de 12 a 24 hrs.de lunes a sábado

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Fachada exterior

martes, 29 de julio de 2014

REVISTA LOBBY


REVISTA LOBBY Año XXVI
31 de julio al 6 de agosto, 2014

 “Por muchos idiomas que se dominen, cuando uno se corta un dedo, siempre se utiliza la lengua materna” Anónimo

LA NOTA DE LA SEMANA: David Copperfeld y los restaurantes chilenos
MIS APUNTES GASTRONÓMICOS: Catedral: pecados veniales
LOS CONDUMIOS DE DON EXE: Mi cuñada (la tía de mis hijos)
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica

 

LA NOTA DE LA SEMANA


DAVID COPPERFIELD
Y LOS RESTAURANTES CHILENOS

El mundo de la gastronomía chilena es como mágico. Casi para pensar que David Copperfield está tras las aperturas y cierres de restaurantes. Aparecen y desaparecen a una velocidad abismante. Créannos, y no mentimos, que la más modesta verdulería tiene un mejor futuro que un emprendimiento gastronómico. En todos los años que hemos estado ligados a esta industria son muchos los establecimientos que ya no existen. Sin embargo, el modesto almacén de la esquina sigue sobreviviendo, ahora hasta con código de barras y su propietario arriba de una moderna 4 x 4.

No queremos decir con esto que el negocio gastronómico no redite beneficios, sin embargo bueno es de vez en cuando alertar a los inversionistas sobre la decisión de embarcarse en un negocio tan veleidoso como el gastronómico.

“Queremos hacer algo diferente”, es quizá el primer error que cometen los proyectistas. Muchos piensan que una nueva receta les traerá dividendos extraordinarios a la propuesta. Tragos exóticos, dicen los que apuestan por un bar; platos nunca vistos, opinan los que se meten en un restaurante. Y se olvidan del cliente, ese que no necesariamente apuntan y que les da de comer y la tranquilidad de vivir.

En esta nota no pretendemos analizar el manejo interno del restaurante ya que lo hemos planteado varias veces, aunque si queremos dar el punto de vista del cliente común y corriente, ese que es el objetivo final de todo emprendimiento. Ese cliente es (en la mayoría de los casos), escaso. Más aún. Los extranjeros. ¿Vivir de ellos? Muy difícil ya que la cuota de turistas que nos visita es extremadamente pequeña. Informes hablan de que sólo un 0.3% de los viajes mundiales tienen a Chile como destino. Y eso no ha cambiado en los últimos treinta años.

¿Todo mal? No. No todo es funesto pero sí es necesario abrirles los ojos a los propietarios de los nuevos proyectos. Al igual que la industria del vino, que tuvo su boom en a inicios del 2000 y todos querían tener una viña o una bodega, la industria gastronómica vive en estos momentos un auge de aperturas… y por consiguiente de cierres.

La labor de un cronista no es sólo alabar o encontrar detalles en los restaurantes que visita. Va más allá. Al igual que los wine writers que escriben de bodegas y viñas, no sólo comentamos del mundo Bilz y Pap. Y como ambas actividades están ligadas al hedonismo y al goce de los sentidos, algunas veces ponemos algunas voces de alerta a los que nos quieran leer.

 Recordamos anécdotas: hace unos años Rancagua se vistió de gala para recibir al primer restaurante de categoría de la ciudad. Sus propietarios no escatimaron recursos para instalar un lugar hecho y derecho. Se dieron el lujo de contratar un chef capitalino para armar una carta novedosa y “levantaron” al sous chef del mejor restaurante de Santiago para que oficiara de mandamás de una cocina grande y pulcra. El resultado: hoy es una parrillada. Los propietarios del local pensaron que Rancagua era una excelente plaza para su proyecto dado que ahí el dinero corre a raudales. Se equivocaron.

Estoy por pensar que muchos pseudo empresarios gastan 400 o más millones sólo por intuición. Pequeñas fortunas que bien administradas podrían servir hasta para educar a los nietos. Se apoyan en arquitectos (ya que ellos saben de arte), en amigos sibaritas (ya que ellos serían sus clientes) y en el banco, donde les compran la genial idea del restaurante. Nunca consultan a los expertos. Se sienten tan seguros de sus ideas que éstos estorban.

Y así vemos día a día florecer restaurantes que luego de un tiempo caen en desgracia. Y eso nada de bien le hace a nuestra gastronomía. Realmente hay que ser como Copperfield para mantener el negocio funcionando bien. Y si no tiene las dotes de mago, mejor cómprese departamentos para arrendar o una verdulería. Le irá muchísimo mejor. (Juantonio Eymin)

MIS APUNTES GASTRONÓMICOS


CATEDRAL
Pecados veniales

En uno de los sectores más cosmopolitas –y europeos- de la capital, se encuentra el complejo Ópera Catedral, donde dos restaurantes de diferentes estilos y una cafetería, dan vida a una de las esquinas más atractivas del centro de Santiago. Inaugurado en el 2006, se posicionaron rápidamente en el circuito gastronómico de la ciudad.

Quizá resulte repetitivo contar que desde sus inicios, ambos restaurantes fueron manejados con manos extranjeras: Frank Dieudoneé y Mathieu Michel, quienes le entregaron el sello de calidad a este complejo. Sin embargo, hace un año el lugar esta manejado por Ignacio Ovalle, sous chef de los anteriormente nombrados desde que partieron las operaciones. En la actualidad –y eso es lo que debía conocer- es un cambio en la estructura de ambos restaurantes, ya que Ignacio se encarga solamente del Ópera, dejando el Catedral en manos del cocinero Juan Pablo Vargas, quien comenzó a hacer sus propios cambios en la carta, siendo ésta la excusa perfecta para regresar una vez más a este entretenido lugar.

Entretenido ya que tiene un público transversal que va cambiando de acuerdo al horario. Al almuerzo, muchos ejecutivos y parejas se reúnen en torno a la buena mesa. En la tarde-noche aparecen los turistas y residentes del sector a degustar algún buen plato de comida y con posterioridad el lugar se transforma en un bar donde las “tocatas” de grupos musicales conocidos y emergentes realizan sus conciertos. Un día bastante largo para los encargados del local y para todo el personal que desempeñan trabajos en este variopinto lugar.

