por una mesa coja. No crea que en Raúl Correa todo es perfecto y de mantel largo, pero uno se retira contento con lo comido y bebido. Cocinan bien, y ese es su fuerte. Si me preguntan cómo lo catalogaría, sin pensar mucho les diría que es una especie de club, donde se rinde culto a la comida, a la bebida y a la amistad. Y eso, en Chile, por Dios que cuesta encontrar.

Por lo menos yo pronto regresaré por unos callitos a la madrileña que me contaron que estaban de rechupete. (Juantonio Eymin)

Raúl Correa y Familia: Av. Las Condes 10480, Las Condes, fono 243 4747

LAS CRÓNICAS DE LOBBY


YA SE VIENE EL CAFÉ DEL ÓPERA
¡Probado y aprobado!

Más que un buen abogado, pareciera que Juan Carlos Sahli, el propietario del complejo Ópera Catedral, es un tremendo empresario gastronómico y que el chef belga Mathieu Michel y Aldo Salgado, el gerente, son sus manos derechas. Los tres se necesitan, trabajan codo a codo, y mal no les ha ido. A decir verdad e incluso en tiempo de vacas flacas su oferta florece día tras día. Por ello y quizá visionariamente, hace un tiempo Sahli compró una casona vecina a su actual restaurante donde uno de estos días inaugura el Café del Ópera, una apuesta arriesgada pero que los tiene tremendamente entusiasmados.

Dos pisos remodelados exquisitamente. Mármol, madera, acero y cobre es la propuesta arquitectónica. ¿La gastronómica? De partida panadería, pastelería y heladería propia. Acá se elaboran los panes, dulces y helados que se podrán disfrutar desde ya. Pero no son un producto más. Buscaron lo mejor de lo mejor en materias primas y por ello están seguros que van a captar un importante público. De 8 a 8 me cuentan. Desde el desayuno, pasando por un almuerzo ligero a base de sándwiches y cerveza, para llegar a la hora del té y del café de media tarde. Ese preparado con Mrs. Rose, de naturaleza arábica.

Genialidades entre medio. Como tener una propia “fuente de soda” en la barra del primer piso que entregará agua gasificada a los clientes, además de el plus de tener sus cocinas a la vista (una en cada piso). Maquinaria de última generación para la elaboración de helados, pan y pastelería que no cabe duda deben haber costado una fortuna. Helados geniales, como uno de melón calameño con chips de jamón serrano; de frutillas con pimienta y albahaca; de avellanas europeas; de vainilla (de la verdadera), que se podrán consumir en el lugar o llevarlos a casa. Pastelería también para consumir o llevar. Un concepto distinto que cambiará abruptamente la visión de un buen café en el centro de la capital. Sus sándwiches son onda europea, como nos cuenta el chef Michel. En pan tipo baguette y con rellenos increíbles. Gastronomía dentro de un pan, por así decirlo.

No se inmutan al revelarnos que sus precios son superiores a los de su competencia (como si la hubiera). Un veinte por ciento que no molestará ya que aparte del lugar, beber un café de calidad en una vajilla traída especialmente de los Emiratos Árabes, tiene su qué.

No habrá que esperar mucho tiempo. La marcha blanca ya la hicieron invitando a los vecinos y transeúntes del sector. Sólo falta que pongan los relojes a la hora, revisen y le den el visto bueno a los detalles y abran las puertas al público. Definitivamente será un lugar de esos para sentirse orgullosos de tenerlo en el centro de Santiago, ese que lucha día a día para recuperar una calidad de vida que nunca debió perderla.

Hágase un tiempito y vaya a conocerlo. Ésta es la primera crónica que aparece en los medios de este nuevo local y se los recomiendo a ojos cerrados (sobre todo el segundo piso del lugar, es demasiado cómodo).

Una novedad, y de las buenas. (Juantonio Eymin)

Café del Ópera. Merced esq. José Miguel de la Barra, Santiago Centro, fono 664 3048

LOS APUNTES GASTRONÓMICOS DE LOBBY


BEL PAESE
Los bajitos también lo pasan regio

Bien es sabido que a la hora de salir a comer con niños, los bajitos mandan. Son tiranos y generalmente las familias terminan comiendo hamburguesas o pollo frito y papas fritas con Coca Cola, todo por hacer feliz a la prole.

