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Fachada exterior

miércoles, 23 de junio de 2010

REVISTA LOBBY

ESTA SEMANA
AÑO XXII. 24 al 30 de junio, 2010

LA NOTA DE LA SEMANA: Ariel Belletti
LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR: Sol de Máncora
LAS CRONICAS DE LOBBY: Caruso
LOS CONDUMIOS DE DON EXE: Día del Padre
DE BEBISTRAJOS Y REFACCIONES: Río vino. Río de lágrimas
NOVEDADES: Miguel Torres trae a Chile vino sin alcohol
PURO VINO ES TU CIELO…. Tara-Pakai, lo nuevo de Tarapacá
EL PIRATEO DE LA SEMANA: Las cifras de la gastronomía peruana
BUENOS PALADARES: Las críticas gastronómicas de la semana

LA NOTA DE LA SEMANA

ARIEL BELLETI

Hay noticias que pasan desapercibidas o no se les toma la real importancia. Pero esta buena nueva (que no es tan nueva) fue protagonizada por el chef argentino Ariel Belletti, que dirige en Chile la Escuela Culinaria Francesa. Belletti obtuvo el cuarto lugar en el 50° Grand Prix Culinaire International Auguste Escoffier, ocasión que convocó a 550 cocineros de todo el mundo.

Toda una gracia ya que nunca nadie en Chile había obtenido una distinción semejante. Un aplauso para Belletti y un recuerdo para el maravilloso restaurante que fue Les Maitres, donde muchos logramos disfrutar de sus creaciones. Por lo menos en cocina, estamos entre los grandes.

LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR


SOL DE MANCORA

¡Santiago se está inundando de restaurantes peruanos!, pensaba cuando me dirigía al Sol de Máncora una lluviosa noche de la semana pasada. Cierto. Parece que es una plaga que no tiene para cuando terminar. Es que está gustando tanto esta gastronomía que muchos empresarios piensan que un restaurante con esta cocina es grito y plata. Y muchos gastan fortunas en implementar un local con estas características.

El Sol de Máncora es uno de ellos. Impecable y casi lujoso en un estilo minimalista donde lo negro se une a lo blanco y al beige. Bonito lugar. En la cocina está Gonzalo Olmedo, un chef chileno que vivió años en Lima y se empapó con la cultura gastronómica nortina. Un perfecto pisco sour –en vaso- (como lo beben los peruanos) me ayudó para paliar el frío que llevaba por dentro. El lugar, calefaccionado y con vajilla de primera, ya estaba encantándome.

Trío de causas para iniciar (8.000): pulpo al olivo, locos con chalotas y centolla con crema ácida. Ricas aunque la papa algo blanda, aunque el producto es de primera. Ya lo sabe el chef Olmedo ya que en su anterior emprendimiento, el “In Vitro” del Paseo el Mañío, experimentó bastante con esta cocina.

Lo nikkei también es su fuerte, aunque un cebiche nikkei de salmón (7.600), con soya, jengibre, sésamo y cancha con una emulsión de soya, no fue lo mejor para mi paladar. Si bien había sazón, esta era demasiada, quizá por el aporte escondido del ají no moto.

Bebimos vino a pesar de que esta comida es perfecta con cerveza. Sobre todo para un genial congrio crujiente apanado en panco y acompañado de un ajiaco de pulpo y panceta (8.900). Rica mezcla y de todo mi agrado. Sin embargo la elección del vino tuvo su momento de gloria al degustar un seco de costillitas de cordero sobre yuca majada con tomate, cilantro y ají amarillo.

Poco picor en los platos. La razón la entrega Gonzalo Olmedo. La gente no esta aun preparada para el picor peruano y cuando lo hemos intentado nos regresan los platos casi sin probarlos. Es posible que tenga razón, sin embargo le hicimos ver que bien podrían preguntar por el picor requerido por el cliente. Así todo sería más sencillo y el comensal saldría más que contento, ya que el lugar merece respeto.