Buena coctelería y vinos para comenzar un almuerzo sentados en cómodos sillones que le dan un aire de lounge al Catedral. Tres platos -para compartir- iniciaron esta reunión. Mariscos al pil pil $ 9.800 (Camarones, ostiones y champiñones en salsa de vino blanco y ajo, con un toque de ají cacho de cabra): Bruschettas con tomate cherry, pan de ajo, queso de cabra y aceitunas. $ 9.600 y un  buen Apanado de pollo $ 8.800 (Dados de pechuga apanada, foccacia y salsa de queso roquefort). Si bien estas “tablas” tenían buen sabor, las encontré tímidas con respecto a la arquitectura del plato. Sin desmerecer la buena idea, me perecieron planas y poco atractivas. Los precios merecen una presentación más atractiva e inteligente.

En los fondos, dos contradicciones. Una de mis vecinas de mesa pidió una milanesa de vacuno rellena con queso y servida con penne rigatte y salsa pomodoro (8.200), pensando en la clásica milanesa bonaerense, y lo que llegó estaba lejos de serlo, ya que eran dos “triángulos” de carne apanada y frita, que servían de acompañamiento a la pasta (que no era hecha en casa). Un error en la carta menú que se presta a malos entendidos, sea cual fuere el comensal. Por otra parte, rico charquicán de cochayuyo con su clásico pebre para presentar un congrio frito (9.600) cuyo proceso de descongelado no fue el indicado.

Salvó el almuerzo una carne de vacuno a la cacerola, con lentejas, huevo duro y perejil (8.000), de grato sabor y excelente manufactura, además de unas pastas (Fazzoletti Camilo) de masa philo rellenas con zapallitos italianos, champiñones y espinacas a la crema (8.400).

Buenos postres (todos a $3.200) donde destacan su Crème brûlée de manjar y los helados hechos en casa.

Si hago un resumen de esta nueva carta, pienso que Juan Pablo Vargas deberá darle un par de buenas vueltas al tornillo que hace girar el restaurante con el fin de mantenerlo a la altura de siempre. El Catedral no merece bajar la calidad que lo ha convertido en un referente del buen comer en la capital.

¿Qué pasa en nuestros restaurantes con los desequilibrios que no permiten tener una calidad pareja? Estaba terminando este artículo cuando leo la revista Placeres del mes de julio y me encuentro con una nota con los mismos platos y diferentes resultados. No dudo de la calidad profesional que la persona que escribió ese artículo, más bien la conozco y nuestras diferencias de criterio son mínimas. Pero, ¿por qué un día las cosas salen bien y al otro salen de forma diferente  en nuestros restaurantes?

Vaya sorpresas que nos da la vida!!! (Juantonio Eymin)

Catedral: José Miguel de la Barra esquina Merced, fono 2664 3048

LOS CONDUMIOS DE DON EXE


MI CUÑADA
(La tía de mis hijos)

No quise regresar a la oficina del jefe mientras estuviese de mal genio. No me cabe duda que aún lo estaba, ya que supo de mis aventuras con su secretaria. Mal que mal, mi jefe le paga la exclusividad y después de nuestro affaire, la Perlita pasó a segundo plano. Decidí, entonces, darme la vida del oso mientras el veterano andaba ladrando espuma.

Luego de dos días sin hacer nada, comencé a aburrirme. En el otoño de la vida pocos amigos quedan y los que se fueron ni siquiera tienen Facebook para comunicarse, lo que es una soberana lata. Mi barrio, tan generoso en escotes y piernas al aire libre durante el verano, parecía un desierto la semana pasada. El frío y la influenza le estaban pasando la cuenta a todos los boliches del sector y créanme que es un desagrado entrar a beber algo en un lugar vacío. Uno de esos días, y más abrigado que guagua de consultorio, decidí darme una vuelta por mi Ñuñoa querida. Hasta con decirle que ni Las Lanzas tenía a sus parroquianos. Eran esos días de invierno en que todos se arropaban y se quedaban en casa. Todos, menos yo.

Caminé cuatro cuadras y me aburrí. Al menos cuando mi paquita vivía en la capital yo podía acercarme a encontrar algo de calor. Sin embargo ella ya está bien instalada en Iquique y poco me necesita. Algunas gotas de agua comenzaron a caer cuando decidí regresar a mis aposentos. Las calles solitarias me deprimen y pensé que lo mejor sería abandonarme en algún programa de la televisión y al albergue de un buen whisky. “Así deben vivir los esquimales” pensé. Solos y cagados de frío.

Pero, como a nadie la falta un dios, pasando por el teatro de la Universidad Católica me encuentro frente a frente con Susana, mi ex cuñada. La hermana de mi difunta ex mujer en vivo y en directo. Tenía veinte años menos que ella y por alguna razón que nunca supe, me odiaba. Hoy, un poquito más regordeta pero manteniendo su firme figura de siempre, me saluda como en los mejores tiempos.

 - ¡Exe! Que haces por aquí
- Por aquí vivo Susana… ¿y tú?
- Vine al teatro, pero yo vivo en Los Trapenses
- ¿Casada, soltera, viuda, separada?
- Las cuatro cosas juntas Exe. ¡Qué rico verte!
- ¡Pero hace algunos años me odiabas!
- Eran celos, guatón. Compréndeme.
- ¿Andas sola?
- ¿Aun sigues picarón?
- Es sólo una pregunta
- Ando con unas amigas, pero me puedo separar de ellas si tú quieres.

Dicho y hecho. En la práctica, a los pocos minutos caminábamos del brazo con destino a mi departamento. Estaba casada, pero se sentía sola y abandonada por su marido. Nunca pudo tener hijos y nadie la esperaba en casa.

Me mamé diez minutos de preguntas estúpidas. De mis hijos, de mi viudez, de mi pega y de todo. Después me mame otros diez minutos donde ella me hablaba de su marido, su soledad, su vida en Los Trapenses y todo. Como es de imaginar, había puesto la calefacción al máximo. Sudaba hasta mi gato chino… y ella también.

Fue tan bueno el acercamiento del tercer tipo que al día siguiente me levante a hacer huevos pochados para los dos, con tostadas, mermeladas sureñas y café del bueno. A mediodía reacciona y fingiendo arrepentimiento me dice

- ¡Que tarde es! Tengo que irme. ¿Me vas a dejar?
- ¿En qué?
- ¡En tu auto!
- ¡Hace años que no lo tengo!
- ¡Que rasca eres, Exe. ¿Andas en micro?
- En micro, en taxi y en metro.
- ¿Y te acostumbraste a compartir con los rotos?
- Lo tengo asumido, Susanita.
- ¿Cómo mierdas salgo de aquí entonces?
- Bueno. Tienes varias opciones: Transantiago hasta la Plaza Italia. De ahí metro hasta Manquehue y luego taxi hasta Los Trapenses… la otra es…
- ¡No me digas nada más! ¡Siempre pensé que eras un pobre hijo de puta!

