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Fachada exterior

martes, 28 de octubre de 2008

REVISTA LOBBY

ESTA SEMANA
AÑO XX, 30 de octubre al 5 de noviembre 2008

LA NOTA DE LA SEMANA: Cenas orgánicas en el Marriott
LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR: Boragó. La alquimia gastronómica de Rodolfo Guzmán
LOS APUNTES GASTRONOMICOS DE LOBBY: Alto Perú. Nadie es profeta en su tierra
DE BEBISTRAJOS Y REFACCIONES: Brick: ¡Dieudonné lo hace de nuevo!
EVENTOS: Los 58 años del hotel Antumamal
BUENOS PALADARES: Las críticas gastronómicas de la semana
EL NOTICIARIO: Las noticias de la semana

NOTA: La versión completa semanal y archivos anteriores pueden leerse además en www.lobbychile.blogspot.com



LA NOTA DE LA SEMANA


CENAS ORGANICAS EN EL MARRIOTT

No habíamos tenido la oportunidad de anunciar el arribo de las cenas 100% orgánicas en Santiago. Sin embargo esta es una real oportunidad para los que gustan de esta experiencia: una invitación a encontrarse con sabores únicos, limpios, propios y libres de las intervenciones modernas como las sustancias químicas y los fertilizantes.

Durante todo noviembre, el restaurante Latin Grill del hotel Santiago Marriott ofrecerá un menú orgánico preparado por el chef Luís Cruzat. De entrada, ensalada del huerto con trozos de pollo y queso de cabra . Como fondo de mar, salmón grillado sobre linguinis con camarones y palta en reducción de aceitunas y como fondo de tierra un lomo de res y ragout de quínoa con espárragos y tomates. De postre, frutillas silvestres con crema de ciruelas en sorbete de vino. Para beber, vinos de uvas orgánicas de las viñas Amaral, Caliterra y Emiliana; espumosos Chandon y Oportos Burmester.

Una buena idea para los “adelantados” que ya buscan productos orgánicos para su diaria dieta. Estas cenas incluyen desde el aperitivo hasta el café y tienen un costo de $29.000 por persona, lo que es un agrado pagarlos en uno de los restaurantes más lindos de la ciudad.

Latin Grill: Hotel Santiago Marriott, Av. Kennedy 5741, Las Condes, fono 426 2301

LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR



BORAGÓ
LA ALQUIMIA GASTRONÓMICA DE RODOLFO GUZMÁN

Hace un par de semanas, conversando con un chef español de gran éxito en Chile, me comentaba que Rodolfo Guzmán, propietario del Boragó, era lo mejor que le había pasado a la gastronomía chilena en los últimos 50 años. Realmente encontré sus palabras algo desproporcionadas y muy elogiosas para este mediático cocinero que microscopio en mano analiza gran parte de los productos que sirve en su restaurante. A decir verdad, este escribidor había vivido la experiencia de sus menús en un par de ocasiones y a pesar de considerar el local de buena calidad y con buen servicio, siempre pensé que al chef y al establecimiento le faltaba “ángel”, esa pizca de personalidad que va sobre la calidad de la comida y de la atención.

“Anda y compruébalo por ti mismo”, me comentó mi amigo chef. “Mira lo qué hace y cómo lo hace. La ciencia que está detrás de cada plato y fíjate del interés que despierta cuando entiendas lo que pretende plasmar detrás de cada presentación. Guzmán es un científico y un perfeccionista. Y las técnicas de la repostería, del cual es especialista, las ocupa en su carta gastronómica. Para él, dos mas dos son cuatro y de eso se trata su comida. Ni un gramo de más, ni uno de menos.”