Un piqueo con cocadas, guerqueros, picarones, merengues, ponderaciones y frutas (7.000) de postre. Acá, nada novedoso… faltó la “mano de monja peruana”

En resumen: un buen lugar para deleitarse con una amplia gama de platos peruanos a un precio justo y en un ambiente de calidad. Buena atención ya que los mozos son peruanos y si bien falta un poquito de picor… eso se soluciona con buena voluntad. Si fuera vino, el Sol de Máncora no sería un Premium, por así decirlo, pero sí un buen Reserva. (Juantonio Eymin)

Sol de Máncora: Av. Padre Hurtado 1460, Vitacura, fono 212 8275

LAS CRONICAS DE LOBBY


CARUSO
Del Hotel Crowne Plaza

*Karla Berndt

¿Con qué sorprenderá el tradicional restaurante Caruso durante esta temporada a sus huéspedes y visitantes? ¿Qué habrá ingeniado el experimentado chef ejecutivo Juan Meza, miembro de los Toques Blanches y su equipo para estos meses invernales?

Hace pocos días, el secreto se reveló. El Caruso ofrece justamente lo que el ejecutivo y viajero busca y anhela: una cocina de alta calidad, sabrosa y sana, que refleja sabores mediterráneos fusionados con preparaciones de la alta cocina tradicional chilena. Todo esto con el sello “Meza” que habla por si sólo.

Nuestra degustación - acompañada de muy agradable música de piano - parte con un plato que junta varios elementos de las entradas frías presentes en la nueva carta: finas láminas de salmón, un dúo de congrio con corazón de atún, y tilapia al romero, todo presentado con apetitosas hojas verdes que proporcionan un toque especial al plato. ¡Salud con una copa de Drappier Carte D’Or!

Siguen dos entradas calientes, tortellini de locos en una muy bien lograda salsa de queso crema y azafrán (este plato figura entre los de fondo), y un chupe de centolla magallánica – para literalmente “chuparse los dedos”. Levantando las copas con un excelente Chardonnay, EQ Matetic del año 2008.

Como plato de fondo probamos la Trilogía de mar, aire y tierra. Congrio preparado al horno, relleno con camarones presentado sobre espinacas salteadas con una sabrosa salsa en base a una bisque de camarones, coñac y crema. Magret de pato sobre risotto de verduras en salsa de betarragas a la miel (que me encantó). Carré de cordero magallánico en adobo de mostaza y finas hierbas sobre puré rústico de papas y zanahorias. Este cordero, con su fina costra, fue uno de las mejores que he probado. Otro salud, ahora con una copa de VOE Coyam, cosecha 2007 del Valle de Colchagua.

El dulce final da fe del ingenio y de la destreza del equipo del Caruso. Entre todas las delicias quisiera mencionar la natilla de mote con huesillos con sorbete de vino navegado, y la Fantasía Caruso, flan de toffee y vainilla, leche asada con salsa de chocolate al Kalhua y sopa inglesa con sorbete de café. Un último brindis con Late Harvest Casas del Bosque.

Fue el último brindis para finalizar este almuerzo-degustación, sin embargo, ¡seguramente no fue el último de esta temporada en el Caruso del Crowne Plaza!

Caruso, Hotel Crowne Plaza Santiago, Av. Libertador Bdo. O’Higgins 136, Santiago, fono 685 5030

*Karla Berndt es cronista gastronómica e integrante del Círculo de Cronistas Gastronómicos de Chile. Nacida en Alemania, reside hace 22 años en Chile y actualmente es Gerente de Comunicaciones de la Cámara Alemana de Comercio, Camchal. Su afinidad con la gastronomía la plasmó en el primer y único libro de cocina chilena escrito en idioma alemán y editado en su país de origen “Die chilenische Küche”. Sus periódicas crónicas se pueden leer (en español) en el sitio www.camchal.cl y en su columna “De bebistrajos y refacciones” en Lobby.

LOS CONDUMIOS DE DON EXE


DÍA DEL PADRE

Un par de calcetines verde loro; un libro de autoayuda; un paraguas de luca y un cortavientos rojo que lo único que le falta es el escudo nacional en la espalda fueron los regalos que este veterano recibió en el Día del Padre. A decir verdad no esperaba nada, pero los nenes se preocuparon esta vez y llegaron todos temprano a saludarme ya que después cada uno tendría su día especial en sus respectivas casas. Les agradecí las atenciones y a las 11 de la mañana ya estaba desocupado. ¿Qué hace un tipo como yo, despierto antes de mediodía un aburrido domingo?