Llovía cuando mi cuñadita salió del edificio. Desde la ventana de mi departamento vi que tomó un taxi para regresar a su guarida en lo alto de la capital. Sonreí y volví a meterme a la cama. Su almohada aún tenía aroma a perfume de mujer. ¡Y qué mujer!

 Exequiel Quintanilla

BUENOS PALADARES

CRÓNICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(JULIO) CASTILLO FORESTAL (Av. Cardenal José María Caro 390, fono 2664 1544): “De las entradas, un par de tártaros del mar ($7.900), uno de salmón con tumbo (fruto nortino) y el otro de atún con papaya, con "especias de aquí" dice la carta, las que penaron en ausencia y desabridez. Ambos servidos en frasquitos más propios de un autoservicio que hay que terminar raspando para capturar los últimos pedacitos. Un montaje debatible -coronado con hojitas y frutas-, al igual que con la sopa de cebolla Bellas Artes ($7.900), que viene "deconstruida": pote de vidrio con ostiones crudos, a los que el mozo vierte el caldo -que venía derechamente tibio- con el objeto casi imposible de pocharlos. Al costado, el queso rallado y una espuma de alioli con el espíritu de algún ajo peregrino. Ricos los ostiones fresquísimos, pero el queso tampoco se derretía en esa sopa. En este caso, el resultado fue menos que debatible.” “Unos ñoquis minute (nombre irónico a la luz de la realidad, $7.900), intensos en roquefort y con toque de verduritas, sabrosos y rotundos. Y un filete de merluza patagónica a punto ($8.900) sobre puré de camote, con una "emulsión marina de vainilla y pebre de cochayuyo a la guayaba de Codpa" que si no se leyera en la carta, ni se preguntaba uno de qué sería.” “…habrá que esperar un rato a que en este restaurante calce la estética con lo gastronómico”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
GAON (Manquehue Sur 674, Las Condes, fono 22420082): "La cocina coreana suele tener entre nosotros mala fama, como la mexicana… Pero, aceptémoslo: ambas cocinas requieren aprendizaje. Sin ser un "gusto adquirido", hay que familiarizarse con ellas para apreciarlas.” “En el Gaon comprobamos las injustificadas alharacas y excesos en estas descalificaciones de una cocina que, diferente de la china y la japonesa, tiene sus méritos propios.” “La carta contiene variedad de platos, y algunos típicos de Corea, que es a lo que hay que ir. Los nombres están en coreano (con mala traducción), por lo que se recomienda pedir ayuda al garzón (la atención, a propósito, nos pareció muy buena e informada). De entradas pedimos Tok Bo chi ("dedos" fritos de harina de arroz, con salsa picantita aparte) y Kun man du (empanaditas fritas de chancho y verduras; ambos a $4,900): las dos cosas muy agradables para comenzar. Con los picoteos de entrada llegan a la mesa pocillos con anchoas picantes, almejas picantes, porotos negros, kimchi, brotes de soya con salsa de ajonjolí, y otras cosas. Buena oportunidad de probar exotismos.” “Fondos. Ojingeo Bokum ($8.500): anillos de calamar blandísimo y sabroso, con salsa moderadamente picante. Jeyuk-bokhum ($9.000): delgadas láminas de carne de chancho con verduras y salsa picante (para quienes disfrutan del picor...); nos pareció muy bueno. Y, para tímidos, Dolsot Bibim Bap ($6.500), que hay que pedir con "piedras calientes", es decir, simplemente caliente (porque también lo hay frío): olla con arroz, verduras, láminas de carne y un huevo frito, que se rompe y mezcla con el resto, añadiéndosele, si se quiere, salsa picante. Buen y armónico plato.”

MUJER
PILAR HURTADO
(JULIO) CARLO COCINA (Boulevard del Parque Arauco local 396, fono 7968 1370): “Entramos y nos sentamos, pero después de un rato nos dimos cuenta de que es un autoservicio más gourmet, pero autoservicio al fin. Partimos en la sección fría, con un pote de ensalada de mote con palmitos y tomate cherry, un poco de zapallitos grillados y una tentadora pichanga. En la parte de los pescados, probamos el jurel asado y el salmón ahumado. En los calientes, la elección fue un delicioso caldo de choritos y una empanada de pino que estaba deliciosa. Y un par de postres: tartaleta de peras y uvas al vino y un queque de zanahoria y nueces, ambos muy buenos. Sacamos también un jugo.” “Pedimos un poco de pan, pero también lo venden, sería todo un detalle, como dice Serrat, que los sirvieran calentitos de cortesía. La comida estaba bien sabrosa, con lo que probamos confirmo que es un autoservicio gourmet.”

QUÉ PASA
DANIEL GREVE
(JULIO) LE COQ (Av. Nueva Costanera 4323. Vitacura, fono 2207 4424): “Murmulla. Pasa casi desapercibido. Pero aun así, casi sin esquema de verdadero restaurante -cuenta con sólo una garzona-, Le Coq entrega una respetable cocina, sin pretensiones fuera de lugar. A cambio, recetas auténticas, llenas de sabor. Si piden unos Camarones al Pastis ($6.200), conocerán unos de no mucho calibre, en una contundente y anisada salsa -desbordada de mantequilla- en la que resulta imposible no pasar el pan. Al carajo el protocolo. El Paté ($5.500) es lo que conocemos por terrina: firme, deliciosa, especiada. El Magret de pato con peras especiadas ($12.600) es un festín de estímulos, con exquisita materia grasa y graciosos contrapuntos. Y el Filete envuelto en entraña ($12.800) bueno, pero con un puré de topinambur algo flojo en textura y un cuchillo que no le hace justicia. Con todo, Le Coq sabe cuándo cantar. Y lo hace bien."

 

 

martes, 22 de julio de 2014

REVISTA LOBBY


REVISTA LOBBY
Año XXVI, 24 al 30 de julio, 2014

“Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes.” Lao - tsé

LA NOTA DE LA SEMANA: De la comida china y otras perogrulladas
LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR: Bristol
LOS CONDUMIOS DE DON EXE: Mrs. Robinson
MIS APUNTES GASTRONÓMICOS: Las capitales gastronómicas del mundo
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica

 

LA NOTA DE LA SEMANA


DE LA COMIDA CHINA Y OTRAS PEROGRULLADAS

¿Le gusta al chileno la comida china?