Un día de la semana pasada llegue nuevamente al Boragó. Era mi tercera visita a este establecimiento y la cuarta vez que degustaba preparaciones de Rodolfo Guzmán ya que conocí su cocina en el desaparecido Makandal. Un miembro del servicio, atento, servicial y muy bien vestido me acompaña a la mesa reservada y me explica que ese día degustaría el menú “Endémica”, cuya carta me la entrega para que la visualice. Dos entradas, tres fondos y tres postres en armonía con vino o té. Los textos de la carta, de clara inspiración poética, no reflejan para nada la seriedad de los platos. Un tanto desordenada donde las mayúsculas y minúsculas aparecen por cualquier parte claramente me indican que Guzmán es mejor cocinero que poeta. Pero mi intención era probar su comida y no leer la presentación de sus platos. La cena partió con un clásico: un amuse-bouche de aceite, ají y tomate con carbón vegetal y pan de aceitunas. Lo presentan como “Ají explosivo” ya que gracias a las infantiles “peta zetas” los bocados plopean en la boca. “Plop”, ya que es una mini explosión de aceite y ají, muy entretenida para los que visitan por primera vez el local, pero un tanto aburrida para los que conocemos la preparación desde sus comienzos.

El vino llega con el primer plato. Pequeño como todos los del menú. Acá se trata de degustar sabores y no de llenar el estómago. Dos pequeños dados de “locos” con aceite de cobre y mayonesa de campo trufada. Los daditos de locos, de color magenta gracias a su cocción en caldo de betarragas, algo duros, pero fascinantemente bien combinados con la mayonesa trufada. El aceite de cobre, una propuesta de “la alta alquimia” del chef.

Y así se van sucediendo los platos de este menú degustación. Luego, una ensalada de hongos con un puré trufado, una maravillosa presentación donde nuevamente la trufa es la reina del sabor. Por mi, que todos los platos sean trufados, los mejora considerablemente y los hace inolvidables. En este caso, el aceite de trufas envolvía un divino puré cubierto con polvo de hongos secos. Fuera de serie e imperdible.

Tras un pequeño descanso llega a la mesa una porción de konzo, un pez isleño que estaba acompañado de caldo de machas y papas chilotas. Una buena combinación de sabor y color donde las flores (esta vez de borraja) ponen un toque de modernidad.

¿Ha comido el lector alguna vez un trozo de congrio de color azul? Bueno. Acá lo sirven. Éste, marinado en repollo morado queda teñido de azul en una preparación elaborada a la parrilla acompañada de clorofila de albahaca y unas papas chilotas diferentes a las anteriores. A decir verdad, pocas son las cosas para comer que sean de color azul. Ese es un color más indicado para la repostería y farmacología. Pero esta vez, el congrio, sin perder ninguna condición de sabor, se presenta en gloria, calidad y majestad, aunque en un color poco agraciado gastronómicamente hablando.

La gran sorpresa -y el gran plato de la carta- sería un asado de tira, cocinado a 74° durante 22 horas, pasado por la parrilla con virutas de queso de oveja y morillas. Blando y sabroso el corte de carne, con un acompañamiento ideal para la ocasión. La porción, más grande que en una degustación, daría punto final a la parte salada del menú.

Los postres, tres, no son innovadores en esta nueva carta. Helado de flores de violeta (los mayores alucinarán con recuerdos de su niñez); un coulant de chocolate con avellanas que según la carta recuerda el Valle de la Luna en Atacama, y el frío glacial, una galleta de mentol sumergida en nitrógeno líquido que provoca reacciones jocosas entre los presentes ya que al morderla se expele vapor por boca y narices, hace de esta cena una experiencia única en Chile.

Para Rodolfo Guzmán, su técnica no es algo que mantenga oculto, ya que continuamente está recibiendo cocineros de todo el país, e incluso ahora postulan del extranjero para que desarrollen junto a él sus prácticas. “Esto no sólo es un restaurante, es una institución. Somos como el MBA de los cocineros. Nosotros estamos seguros que estamos haciendo el aporte gastronómico más grande que se ha hecho en Chile porque les enseñamos una visión distinta, que se basa en un alto nivel de perfeccionismo. Nosotros queremos que vengan y aprendan todo lo que acá hacemos”, enfatiza Guzmán.