-¿Para que me llamas a esta hora Exe? ¡Tan temprano!
- Para invitarte a almorzar, mentí. En realidad estaba lateado.
- ¿Qué tal si te vienes como a las dos de la tarde y me dejas dormir un rato más?, ladró.

Claro. Como el domingo no era el día de la madre ella dormía como una princesa. Además había metido las patas ya que encontrar una mesa en algún ambigú de respeto sería una tarea titánica. Una cosa es tener conocidos en el ambiente y otra es que te abran las puertas de sus boliches cuando están repletos. Así que decidí llevar almuerzo preparado al depto de Mathy.

Cuando llegué a su piso ella estaba esperándome vestida como para salir a almorzar. Pintarrajeada como pupitre de parvulario y con su abrigo de piel en el brazo.

- Lo siento Mathy. No vamos a ninguna parte, está todo repleto.
- ¡Me podrías haber avisado antes, menso!
- No te encabrones guachita Hoy es mi día y vengo cargado con las compras que hice para almorzar. ¿No te causa gracia quedarnos acá?

Me miró con cara de odio pero se resignó.

- Está bien, respondió. Tú ves el aperitivo y yo la comida.
- Linda, la comida viene lista. Sólo hay que calentarla y distribuirla.

Lanzó una carcajada cuando miró hacia abajo y se encontró con mis calcetines verdes.
- Estas loco Exe… cada día te vistes mejor. ¡Ni Girardi combina tan bien su ropa!

Menos mal que andaba de buen talante. Bebimos Moët & Chandon rosé del verdadero que me había llegado de regalo hace un tiempo. Para acompañar, unos locos blanditos con salsa verde y mayo (aparte) que me conseguí con una de mis musas que manda en el Giratorio. A decir verdad, ella me salvó el día, ya que a pesar de que su bodegón estaba repleto, se dio el tiempo de prepararme el almuerzo. – Nosotros no hacemos comida para llevar - me dijo-, pero por ser tú, lo que quieras. ¿Almorzarás con tus hijos?, preguntó. Al comentarle que almorzaba con Mathy estuvo a punto de decirme que se le habían acabado los locos, pero digna, puso en la cajita de aluminio más locos de los que le había solicitado.

¿Qué te gustaría de fondo, che?, me pregunto con cara de resignación. -Te puedo mandar a preparar un par de bifes chorizo tan a punto que vos lo colocás en el horno un par de minutos y te quedaran súper. Vos sabés que yo vengo de la tierra de la carne y tenemos las mejores.

Buen menú: locos para iniciar y bife chorizo de fondo. La piba linda acumulaba cajitas y cajitas de aluminio una sobre otra. Mix de verdes en una, papitas chaucha en otra, arroz al azafrán en una tercera. Salí del Giratorio con dos bolsas, una de la comida fría y en otra, la cocinada.

También le gustó a Mathy. Se relajó y bebimos un Kai de Errázuriz, un vino que también, obvio, me había llegado de regalo y que actualmente es uno de los íconos de esa viña tras haber ganado una cata en Nueva York. Sorpresivamente también y dentro de uno de los envases apareció un postre: un cheese cake de alcayotas y nueces que comimos acompañado de un oporto Tawny.

Sin zapatos y con mis relucientes calcetines verdes partí a lavar la vajilla sucia. “Hoy es tu día” me dice Mathy y se levanta del comedor a hacer la tarea. Yo prendo el televisor y me encuentro con el partido mundialero de Brasil. Pensar que si Chile pasa a la segunda ronda ellos serán nuestros rivales. Ahí, arropado en el sillón del living, me dormí.

No perdono las siestas después de un buen almuerzo.

Exequiel Quintanilla

Restaurante Giratorio: Av. 11 de Septiembre 2250, piso 16, fono 232 1827

DE BEBISTRAJOS Y REFACCIONES

RÍO VINO
Río de lágrimas

*Karla Berndt

“Ubicado casi en la esquina de Suecia con Providencia, el restaurante Río Vino debe ser actualmente una de las alternativas más completas en lo que a gastronomía y diversión nocturna se refiere en el Barrio Suecia…”, relata el sitio Chile.com.

Lamentablemente, no puedo confirmar tal elogio. Por el contrario.