Y ésta es una verdad del porte de una catedral. Hasta ahora eso sí, ya que en el restaurante Bel Paese pensaron en los papás y en sus hijos para elaborar su nueva estrategia comercial. Platos especiales para ellos, llenos de color; y para los mayores la tradicional cocina de Roberto Ilari, que conjuga una selecta comida italiana y otra de mercado, ideal para gozar un almuerzo distendido.

Los chicos junto a sus monitores pueden participar en talleres de manualidades, mini cursos de cocina, juegos al aire libre y dejarán a los grandes almorzar tranquilos en los comedores del local. Y cuando ellos tengan hambre llegarán felices a probar una carta especialmente preparada y diseñada para los peques con platos de pescado, pastas o pollo como El Payaso Glotón o el Sol de Lasaña, más postre y bebidas. Un menú infantil que tiene un valor único de $ 7.400.

Para los grandes también hay novedades, las que se ven reflejadas en su carta: “Bel Paese Tradizionale”, donde aparecen sus preparaciones más clásicas como los agnollotti de ricotta y espinacas con salsa de nuez y los tortelli Montovani de zapallo con amaretti y mustarda, salsa de mantequilla y trufas negras. A esto se suma “Bel Paese al Mercato”, un segmento de su carta que se guía de acuerdo a la disponibilidad de los mejores productos de la estación. Es ahí donde Roberto Ilari introduce todas sus creaciones y tendencias actuales aprovechando los productos más frescos disponibles en el día en el mercado. Entre éstos, notables locos, pescados de roca y unos erizos enviciantes.

Ya lo sabe. La cita es todos los sábados y domingos a la hora de almuerzo. Llegar con los chicos es la idea y más vale eso si reservar mesa, ya que son bastante escasos los lugares en la capital que reciben a los niños con una sonrisa y con gastronomía de la buena. (Juantonio Eymin)

Bel Paese: Av. Apoquindo 7741, Las Condes, fono 212 7086

EVENTOS


MERCADO PAULA GOURMET
EL ACONTECIMIENTO DEL AÑO

Pocos acontecimientos marcan la pauta gastronómica chilena. ¿Uno, dos o tres al año? Quizás. Pero tan esperado como lo fue en sus entonces la ExpoGourmand, el Mercado Paula Gourmet es posiblemente el evento más entretenido del año. ¿Por qué?

Porque trae novedades y no es lo mismo de siempre. Porque durante los cuatro días que dura el evento se presentarán los mejores chefs del país dictando 30 cursos gratuitos de cocina. Porque más de cien expositores de los cuales la mitad son nuevos presentarán productos destinados a ese cocinero (o cocinera) que todos llevamos dentro. Porque se puede ir y almorzar en el lugar ya sea carnes, sushis, pizzas o empanadas y otras delicias. Porque los niños también tienen su espacio y les enseñarán a hacer almácigos, a decorar galletas y trabajar el chocolate. O sea, un evento para toda la familia.

La buenamoza chef argentina Narda Lepez es la invitada internacional de este año. (¡Bravo!). Ella además de inteligente es poseedora de un magnetismo especial y nos entregará dos cursos en el Centro de Cocina del Mercado.

¿Cuándo?: desde este jueves 15 al domingo 18 de octubre. ¿Dónde?: en el Parque Bicentenario de Vitacura y su ingreso es por el costado del restaurante Mestizo. ¿Horario?: de 10,30 a 22,30 horas y el día de cierre hasta las 20 horas. ¿Cuánto?: $3.500 la entrada general. Club de suscriptores de La Tercera $2.500 y clientes Corpbanca 2 x 1. ¿Niños?: gratis hasta los doce años.

¿Algo más? Si. El programa, pero como es largo y para que ustedes escojan el día y la hora apropiada para sus intereses, el detalle lo puede visualizar en http://www.paula.cl/

No se lo pierdan y después me cuentan cómo les fue.

