martes, 5 de abril de 2016

MIS APUNTES


 
LA BRASSERIE Y EL SEÑOR DE LAS TRUFAS
Talento y seriedad podrían resumir los principales dones de Franck Dieudonné, que tras pasar por diferentes cocinas y asesorar otras tantas, decidió hace cerca de un año abrir su propio emprendimiento en la comuna de Providencia. Cauto, comenzó con una pequeña carta de especialidades francesas y algunas vegetarianas, en un local que más bien parece cafetería, pero que guarda muchas bondades en su interior.

Teniendo a la trufa negra como una de sus especialidades, dada la amistad que tiene con Sonja Ungar,  productora de trufas en el sur de Chile, comenzó conquistando paladares con cuatro platos elaborados con trufa y/o aceite de trufa –del verdadero ya que muchos son con aroma artificial-. Poco a poco su Brasserie comenzó a hacerse conocida y visitada por la calidad de sus platos y precios adecuados.

Pasaron los meses y la carta fue creciendo y a la vez se fue adaptando a los pedidos de sus clientes y debió incluso adaptar el horario de atención, ya que en vez de cerrar a las 6 de la tarde, actualmente realiza un servicio de cena (que incluye cambio de estética del lugar) hasta las 11 de la noche.
La semana pasada volví por sus especialidades y sin alejarme mucho de las trufas –que son una de mis perdiciones- me ofrecieron una entrada nueva, que aún no estaba en la carta oficial. Un plato sencillo con pescados ahumados (trucha, sierra y salmón en ahumado en frio y en caliente) acompañados con una lactonesa al limón. Lleno de sabores y texturas, los ahumados, elaborados artesanalmente en el Sur del país, son realmente un lujo de sabor, color, aroma y calidad. Acompañados con una copa de sauvignon blanc La Bicicleta, fue la sorpresa del día.

De fondo, dos platos sencillamente perfectos: un blando y perfecto Entrecote de cordero con crema de ajo y gratin de papas trufadas (8.390) y Raviolinis de carne trufada con caramelo balsámico (7.990). 
Talento y seriedad ya que los platos se han ido incorporando a la carta a medida que crece el público que los visita. Como toda brasserie que se respete, abren desde las 8 de la mañana para el servicio de desayuno y el comedor está abierto a toda hora del día. Pienso que son contados con una mano los chefs que han logrado éxito con un restaurante propio y que mantengan la posición de cocinero. Franck es uno de ellos y bien vale la pena visitarlo. Pocos comedores buenos hay en Providencia y La Brasserie es uno de ellos. (Juantonio Eymin) 

La Brasserie: Guardia Vieja 181, Local 4, Providencia / 232 238468