El jueves 20 de mayo, a las 17:30 horas, fuimos atendidas en una de las mesas en la terraza del recinto, en Suecia 019. Pedimos dos copas de vino blanco de la casa ($ 2.500), más algo chico para picar. La moza a cargo de nuestra mesa insistió en una tabla para dos personas, por un valor de $9.900, lo que nos pareció exagerado para acompañar una copita de vino al paso. Decidimos ordenar “Nachos calientes con pollo, queso y salsa de tomate” ($4.900), más acorde a la hora y el tiempo disponible.

Aparte de lo caro del vino - por tratarse de un varietal de baja calidad - más aún nos extrañó la tabla: una ruma de nachos tibios, algunos pocos de ellos pegados entre si por una capita de queso derretido ya endurecido, todo esto con algunas manchitas rojas (la salsa de tomate), y decorado con (¡exactamente!) ocho cubitos de carne de pollo, esta última dura, algo quemada y casi fría.

Aumentó la decepción aún más al momento de pagar: “Acá no recibimos cheques”, fue el anuncio. Según la garzona, en la carta se informaba acerca de esta restricción. Pedimos mostrarnos el anuncio ya que no lo habíamos visto anteriormente. Después de un largo rato se rectificó la información: no estaba escrita en la carta, sino en la caja del recinto. Como ésta se encuentra dentro del local, obviamente no estábamos “al tanto”. Después de una breve conversación con el dueño – sentado en otra mesa de la terraza – éste autorizó finalmente el pago con cheque.

La cuenta, escrita a mano, incluyó 10% de propina. Pagamos con un cheque el consumo y dejamos la propina aparte (por un valor que nos pareció apropiado).
Una experiencia culinaria lamentable.

Río Vino: Suecia 19, Providencia, fono 233 4656

NOVEDADES

MIGUEL TORRES TRAE A CHILE VINO SIN ALCOHOL

Miguel Torres Chile trae a nuestro país el primer vino sin alcohol de España: NATUREO. Partiendo de un vino blanco aromático, que ha fermentado durante dos semanas, se desalcoholiza - por métodos puramente físicos - hasta llegar a sólo 0,5 % de alcohol mediante el sistema conocido como Spinning Cone Column (sistema de evaporación al vacío con columnas de conos rotantes). La variedad de uva seleccionada para la elaboración de este novedoso producto fue la moscatel, procedente principalmente de la denominación de origen Penedès, viñedos de la bodega en España.

Tras varios años de investigación, el resultado es un vino que en nariz destaca por los aromas florales de manzanas verdes, duraznos cítricos, mientras que en boca resulta fresco y alegre.

Natureo es un producto natural, pionero en España y que se comercializará en Chile. La nueva propuesta ha sido pensada para cubrir las demandas sociales actuales. Un producto para deportistas y amantes de la vida sana, personas preocupadas por su cuerpo, consumidores habituales de productos bajos en calorías, y por supuesto conductores, un grupo muy sensible a los posibles efectos del alcohol. Para todos ellos, Natureo, con un contenido alcohólico casi inapreciable, resulta una alternativa muy interesante que permite disfrutar del sabor y las bondades del vino blanco.

Así mismo Natureo es un vino ideal para acompañar las mejores recetas como aperitivos, ensaladas, pastas, carnes blancas y pescados.

Natureo se podrá encontrar principalmente en tiendas especializadas en formato de 750 ml. con un precio aproximado de $ 6.990.

PURO VINO ES TU CIELO...

TARA-PAKAI, LO NUEVO DE TARAPACÁ

Buscando sorprender con un nuevo vino, que agregue valor a su portafolio y que exprese el gran potencial de sus tradicionales viñedos de Isla de Maipo, Viña Tarapacá lanzó el gran secreto que guardaba, su vino Icono Tara·Pakay.

Tara·Pakay, que en la lengua nativa de los Quechua significa “árbol escondido”, es una exuberante y profunda mezcla tinta compuesta por 67% de Cabernet Sauvignon y 33% de Syrah. Uvas acuciosamente seleccionadas –por manos exclusivamente femeninas–, de los mejores viñedos de Isla de Maipo.

El Cabernet Sauvignon, proveniente de un terroir ubicado en ladera de cerro, con suelo rocoso coluvial y una producción por hectárea de sólo 4 toneladas, y el Syrah, originario de uno de los terroirs más ventosos y fríos del viñedo, con suelo coluvial y pedregoso, y un rendimiento de 6 toneladas por hectárea. Estas dos parcelas fueron elegidas por su excelente potencial, y sometidas a prácticas vitícolas orientadas a maximizar la calidad de sus uvas.

