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martes, 11 de septiembre de 2018

MIS APUNTES


CÓCTELES CRIOLLOS PARA ESTAS FIESTAS

Si bien es cierto que un buen vino, licor o destilado es del agrado de paladares exigentes, siempre es entretenido mezclar. Y como el ingenio nacional da para todo, populares híbridos forman parte de nuestras más excéntricas tradiciones etílicas. Los folclóricos "combinados" made in Chile se han adentrado en nuestra alma patria, así como Condorito, el perro de Lipigas o el dedo de Jara. Para festejar el mes de la patria, acá les mostramos los cócteles más populares de nuestro país.
 



PISCO SOUR (a la chilena)
Miles han sido las recetas de pisco sour que se han creado con el transcurso de los años. Elaborado con limón amarillo, sutil o de Pica, azúcar y un pisco de marca nacional (y sin clara de huevo), no hay chileno bien nacido que no se haya aventurado en el arte de hacer el mejor pisco sour, la receta original, la madre del cordero, aunque no todos los resultados han sido felices. En constante guerra con el sour peruano, aún existen algunos lugares que lo preparan según nuestra tradición.

 



PISCOLA
Postulada por generaciones como "el trago nacional", la popular piscola (pisco + bebida cola) es la fiel compañera de tertulias, vituperios y carretes del país. Una buena piscola debe llevar hielo y limón. Y, aunque el origen del pisco puede estar en duda, la piscola es 100% chilena y nadie ha podido quitarle su popularidad

 



TERREMOTO
Surgido en "El Hoyo", bar de Estación Central, en la actualidad es el trago más consumido en "La Piojera", emblema del movimiento guachaca. A base de vino pipeño y helado de piña, más un toque de amargo o fernet y un chorrito de granadina, su prestigio ha trascendido las fronteras, incluso forma parte de casi todas las celebraciones multitudinarias.

 



PICHUNCHO
Un bar que se jacte de rescatar comidas y bebidas de nuestro recetario tradicional no puede no tener el pichuncho en su carta de cócteles. Se prepara –salvo que se indique lo contrario– con vermouth bianco, pisco y una fina cáscara de limón. Elegante, refrescante y –ojo– uno de los tragos más baratos, pero no por eso menos distinguidos, es el Manhattan de nuestros populares bares.

 



COLA DE MONO
Angelical pócima que trae buenos recuerdos porque se consume en Navidad y Año Nuevo, esas entrañables fechas en que no hay que estudiar ni trabajar, sino que sólo darse regalos y pasarlo bien. Sin embargo, existen lugares que lo ofrecen todo el año. Lleva leche, leche condensada, cáscara de naranjas, clavos de olor, canela, vainilla, café, aguardiente o pisco. Es tan propio de estas festividades como el pan de pascua y el viejito pascuero.

 



BORGOÑA
Para que no digan que los tragos no se complementan con la vida sana (como una macedonia), este combinado -también llamado ponche- utiliza frutas de la estación trozada, de preferencia frutillas o duraznos además de azúcar y hielo. La versión con vino blanco (con chirimoya preferentemente), se llama Cleri y es una de las bebidas más típicas de nuestro tórrido verano.

 



VAINA
No está de moda como otros cócteles de mediados del siglo pasado y que ahora son grito y plata en las barras santiaguinas. Sin embargo, hay un puñado de nostálgicos y tradicionales bebedores que aún la piden. Incluso algunos optimistas aseguran que viene de vuelta, que es sólo cosa de tiempo. Y aunque es difícil encontrar vainas en la ciudad y mucho más una bien preparada, este cóctel, preparado con vino añejo y huevo, aun acapara la atención de las féminas de la época del Pollo Stop.

 



NAVEGADO
Ideal para pasar el frío es el vino caliente con rodajas de naranja. Algunos llaman así al vino tinto "chambreado" (del francés chambré... nada más patriótico). También se acostumbra echarle azúcar, canela y clavo de olor. Se entibia a baño María, aunque algunos solían calentarlo al lado del brasero. Como ya no existen las peñas folclóricas y poco se sabe de los clandestinos, el navegado ha ido perdiendo fuerzas con los años y sólo se puede conseguir en pequeños poblados que aún mantienen tradiciones ancestrales.

 



MALTA CON HUEVO
Es una de las bebidas con alcohol más tradicionales y populares de Chile. Se encuentra habitualmente en las cartas de los restaurantes, picadas y bares populares. Su sencilla preparación hace que sea muy usual consumirla en los hogares, por lo que ya es parte de la identidad chilena. Muy popular en zonas rurales y entre las generaciones más antiguas, es un clásico entre los clásicos. Si aún tiene a su mamá con vida, pregúntele qué tomaba cuando lo estaba criando.

 



VINO EN MELÓN
Este original trago, que no requiere vaso ya que utiliza un melón abierto en uno de sus extremos y sin pepas, por donde se le introduce vino blanco y un poco de azúcar, es ampliamente conocido por las actuales generaciones. Mientras se consume se puede ir raspando el melón por dentro con una cuchara para que quede más dulcecito. Es típico de paseos a la playa de universitarios y es uno de los pocos brebajes que celebra su propio día, normalmente en febrero de cada año.