miércoles, 18 de marzo de 2020
martes, 17 de marzo de 2020
LOBBY MAG
Año XXXII, 19
al 25 de marzo, 2020
LA NOTA DE
LA SEMANA: Siete propuestas para tener en cuenta
CONVERSATORIO
GASTRONÓMICO: ¡Aun tenemos cuchara, ciudadanos!
MIS
APUNTES: Las mejores batallas alimenticias del mundo
LA NOTA DE LA SEMANA
SIETE PROPUESTAS PARA TENER EN CUENTA
Estamos pasando tiempos difíciles. Casi traumáticos para el sector
gastronómico. A los desajustes provocados por el estallido social, ahora se
suma el Coronavirus, una enfermedad que cambiará la forma de relacionarnos
desde hoy en adelante.
Aun así, y como nuestra labor es entregarles lo mejor de los comedores
capitalinos, seguiremos aportándole datos y dándole a conocer nuevos proyectos.
Algún día, post cuarentena, podremos visitarlos y volver a disfrutar de una mesa bien puesta,
bien servida, atendida y sabrosa.
LOS CANALLAS
Si
es joven, o aún se siente joven, visite Los Canallas, un pequeño rincón francés
ubicado en Holanda casi esquina de Providencia. Sus dueños lo conciben como un
bistró con cocina democrática francesa, y tienen toda la razón. Buen ambiente,
cocina casera y precios absolutamente cómodos, lo convierte en algo necesario
en un Santiago cada vez más sectorizado y agresivo.
VERDE SAZÓN
“Cuando
uno habla de cocina vegana, a la cabeza no le da hambre; sin embargo, acá
tenemos cocina vegetariana para carnívoros”, dice Roberto Luque, propietario de
este especial espacio de la Av. Italia. Acá, cada plato que sale de sus cocinas
es aplaudido por todos sus clientes, ya que son creativos, enjundiosos, bien
montados y sin una pizca de proteína animal. ¡Un gran logro!
PAMPAS, FUEGOS
ARGENTINOS
Cumple
tanto o más que una parrilla de barrio en Argentina. Buen producto, buenas
brasas y muchas recetas del otro lado de la cordillera a precios más que
competitivos. Las empanadas son para chuparse los dedos. Con su cuota de chimichurri,
hacen suspirar.
OLAM
La
vanguardia gastronómica tiene en Las Condes un gran referente. En el hotel
Director de El Golf se ha establecido un comedor que llena todos los sentidos
de los que buscan nuevos sabores a precios bastante cómodos.
A
sabiendas que la cocina contemporánea no es económica, acá, en Ola, su plato
más caro es la centolla, incluso, si desea darse un placer degustando carne de wayuu,
tienen un Kansu dando (sándwich de origen japonés) de sagú con mayonesa de wahabí
y salsa tonaste. ¡Enviciante!
LAS LEÑAS
Dos
pisos más terraza (y estacionamiento propio) están convirtiendo a Las Leñas en
uno de los lugares favoritos de los habitantes de Vitacura, ya que, por
variedad y precios, ha persuadido a muchos a convertirse en clientes frecuentes
de este lugar que incluso ofrece un cómodo espacio para que los niños jueguen
mientras los papás disfrutan de una carta que parte en las pizzas y termina con
platos de gran factura. Siempre repleto, es uno de los comedores más atractivos
del barrio.
LE BISTROT
Pasan
los años y Le Bistró continúa como el restaurante que tiene las mejores 3 B de
Providencia. Bueno, bonito y barato, lo mantiene repleto todos los días, a
pesar de estar en un sector muy competitivo. Ojalá tuviésemos más comedores tan
bien pensados como éste.
QATIR
La
colonia árabe en Chile –y sus vecinos del medio oriente-, tienen al Batir como
uno de los grandes referentes de su sabrosa gastronomía, una catedral para sus
clientes que van por las típicas recetas que son difíciles (hoy en día) de
replicar en casa. Si a esto le sumamos odaliscas bailando, magia y lectura del
café, la entretención está asegurada todos los días de la semana.
CONVERSATORIO GASTRONÓMICO
¡AÚN TENEMOS CUCHARA, CIUDADANOS!
Aromas
y sabores que se han perdido de nuestras cocinas, es el tema de los cronistas
Rodolfo Gambetti (RG)
y Juan Antonio Eymin (JAE)
RODOLFO GAMBETTI
(RG): Hablar
de comida está muy de moda, mi estimado don Eymin. Y como pasa con todo,
mientras menos se sabe, más se habla. Por algo han inventado a los
"opinólogos", que le meten palabra a lo que les pongan por delante.
