de 12 a 24 hrs.de lunes a sábado

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Fachada exterior

jueves, 4 de septiembre de 2008

DE BEBISTRAJOS Y REFACCIONES


LATIN GRILL DIO INICIO
A LAS FIESTAS DE SEPTIEMBRE
(Karla Berndt)

Viña Caliterra y en restaurante Latin Grill del hotel Santiago Marriott invitaron el 28 de agosto a una cena maridaje de cuatro tiempos donde el chef Luis Cruzat y el enólogo jefe de Caliterra, Sergio Cuadra, presentaron un vino distinto con cada plato. Bajo el título "Bienvenido Septiembre", los participantes fueron recibidos con un cocktail amenizado por un entretenido show folclórico de un grupo de niños. Los chicos y chicas, alumnos de la escuela municipal Santa Victoria de Peralillo, que se ganan el derecho para participar en el conjunto folclórico - auspiciado por Caliterra- por su buen rendimiento escolar.

Mientras los presentes observaban y aplaudían los bailes de las diferentes regiones de nuestro país, disfrutaron de un delicioso salmón tipo gravlaks en salsa de naranja y ostras gratinadas, entre otras "bocaditos". Una vez ubicados en las mesas, el enólogo de Caliterra explicó a los presentes la historia de la viña y sus productos estrella. Uno de éstos, el sauvignon blanc Tributo (2008), hizo el perfecto par al tártaro de ostiones y machas en pebre de quínoa y palta. Esta entrada me gustó mucho por su textura y sabor limpio, fresco y natural.

Mientras nos enterábamos de interesantes detalles sobre la aplicación de aspectos medioambientales en la producción de sus vinos, desde los caballos que comen el pasto en los alrededores de las plantaciones evitando de esta manera incendios forestales; el uso de cuerdas 100% naturales para el amarre de las plantas; la separación de la basura y hasta el uso etiquetas reciclables, fue servido el primer plato fondo de la noche: pato sobre risotto de castañas e hinojos en reducción de malbec y betarraga, con un Tributo Malbec 2006 como perfecto acompañante.

Luego, unas chuletas de cordero con puré de garbanzos y charqui con crocante de queso en salsa de hierbas frescas, servido junto a un aromático Tributo Cabernet Sauvignon 2006, con notable aroma a tabaco y cacao, y con una - para mi - muy agradable escasez de madera. El postre, una tentadora delicia de chocolate levemente mentada en compota de membrillo y sorbete de borgoña, fue acompañado por Tributo Edición Limitada 2006, muy bien logrado ensamblaje de shiraz, cabernet sauvignon y viognier, aplicándole esta última cepa un notable aroma a damasco. Un experiencia interesante donde el maridaje fue enriquecido aún más por la entretenida charla del enólogo jefe de Caliterra. (Karla Berndt)

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