Definitivamente Rodolfo Guzmán es brillante. Su carta, renovada ahora con una buena armonía de vinos o tés es realmente hedonista y digna de ser comentada. Sus platos superan toda la lógica de cualquier cliente y tiene la gracia de que sin ocupar espumas y/o deconstrucciones entretiene y gusta. Guzmán ha ido humanizando su propuesta. Puede que mi amigo chef que inició esta crónica tenga mucha razón. Es de lo mejor que le ha sucedido al país en años de gastronomía. Sin embargo creo que está al debe con la parte social de la comida. Es una propuesta excelente, cada día mejor. Pero aun la mayoría va a pasarlo bien a un restaurante. Y eso es lo único que le falta a Boragó. Que más que un laboratorio gastronómico sea un lugar donde entretenerse.
Sin embargo, es una experiencia imperdible. (Juantonio Eymin, Fotos Karla Berndt)
Boragó: Av. Vitacura 8369, Vitacura, fono 224 8278

LOS APUNTES GASTRONÓMICOS DE LOBBY




ALTO PERÚ
Nadie es profeta en su tierra

Edilberto Pérez (Ede para sus amigos) es oriundo de Cajamarca, ciudad peruana ubicada a 820 kilómetros al norte de Lima. Llegó ya hace años a Santiago buscando nuevos horizontes. Partió como mozo en el Mare Nostrum. Allí conoció al chef Raúl Landeo y tras un tiempo de trabajo decidieron independizarse y partir con su propia aventura en Santiago. A poco andar abrieron el Alto Perú, el restaurante madre de una serie de establecimientos que han echado a andar en la capital. Si los nombres de Olan, Ají seco y El templo del Inka les parecen conocidos, tras ellos están las ocurrencias de estos dos peruanos que triunfan en estos momentos en la capital chilena.

Un día de semana llegué a almorzar al Alto Perú, en la entradita de la calle Seminario. Sus mozos, solicitos, me ubicaron en el salon para fumadores donde un verdadero “catedral” un pisco sour de grandes dimensiones y elaborado a la peruana sirvió -tal como en el Perú- para “darle el bajo” a un gran “piqueo” nortino donde pulpo a la oliva, tiradito de reineta y perejil, cebiche mixto y camarones entregaban todo el sabor y sazón peruana. Picardía que estos dos serranos (Pérez y Landeo) aprendieron a conocer en sus años mozos, en las alturas del Perú.

El plato de fondo fue una insinuación de la casa. Probé una especial parrillada de pescados y mariscos cuya gracia principal estaba en las diferentes cocciones de cada uno de sus ingredientes. Es algo diferente ya que generalmente este tipo de platos se coccionan al mismo tiempo y a una misma temperatura lo que va en desmedro del producto final. Acá es distinto y los sabores destacan por si solos. Una delicia que acompañé con un chardonnay Amelia, uno de los íconos de Concha y Toro.

¿La gracia del Alto Perú?: una comida franca, con espíritu peruano y cocinada con cariño. Es de esos lugares que gustan y donde no despluman a los comensales. Una carta muy variada donde los platos típicos se convierten en imperdibles. La yuca, el huatacay, el chincho y varias “delikatessen” del país del norte están presentes en cada uno de los platos que llegan a la mesa.


Una buena recomendación para gozar de la verdadera cocina de nuestros hermanos del norte.
Pronto vendrán buenas nuevas. En la Av. Bilbao, cerquita de El Bosque, abrirán un nuevo restaurante. El Sol se llamará e iluminará de causas, tiraditos, secos, tacu tacus y cebiches al barrio alto de la capital. Una nueva aventura de Ede, que quiere así agradecer todo lo que le han entregado sus hermanos chilenos. Y lo hace de la única forma que sabe: buena comida, buen sabor y buenos precios. (Juantonio Eymin)