Para Ed Flaherty, Enólogo Jefe que venía desarrollando en silencio este Icono, desde su arribo a la bodega, asegura que Tara·Pakay “es un vino potente y maduro. De exuberante y sedoso cuerpo, y notable complejidad aromática, que nos regala un inolvidable recuerdo de Isla de Maipo”.

Tara·Pakay es un vino que refleja todo el potencial enológico de su noble origen, así como la filosofía que ha inspirado a esta viña desde sus inicios. Las uvas de este nuevo Icono se tratan con máxima delicadeza, siendo cosechadas a mano en bandejas de 10 kilos y seleccionadas grano por grano. Luego, se vinifican en pequeños tanques de 5 mil litros, emplazados en una bodega construida especialmente para la elaboración de vinos Ultra Premium, donde todos los manejos se realizan en forma gravitacional. De este modo, se cuida que la fruta exprese su personalidad con mucha claridad y elocuencia. Una elocuencia que ya en una primera evaluación se dejó oír claramente, ya que la publicación especializada estadounidense Wine Spectator, le otorgó 92 puntos y lo seleccionó entre los Top Wines de Chile en su reciente edición de Mayo.

Así, con el lanzamiento de Tara·Pakay, el vino escondido, Viña Tarapacá revela uno de los grandes secretos que guardaba su terroir en Isla de Maipo.

A un valor de $32.990, está en la venta en las principales tiendas especializadas y restaurantes del país.

EL PIRATEO DE LA SEMANA

LAS CIFRAS DE LA GASTRONOMÍA PERUANA
(www.americalate.com)


Según un informe presentado por la Asociación Peruana de Gastronomía (APEGA), la industria de ese país moviliza anualmente más de 1.500 millones de dólares. Una cifra que la destaca como una de las más prósperas de todo el globo.

Además, la APEGA precisó que en Perú existen actualmente alrededor de 66.000 restaurantes, de los cuales 31.450 se encuentra en Lima. Una numerosa industria que todos los días emplea a 300.000 personas.

Por su parte, el presidente de Apega, Bernardo Roca Rey, señaló que el 50 por ciento de los peruanos considera que la gastronomía es lo que mejor representa a este país en el mundo. “No es sólo el comer bien, tenemos una marca que nos distingue”, aseguró.

BUENOS PALADARES

LAS CRÍTICAS GASTRONÓMICAS DE LA SEMANA

ESTEBAN CABEZAS (Wikén)
(18 junio) PUERTO PIZARRO (Manuel Montt 2197, Providencia, fono 225 6128): “Pese a que se ve bien armado y la atención es eficiente, hay algo que falla: la cocina. Su carta es muy breve (seis entradas, seis platos principales, dos sopas), por lo que se podría esperar excelencia y algo más de rapidez, pero no. Casi $35.000 por dos personas, sin vino (no tienen patente aún) y con poco sabor. Ojalá se superen.” “De entradas, un cebiche mixto "del Puerto" ($6.950), ni muy abundante y apenas picante. Ganso. Y cuatro pequeños trozos de atún apanados en quínoa ($6.200), secos, con una salsa de arándanos tan espesa que ni se podía untar en el atún.”

SOLEDAD MARTÍNEZ (Wikén)
(18 junio) OSADÍA (Nueva Costanera 3677, Vitacura, fono 263 3170): “Existe una carta (a la hora del té) para elegir bien provista de masas, postres y dulces con chocolate; postres de leche, pasteles, tortas, crêpes, tartas y kuchen, entre los cuales figuran algunas especialidades alemanas del libro; frutas y helados ($ 3.200 a $ 4.900). Pero también hay un menú de precio fijo ($ 8.000), que pedimos, el cual incluye té, café o chocolate, limonada con frutillas, varios tipos de tartas y kuchen, como los de manzanas verdes y murtas con migas crujientes, y de arándanos y frambuesas; un trío de sándwiches en masa llamada "churrasca", sabrosa pero grasosa, de jamón y de salmón con verduras, y buffet de merengues y otros dulces para repetirse. Todo rico y abundante, aunque la explicación sobre los sándwiches me pareció poco clara, pues erróneamente entendí que debían pedirse por separado, lo que no era efectivo. En la práctica, las once combinan la tradición alemana con el estilo personal de Carlo. Ya habrá ocasión de comentar su carta de platos salados.”