Buena pregunta y muchas respuestas. Más de algún purista dirá que lo que se come en Chile como comida china es una representación minúscula de la comida cantonesa y que esa gastronomía es bastante más que eso. Razón tiene nuestro “purista”. Sin embargo el fenómeno de la comida china-cantonesa en nuestro país llegó para quedarse por mucho tiempo. Es una comida popular y económica y por ellos muchos le quitan la vista de encima y niegan vínculo alguno con el chapsui, el filete mongoliano y el arrollado primavera. Sin embargo no hay barrio que se distinga que no tenga un par de restaurantes chinos con esa típica comida.

Como la cumbia, que se está transformando en baile nacional, la comida china se ha involucrado tanto en nuestro ideario colectivo que es prácticamente insustituible en las salidas a cenar de gran parte de nuestra población. Rápida de elaborar, digerible y buena sazón son los puntos a favor. Buen precio y abundantes porciones también son factores importantes que consideran los habitúes. Definitivamente el pueblo –el 94 % de nuestra población- prefiere el wantán a las giosas; el arrollado primavera al sushi y el pollo chiten al teppanyaki.

¿Sabiduría china? Es posible. Estadísticas gubernamentales nos indican que sólo un 4 a un 5 % de nuestra población accede a restaurantes de categoría. Esto es un universo de 800 mil habitantes. Son los mismos que compran vino embotellado. El resto, cerca de 16 millones de compatriotas se conforma con el vino en caja, el chimbombo, las garrafas; el fast food, la comida china y otras cocinas económicas.

Y a pesar del éxito de esta cocina, aun no logra fusionarse con nuestra propia gastronomía. Por ello es quizá que los peruanos –que avanzan a paso gigantesco- descubrieron hace años que la fusión de diferentes gastronomías los haría famosos. Juntaron lo inca con lo africano, lo chino y lo japonés y hoy es considerada como una de las cocinas más sabrosas del mundo. ¿Sabía el lector que antes que los japoneses les enseñaran a los peruanos cómo se comía el pescado, nuestros vecinos elaboraban una especie de puré con pescado desmenuzado para hacer el cebiche, al igual que nosotros?

Poco nos atrevemos en Chile para revolucionar nuestra cocina. La queremos pura, ojalá con quínoa, amaranto y chaguales para diferenciarnos. Es posible que el aislamiento en que vivíamos hace unas decenas de años nos haya marcado un carácter conservador en nuestra gastronomía. Pero ya no estamos aislados. Somos parte de una comunidad mundial y también queremos que nos distingan por una cocina vanguardista. Existen los chefs y las materias primas necesarias. Es posible que sólo falte algo de audacia para incorporar a nuestro recetario raíces foráneas que siendo parte de nuestra actual idiosincrasia, aun las vemos como ajenas y lejanas.

¿No será hora de dejar los nacionalismos de lado y de una vez por todas comenzar a experimentar con la sabiduría de otras razas, credos y formas de vida?

No crea que este sea un pensamiento estúpido y fuera de foco. La cazuela y la cueca están para la foto; la cumbia y posiblemente una cocina nacional repensada serán para el chileno del futuro. De repente creemos que nos estamos quedando detrás de todos. Lejos de los que experimentan y de los que se renuevan. Y eso hay que revertirlo pronto. Chile no debe ser sólo materia prima. De eso hemos vivido durante siglos pero lo que nos dará distinción es el valor agregado de nuestros productos. Y para allá hay que mirar. (JAE)

LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR

BRISTOL
Como en sus mejores tiempos

Hablar de la cocina del Bristol es hablar de Guillermo Rodríguez y Axel Manríquez. Este último ya posee una larga y exitosa trayectoria en este prestigioso y elegante restaurante del hotel Plaza San Francisco. Axel comenzó muy joven y luego de acompañar mucho tiempo a Guillermo Rodríguez como sous chef, lo reemplazó hace ocho años a cargo de la gastronomía del hotel. En este período nos ha acostumbrado a probar ingredientes nacionales, muchas veces desconocidos hasta para los paladares criollos, y a elaborar con ellos nuevas recetas que amplían los márgenes de lo que entendemos como cocina chilena.

Esta vez, como en ocasiones anteriores, presentó una lista de platos de la temporada invernal con una carta menú en una edición de lujo, en que los sucesivos capítulos que detallan las cuatro entradas y las cinco ofertas de cada grupo de sopas, pescados, carnes y postres van ilustrados por una fotografía espléndida que incita a preferir eso que muestra con arte refinado, indicando además cuáles son (en la mayoría de los casos) las innovaciones y qué recetas ha debido repetir porque los clientes las solicita. Para iniciar, una copa de espumante Luigi Bosca 100% pinot noir, y para untar, pan con mantequilla de erizos y pebres con quínoa sureña y piures.

Aunque la carta completa merece destacarse, mencionaré sólo lo que probamos, comenzando por su tradicional Trio de paltas a la chilena ($10.500): Reina con pollo; Cardenal con camarones (chilenos y sabrosos), e Imperial con Jaiba, acompañados de un bouquet de lechuguillas al limón. Excelentes sabores de antaño para uno de los platos más tradicionales de nuestro folclore gastronómico

De fondo, una espléndida cazuela de osobuco de vaca acompañada de salsa verde ($10.900), y la merluza austral, mantenida de la carta anterior, sobre delicados cortes de apio confitado con aceite de limón, salsa de puerros al oliva y tres papas apanadas grandes rellenas con pino de machas ($13.900).

Hay, por cierto, varias carnes, de ternera, cordero, conejo, chancho y jabalí, en diversas preparaciones, y de ellas no podemos dejar de mencionar el chuletón de chancho porque está asado al horno con tallarines que han absorbido la salsa de los porotos con rienda logrando su sabor característico y vienen con rica cebolla en escabeche ($14.900).

Entre los postres ($6.500 a $8.500), probamos el zapallo camote asado sobre milhojas de chancaca con nueces, helado de rosa mosqueta, cubitos de mate criollo y cremoso de chocolate con leche en forma de quenelle; el "Terremoto", que mediante un budín al fernet con helado de piña, espuma de vino pipeño y jarabe de granadina reproduce el clásico trago popular; y una excelente bomba de ruibarbo con mermelada de lo mismo, jalea de berries, bizcocho de harina tostada y sorbete de pajarete de Huasco.

Una vez más el restaurante Bristol y Axel Manríquez se sitúan en la vanguardia en la renovación de nuestra cocina típica, con sólidas raíces en la tradición popular y familiar, con una comprobada capacidad creadora de combinaciones imprevistas y acertadas. (Juantonio Eymin)

Bristol, Hotel Plaza San Francisco, Alameda 816, Santiago Centro, fono 2639 3832

LOS CONDUMIOS DE DON EXE

MRS. ROBINSON

Quizá la generación joven no tenga la más soberana idea quien era Mrs. Robinson. Eso dejémoslo para explicaciones posteriores (*) dado que hace unos días y en una cata de vinos me encontré con ella. Bueno, no era ella precisamente pero lucía igual. ¿Se han dado cuenta que hay mujeres que aunque se vistan en la ropa usada se ven perfectas y elegantes? Bueno, esta mujer era un buen ejemplo.