De nada (JAE)

LOS CONDUMIOS DE DON EXE




VIÑA Y CONCÓN
Un paseo con noche incluida

- ¿Vamos a Viña, Exe?
- ¿Cuándo?
- Cualquiera de estos días. Cuando era universitaria estudié en esa idílica ciudad y me encantaría volver un par de días para rememorar tiempos idos. ¿Me acompañas?

Así partió este comentario. Yo también había estudiado en esa ciudad aunque no nos conocimos allí. Me acordé de inmediato de “la” Solange, uno de mis primeros amores de juventud. ¿Cómo estará? ¿Vieja y arrugada como yo? ¡Sin duda!, reflexioné. Mal que mal el romance fue el siglo pasado y no nos vemos desde cuando funcionaban los trenes y el telegrama era la solución tecnológica de aquellos días. ¡Qué manera de haber pasado agua por el puente de nuestras vidas!
-¡Despierta Exequiel!, rabió Mathy
- Aquí estoy, preciosa –respondí-, lo que pasa es que estaba pensando dónde quedarnos en Viña.
- Me tinca Concón, respondió. (O sea, ordenó. Y ustedes ya deben saber cuando a ella se le pone algo en la cabeza.)

Revisé mentalmente las alternativas de alojamiento en Concón. Eran pocas. Algunos hospedajes, otras residenciales y cabañas de dudosa reputación. No es que me molesten pero mi guapa ya se ha acostumbrado a dormir en buenos lugares. Uno de mis hijos me recomendó el Hipocampus, un tiempo compartido de la época en que ese sistema era un boom. Mi nuera me contó alabanzas del Acqua, uno de los hoteles Radisson que hay a lo largo del país. Pesos más y pesos menos y juntando los puntos de LAN, supermercados, bombas de bencina, tarjeta de crédito, colectas varias y la bendición del mayor de mis hijos, que se puso con el billete gracias a la insistencia de mi nuera, llegamos un jueves pasadito el mediodía al bendito Acqua.

Beiges, negro y rojo predominan en la habitación que nos tocó. Vista al mar, obvio. Yo quería dormir una siesta y ella quería disfrutar el lugar. Ganamos los dos. Yo, un tutito ya que la noche sería larga y ella a la razón de ser del hotel: su Spa, con tasaloterapia, piscina temperada, masajes, thai yang, watsu y mil y un inventos para cultivar el cuerpo. -“Quiero seguir durita para ti”, comentó coqueta mientras se ponía su trajebaño. Yo estuve a punto de seguirla para un “masaje ruso descontracturante” pero preferí reservarme para la noche que se avecinaba.

Desperté con un ruido como de turbina de avión. Era Mathy que estaba secándose el pelo en el baño. De ahí la sonajera. Me espabilé rápidamente y le pedí permiso para darme una ducha (siempre hay que pedir permiso, ya que si no lo pides, capaz que se enojen. Ustedes saben…) Tras el remojón y con vestimentas limpias… a nuestro próximo destino: Viña del Mar.

No son luces parisinas pero algo es algo. Caminamos por una lastimosa calle Valparaíso (la más central de la ciudad), apenados del panorama que veíamos. Ya no existe el glamour de antes, ni Samoyedos ni García Villelas parecen ser lo que fueron. Una pena. Ahora mandan las tiendas de disfraces, las ofertas chinas; peluquerías, bares y cuchitriles; un par de bancos, todos los Mc. posibles y un desorden generalizado. Rapidito, y antes de sufrir cualquier inconveniente nos fuimos al casino.

Ella pensó que ganaría igual que cuando fuimos a Santa Cruz. A decir verdad le fue como las pelotas. No vio una pero igual salió contenta. Y como quería recordar tiempos pasados nos fuimos caminando tres cuadras hasta llegar al Casino Chico, un bar de mala muerte pero entretenido que aun sobrevive gracias a que atienden a las horas en que todo está cerrado. No es mentira, pero Mathy, siútica y todo pidió una malta con huevo. “Eso tomábamos antes”, comentó. Yo, cuidando mi colesterol, preferí una chelita para devorarnos sendos hot dogs con tomate, mayonesa y una rara salsa tártara. Un verdadero remake de nuestros años mozos.

