de 12 a 24 hrs.de lunes a sábado

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Fachada exterior

martes, 2 de septiembre de 2014

REVISTA LOBBY


REVISTA LOBBY
Año XXVI, 4 al 10 de septiembre, 2014

 “La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada.” Gabriel García Márquez

LA NOTA DE LA SEMANA: Las mejores empanadas de la capital
PANORAMAS: Juan y medio: ¡Con baranda es la cosa!
GASTRONOMÍA: La guía con los mejores restaurantes de Chile
DE BEBISTRAJOS Y REFACCIONES: PF Chang’s: un continente de sabores
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica

LA NOTA DE LA SEMANA


LAS MEJORES EMPANADAS DE LA CAPITAL

El sábado recién pasado, un calificado equipo de cronistas gastronómicos y chefs se reunieron en el Espacio Gastronómico Guillermo Rodríguez, para calificar –una vez más- las mejores empanadas que se ofrecen en la capital, considerando como base y tema principal la empanada de horno. Una vez finalizada la cata, los resultados entregados por la comisión evaluadora, fueron los siguientes:

5,70 BOKATO, Eliodoro Yáñez 2209 esq. Ricardo Lyon, Providencia ($1.350)
5,64 LA PUNTA, Los Abedules 3016, Vitacura ($1.330)
5,54 LO SALDES, Av. Luis Pasteur 6011 ($1.290)
5,52 TOMÁS MORO, Cuarto Centenario 1072, Las Condes ($1.200)
5,43 BOMBÓN ORIENTAL, Merced 345, Santiago Centro ($1.500)
5,35 PAULA A, Los Militares 6946 ($1.300)
5,00 LA TINITA, Antonio Bellet 58, local 7, Providencia ($1.300)
5,00 AMBASSADOR, Tobalaba 975, Providencia ($1.390)

Como es usual, las empanadas ganadoras se concentraron mayoritariamente en el barrio alto de la capital a pesar de que la organización las adquirió en la mayoría de las comunas del Gran Santiago. Es posible que influya la calidad y la materia prima en cada producto, sin embargo y personalmente, me inclino a creer más en la confección de las empanadas, ya que muchas amasanderías no has elaboran a diario y las mantienen refrigeradas hasta que se terminen, para luego –quizá en domingo- hacer otra producción. Es por ello que varios lugares insignes de comunas tan alejadas como Puente Alto o San Bernardo, no hayan alcanzado la puntuación necesaria para ser incluida dentro de las mejores de la ciudad. Para muchos la empanada recién elaborada es organolépticamente superior a una muestra refrigerada. Aun así, y basándose en los puntajes, ninguna de las nominadas logró nota seis, algo que debe preocupar a todos los fabricantes de este tradicional producto que durante septiembre se convierte en parte de la alimentación básica de los chilenos.

En esta oportunidad fue Reserva de Pueblo de viña Miguel Torres el vino que acompañó la ardua tarea de los catadores, con las que maridaron las muestras que se probaron. También apoyaron esta iniciativa agua mineral San Pellegrino, aceites de Oliva Petralia Canepa y Casta de Terramater, Inacap y Espacio Gastronómico del chef Guillermo Rodríguez. (JAE)

PANORAMAS




JUAN Y MEDIO
¡Con baranda es la cosa!

Hace un par de semanas tuve que viajar a Rancagua, y como compensación a este periplo de 50 minutos, un familiar me llevó a almorzar al Juan y Medio. Vagos recuerdos tenía de él ya que lo había conocido durante mi época de adolescencia. Entremedio de estos años, me enteré de que el negocio original se había calcinado en un incendio y que los cuatro nietos de Juan Barrera –el propietario original- estaban a cargo de mantener como siempre este restaurante.

Pronto supe de su apertura en Santiago. Originales y no franquicias. Abrieron una sucursal en la Plaza Brasil y luego otra en Vitacura, frente al Shopping. Luego, un notición de esos que remueven el alma de los amantes de la gastronomía: habían comprado los derechos que tenía Xabier Zabala en Infante 51 y tras adquirir la propiedad de estilo neoclásico, echaron a andar su restaurante en pleno Providencia.