Durante largo rato la estuve escudriñando. “Es la mujer del dueño de la viña”, me comentó un vecino de sitial. ¡Ándate con cuidado!, amenazó.

Como ya no estoy en la edad de andar con cuidado, en uno de los intermedios de la cata me acerqué a ella.

- Perdona, pero llevo largas catas de vino en mi cuerpo y no te había visto nunca.
- Me acerca su mano y dice: María José Robinson, un gusto
- ¿Pariente de James?
- ¿Cuál James?
- El gerente del Four Points aquí en Santiago.
- Uff, somos pocos en Latinoamérica, pero debe ser un alcance de apellidos.

 Parece que no le caí bien ya que miró para el lado y luego de pedirme disculpas, se puso a conversar animadamente con un wine writer que tiene un cierto parecido a Bufallo Bill. Yo, aunque ensimismado con Mrs. Robinson, la dejé ir, aunque siempre con las intenciones de un ave de rapiña… esperando la presa.

Una de las partes simbólicas de las catas que ofrecen las viñas, es que hay que alabar sus vinos aunque sean una mierda. Cuando nos tocó catar su súper premium, una bazofia de esas que sólo son capaces de embotellar los valientes, cada uno de los presentes debía dar su opinión. Mi amigo, el tal Bufallo Bill, inclinó su nariz en la copa y destacó la presencia de taninos y su fuerte aroma a madera húmeda. Para mí –dice-, estamos dentro de una nueva forma de elaborar vinos. Una que no conocía y me parece curiosa. “No sé”, finaliza, “siento algo del Maule en este vino, pero las notas a eucalipto me regresan al Maipo”.

El gurú de los vinos, un peladito simpático, algo serio y de collares hippies dijo haberse sorprendido por la voluptuosidad con que se comportaban las cepas. “Hay algo rústico pero elegante a la vez”, sentenció. “Me recuerda a los vinos en tinaja que elaboran los italianos”. Más lejos, una alta y delgada periodista especializada comentó: “Me parece interesante este vino, más allá de su estructura y complejidad creo que si bien no está a la altura de los vinos de clase europeos, podría asemejarse a los tannat uruguayos o los cabernet brasileños. “Es raro”, comenta, “pero este vino no es Chile para mí”.

Mrs. Robinson estaba nerviosa. Mal que mal era la mujer del dueño de la viña. Como estábamos sentados frente a frente en unos taburetes, la veía cruzando las piernas y jugando con sus zapatos reina de color fucsia. En un extremo, el Brad Pitt de los cronistas del vino dice: “sinceramente creo que aquí hay una fuerte exposición a la madera y eso no es bueno en el concierto latinoamericano. Sin embargo, pienso que este premium podría tener buenos mercados, como el asiático y el ruso.”

Como no falta el cronista gastronómico que invitan a las catas, uno de los veteranos, con bigotitos a lo teniente de carabineros hace su reflexión: “Hace un año que dejé de tomar destilados y lo de hoy me parece una buena opción para el futuro del vino nacional. Creo que le falta tiempo de reposo, a todos nos pasa lo mismo. No soy un buen ejemplo, pero creo que este vino va por buen camino.

Llegaba mi turno. Mrs. Robinson dependía de mis palabras. Levanté mi copa y dije: - “Salud, amigos. El vino es vino aquí y en la cresta del ají. No nos dejemos llevar por sentimentalismos ya que lo que estamos bebiendo es infinitamente superior a lo que bebieron los persas, los griegos y los romanos en sus tiempos. Lo de ellos era una especie de varietal avinagrado y lo que vemos hoy en nuestras copas es un nuevo concepto. ¿Cuántos de ustedes se rinden hoy a la cocina de Ferrán Adrià sin siquiera saber cómo diablos es capaz de hacer caviar de maracuyá o un tártaro de tomates? ¿Se imaginan la vida sin advenedizos que tras sus genialidades cambian día a día las necesidades de un mundo cada vez más competitivo…?”

Mrs. Robinson estaba con los ojos blancos… no podía creer lo que escuchaba y poco le faltaba para entrar en un estado orgásmico etéreo y permanente. Yo, sin hacerle (mucho) caso, seguí con mi perorata.

Y me las jugué: “Ustedes que son los máximos representantes de la prensa, de cada uno depende la sustentabilidad de este vino que estamos bebiendo, les ruego que dejen de lado las burdas apreciaciones en torno a la calidad de este súper premium. Si no fuera por la prensa no existiría un Apalta, ni un Valle del Maipo o los vinos de San Antonio ni los del Limarí. Tenemos ante nosotros un producto nuevo, uno que a más de alguien cautivará y es deber de ustedes trasmitir lo novedoso.

Bufallo Bill me mira y murmura –La cagaste, Exe. La dueña de la viña está en éxtasis.

Y terminé: “Nadie creía en Chile en las cubas de acero inoxidable que trajo Miguel Torres hace treinta años. Ninguno de ustedes apostó por el recambio. Más bien fueron acérrimos defensores del cemento y la madera. Hoy estamos viendo un nuevo vino… no le demos la espalda”

Mrs. Robinson abría y cerraba las piernas de puro placer. En la cena posterior se sentó a mi lado y secretamente me pasa su tarjeta. “Llámame el miércoles, me dice despacito mientras pega su pierna contra la mía. Vengo sola a la capital y quiero agradecerte”.

Lo siento colegas, el vino realmente era malísimo pero la dueña de la viña estaba para chuparse los dedos. El próximo miércoles me voy de tapas con ella y si no les cuento nada (ya que soy un caballero), me acordaré de cada uno de ustedes. Y recuerden…no hay vino malo, sólo hay circunstancias buenas.

Exequiel Quintanilla

* (Para los que nos saben quién es Mrs. Robinson, entre a Youtube.com y conocerá la historia completa de una de las películas más famosas de las últimas décadas.)

MIS APUNTES GASTRONÓMICOS

LAS CAPITALES GASTRONÓMICAS DEL MUNDO

La comida se ha convertido en una de las mejores razones o excusas para viajar por medio mundo. Ya sea para visitar las ciudades cuyas cocinas gozan de una larga tradición o bien las nuevas ‘mecas’ culinarias que cada año se incorporan al mapa gastronómico internacional.