Como andábamos en plan juvenil regresamos a Concón en micro. Costó llegar pero no era tarde cuando entramos a nuestro alojamiento. El bar, como corresponde a un hotel que se precie de tal, estaba abierto. “Se le olvidaron sus tiempos de juventud”, pensé cuando ella pidió un Macallan de doce años. Yo, y haciendo caso omiso a los consejos de mi médico, la seguí. E hicimos un brindis por nuestras vidas con la vista fija en un océano que no se dejaba ver por lo oscuro de la noche.

Dormimos de maravilla. Ella, astuta, había dejado la tarjeta del desayuno puesta en la manilla de la habitación así que despertamos cuando golpeaban la puerta. Una delicia por así decirlo. Raro para mi, pero desayunar en la terraza del cuarto con las ventanas abiertas de par en par fue un bonus track que no esperaba. Albas batas de levantar, zapatillas ídem, sol, océano, gaviotas espías, ella y yo. Ni luna de miel que fuera. “Para eso son los hoteles”, me dice Mathy: están para salirse de lo cotidiano. Jugo de naranjas, fruta fresca, croissants, huevitos revueltos y pan de molde; café del bueno, pastelitos, harta mantequilla, queso y mermelada. El yogurt no lo probé… ¡Al carajo lo sano!

Pagamos la cuenta y dejamos los bolsos en recepción ya que salimos a caminar por Concón. Poca gente se veía y se respiraba tranquilidad en una costanera que los fines de semana hierve de humanoides buscando picadas para comer. Se auto impusieron el titulo de “La capital gastronómica de Chile” y creo que es una humorada muy ingeniosa. Sin duda hay buenos boliches. Picadas por decirlo mejor. Pero nada más. (Salva eso si el hotel y un par de buenos ambigúes por ahí. ¿Pero de ahí a “capital”?, eso es casi un delirio y delito publicitario).

Rico hotel, bien atendido y tremendamente bien ubicado. Casi en los roqueríos de la costa (más que casi, en las rocas). Además regresamos con los buenos recuerdos de nuestro paso universitario en esos lugares donde se podía caminar tranquilo en épocas pasadas. Felices volvimos a Santiago… y llegamos justito a la hora del aperitivo.

¿Qué cálculo, no?

Exequiel Quintanilla


Radisson Aqcua Hotel & Spa Concón: Av. Borgoño 23.333, fono 32-254 6400

DE BEBISTRAJOS Y REFACCIONES

PRIMAVERA EN EL MARRIOTT

Suave, fresca, alegre. Así es la primavera. Y para darle la bienvenida, el chef Luis Cruzat ha elaborado un menú especial para la estación de las flores en el restaurante Latin Grill del hotel Marriott capitalino.

Por ello el Menú Experiencia de octubre estará preparado con liviandad y frescura. Para iniciar, una ensalada de hojas verdes con atún y ostiones marinados en dressing de mandarina y jamaica, en armonía con un sauvignon blanc, valle de Leyda Limited Selection Series de la viña Montes.

Para continuar, dos platos de fondo: Congrio sobre fideos Zita (pasta larga y estrecha en forma de manguera) y salteado de camarones, espárragos y alcachofas en finas hierbas acompañado de un chardonnay Caliterra del valle de Casablanca. Luego, un filete de res relleno con ragout de jaiba en risotto de tres papas y reducción de aceitunas, esta vez maridado con un malbec Reserva Viu Manent, del valle de Colchagua. Para el fin de la fiesta, una degustación de helados especiales que combinan a la perfección con un oporto Tawny Burmester.

La cita es durante todo octubre en el Latin Grill del hotel Marriott. Las cenas parten temprano, a las 18,30 y duran hasta medianoche y son acompañadas, como es usual, con las melodías de un excelente pianista que convierte una cena en un idilio permanente.

Lo bueno de este menú experiencia es que por un valor fijo, de $24.500 todo está incluido. Desde el aperitivo inicial hasta el café final. Como para irse a la segura. (JAE)

Latin Grill: Hotel Santiago Marriott. Av. Kennedy 5741, Las Condes, fono 426 2064.

