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Fachada exterior

martes, 9 de abril de 2019

LOBBY MAG


LOBBY MAG

Año XXXI, 11 AL 17 de abril, 2019
LA SEMANA: Las mejores plateadas de la capital
MIS APUNTES: Urbano 136, todo regresa al centro
LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR: Semana Santa con sabores propios
 

LA SEMANA


LAS MEJORES PLATEADAS DE LA CAPITAL

El recordado doctor Roberto Marín Vivado, entusiasta de la pesca y el buceo, recorrió Chile recopilando datos, consejos y recetas, debido a su interés por la buena mesa y las artes de los fogones, que lo acompañó desde su infancia. En su libro “Chilenos cocinando a la chilena”, nos enseñó a preparar la Plateada, ese corte cárneo que sólo se consigue en nuestro país y que se ofrece en todos los rincones con el anuncio "Aquí está la mejor Plateada de Chile".

Sin embargo, encontrar una plateada sabrosa y jugosa es tarea de titanes en la capital. No todos saben cómo elaborar este corte para dejar al cliente con una sonrisa de oreja a oreja. Esta semana les presentamos las mejores plateadas que hemos disfrutado a lo largo del tiempo. Todas las opciones bordean los $ 10.000 por el plato sumado un acompañamiento. ¡A disfrutar!

 


 
 
DON PEYO
Cuentan que cerca del 50 % de los platos que salen de su enorme cocina, son plateadas con diferentes acompañamientos. Según algunos, copiaron la receta de Raquel Orellana, propietaria del Colo Colo -en Romeral-, quien tiene por años el privilegio de ofrecer la mejor plateada del país. Acá, en Don Peyo, la comienzan al horno -con toda su grasa- y la finalizan en olla, donde el caldo y las especias la convierten en uno de los imperdibles de la casa. (Lo Encalada 465, Ñuñoa / 22274 0764)

 

 
LA CASA VIEJA
Los que han visitado este comedor de Vitacura, saben que su famoso y criaturero consomé de carne, lo hacen con el caldo donde preparan la Plateada, un buen antecedente para saber que acá este sabroso corte se presenta en su máxima expresión. Acompañada con puré, arroz o “a lo pobre” y sopeando los jugos con un tibio y fresco pan amasado de la casa untado en pebre, es para entrar salivando y salir feliz. (Vitacura 8411 / 22202 0355)

 

 
POLVO WINE BAR
En este nuevo y moderno espacio capitalino, la plateada no la presentan como todos la conocemos. Acá han creado una nueva y sabrosa versión contemporánea, ya que, sobre una gran tostada de pan casero, la llenan con láminas de plateada curada de color rosado, jugosas y suaves, que acompañan con una compota de pimientos y corona con mostaza antigua. Un placer para la vista y el paladar (Constitución 187, Plaza Camilo Mori / 98440 2462)

 

 
JUAN Y MEDIO
Si algo caracteriza a este popular restaurante, es que sus platos vienen con baranda, es decir repletos de borde a borde. Una tradición que se respeta desde 1947 en su local de las cercanías de Rancagua. La porción es tan generosa y abundante que decidieron ofrecerla en tamaño “media porción”, que aun así llama la atención. (J.M. Infante 51, Providencia / 22378 9277)

 

 
ANA MARÍA
Es tan bueno y sabroso el caldo donde se cocina la Plateada, que acá lo utilizan para engrandecer los “Erizos a la cocotte”, uno de los platos insignia de este comedor. La plateada, con su magistral caldo, se ofrece en dos trozos y el acompañamiento en otro plato, con la finalidad de no contaminar la calidad ni la temperatura de la cocción. (Club Hípico 476 / 22698 4064)

 

MIS APUNTES


 
URBANO 136
Todo vuelve al centro
Cercano a cumplir 40 años desde su inauguración, el Crowne Plaza ha tenido una larga e interesante historia gastronómica. Los más viejos aun recordamos el restaurante Casablanca (con piscina y todo); el Chandelier, comida de lujo bajo las velas, y el Caruso, donde el chef Juan Meza dejó recuerdos inolvidables.

Pero el paso del tiempo y la globalización hicieron lo suyo. Los barrios gastronómicos se dispersaron y el centro de la capital quedó cojo debido a los cambios en las costumbres. Sin embargo, ese elefante blanco que fue construido el año 1981 y que se transformó en una verdadera escuela para muchos de los actuales gerentes hoteleros, poco a poco debió asumir que esos tremendos espacios debían modernizarse. Para los más jóvenes, les contamos que en este hotel y en su subterráneo, se hicieron una importante cantidad de ferias temáticas, en tiempos en que aún no existía en la capital un recinto ferial importante.

El Caruso fue reemplazado por el Urbano 136, moderno, minimalista y tremendamente luminoso a pesar de no tener ventanas. Un trabajo a conciencia que ha rendido sus frutos ya que el chef Patricio Arias ha seguido los pasos del eterno Juan Meza y en la actualidad, con un trabajo de sala que solo lo saben hacer los buenos hoteles (y algunos restaurantes), continúan ofreciendo el tradicional buffet de mediodía ($16.900), además de una carta de corte internacional con muchos guiños a lo chileno.