Alto Perú: Seminario 38, Providencia, fono 223 0173

DE BEBISTRAJOS Y REFACCIONES





CARTA DE VERANO DEL BRICK:
¡Dieudonné lo hace de nuevo!
Luise Bach

Cada vez más fuerte está sonando el nombre del chef del restaurante Brick, ubicado en el Hotel Radisson Plaza Santiago (al mismo tiempo responsable para la oferta gastronómica de los hoteles de que la cadena mantiene en la Ciudad Empresarial de Santiago, en Concón, Arica e Iquique). En varias revistas y páginas electrónicas se lee sobre los logros de este joven francés, quien en nuestro país dio sus primeros y exitosos pasos en el restaurante Ópera: Franck Dieudonné se está convirtiendo - ¡no me cabe duda! - en una nueva “estrella” del mundo gastronómico chileno.

Así lo pude comprobar una vez más la semana pasada, cuando el lanzamiento de la nueva carta del Brick se convirtió en un verdadero acontecimiento de ingenio y calidad superior.
El rollo de salmón fresco con queso parmesano, cocido al vacío y acompañado de mermelada de tomate verde, servido con Sauvignon Blanc Amaya 2007, es un delicioso comienzo. Buen producto, técnica y simpleza – esta trilogía mágica también se refleja en el magret de pato ahumado con ensalada verde, acompañado de una vinagreta a la naranja – las lonjitas confitadas le dan un toque delicado y muy armónico a la sabrosa y blandísima carne. Acompaña a la perfección el Pinot Noir Alto Vuelo 2007.

Estoy segura que los platos principales que probé a continuación igualmente sacarán el aplauso de los comensales durante los meses cálidos de esta temporada veraniega: congrio a la mantequilla de finas hierbas, delicioso en su naturalidad, sobre espinacas blanqueadas y con una sorprendente samosa de berenjena (servido con Chardonnay Tabali 2006); sabrosísima escalopa de ternera rellena con pasta de trufa negra, con densa reducción de jugo de carne y tagliatelle de zapallo (con Carménère 2007 de la viña von Siebenthal) y excelente silla de cordero con costra de romero y verduras salteadas al aceite de oliva (con Malbec Reserva 2007, Viu Manent).

Sorpresa final causan los postres, de los cuales me encantó especialmente la milhoja almendrada con fresas frescas y crema… Para decir la verdad, no probé los panqueques rellenos con manjar y nueces con salsa de chocolate, ni la tarta de frutas del bosque con vainilla. Sin embargo, el comentario de los noteros participantes fue unisono: “… que rico…”.
Competencia y talento, ingenio y conocimiento, destreza y perseverancia – atributos que Franck Dieudonné sabe aplicar y demostrar. Una oferta notable y más que recomendable en un lugar elegante y sobrio, y – last but not least – con un excelente servicio. (Luise Bach)

Restaurante Brick, Hotel Radisson Santiago
Vitacura esquina Nueva Tajamar.
Teléfono: 337 3136

EVENTOS



HOTEL ANTUMALAL
CELEBRÓ SUS 58 AÑOS

Por primera vez en más de cinco décadas, Antumalal celebró un nuevo aniversario en familia, en un evento que reunió a los descendientes de sus fundadores, don Guillermo y Catalina Pollak, junto a los del arquitecto Jorge Elton.

Hijos, nietos y bisnietos, junto a un grupo de connotados arquitectos, al personal del hotel, amigos y autoridades de la zona, fueron testigos de un documental sobre el origen del hotel, la inspiración y la historia de sus fundadores.

En un ambiente alegre fraternal, los invitados compartieron una espectacular paella en el Restaurante Parque Antumalal, y se brindó por el pasado y el futuro del hotel en la gran terraza que da a los jardines y al lago Villarrica.

En su larga trayectoria, las habitaciones del Antumalal han albergado a personajes notables. La Reina Isabel II, el Duque de Edimburgo, el astronauta Neil Armstrong, actores como Gary Cooper o Emma Thompson; músicos, artistas, intelectuales, huéspedes de todas las latitudes han disfrutado de una estadía memorable.

