de 12 a 24 hrs.de lunes a sábado

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Fachada exterior

martes, 31 de marzo de 2015

BUENOS PALADARES


CRONICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA

MUJER
PILAR HURTADO
(MARZO) CUPER & CO. (Vitacura 6780 / 2 2503 2870): “De la carta elegimos un pulpo braseado sobre crema de papa y ajo con cromesqui -especie de croqueta de papa rellena con jaiba-, que compartimos. El pulpo viene cortado finamente pero nos pareció que se pierde su sabor e incluso resalta más la papa, que estaba rica. La croqueta aporta en textura. Como fondo mi amiga eligió una ensalada Cuper, que trae palta, choclo, quínoa, pimientos, rúcula, tomates confitados y queso gruyere. Era contundente y estaba ok, aunque a ella le pareció que los ingredientes venían saliendo del refrigerador y le hubieran gustado más a temperatura ambiente. Yo pedí un Pink, salmón chileno cocido a la sartén con camarones, vegetales salteados (en este caso zapallitos italianos), caldo de pescado y curry. El salmón estaba muy rico y en el punto que lo pedí, la salsa era suave, pero los zapallitos no me gustaron nada.” “Atención cordial y eficiente pero, a nuestro juicio, falta darle una vuelta a la propuesta de platos y postres, la puesta en escena lo amerita.”

MUJER
PILAR HURTADO
(MARZO) SOLER SANTIAGO (Los Militares 5934, locales E y F, subsuelo): “La carta ofrece sándwiches de arrollado huaso, jamón planchado, gorda, vienesa, con distintos agregados: mayo, italiano, palta mayo, tomate palta, queso derretido, tomate mayo o completo, que además de estos dos ingredientes tiene chucrut y americana. Los lomitos los ofrecen con pickles (chucrut, americana y mayo), o el Soler (que además tiene tomate y palta). También hay arrollado picante, pernil y jamón crudo. Para tomar, bebidas, cerveza sin alcohol, jugos AFE y naturales, café express y cortado. Ah, y postres como cheesecake de chocolate y avellanas y crème brûlée, entre otros. Nosotros pedimos un lomito -jugoso y muy bien preparado- italiano al plato, un barros jarpa de la casa (jamón planchado, queso derretido y palta), un lomito completo y un americano (jamón planchado, tocino y huevo frito), cada uno con su bebida. Una de las gracias de este lugar es lo jugoso del lomito y lo rico de los jamones.”

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(MARZO) ZURRIOLA (Nueva de Lyon 99, Providencia / 2 2233 1013): “Lento. Leeeento. ¿Media hora para una tortilla de papas, al punto que trajeron un salmorejo de cortesía para la espera? Que no estamos hablando de cazar a un animal y prender una fogata. Con dos mesas ocupadas, y ambas comiendo el menú, tampoco es que estuvieran "apanados" (en la jerga, a tope y con crisis de insumos). No. Era una apacible tarde a la hora de almuerzo. Igualita al cuadro de Dalí, con esos relojes derritiéndose.” “Como hacía calor, se pidió sangría. Les quedaba solo para una copa aunque, con lo cargada al tinto que estaba, le hubieran sacado dos. Y luego vino la espera, con un salmorejo más consistente y espeso que lo tradicional. Y una tortilla muy sabrosa ($3.500), pero prácticamente licuada en su interior. Hay quienes las prefieren más duritas y que rueden. Otros, con el centro más viscoso. Pero si la iban a traer así, mejor que pregunten antes.” “Todo rico, aunque gracias al amargo condimento de la demora no fue un disfrute en regla. El tiempo es un bien escaso, señores.”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(MARZO) SOUL OF INDIA (Vitacura 4111, Vitacura / 2 2228 2825): “Partimos con un mutton sheekh kabab ($7.900), consistente en unos trozos de carne reseca de cordero ensartados en brochetas, y puestos sobre un lecho de verduras, que no nos sugirió otro pensamiento que "¿no habrá forma de asar estas bestias y dejarlas jugosas?". La otra entrada fue de pollo, en este caso, pechuga, que parece universal y fatalmente condenada a la sequedad: el murgh tikka ($7.900) consiste en trozos de pechuga con salsa de yogur y especias. Estas aliviaron la lengua en la travesía por esa carne árida, sobrecocida... Debiéramos haberlo previsto.” “Se nos ofreció, curiosamente como "acompañamiento", ese generalmente rico pan indio, el nan, en este caso un tandoori nan ($1.400), que venía empapado en aceite, haciendo desagradable su manipulación e ingesta. Pedimos también un jeera rice ($3.200), arroz basmati con comino y clavo, pero sin aroma, exangüe.”

LAS ÚLTIMAS NOTICIAS
RODOLFO GAMBETTI
(MARZO) MAGNOLIA (Av. Costanera 500, La Herradura, Coquimbo /Cel (09) 7695  7598): “El veraneo se quedó en Coquimbo: en marzo el sol brilla casi todos los días, de amanecida. Sin tacos a la entrada de Coquimbo, los precios volvieron  la normalidad, se vive de nuevo el ritmo humano y amigable que buscamos en regiones.” “El sánguche de pescado frito salva a muchos y es comida  típica del terminal pesquero. Pero también hay restaurantes con mantel de tela y copas Riedel. Como el Magnolia, asomado desde enero sobre la bahía de La Herradura. Que no pretende hacer cocina de autor, sino ofrecer un grato alto en el camino a vecinos y forasteros.” “Un local con buen pronóstico, obligado a aprender cada día. Por ejemplo, a definir con precisión los puntos de cocción de la carne, tres o cinco, y a acordarse de darle un pequeño reposo ya sellada para que junte jugo, como hacen los argentinos.”

LAS ÚLTIMAS NOTICIAS
RODOLFO GAMBETTI
(MARZO) BAKULIC (Avenida del Mar 5700, La Serena, Coquimbo / (051) 24 5715): “Muy amplio recinto, con gelatería y cafetería, a  cargo de Boris Bakulic y hermanos.  El restaurante, en plena playa, tiene ambiente, con sillas de respaldo de mimbre y lámparas de maderas curvadas como sillas de Viena. Multipropósito, apunta tanto a los consumidores de sus sánguches “los tres magníficos” (churrasco, lomito y hamburguesa mastodonte) que se venden entre 16 y 20 horas, como a los grupos que van al trago con picoteo y a quienes aún comen a la carta. Tentadores resultan sus camarones ecuatorianos crocantes, apanados ($9.500). Curiosa su versión del pisco sour peruano, con clara de huevo batida como merengue ($3.200). En tierra de buenos tomates, salva la salsa de sus ravioli de casa ($7.800). Los puristas gozan con el sabor puro y distinto de cada pescado, pero la mayoría quiere muchos productos en el mismo plato. Por cierto, tan válido lo uno como lo otro.  Y así tiene adeptos el congrio mai-mai, filete de congrio grillado sobre una salsa de champiñones, choclo, jamón y camarones sobre papas doradas ($10.900). Lo insólito de la carta son su enigmático “Atún del bosque” y en especial su “albacora de Elqui”, que incluye espárragos a la mantequilla en queso roquefort. La relación entre nombre y plato se nos escapa. En cuanto a los acompañamientos de platos, como el arroz, se sigue la costumbre de cobrarlos aparte (de $2.500 a $2.800).”