¿Un Juan y Medio donde estaba Infante 51, todo un clásico que estaba entre los mejores del país?

Allí llegue un día de la semana pasada. La gruesa puerta de madera se abre para contemplar que el diseño –salvo algunos cambios- sigue estando presente. Los cambios están en la carta. Si algo mantiene Juan y Medio de su tradición es su maña de servir grandes porciones. Acá no se van con chicas. Con una carta netamente chilena criolla, donde cada día hay novedades, cuesta bastante escoger un plato. Y digo uno ya que dos serian exceso.

Acá los platos vienen con baranda. Así de sencillo. Una entrada y un fondo para dos personas sería el ideal de ingesta calórica, sin embargo en Juan y Medio, ni la ingesta ni el precio incomoda. Un verdadero acierto.

Buen panorama para estas fiestas patrias. Es posible que se pueda escribir mucho más de este espacio chileno inserto en pleno Providencia, pero no es necesario. Acá las 3 B (bueno, bonito y barato) es marca de fábrica. Así que agéndelo para estas fechas ya que es un imperdible. (Juantonio Eymin)

Juan y Medio. J.M. Infante 51, Providencia, fono 22378 9277

GASTRONOMÍA

LA GUÍA 100
LOS MEJORES RESTAURANTES DE CHILE

Hace unos meses terminó el trabajo de la cuarta edición de la GUÍA 100 LA CAV, que viene a ser una suerte de mapa culinario chileno escrito a cuatro manos: dos de Carlos Reyes, y el otro par a cargo de Rodrigo Martínez. A esta dupla se le permite a través de sus páginas ofrecer una panorámica nacional donde ambos cronistas ponen todos los sentidos en alerta para dar con lo que, a sus respectivos juicios, es lo mejor disponible en las mesas criollas. Un desafío de peso mayor peso como elegir a los 10 mejores del país. Suele ser una tarea compleja, porque buenos hay muchos y en estos casos, las diferencias entre locales son milimétricas y por supuesto muy subjetivas como en toda antología. Pero aparte de eso hay espacios que se mantienen en el tiempo, porque se han acostumbrado a entregar excelencia, lo que les facilita bastante el trabajo. En otros, los nuevos, ha primado el espíritu de crecer, de ofrecer propuestas sólidas que no se pueden soslayar, como también descubrir o redescubrir espacios donde prima la calidad y el cariño por la gastronomía, estén donde estén

Los diez mejores restaurantes según esta Guía son:

Afrigonia, Puerto Natales: que un africano se instale en Puerto Natales, para fusionar sabores de su tierra con los de la Patagonia, y encima lo haga con clase y con un servicio superior, mueve al aplauso… y a pegarse el viaje.

Ambrosía: el toque personal de Carolina Bazán y la dupla en someliería de Rosario Onetto rinde sus frutos. Influencias francesas, harta enjundia y sazones vitales y pensadas para la temporada, les hacen debutar en esta selección.

Astrid y Gastón: una cocina que ya es un clásico en Santiago gracias a esa peruanidad señorial que no desdeña influencias francesas y europeas en su listado de platos. Aparte, su carta de vinos es sencillamente magnífica.

Boragó: es el gran restaurante de cocina contemporánea del país en el que se aplica toda la modernidad culinaria en función de un territorio llamado Chile. Dicho esto, comienza un viaje por los sentidos que nunca deja indiferente a quien lo come.

Bristol: un estilo más bien clásico en el que se concentra una serie de productos chilenos tratados con refinamiento y talento, aparte de harto sabor, cortesía de Axel Manríquez, que sigue haciendo carrera en ese lugar del Centro.

Dalí, Coyhaique: una pareja que ha sembrado gastronomía de calidad en una pequeña casa allá lejos, en la Patagonia. Calidez, sabores locales gourmet, trazo culinario de artista y mucho amor de por medio, hacen de este sitio un lugar entrañable.