Sin duda, generaciones de chilenos también han sabido disfrutar de este hotel boutique emplazado frente al lago Villarrica, donde la atención personalizada se suma a la experiencia de recorrer amplios jardines floridos, que invitan a encontrar la paz entre su bosque nativo, la playa que bordea el lago o cascadas naturales.

Antumalal celebra una vez más una historia de estilo, naturaleza y paz en Pucón. Con 5 hectáreas de jardines, un sol limpio y brillante que ilumina el grandioso volcán, y que en primavera está siempre presente.

BUENOS PALADARES



LAS CRÍTICAS GASTRONÓMICAS DE LA SEMANA

SOLEDAD MARTINEZ (Wikén)
(24 octubre) PATAGONIA (Lastarria 96, Santiago Centro, fono 664 3830): “La oferta combina platos de comida con tragos para esas horas de la tarde que atraen un público numeroso a lo largo de toda la calle. Además de la carta, hay cada día una entrada ($1.900), platos de fondo ($3.200 a $3.700) y postre ($1.500) que van cambiando y, fuera de la lista de vinos, se los puede pedir por copas” “Pese a fallas ocasionales, se aprecia un esfuerzo por utilizar productos y nombres patagónicos para configurar un estilo regional algo forzado, que resultaría más auténtico si se sumaran (lo que no siempre es fácil por el escaso abastecimiento) algunos otros ingredientes de gran calidad que allá hay y acá no se encuentran.” 5 tenedores

ESTEBAN CABEZAS (Wikén)
(24 octubre) DINARA (Condell 893, Providencia, fono 833 9708): “No hay que ponerse necesariamente cursi para hablar del componente cariñoso en la comida. Es cosa de acordarse de la situación contraria: cómo una cena de lujo puede irse al tacho porque el chef es un perfecto afásico, un "pecho frío". Y es eso, precisamente, lo que no ocurre en Dinara: que haga frío. Porque lo que mueve a este pequeño restaurante es una ola de calidez hecha en Croacia.” “De noche sale el gen, con una oferta de platos típicos, que - disculpen- no vale la pena escribir sino describir. Además, dé por sentado que se los contarán y sonriendo, pero no caiga tan rápido en la tentación de pedir mucho: son platos grandes.” “En resumen, la casa es chica (y le falta un pestillo en el excusado, plis), y el corazón es muy grande.” 5 tenedores

RODOLFO GAMBETTI (Las Últimas Noticias)
(24 octubre) ALTO PERÚ (Seminario 38, Providencia, fono223 0173): “No pierda tiempo, y pida un buen pisco sour: aquí lo hacen muy bien. Los socios peruanos, Edilberto Pérez y Raúl Landeo, serranos de Cajamarca, forman en la generación que vino a Chile a demostrar, en la última década, que la comida peruana nos estaba haciendo falta, a nivel masivo.” “Fresco, sabroso, bien sazonado. Tan previsible como un jugoso ceviche, tan atractivo como sus tiraditos, tan contudente como un seco de cordero. Hay para regodearse, sin pasar de los $12.000 por persona, en promedio. Vinos adecuados, para combinar con los sabores del fiero rocoto, el gustoso ají panca o el perfumado huacatay. No hay virtuosismos personales, sino una fidelidad a la receta de origen, y una búsqueda permanente de productos nacionales que resplandecen con las recetas de nuestro vecino del norte.”


HARRIET NAHRWOLD (Chilevinos)
(23 octubre) IN VITRO (Paseo El Mañio 1665, Vitacura): “...pedí un cebiche de corvina. Como no había, me ofrecieron uno de cojinova, que resultó un poco desilusionante. No por el pescado, sino por su presentación, que traía todos los ingredientes muy mezclados, una cebolla mustia (amortiguada para favorecer el gusto chileno) y con exceso de apio. Probé también unas empanaditas de masa de wantan, rellenas con ají de gallina, y unos anticuchos (chicharrones) de cerdo en salsa de chancaca al cacao y mermelada de rocoto. ¡Vaya mezcolanza! un lomo saltado sobre tacu tacu de porotos negros, que estaba bien sabroso. Tanto la carne, bastante blanda, como el aderezo, me parecieron correctos, al igual que el acompañamiento.”