NOVEDADES

VALDIVIA SE INUNDA CON CERVEZA ARTESANAL

Desde comienzos de este año, las cuatro cervecerías artesanales de Valdivia están trabajando unidas en con el fin de posicionar a esta ciudad como capital cervecera de Chile. Bundor, Calle Calle, Cuello Negro y Valbier, decidieron agruparse y trabajar juntas para mejorar aspectos como la calidad, eficiencia en la comercialización y, sobre todo la creación de una identidad regional basada en la pureza de sus aguas y la tradición industrial de la ciudad.

La Primera Feria de la Cerveza Artesanal se realizará en el Centro de Eventos Parque Saval este fin de semana, lugar donde estos productores mostrarán sus productos y el público podrá tener la posibilidad de experimentar los distintos tipos de cerveza en unión con la gastronomía local, además de disfrutar de clases magistrales dictadas por grandes chefs.

Las empresas cerveceras agrupadas bajo el nombre EcoCervezas de los Ríos, ya tienen programada en su agenda para este año con la participación en diversas ferias y eventos gastronómicos, como representantes dentro y fuera del país de una actividad que ya distingue a la capital de los Ríos.

Feria de la Cerveza Artesanal: Parque Saval, Av Miguel Agüero s/n, Isla Teja, Valdivia, fono 63 - 221 313

BUENOS PALADARES

LAS CRÍTICAS GASTRONÓMICAS DE LA SEMANA

ESTEBAN CABEZAS (Wikén)
(9 octubre) BICE (Luz 2920, Las Condes, fono 394 2000): “Cambio de chef, de carta y de mano en el Bice, el italianísimo restaurante del hotel Intercontinental. Y no es por ponerse como Heráclito, pero es como bañarse en el mismo río, que tampoco ya es el mismo.” “…en materia de fondos, un blandísimo asado de tira braseado con risotto a la parmesana ($9.700) y sorrentinos de papa y espinaca, con tomate fresco, habas y tocino ($7.800).” “El lugar, amplio y elegante sin ser siútico. La carta, con cambios que la mantienen como una interesante propuesta con base italiana. O sea, Bice cambió y no cambió.”

SOLEDAD MARTÍNEZ (Wikén)
(9 octubre) VIA BREVA (Patio Bellavista, Constitución 40-A, local 53, fono 735 6948): “Una mínima "trattoria" donde hay que esperar lo que demora el plato "a la minuta"” “El fuerte del lugar son las pastas caseras con salsas variadas. No había ñoquis ese día y pedimos los ravioli del chef (en plato frío), hojas de masa, curiosamente sin la forma habitual, rellenas con queso de cabra marinado en aceite de oliva y jamón Praga, servidas con rico pesto de albahaca fresca, quesos parmesano y de cabra y almendras ($5.100).” “Ojalá complete y perfeccione su carta sin perder el tono casero.”

YIN Y YANG (La Segunda Internet)
(9 octubre) BEL PAESE (Av. Apoquindo 7741, Las Condes, fono 212 7086): “Roberto Illari, chef y socio del restaurante Bel Paese, ha decidido celebrar su primer año a cargo de esta cocina inaugurando el llamado “Wikén entretenido”. Éste consiste en unos estupendos almuerzos indicados para incluir a toda la familia, además de variadas actividades para los más chicos. Así, es posible ahora almorzar alta gastronomía a gusto de todos, y no tener que diferenciar lo bueno para los grandes y lo “chatarra” para los menores. Los días sábado y domingo al mediodía habrá talleres de manualidades, mini cursos de cocina, juegos al aire libre y un menú especial para los niños: sano, entretenido, nutritivo y muy rico. Todo ello en un lugar seguro y protegido, y a cargo de monitores.” “Productos nacionales de calidad, como erizos o locos, sumados a una selección de fiambres italianos como el salame felino, el speck ahumado (de la zona del Alto Adige), o la auténtica mortadela, con incrustaciones de pistacho, sin olvidar el pan casero y las pizzas.”