Espíritu Santo, Valparaíso: cocina de mercado sin aspavientos pero en un ambiente donde la elegancia alcanza para muchos, en un cerro Bellavista de Valparaíso que se las arregla para ser tanto para el turista como para sus vecinos. Ojo con sus pescados de roca.

Europeo: el trabajo de Francisco Mandiola tiene hace rato camino propio y gracias a sus ingenios que cambian menú tras menú, va por el camino de su antecesor Carlos Meyer. Y a lo mejor mucho más allá.

La Mar: un peruano que se ha ganado el cariño de la elite santiaguina gracias a esa agilidad de ambiente y servicio que le da fama, tanto por la precisa, concisa, sabrosa y expresiva carta de pescados, mariscos, carnes y verduras con sello de nuestros vecinos.

Osaka: cuando vean a Ciro Watabane sonriendo en cualquier portada de diario, o ahora en la tele, créanle: es de verdad. Su alegría de vivir la traspasa a la cocina y su restaurante es un lujo lleno de chispa y sazón. La puerta al Perú más agradable y gourmet

DE BEBISTRAJOS Y REFACCIONES

PF CHANG’S 
Un continente de sabores 

*Karla Berndt

A mi marido le gusta la cocina china;  yo prefiero la tailandesa. Él es amante del sushi; yo de la comida india. En el P.F. Chang’s tenemos todo bajo el mismo techo platos de Japón, India, Tailandia, Corea, Vietnam y China, que se suman a la nueva propuesta de este restaurante del Boulevard Parque Arauco. Acá les entrego una selección que probé y puedo recomendar.

Japón: Ahí Crisp Tuna. La comida japonesa es un fiel reflejo de una civilización con más de dos mil años de tradición. La presentación de los platos es de una sobriedad y elegancia muy particular. Esta entrada está compuesta de atún rojo marinado, pepino crujiente, cebollín verde con un aderezo de soya, cítricos y sésamo, servidos con trozos de palta sobre wantan frito.

Tailandia: Thai Chicken Noodle Salad y Pad Thai. Una de las claves de la cocina de este país está en la combinación de sabores ácidos, picantes, amargos, dulces y salados, todos ordenados en perfecta armonía. Esta ensalada incluye láminas de pollo marinadas con fideos de arroz, lechuga, mango, repollo y otros vegetales, mezclados con una deliciosa salsa thai de maní. Además, está  el famoso Pad Thai, mezcla tradicional de fideos de arroz, huevo, tofu, dientes de dragón, maní molido, chalotas y cilantro, servido con pollo y camarón aromatizado con especias tailandesas mezcladas al Wok.

Corea: Crispy Korean Chicken Wings. La cocina coreana utiliza una amplia variedad de ingredientes como carne, pescado, vegetales y mariscos con condimentos particulares. Este plato ofrece sabores agridulces y picantes: crujientes alitas de pollo bañadas en una exclusiva salsa coreana con sésamo, ligeramente picante.

Vietnam: Caramel Mango Chicken. La propuesta es un plato con suaves piezas de pollo caramelizadas y glaseadas al estilo vietnamita, acompañadas con mango fresco, tomates, chile rojo y cilantro.

China: Orange Peel Beef. En la cocina china se distinguen cuatro elementos que se combinan en cada plato: sabores, aroma, color y textura. Un plato de este país espera atraer más sentidos y no limitarse sólo al gusto. La propuesta china es una preparación con suaves y crujientes trozos de carne de res, preparados con zestes de naranja y una particular salsa al estilo de la provincia de Sichuan.

India: Chiang Mai Curry Noodles. El secreto de la cocina de India reside en el masala, una mezcla de distintos condimentos que le otorga un sabor característico a cualquier preparación. Probé un plato de fideos a base de huevo combinados con pechuga de pollo laminada cocida al wok, servida con pimiento jalapeño, cilantro y una sabrosa combinación de salsa de coco y curry ligeramente picante.

Los platos “Sabores de Asia” acompañan una actualizada propuesta de vinos de diferentes cepas.