La publicación ucityguides.com, especializada en la confección de guías para los actuales viajeros urbanos ha elaborado un ranking de los destinos que ofrecen una mayor variedad de sabores para todos los bolsillos. Las ciudades que, en su opinión, mejor responden a la pasión por la comida de los viajeros trotamundos en busca de grandes restaurantes, mercados, y estrellas Michelin.
Estas son las diez ciudades más gastronómicas del mundo:

 

1. Nueva York. Una ciudad de superlativos que, naturalmente, también se trasladan al ámbito de la comida. Cuenta con más de 10.000 restaurantes en los que es posible encontrar todo tipo de cocina imaginable y para todos los presupuestos. Es la verdadera meca de la comida que permite realizar un viaje gastronómico por el mundo sin salir de la ciudad.

 

 
 
2. Tokio. El Tsukiji Fish Market, el mercado central de pescado, por sí solo sería ya suficiente para hacer de Tokio un destino gastronómico. Un lugar donde a diario se venden casi dos millones y medio de kilos de pescado, destinados, sobre todo, a ser servidos en forma de sushi. Pero también se trata de la ciudad con mayor número de estrellas Michelin del mundo y con algunos de los mejores restaurantes informales.

 

 
 
 
3. Lyon. Se podría decir Lyon es la ciudad que hizo que Francia elevara la comida a niveles de arte, gracias al pionero chef Paul Bocuse. La ciudad aún abastece a los gourmands de todos los presupuestos, a pesar de que se destacan claramente por su alta cocina.

 

 
 
 
 
 
4. Barcelona. Una ciudad que ha accedido al más alto nivel gastronómico mundial gracias, en gran medida, a su innovadora cocina catalana contemporánea. Ofrece una gran variedad de restaurantes donde la comida es pura ciencia y cocineros como Ferrán Adrià también son verdaderos artistas y científicos, mientras que para los más conservadores hay excelentes establecimientos clásicos que sirven los platos más tradicionales. Además, cuenta con uno de los mejores mercados de alimentación del mundo, la Boqueria, por no mencionar el impresionante Mercat de Santa Caterina.

 

5. San Sebastián. Existe un extraordinario movimiento culinario en San Sebastián que va más allá de su impresionante trío de restaurantes tres estrellas Michelin. Se trata de una ciudad que se toma la cocina muy en serio, un lugar donde una comida puede convertirse en un evento. La mejor experiencia es visitar el mercado de La Brecha por la mañana y terminar el día en cualquier restaurante de tapas de estilo vasco acompañadas de vinos de la zona.

 

6. París. La capital francesa destaca por la gran cantidad de restaurantes de alta cocina, pero no hay nada mejor que la pastelería parisina. Después de disfrutar de la creatividad de algunos de los mejores chefs del mundo (Alain Ducasse, Joël Robuchon, Alain Passard), la verdadera experiencia de comer en París es ceder a la tentación y probar sus deliciosos dulces. Y olvidar su reputación de escenario gastronómico egocéntrico y pretencioso. París ha acogido la cocina mundial a lo grande.

 

7. Londres. Londres cuenta actualmente con una floreciente cultura de restaurantes y no sólo con chefs famosos como Gordon Ramsay o Jamie Oliver. Sus grandes mercados de alimentación, como Borough, ofrecen experiencias memorables pero también los pequeños espacios, como Neal's Yard, se mantienen vivos y con ofertas irresistibles. 

 

 
 
 
8. Copenhague. Se podría argumentar que la capital danesa se convirtió en una capital gastronómica gracias a un solo restaurante —Noma— a menudo elogiado como el mejor del mundo. Pero esta apreciación no sería justa. Noma existe porque Copenhague es una ciudad que ha refinado su oferta y cuenta con una impresionante variedad de restaurantes para todos los gustos. Es también el centro del resurgimiento de la comida nórdica y existe una floreciente cultura del café.

 

 
9. Bangkok. Sabores y aromas son una parte integrante de la vida de Bangkok e incluso el extranjero más exigente termina rindiéndose a su tentadora comida callejera. Es comida tailandesa en su mejor y más auténtica versión y quien visite esta ciudad no podrá decir que ha comido hasta que lo haya hecho en uno de los puestos callejeros. Picante, dulce, salado o ácido, se pueden degustar todos los sabores juntos en una sola comida. Y con la inmigración, que ha añadido otros sabores del mundo, la ciudad se ha convertido en uno de los más relajados y mejores destinos para comer en el mundo.

 

10. Sao Paulo. La metrópoli latina más grande del mundo es una ciudad en la que la comida está de moda. Ha sido durante mucho tiempo un lugar con una excelente cocina (o cocinas, por su tremenda variedad) pero su reputación está creciendo y se ha hecho internacional. Fue la inmigración masiva de finales del siglo XIX la que proporcionó todos los ingredientes necesarios para la fusión de sabores (italiano, japonés, libanés...) que creó la diversidad gastronómica actual, con una cocina de altísima calidad.

BUENOS PALADARES

CRÓNICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA

MUJER
PILAR HURTADO
(JULIO) AKAI SUSHI (Carmencita 272, Las Condes, fono 2716 1576): “Al teléfono nos dijeron que el pedido llegaría dentro de una hora, como máximo, y arribó en unos 45 minutos. Pedimos un tempura mixto, enorme, con zapallito, zanahoria, pimiento, camarones (2), como decía en la carta. Estaba caliente y bien presentado, con la fritura todavía crujiente. El sashimi de salmón de siete cortes venía muy fresco; estaba rico también. Pedimos variados rolls: muy bonito y original el Octopus Olive, envuelto en una delgada capa de pulpo, con cebollín, camarón, toque de aceite de oliva y merkén. También un California crabs de jaiba, queso crema y ciboulette envuelto en masa tempura, donde la jaiba nos pareció una estupenda idea. Además un California Ebi crispy, de camarón con salsa spicy, queso crema y envuelto en sésamo. En todos estos rollos el arroz nos pareció muy -no sé cómo decirlo mejor- ‘almidonoso’ y pesado (aún ahora cuando escribo, unas tres horas después, lo siento en mi estómago). No es ese arroz compacto pero de alguna forma esponjoso que hace sentir livianos los rolls; yo diría que hay fallas en la preparación. Del capítulo nikkei, comimos dos: un huancaína roll, de camarón y palta bañado con salsa huancaína (de queso con ají, que estaba sabrosa), y un cebiche sour, de camarón, palta, cebiche de salmón y crema ácida. Estos fueron un poco más divertidos por las salsas, pero el arroz tenía las mismas características que no solo no lo hacen liviano, sino que se achatan los otros sabores. Parece que de tanto probar, nos hemos vuelto un poco más exigentes, por lo que estos no están entre nuestros favoritos.”