YIN Y YANG (La Segunda Internet)
(24 octubre) PATAGONIA (Lastarria 96, Santiago Centro, fono 664 3830): “...destaca en su carta productos australes no siempre estrictamente patagónicos, principalmente centolla, cordero, jabalí, ajo chilote y chocolates artesanales, aunque de hecho utiliza también los provenientes de la zona central y aún no agrega –seguramente por la falta de un abastecimiento regular que se lo permita- otros de la misma región que son buenísimos, como los ostiones y erizos del Estrecho, o las liebres y frutillas de Coyhaique. Publicita asimismo sus parrilladas “patagónica y argentina” (los dueños vienen del país vecino) y bautiza imaginativamente como “kawaskar”, para darle ambiente, una receta de corvina con estofado de mariscos.” “nos parecieron muy buenos el caldo de unos “mejillones al vapor de chardonnay con ajo chilote y merquén”, el cordero con polenta, y el jabalí (de carne eso sí muy dura) con vegetales salteados y salsa de mostaza. Precios moderados (de $ 3.800 a $ 7.300 en esos platos), con buena carta de vinos (varios por copas), atractivas y cambiantes sugerencias del día ($ 1.900 la entrada, $ 3.200 a $ 3.700 los fondos y $ 1.500 el postre), y un celebrado brunch ($ 11.000) sábado, domingo y festivos.


PILAR HURTADO (Mujer, La Tercera)
(26 octubre) MERCAT (Nueva Costanera 4092, Vitacura, fono 784 2840): “De la carta, bastante invernal para los calores primaverales que corren, elegimos como entrada para compartir lo que juzgamos más entretenido: ensalada de lentejas con trozos de jamón serrano (algunos más grasa que carne), pasas y verduritas, con colitas de camarón (tres o cuatro, de regular tamaño). Luego, mi amigo pidió los ravioles de tinta de calamar rellenos con krill y una salsa roja bien cargada al pimiento, que no le gustaron nada. Los probé y no me parecieron mal, pero el pimiento se comía el relleno de la pasta y todo lo demás. Yo pedí un solomillo de res ahumado, que estaba blandito, jugoso y a punto, con un trozo de durazno asado encima, emulando un pedazo de foie gras (esto lo encontré divertido y rico), acompañado de una suerte de gnocchis funestos. No funcionaban como acompañamiento; la combinación quedaba demasiado seca, y el filete, de por sí fomecito, necesita alguien que le alegre la cueca.” Calificación: Regular


CARLOS REYES (La Tercera)
(24 octubre) BRISTOL (Alameda 816, Santiago Centro, fono 639 3832): “...sobrio, de cuadros naturalistas y música docta sonando casi imperceptiblemente. O sea un sitio que requiere vivacidad culinaria sí o sí, para compensar ese ponderadísimo ambiente. Entonces, plantea una cocina llena de detalles, colorida, con montajes equilibrados y cruzado por sazones suaves preparadas a la medida de los hombres de negocios y viajeros extranjeros, el grueso de su clientela. Las sutilezas están en los toques dulces del Foie Gras de Ganso sobre Espárragos y Champiñones confitados ($ 10.900), finamente montado y de agradables regusto vegetal. Pero más se notaron y con eficacia superlativa, en la Crema de Garbanzos ($ 7.900) coronada de queso parmesano hecho flan y huevo pochado de codorniz. Un canto a la meticulosidad.” Calificación: 6,5

EL NOTICIARIO





VIÑA CASA SILVA PRESENTÓ PIONERO ESTUDIO
Luego de 3 años de investigación, y por la constante preocupación por innovar y buscar la máxima calidad en sus productos, Viña Casa Silva pudo comprobar que había importantes diferencias entre las características de los vinos de cada campo y los cepajes plantados. “De esta manera, comenzamos a notar que la cepa Carménère se desarrollaba con particular calidad en Los Lingues, al igual como Syrah en Lolol”, señaló Mario Pablo Silva.