P.F. Chang’s, Boulevard Parque Arauco, teléfono 22220 4895

Karla Berndt es cronista gastronómica e integrante del Círculo de Cronistas Gastronómicos de Chile. Nacida en Alemania, reside hace 26 años en Chile y actualmente es Gerente de Comunicaciones de la Cámara Alemana de Comercio, Camchal. Su afinidad con la gastronomía la plasmó en el primer y único libro de cocina chilena escrito en idioma alemán y editado en su país de origen “Die chilenische Küche”. Sus periódicas crónicas se pueden leer (en español) en el sitio www.camchal.cl y en su columna “De bebistrajos y refacciones” en Lobby.

BUENOS PALADARES

CRÓNICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA

EL MOSTRADOR
CARLOS REYES
(AGOSTO) EL PALACIO DEL POROTO CON RIENDA (General Amengual 494, Estación Central, fono 22779 8017): “La calle General Amengual es de vereda angosta y no permite demasiados autos para estacionarse. Luego es evidente que poco a poco, el local fue creciendo desde sus inicios en 1962, hasta convertir cada rincón de esa casa de fachada continua y parrón, en un ente consagrado a este plato estrella, con algunos satélites anexos (eso sí, ojo con el orden después de que se va una mesa). Por sólo $ 1.800 se puede conseguir una porción inicial. De ahí en más aparecen agregados que van desde la chuleta ($ 2.600) al doble costillar ($ 4.500), aparte de variantes tipo Pancho Villa (longaniza, chuleta y huevo) que se completan con un compendio pop consistente en cazuelas, pescados fritos y carnes a lo pobre. Los porotos tienen la cocción precisa, con un poco de soltura para que resalte esa textura que le da consistencia al caldo. Los tallarines también aportan un poco a esa sensación de fuerza al gusto y lo más rico es que se nota que tienen reposo; que no están hechos al momento así nomás, sino que se dejan querer hasta que agarran todo el sabor. Si se acompañan con una longaniza, por suave que sea, cabe todo el centro de Chile en una sola cucharada.”

QUÉ PASA
DANIEL GREVE
(AGOSTO) LA CAV (Av. Kennedy 9001, Mirador Alto Las Condes, local 3253): “Una cosa amarra a la otra: siendo un club de vinos, sumó una revista. Siendo revista, sumó tiendas. Y ahora que están las tiendas, dentro de una de ellas funciona un restaurante. Con un servicio aún distraído, poco fluido, la sencilla y acotada carta sale del paso sin mermas. Diseñada por el chef Rodrigo Tapia, quien se inició con éxito en las cocinas del NH Santiago, propone entradas estimulantes y sabrosas como los Camarones CAV ($4.500), salteados en pesto, servidos sobre dos grandes tostadas montadas en cruz. Fondos de gran fuerza gustativa, como la Entraña de Angus marinada de chimichurri ($12.500), con rösti de papas y alcachofas. Un suculento Sándwich de ropa vieja ($4.400), con suave alioli y vegetales, nos devuelve a la situación de mall, de cocina al paso bien resuelta. Con todo, cocina y vino en un precioso nudo ciego.”

MUJER
PILAR HURTADO
(AGOSTO) BAR MERCADO (Av. Vitacura 4080, fono 22980 8145): “Con gran influencia peruana la cosa, sin ser un restaurante de esa nacionalidad. Elegimos un cebiche de salmón nikkei y unas papas rellenas con setas y aceite de trufa sobre salsa huancaína como entradas. La huancaína y su combinación con el aceite de trufa llamaban poderosamente nuestra atención. Al llegar el plato, venían dos papas medianas, con cáscara, ahuecadas y rellenas con champiñones picados sentadas sobre la salsa. Sí, se sentía el aceite de trufa, pero la huancaína no estaba picante ni sabrosa. Era, eso sí, un plato contundente y un tanto rústico. El cebiche de salmón con palta en cubos, maní molido, cebolla morada pluma y salsa de soya alimonada estaba salado pero sabroso, cumplía bien su objetivo y daba sed.” “Los fondos fueron un curioso salteado de langostinos con chorizo, cebolla morada, papas nativas y cubitos de queso fresco que en la boca como que se desarmaban, opinó mi amigo. A mí tampoco me pareció gran cosa, ya era un tremendo riesgo combinar chorizos con langostinos. Yo pedí los ñoquis de castaña, exquisitos, con salsa de queso pero con unas tiras de pimentones de colores que estropeaban el plato; no combinaban con la sutileza de la castaña.”