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(JULIO) CARLO COCINA (Parque Arauco, local 396): “El lugar es medio mercado gourmet y medio autoservicio. Las bandejas son de madera noble y muchas de las porciones van servidas en frascos de vidrio. Los precios fluctúan entre los dos y los cuatro mil pesos, más o menos, y con una tarjeta magnética se va sumando lo escogido. Como llevan poco rato abiertos, aún hay algunos atascos en la línea de producción y servicio, pero viendo al mismísimo Von Mühlenbrock corriendo de un lado para otro es previsible que las correcciones llegarán con el tiempo.” “…una porción de pichanga ($2.500), dos trozos de jurel asado, un poquito seco, pero sabrosísimo ($2.500). Dos pequeños sánguches de churrasca -pan castizo nuestro- con palta y jamón ($2.500), un impecable mini chupe de centolla ($4.000) y una abundante sopa de tomate ($2.500).”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(JULIO) DEL COCINERO BISTRÓ (Pedro de Valdivia 041, Providencia, fono 22339727): “Hace años visitamos Del Cocinero, y nos pareció un agradable bistró, con carta sencilla y bien ejecutada. Hoy, el ambiente sigue igualmente agradable: bistró de dimensiones reducidas, quizá con varias mesas más (cuidado: el espacio es parte del agrado; la estrechez impide el disfrute). Pero la calidad y la atención han disminuido.”Una de las entradas (plato con jamón serrano, queso de oveja curado, más camembert y roquefort -queso azul, más bien-; $ 6.200) llegó con rúcula, con un solo tipo de queso y sin jamón. "Perdone la confusión...". Pedimos cambio; como pasaban los minutos (es plato sin cocción) gesticulamos para llamar la atención. Llegó sin el jamón. Gritos desde la cocina: "Te lo llevaste antes, tal por cual". Arribó todo, al fin.”  “Fondos. Un par de trocitos de congrio con espárragos gratinados y "salsa de erizos" tan sutil que debiéramos haber sido sabuesos para apreciarla ($11.900): mala la presa de pescado; se sirve, por ese precio, algo bien escogido. Un pollo con camarones, espinacas, aceite de trufa (ausentísimo) y fettuccini de arroz -que resultaron corrientes, de trigo- con salsa "thai" de maní -lo mejor del plato-: $ 8.300. No quisimos arriesgarnos a un cambio. Y un lomo a la riojana ($7.900; carne aceptable; trozos de cebolla crudones, tiras de pimiento rojo, rueditas de chorizo), que parecía hecho por peruano acostumbrado al "lomo saltado". Contorno: el peor puré de papas que hayamos probado jamás; aguachento, sin gota de sal.”

QUÉ PASA
DANIEL GREVE
(JULIO) QUITRAL (Lastarria 70, local 4, Santiago Centro, fono 2664 0850): “En menos de tres meses, el restaurante Quitral impactó a un barrio ya sobreestimulado de oferta gastronómica y mostró una cocina con directrices firmes y bastante personalidad. En un espacio enorme pero cálido, las cocinas e ingredientes de Chile se dan cita. Y no es a ciegas. El chef Carlos Mardones junta mar y montaña como antes, pero en un formato de ahora. Su coartada son platos como el Pastel de choclo con asado de tira  ($9.800), maravillosa carne cocinada durante ocho horas, que se deshebra al contacto, acompañada por un suave pastel, en el que sólo fallan las aceitunas, descarozadas con anticipación, lo que le resta sabor y lo deja con el resabio de la salmuera. También la Tabla Capitán Pastene ($18.700), un surtido de charcutería del sur con impecable tradición italiana. Aunque en el mar se tropiecen con su Congrio frito en tempura de tinta de calamar ($9.900), que descansa en un soso puré de zapallo con textura de papilla, de su parrilla salen delicias como la Entraña de Angus ($9.700). Jugosa, con el mínimo tiempo en fuego, se acompaña por unas espectaculares papas a la crema con puerros gratinados. En los postres, el Cuatro leches ($4.200) es muy compacto, por lo que la mejor despedida es el Parfait de miel con papayas rellenas ($4.100), efectivo y nada empalagoso. Como casi todo lo demás.”

LAS ÚLTIMAS NOTICIAS
RODOLFO GAMBETTI
(JULIO) AQUARIUM (Av. Kennedy 4570, Vitacura, fono 2290 8125):”Refinado sin aspavientos, relajado sin estridencias, su calidad es constante en frescura, calidad de productos, cuidadosa preparación e impecable servicio.” “Por ejemplo,  entre los bocados de la temporada fría  ofrece unos pinchos de camarón de buen tamaño,  con olivas verdes y piña ($6.000). Reemplazables por pinchos templados, de queso cabra empanizados con panko, al mismo valor,  para acompañar con espumante Chandon. Como entradas, destaca un impecable carpaccio de ostiones, aderezado con rábano picante, sésamo negro y mix de lechugas ($8.500).” “Sin aspavientos, el Aquarium ha conquistado a un  público que aprecia los refinamientos a la hora de comer. Que disfruta, por ejemplo, con un garrón de cordero cocinado en carmenere, con estofado de quínoa, verduras y cebollitas ($11.500) y no van el zaga unos capelletti a las finas hierbas, con queso y pistaccio, en mantequilla de salvia ($10.500).” “Gran final para tan sólido  referente, en la mejor gastronomía de Vitacura.”

LAS ÚLTIMAS NOTICIAS
RODOLFO GAMBETTI
(JULIO) QUITRAL ((Lastarria 70, local 4, Santiago Centro, fono 2664 0850): “En tan poco tiempo el Quitral se ha ganado su público, que especialmente en los fines de semana disfruta de una atmósfera informal, jovial y entusiasta después de medianoche. Un plato representativo es su medallón de congrio frito en tempura con tinta de calamar ($9.900). Con cierto humor, pues al recibirlo pareciera carbonizado, por efecto de la tinta de jibia. Pero basta probarlo para notar su singular atractivo, en acertada combinación con puré de zapallo, salsa de camarones y ensalada chilena.” “Se puede comenzar con atractivos bocados para compartir. Como papas rellenas con mechada al vino tinto ($7.100), apanadas y fritas sobre mermelada de cebolla. O salmón en dos texturas ($8.100), con marinado Quitral y en ceviche al cilantro y limón.”