Un Pulpo tibio, con papas, tomates cherry y crema de huacatay ($12.500), de blanda textura y sabroso gracias al aporte del huacatay, fue el inicio de un almuerzo donde degustamos parte de la carta, la que fue acompañada con vinos de Casa Silva. Luego, un Tartar de atún rosado y palta y aderezado con limón de Pica, aceite de sésamo, soya y alioli ($ 12.000), nos confirmó que hay manos expertas en la cocina y productos frescos.

Fuera de serie es “la sugerencia del chef”, que consiste en un Pastel de choclo a la marinera, elaborado con un pino de mariscos con camarones, ostiones, calamares, machas y locos ($ 12.500), que realmente les vuela la cabeza a los amigos del pastel de choclo, pero esta vez reformulado con mariscos. Un hit que no hay que perderse.

Para los más tradicionalistas, un Filete grillado con pincho de camarones, papas rosti y una excelente salsa de morillas ($15.600), sería la elección perfecta para los siempre bienaventurados amantes de la carne. Aun así, acá lucen más los pescados, como una Corvina grillada al limón con puré de habas y crocante de jamón serrano ($13.800), fino, delicado y para todos los gustos.

Pastas y risottos por doquier, algo que les encanta a los huéspedes ya que son símbolos universales gastronómicos. Para probar, unos deliciosos Ravioles rellenos con cordero y especias, con salsa al merlot perfumada al romero (12.000), fue lo último degustado tras este largo viaje por esta interesante cocina.

A la hora de lo dulce, inevitable decir que su Torta de chocolate (sin harina) tibia y acompañada de helado de vainilla (6.000), es uno de los más solicitados del restaurante. Aparte, buena coctelería, vinos por copa (4.500), cervezas y cafetería que lo dejarán más que satisfecho en este comedor que bien vale tener en cuenta cuando se hacen reuniones de negocios o cenas especiales, ya que la intimidad es a toda prueba. Definitivamente no hay que darle vuelta la espalda a los restaurantes tradicionales de la capital. Cada día hay una sorpresa y el Urbano 136 es una de ellas. Al fin y al cabo, el dicho “todo vuelve al centro”, pareciera que se está haciendo realidad. (JAE)

Urbano 136 / Hotel Crowne Plaza, Alameda B. O’Higgins 136 / 22638 1042 

LA COMUMNA DEL ESCRIBIDOR


SEMANA SANTA CON SABORES PROPIOS
Lo peruano, lo nikkei y lo thai nos han hecho olvidar los sublimes sabores de nuestra cocina marina. Por ello, y para reivindicar nuestra sazón, le recomendamos cinco tradicionales comedores capitalinos donde reinan los caldillos, los mariscales, los chupes y los mariscos más sabrosos de nuestras costas, con la finalidad que planifique (y reserve con anticipación) la Semana Santa que este año se celebra el 19, 20 y 21 de abril.

 

 
EL ANCLA
En este oasis de los pescados y mariscos de la comuna de Providencia, donde trabajan productos frescos en porciones abundantes y a precios razonables, es una verdadera picada moderna. Más aún cuando los clásicos marinos, como las empanadas de piures, la merluza frita y el ulte, se consiguen a muy bajo precio. (Santa Beatriz 191 / 22264 2275)

 

LA TASCA DE ALTAMAR
37 años de historia lo convierten en uno de los más respetables restaurantes marinos de Santiago. Una cocina tradicional, donde la calidad del producto se mantiene gracias a su cadena de pescadores artesanales que abastecen el lugar, incluso con langostas y picorocos. Se cuenta –y se confirma- que su congrio frito es el mejor de la capital. (Noruega 6347, Las Condes / 22211 1041)

 

DON GAVIOTA
Alejado del circuito tradicional, la comuna de Recoleta se engalana con uno de los más prestigiosos comedores marinos de la capital, donde caldillos y frescos mariscos acaparan la atención de cientos de capitalinos que cruzan la ciudad para disfrutar de sus tradicionales recetas y del vino pipeño, especialidad de la casa. (El Roble 1190, Recoleta / 22621 1838)

 

 
CALETA 94
Sin duda alguna fue la picada del 2018, ya que donde guardan las piscinas con agua de mar para mantener los mariscos frescos, colocaron bancos y pisos de madera con manteles de hule, donde le rinden culto a ostras, almejas, choritos, mariscales y merluza frita, a precios nunca antes vistos. (R. Cumming 94 / 95363 3624) 

 


 
PUERTO BELLAVISTA
Alojado en el Patio Bellavista (hay otro en el Alto Las Condes), se ha ganado su espacio gracias a la calidad de sus productos, amplios salones y terrazas, donde sus clientes disfrutan una sabrosa carta de especialidades donde las calugas de pescado, los locos y las pastas rellenas son sus grandes caballitos de batalla. (Pio Nono 71, local 71 / 22656 7015)