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(AGOSTO) EL MUNDO DEL QUESO (Providencia 1421, fono  22231 9139): “Para comenzar un carpaccio muy frío ($5.900), con unas peregrinas láminas de pato curado y parmesano, aparte de unos trocitos de queso roquefort y unas cuantas tiritas ya oxidadas de alguna hierba. A la par, un gratín de cebolla ($5.900), una versión más seca de la sopa misma, con harto pan y parte de las cebollas quemadas.” “A continuación, unos fetuccinis frescos ($7.900) con una supuesta salsa de foie gras que no se sentía, aparte de trozos muy grandes -ni siquiera "láminas" como decía en la carta- del ya mentado hígado. Al mismo tiempo una tartiflette ($5.900), un sencillo y llenador gratín de papas con cebolla caramelizada, con harto brie, y ensalada mixta que no llegó a la mesa.”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(AGOSTO) EL TXOCO ALAVÉS (Mosqueto 485, fono 22638 2494): “Nuestro cabrito fue perfecto; no así el acompañamiento de papas salteadas que pedimos; llegaron papas cocidas, con un espolvoreo de perejil picado. Mal haya. ¿Por qué? ¿Qué costaba? Pero, sin duda, a este restorán ha de venirse a comer cabrito asado.” “Las croquetas de jamón ($6.000 las 6), muy correctas. Las almejas a la marinera ($8.000), buenas, con su sabrosa salsita. La corvina al compuesto ($9.500), en buen punto de cocción, con camarones y trocitos de palta y tomate: novedoso y agradable. El rabo de toro, correcto. Pero, algo que nos dejó perplejo en todos estos platos: a todos les faltaba un punto de sal; está bien que el restorán cuide la presión sanguínea de sus comensales, pero déjenlos decidir por sí mismos, caramba: no es lo mismo la sal añadida en la mesa.”

LAS ÚLTIMAS NOTICIAS
RODOLFO GAMBETTI
(SEPTIEMBRE) CATEDRAL (Miguel de la Barra y Merced, Santiago centro, fono 22664 3048): “El Catedral propone, por ejemplo,  un impecable congrio frito, que no tiene miedo de acompañarse con un chilenísimo y  gustoso charquicán de cochayuyo con pebre ($9.600). Un éxito donde conviven jóvenes y mayores, especialmente a la hora de almuerzo. En la noche, de martes a sábado, la música domina. Y la página web de ambos restaurantes ofrece un calendario de actuaciones de diversos grupos y solistas, para quienes quieren ponerle punchi punchi a la noche.” “Por su parte  la carta propone  platos de todos los puntos cardinales, desde gyosas ($8.600) hasta mariscos al pilpil (camarones, ostiones y champiñones en salsa de vino blanco y ajo, con un toque de ají cacho de cabra, $9.800), o la delicadeza crocante de unos fazzoletti (pañuelos) Camilo (triángulos de masa phylo, a la griega, rellenos con zapallitos italianos, champiñones, tomates cherry y espinacas a la crema, $ 8.400).” “Punto de reunión jovial, y para ello provisto un arsenal de tragos largos y cortos, aperitivos y bajativos, bebidas y cervezas con y sin alcohol, amplia cafetería. Su propia selección de aperitivos (entre $3.500 y $4.000), desde el rica rica sour a los pétalos de rosa, espumante tropical, spritz veneciano o gin sombreado. Y por cierto tablas y platos para compartir, seis ensaladas y una sopa del día. Y larga lista de fondos, con salmón, corvina, risotti, plateada al horno y bastante más.”