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Fachada exterior

martes, 11 de agosto de 2009

LA NOTA DE LA SEMANA

ADIÓS RENÉ…

China fue tu penúltimo destino. Conversamos de ello a principios de año. Estabas feliz de haber recorrido largamente un país pujante y con una cultura diametralmente opuesta a la nuestra. Luego de un abrazo, no nos vimos más. Supe tarde de ti, cuando ya estabas a punto de dejarnos. Fui un egoísta. No quise ir a verte ni sopesar tus condiciones físicas. Ahora me siento un canalla.

No teníamos agendada tu partida. Fue de un momento a otro a sabiendas que era tu pronto destino. Tu, gordo bonachón y exigente que diste todo para que la gastronomía chilena diera un salto cualitativo desde tu llegada a este país, ya no estarías más entre nosotros. Te fuimos a despedir una soleada y fría tarde allá en las Termas de Cauquenes, tu casa. Estaba repleta la capilla y sus alrededores. Sin embargo fueron muchos los que fallaron en tu última cita. Me contenta eso si que tus amigos de siempre ahí estaban, apesadumbrados pero a la vez satisfechos por haberte acompañado en este paso al más allá donde llegaste con tu alba chaqueta de cocinero y tu gorro Toque Blanche. Anécdotas de tu vida en Pucón y de tus jornadas de pesca en el río Puelo nos dieron la tranquilidad de saber que habías cumplido una gran etapa en estas lejanas tierras que ya no te eran ajenas y que podías descansar en paz.

Escribo esta nota días después de tu partida. Y como es de suponer, de a poco se irán perdiendo nuestros recuerdos quedando sólo tus fiestas de Babette, las del Titanic y las de Bond en la memoria. Como bien sabes, el show debe continuar y debemos agradecerte ahora no sólo haberte conocido, sino que hayas sido el precursor la gran mayoría de los cocineros nacionales.

No cabe duda que ya entraste a las cocinas del cielo, con tu típico vozarrón y tocándote los mostachos ya habrás saludado a los cocineros a tu manera: ¿Todo bien, buevón?

Ya nos encontraremos nuevamente para compartir una mesa. Y es de esperar que hagamos las cosas bien para poder sentarnos en la tuya. Si nos permites.