RODOLFO GAMBETTI (Las Últimas Noticias)
(18 junio) LOS VIKINGOS (Av. Ricardo Cumming 174, Barrio Brasil, fono 770 0339): “Los Vikingos es otro restaurante más de parrilladas abundantes, a buen precio, como pregonan sus pendones desplegados en avenida Ricardo Cumming. Lo que lo hace único y recomendable es su fantástica decoración obsesionada con los bárbaros nórdicos. Una ambientación recargada, de comic, lúdica, que encierra a los comensales en mazmorras, que viste a los camareros como guerreros del mar, que reparte espadas y cascos cornudos para que sus clientes vivan esa atmósfera de feroces escandinavos.” “Ideal para llevar a la familia o sorprender a visitas de regiones o del exterior, ofrece parrillada ($14.900), pollo al cognac ($12.000), curanto ($12.000) o paella ($12.000), donde comen dos y hasta tres voraces. Don Nazario, el cocinero mayor, prepara ciervo, jabalí y buenos mariscos y pescados, en reluciente cocina.”

BEGOÑA URANGA (El Sábado)
(19 junio) MEZZANOTTE (Nueva Costanera 3980, local 2, fono 207 8731): “…si la cosa es comer bien, hay que conocer un nuevo local recién inaugurado. Mezzanotte, un italiano que podría haber sido uno más del barrio, pero que sorprende por el sabor de sus platos.” “De plato de fondo, una verdadera delicia: unas cintas de pasta con salsa de funghi porcini y jamón crudo, realmente insuperable. De una sencillez total. Aquí saben de pastas, salsas y cocina italiana. De esa sin pretensiones, que sólo se preocupa de satisfacer los paladares. De postre, un quequito de chocolate del que bullía una suave salsa de chocolate, al lado de una bolita de helado... de ensueño. Todo un descubrimiento y a precios más que razonables. ¡Bienvenidos!”

DANIEL GREVE (Qué Pasa)
(19 junio) SUSHI BLUES (Av. El Rodeo 12850 local 72, Mall La Dehesa, fono 955 5030): “…lo que aquí ofrecen es posible verlo en otras cartas de la categoría. Sin embargo, hay platos que, entre otros bastante cojos, logran resaltar con dignidad. Los cebiches ($ 6.200) -rojo, amarillo y mixto- andan muy bien, llegan repletos de sabor, aunque con un final amargo que deja dudas; el Tiradito Máncora ($ 5.800), a excepción del aceite de oliva que usan -que todo lo invade-, lleva ostión y pescado en salsa de limón, muy agradable; Tiracuyá ($6.200) -salmón en salsa de maracuyá- es un buen intento, aunque muy dulce; pero el Mero Nizacana ($ 8.900) rompe la inercia con un mero Piña marinado en salsa de soya con jengibre y azúcar, muy tierno, justo en grasa, sabroso y bien cocinado, sobre un puré de papas al wasabi perfecto en sabor y sólo sobrepasado en textura, un tanto líquida. Los rolls no dejan indiferente, aunque si quieren un cierre dulce y redondo, la Lúcuma praliné ($ 3.500) es perfecta.”

PILAR HURTADO (Mujer, La Tercera)
(20 junio) PARDO’S CHICKEN (Apoquindo 3012, esquina Carmencita, Las Condes, fono 378 6292): “Éramos tres y elegimos un pollo Pardo’s a las brasas entero, que traen partido en 4 trozos, con ensalada César (también pueden ser papas fritas o arroz). Las lechugas de la ensalada eran fresquitas y venía bien aliñada, pero con unos trocitos de algo que se suponía era tocino pero más bien parecía chuleta de chancho.” “En cuanto al pollo de Pardo’s, que he comido otras veces (y quienes estaban conmigo también), nos pareció un poco más soso que antes. La pechuga estaba un poco seca. Las salsitas (mayonesa de leche, con orégano y de ají), eso sí, siguen siendo exquisitas. ¡Ah!, la crema volteada de postre, muy buena. Dirán que soy majadera, pero me da pena que nuevamente un lugar con sazón peruana se vea obligado a ‘suavizar’ la mano para gustarles a los chilenos.”