martes, 7 de marzo de 2017

EL REGRESO DE DON EXE


 
DE VACACIONES… ¡NO MOLESTAR!

(Nota de la Dirección) Este corto titular es lo único que nos envió Exequiel Quintanilla esta semana. No contesta su celular (nunca lo hace) ni su correo electrónico. Está, por así decirlo, unplugged. Quién sabe si en Cartagena (la nuestra, la popular) o en Tahiti. Es muy posible, por lo avaro y viejo que está, que se haya quedado en su departamento y después nos cuente historias asombrosas de sus periplos por el mundo. A decir verdad, bien poco le creemos, aunque sabemos que la mayoría de las veces escribe la verdad.

Desde el 2007 que está con nosotros y nos ha cambiado el concepto de la crónica gastronómica seria. “La vida está para gozarla” es su norte y si bien todos sabemos que no llegará incólume a los 80 años, lo que goza lo hace a concho. Amigo de zamparse cuanta cosa camina y de probar todo lo que nace de la tierra y cae de los árboles, Exe nos ha dado una figura diferente y necesaria en la profesión de cronistas del buen vivir.

Por eso lo soportamos en Lobby. Pero aun así es el alma de este pasquín. Nunca se queda atrás. Siempre está vigilante y buscando una sonrisa en nuestros lectores. No es malo que lo diga, pero es un tipazo. Un viejo de mierda eso sí, pero una enciclopedia que no pierde el humor. Él cuenta que vuelve locas a las mujeres, mientras más jóvenes, mejor. Nosotros le replicamos que no hay que confundir cariño con compasión. Pero aun así se las arregla para apretujarlas y decirle cosas bonitas que a ninguno de nosotros se nos ocurriría. Viene poco por estos lados ya que desde que le enseñaron a ocupar el correo electrónico dice que su presencia da lo mismo (y es cierto). Y a pesar que sigue siendo un fanático del cacho y del dominó, se las arregla para conocer todo lo nuevo que aparece en nuestro país.

¡Pobre de nosotros que le editemos alguno de sus textos! Es parte del contrato que hicimos verbalmente. Él prefiere la palabra hablada que la escrita. Los compromisos para Exe son de palabra.

A pesar de su avanzada edad y de sus múltiples aventuras, hace unos años tiene una pareja, Sofía, la paquita. No sabemos si es real o fruto de su afiebrada mente, pero es su cable a tierra. Cuando ella no está en Santiago, él hace zamba canuta con su vida. Ella lo equilibra y le permite volver a la cotidianeidad. Sofía, a quien nos encantaría conocer, es su leitmotiv. Eso nos ha dicho (¿Y por qué no creerle?).

En algún lugar del mundo está Exe este mes. Difícilmente sabremos a ciencia cierta dónde estuvo. Lo único claro que tenemos es que pronto regresará con sus Condumios que hacen cada semana abrir las páginas de Lobby para no perderse sus aventuras o sus ocurrencias. Hemos pasado de todo este último tiempo con sus escritos. Está bien que descanse unos días este veterano. En una de esas llega con novedades y sorpresas. Y eso es lo bueno que tiene Exe. Sus sorpresas.