RODOLFO GAMBETTI (Las Últimas Noticias)
(9 octubre) NORMANDIE (Providencia 1234, Providencia, fono 236 3011): “Lo frecuenta gente que sabe comer, porque goza con la cocina francesa, porque apaga el celular mientras come, porque aprecia un buen lugar nada de caro. Ponen los platos del día con su precio en pizarras, a la entrada, no por esnobismo sino porque su carta es breve y cambiante.” “Atmósfera de maderas nobles, imágenes antiguas en los muros, buena variedad de vinos y alcoholes en el bar.” “Su chef no pretende ser mediático, sino cocinar, dándole sus horas de fuego lento a un boeuf bourgignon que se ablanda poco a poco en vino tinto.”

CARLOS REYES (La Tercera)
(9 0ctubre) SANTO PEZ (Club House Marbella. Kilómetro 35 Camino Concón-Zapallar-Maitencillo, fono 32 – 277 2280) No posee una fórmula gourmet, pero su carta de temporada se las arregla para marcar diferencias respecto de otros comedores de clubes similares, mucho más conservadores. Partiendo por la forma: todos los platos aluden a los pecados capitales, con recetas en su gran mayoría alejadas de la típica cocina costera. Luego, ya en la mesa, las cantidades entusiasman a cualquiera, sobre todo respecto a su valor, mientras que por calidad cumplen con interesar por estética y sabor. Está el caso de la Envidiosa Albacora ($ 6.900), de superficie quemado –no asustarse, así es la receta- e interior a punto, que ofrece un agradable regusto tostado. Si la jambalaya (una suerte de paella nacida en la costa gringa del Golfo de México) de la guarnición no hubiera sido un pálido reflejo de la receta original, ofrecería mucho más personalidad.” “Eso sí, como en pocos lugares, los postres brillaron aparte. Su muy buen Acaramelado ($ 2.200) de masa fina y abundante fruta azucarada, como también su Trío de Creme Brulée ($ 2.200) que en sus tres pocillos ofreció textura impecable, dulzor e intensos aromas a vainilla, lavanda y romero. Como para no olvidarlos mientras, afuera, el litoral norte de la V Región regala una de sus mejores vistas.”

BEGOÑA URANGA (El Sábado)
(10 octubre)HOLA! (Casino Monticello, San Francisco de Mostazal): “Impresiona. Definitivamente. Allí, en pleno campo chileno, en San Francisco de Mostazal, de pronto, como de la nada, aparece la enorme y súper iluminada estructura de cemento, rodeada de un gigantesco estacionamiento. Luces azules, rojas, moradas, amarillas y un incesante movimiento en la nada misma, podrían hacer creer a un despistado que se trata de una inmensa nave extraterrestre, recién aterrizada.” “El Hola Café sigue la estética del lugar: mucha luz, tonos rojos, techo con figuras y diferentes ambientes tipo lounge. De entrada, un tártaro de atún, fresco pero al que le sobraba jengibre. Salteado oriental, curry verde de pollo, ensaladas y unas grandes costillas ribs. Platos bien preparados, sin demasiadas sorpresas y dentro de lo esperado. Todo más bien tradicional. Vino por copas y una buena oferta de vino Premium a precio rebajado. Unos $12.000 por persona.”

PILAR HURTADO (Mujer, La Tercera)
(11 octubre) OH! SALAD GARDEN (Mirador del Alto Las Condes, Av. Kennedy 9001, local 3245, fono 954 1703): “Ambientado con maderas y tonos verdes, es muy fresco y funcional.
El sistema es el autoservicio: uno toma su bandeja, su pote base de ensalada verde (puede ser escarola, achicoria, repollo con zanahoria, según la oferta del día) y va pasando por los mostradores donde el personal pone los “toppings” o agregados para las ensaladas.” “También tienen comida caliente liviana, como quiches, sándwiches, sopas y pizzas. Yo probé el combo que tiene sopa, quiche y una ensalada con dos agregados ($3.490). La sopa en este caso era de porotos negros y estaba sabrosa, pero más bien aguada y con demasiados crutones. La quiche de puerros con atún estaba bastante más rica que la insípida pascualina.” “El concepto de OH! Salad Garden es claro, sano y limpio y, en ese contexto, funciona. Sólo un detalle: ¡el local es demasiado ruidoso!