Así nació el estudio de microterroir, que buscó identificar las razones por las cuales esto sucede, y a través de un parámetro, identificar los lugares con mayor potencial, “situación que no sólo ayuda a Casa Silva sino también es un excelente índice para el futuro de la industria del vino” recalcó.

El proyecto se realizó en los Campos de Los Lingues y Lolol, en el Valle de Colchagua, en una totalidad de 450 hectáreas. En ellos, se separaron más de 90 mini-parcelas, de 0,1 hectáreas, por tener características de calidad diferentes. Se estudiaron las cepas Carménère, Cabernet Sauvignon, Syrah, Viognier y Petit Verdot. El costo total del proyecto fue de USD 400.000.


CAFETERAS KRUPS:
PRODUCTOS PREMIUM PARA EL MERCADO CHILENO
La prestigiosa marca alemana Krups hace su debut en Chile con dos sofisticadas e innovadoras máquinas espresso, con toda la tecnología para preparar en casa café de calidad profesional, que hasta ahora sólo era posible encontrar en locales especializados.

El lanzamiento de la marca, que tuvo lugar el 22 de octubre en la terraza del lujoso SPA Balthus en Vitacura, fue acompañado de un singular “bautizo del café” experiencia a cargo de Juan Pablo Villota, productor colombiano del café boutique "San Alberto", reconocido por su calidad y sabor. Durante un entretenido recorrido sobre el origen y cultivo del grano, la selección del café y la experiencia que logra esta bebida al despertar los sentidos, los participantes aprovecharon la oportunidad para probar el excelente espresso preparado con las nuevas máquinas Krups.

Krups no sólo sorprende por su diseño audaz y precisión, sino que además integra todo el proceso – molido y preparación – para garantizar el mejor café. Los dos modelos lanzados en nuestro país poseen una cavidad con cierre hermético que preserva las cualidades del grano, retardando la oxidación natural. (K.B.)

CONGRESO ANALIZA EL FUTURO DEL TURISMO
Y COMO ENFRENTAR LA CRISIS
Entre el 5 y 8 de noviembre próximo se desarrollará el XVIII Congreso Panamericano de Educación Turística, organizado por la Universidad Andrés Bello y la Confederación Panamericana de Escuelas de Hotelería, Gastronomía y Turismo, Conpeht, en el Campus Casona de Las Condes de dicha casa de estudios superiores.

Según informó el director de la Carrera de Ingeniería en Turismo y Hotelería de la Unab y presidente de la comisión organizadora del congreso,Daniel Meyer, el propósito del encuentro es constituirse en un marco dereflexión y análisis de la realidad y proyecciones del turismo desde la perspectiva de empresarios, profesionales y educadores de la actividad, para lo cual la temática del evento es "Mirando el futuro: el turismo del Siglo XXI". Los diversos temas versarán sobre institucionalidad, empresa, tecnología, educación y sostenibilidad del futuro del desenvolvimiento turístico, visiones que serán presentadas por destacados educadores,profesionales y empresarios nacionales y extranjeros.
En el congreso participarán profesores, estudiantes y directivos de instituciones educativas que imparten carreras de hotelería, gastronomía y turismo de toda América Latina. Su inauguración será el miércoles 5 de noviembre, a las 19 hrs., en el Campus Casona de Las Condes (FernándezConcha 700, Las Condes altura 13.350). A la ceremonia han sido invitados las autoridades y actores públicos y privados del sector interesados en estas actividades, sin costo, deben confirmar su participación en el fono 661 8739 o pramirez@unab.cl (cupos limitados).