 

miércoles, 16 de julio de 2014

REVISTA LOBBY


REVISTA LOBBY
Año XXVI, 17 al 23 de julio, 2014

“Recuerda hay tres tipos de personas en el mundo… los que hacen que las cosas sucedan, los que miran como suceden las cosas y los que se preguntan qué demonios sucedió.” Anónimo

LAS NOTAS DE LA SEMANA: Cápsulas fáciles de digerir
LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR: Hoteles con historia y cuento
LOS CONDUMIOS DE DON EXE: La cocina de nuestros abuelos
MIS APUNTES GASTRONÓMICOS: Sours peruanos en Chile
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica

LAS NOTAS DE LA SEMANA

CÁPSULAS FÁCILES DE DIGERIR

Universidad del Pacífico firma Convenio de Cooperación con Escuela de los Sentidos
En una ceremonia realizada en la Universidad del Pacífico, el Rector de la casa de estudios, Eugenio Cáceres Contreras, y el Director Académico de la Escuela de los Sentidos, Pascual Ibáñez Azorín, firmaron un importante Convenio de Cooperación cuyo objetivo es fomentar la cultura de la innovación y el emprendimiento turístico a través del desarrollo de proyectos empresariales, fortalecer la actividad turística nacional y contribuir en la formación de nuevas generaciones de profesionales que aporten al desarrollo del turismo en Chile. Dicho acuerdo establece la realización conjunta de talleres y cursos de capacitación para fortalecer las habilidades y competencias de la comunidad en el sector del turismo, así como talleres de catas para diferentes entidades, cursos de atención al cliente, de garzones y mucamas, entre otros, generando vinculación con los sectores público, social y privado.

Fiesta Gastronómica del Perú
Una vez más el Parque Padre Hurtado de La Reina se vestirá de fiesta el 25, 26 y 27 de Julio para celebrar lo mejor de la gastronomía. Esto en el marco de “Fronteras”, evento que busca explorar todas las tradiciones culinarias que permitan integrar un punto de encuentro cultural-gastronómico entre Perú y Chile. La tradicional feria gastronómica reunirá más de 50 stands los que ofrecerán  productos y platos representativos junto a exponentes de diversas artes culinarias, chefs, emprendedores gastronómicos y marcas de productos gourmet que  permitirán, a los visitantes, degustar los sabores y texturas de ambas culturas, celebrando el Aniversario patrio del Perú.

 
Brasileña Gol regresa a Chile
La aerolínea brasileña Gol, que dejó de operar en Chile en octubre de 2012, ha regresado a este país con dos vuelos diarios Sao Paulo – Santiago aprovechando el aumento del comercio entre ambos países y para reforzar su presencia en el mercado internacional, según se informó hoy en un comunicado. Gol, la segunda mayor línea aérea de Brasil, busca también atender el turismo con productos en todos los segmentos de pasajeros y alternativas para usuarios de viajes de ocio y negocios. La reanudación de esta ruta es parte de la estrategia de la compañía de ampliar su oferta de vuelos internacionales, al tiempo que destacó los niveles de puntualidad y regularidad de la compañía.

Barcelona lidera shopping europeo
Barcelona se ha convertido en el primer destino turístico de compras en Europa, según un informe de ESADE Business and Law School. El 34 por ciento de los gastos turísticos que se generan en Barcelona se dirigen al comercio, según el estudio realizado en Europa entre los nueve Village de Value Retail, una compañía especializada en el desarrollo y gestión de los Chic Outlet Shopping. Barcelona se ubicó como la primera urbe europea en cuanto al porcentaje de gasto que destina cada turista a las compras luego de que uno de cada tres viajeros reconociera que el shopping es la actividad principal de su visita a la capital catalana, considerada una de las ciudades más atractivas del mundo. Los turistas que más gastan en shopping son los chinos, japoneses, norteamericanos (EU, México y Canadá), y coreanos, según el informe. Por detrás de las compras turísticas en Barcelona, el transporte supone el 23 por ciento; el alojamiento, el 21 por ciento; la comida y bebida, el 10 por ciento; y el ocio y la cultura, el 8 por ciento.

Reality de cocina en TV chilena
Los reality que se adentran en la cocina llevan más de una década apoderándose de la pantalla estadounidense. En este momento, tanto en la TV abierta como en el cable norteamericano se emite más de una decena de realities que enfrentan a cocineros, tanto profesionales como amateurs, con el objetivo de encantar a un jurado de nombres reconocidos del circuito y alzarse con un premio que los consolide en el mundo culinario. Durante junio, tanto TVN como Canal 13 anunciaron la compra de dos programas de este formato, que introducirán el concepto en la televisión abierta nacional. Se trata de Top Chef, en el caso de la estación estatal, y MasterChef, que será emitido por el canal del grupo Luksic. Ambos son, probablemente, las marcas más reconocidas a nivel internacional en este tipo de programas, no sólo extendiéndose por múltiples temporadas, sino además, generando una serie de spin offs que han seguido probando fórmulas sobre la idea original.

Cocinero inglés renuncia por fobia a los porotos
Rob Griffiths es un cocinero inglés que ha dejado su trabajo como cocinero por no poder utilizar el ingrediente estrella de la comida británica: los frijoles estofados. Esta legumbre provoca una fobia en una pequeña parte de la población, llamada “leguminofobia”. “Si me acercan los frijoles estofados simplemente tengo que echarme a correr. Me pongo mal y tengo que alejarme de ellos completamente. Solía ser cocinero en un restaurante y preparaba los desayunos, pero no podía con ello, así que cambié de trabajo a limpia ventanas". Un psicólogo ha mencionado que aunque parezca increíble la gente puede crearse fobias de prácticamente casi todo.

Cerveza en cápsulas
El sueño de todo amante de la cerveza es ya una realidad: tener en su cocina junto a la tostadora, la cafetera o el microondas un grifo de cerveza a punto para servir medio litro. No se trata de los ya comercializados barriles de unos pocos litros que a duras penas guardan la presión y una vez estrenados la cerveza pierde su esencia. Es el último golpe de Synek, una start up con sede en San Luis (Estados Unidos), que ha desarrollado un sistema para dispensar la cerveza favorita de cada uno en casa y manteniendo sus propiedades. Steve Young, un joven de 28 años, es el creador de este novedoso artilugio, que como hicieron (y siguen haciendo) las cafeteras de Keurig en la industria del café, promete ser una auténtica revolución en el sector cervecero. La máquina es precisamente de un tamaño similar al de una máquina de café y es capaz de presurizar la cerveza, que se conserva en bolsas durante 30 días, y ajustar la temperatura a gusto del consumidor.