martes, 7 de febrero de 2017

BUENOS PALADARES


CRÓNICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA

LAS ÚLTIMAS NOTICIAS
RODOLFO GAMBETTI
(FEBRERO) LA SANGUCHERA DEL BARRIO (Costanera Center, piso 5): “…rebautizado como “Luco Pituco” ahora va en marraqueta, con filete, mayo, mostaza y chanco, y es uno de los 17 emparedados del arsenal de La Sanguchera del Barrio, de los mismos operadores de las franquicias de La Mar, Astrid y Gastón y Tanta, entre otros. Todos a $5.990, con papas fritas, horneadas o verduritas gratis. Agréguele el aire fresco del quinto nivel del Costanera Center, la amplitud del mall y el fácil acceso desde cualquier punto cardinal, y verá por qué está siempre a full. Además su diseño es bien amigable.”  “¿Otras novedades? El rico “chicharrón crujiente”: hay que explicar que los peruanos llaman así a una carne que se ha desgrasado con calor. Peruanamente lleva camote frito, salsa criolla (cebolla y limón) y hierbabuena. Una sorpresa si no conoce este secreto.  Y otro es el “pescado tempurón”, en pan frica, con pescado tempura, o sea frito a lo japonés en harina muy fría. No hay problema con la carta: está impresa como individual, en papel, y puede llevárselo para repasar la oferta.”

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(FEBRERO) BAR NACIONAL EL BOSQUE (El Bosque Norte 40 / 223359400): “La atención es a la antigua, informada y con prohombres que se peinan con la carta. Aparte de la carta impresa, hay otros platos recomendados en la misma línea muy criolla. En esta ocasión, con mucha hambre, se optó por el ya mentado caldo (Gallo Nacional, $5.900), aparte de un generoso plato de porotos con mazamorra con unos trozos de mechada ($6.900), como deben ser, con su pebrecito apuntalando.” “Para evadir lo obvio, que era irse por el arrollado o la lengua, se testearon unos fetuccine con pesto ($6.400) que se empinaban sobre lo correcto, hechos al dente, muy bien. Y, nuevamente con el afán explorador, se llegó a un pastel de jaiba ($6.900), el que usualmente está cargado al pan o al queso y que, en esta ocasión, exhibía generosos trocitos del bicho y una textura equilibrada. Para repetírselo.”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(FEBRERO) SANTO PEZ (Al interior de Marbella, en la ruta a Maitencillo y Cachagua): “… se trata, en el fondo, del Club House de Marbella, abierto al público, al mando de Eduardo Danemann, que lleva allí algunos años.” “La cocina tiene cierto refinamiento en su misma sencillez: no hay grandes novedades (¿quién las quiere?). O sea, agradable yantar, que conserva algunas buenas tradiciones, como la de las empanadas de mariscos; no las empanadas de queso con adición de mariscos, sino de pino de mariscos, que fueron las que conocimos en Chile hasta hace unos pocos años. Y las pedimos, y fueron buenas (y además pedimos las otras, las con queso, menos buenas).” “Catamos un Atún soberbio ($10.800) muy presentable: sellado a punto y empanizado con pistachos y cascaronas semillas de cilantro, hubiera quedado mejor sin estas, que se muelen y dejan sus cascaritas entre los dientes. Defecto de concepción. Venía en estado yacente sobre unas papas a la huancaína, cosa desacostumbrada, pero nada mala. Traía también una poco elocuente minucia de guacamole con melón: en realidad, picadillo de palta, tomate y fruta. Ahora, la huancaína nos pareció demasiado lisa: la auténtica es un poco más gruesecita, por las galletas que lleva, y un poco más picante. Pero, en fin...”