Lo que realmente abunda es el interés por comer. "El afán de mover los maseteros",
decía un amigo mío, simpático pero algo pedantón, refiriéndose a los músculos
que hacen el trabajo masticatorio. Será. Y ahora se inventan alimentos
milagrosos, con nombres de historieta, y se le da guerra a la lactosa y al
gluten, y que aquí y acá. No sé si usted, amigazo, piensa igual: pero más que
chácharas en pantalla, yo creo en la experiencia. Si es comida, hay que
echársela a la boca y juzgar uno mismo.
JUANTONIO EYMIN
(JAE): Ser
intolerante a la lactosa o al gluten es -hoy por hoy- parecido a poseer un
título nobiliario. Males, por así decirlo, solo de gente bien y con dinero. Los
otros, el pueblo, sólo tiene la alternativa de disfrutar o rechazar las
etiquetas negras que vienen en los alimentos empaquetados que compran en los
almacenes o supermercados. Mientras más etiquetas tiene el paquete, más rico es
su interior. Y así evolucionamos. De la Cocoa Raff a la Nutella y de las huevas
de pescado al caviar. Por eso los opinólogos andan medio perdidos. No saben ni
siquiera como crece un espárrago. Y eso no es gozar con la comida.
RG: Y eso no es todo. Lo que los abuelos
llamaban "hacerse el leso" hoy se llama lo "políticamente
correcto". ¿Se ha fijado que ahora, sobre todo en política, da lo mismo
"un burro que un gran profesor" como nos advertía en Cambalache el
profeta Enrique Santos Discépolo? Por eso nadie defiende verdades como que las
despreciadas panitas son saludables, que las berenjenas bien hechas se
convierten en un auténtico manjar, que las criadillas siguen siendo finísimas,
que las algas como luche y cochayuyo nos besan las tripas, placer insospechado
por la muchedumbre. Y que la carne del conejo es una de las más saludables. No:
hoy hay que poner cara de bobo, mirar el smartphone y decir boberías como "ñam,
ñam", levantar el pulgar -que nos identifica a todos los simios- y comer
lo que puedas agarrar.
JAE: ¿Levantarán sus deditos aprobatorios en
Facebook o corazoncitos en Instagram cuando se enfrentan a ese caldo lleno de
enjundia de una gallinita de campo, cuyo sabor ya casi olvidamos desde que
apareció el famélico y aguado pollo broiler? ¿Esa carne oscura, dura pero
sabrosa, que nos dejaba la boca grasienta gracias al colágeno que soltaba el
plumífero cuando se cocinaba sobre la cocina a leña? En la actualidad, querido
amigo, el pollo sabe a cualquier cosa, menos a pollo. Pero se ve lindo para la
foto cuando se acompaña con arroz jazmín y tomates cherry.
Aun
así, no podemos ponernos tan talibanes cuando alabamos la cocina de antes. Todo
tiene su época y no se puede negar que en la actualidad comemos mejor que
nunca, gracias a la variedad y la globalización de la gastronomía.
RG: Me late que el problema más grave está en
la chiquillería. Que no tiene a las abuelas y mamás de antes, que hacían comida
sana y les enseñaban a comer de todo, sin malas caras. En las generaciones
pasadas la familia proponía los platos y no el comercio, preocupado más de
utilidades que de crecimiento sano y vigoroso. La mujer hoy trabaja a la par
que el varón, pero nadie se ha preocupado de suplir, RESPONSABLEMENTE, la
enseñanza que daba la familia a los niños sobre la comida. No hay tiempo para
cocinar, el encanto de la comida masiva se apoya en grasas, químicos e
ingredientes baratos que rara vez son los adecuados. Y, peor aún, no falta la
madre que con voz escandalizada advierte: “¡no le vayan a dar eso al niño,
porque no le va a gustar!”, arruinando por anticipado hasta el mínimo intento
de enseñarle a comer bien a un muchacho.
JAE: Cierto. Pero a la Santísima Trinidad (sal,
azúcar y grasa) se le suman los saborizantes químicos y las hormonas. El
calentamiento global pareciera ser el "empelotamiento global" ya que
la cocina casera mundial fue reemplazada por alimentos que en sí son un vicio
para cualquier paladar. Si desea podemos otro día hablar del glutamato
monosódico, también llamado ajinomoto, que es un ejemplo a nivel planetario.
Aun así, antes, a los 50 años éramos unos veteranos y hoy encontramos adultos
de 70 que son capaces de correr un maratón. El mundo ha cambiado, no sé si para
bien o para mal, y gran parte de esos cambios son producto de la alimentación
actual.
RG: Y entonces, Don, ¿por qué no empezar,
aunque sea con una voz de grillo, a predicar el regreso a una comida
simplemente humana? Sin dogmatismos extremistas, porque todos los excesos nos
aniquilan. Ni puras verduras, ni puras frituras, ni puras recetas milagrosas,
ni puras pastillas prodigiosas. Escarbemos lo que la gente grande sabía para
ser sana; agreguemos lo que se ha aprendido, con fundamento en vez de propaganda.
Teníamos el privilegio de gozar de cuatro estaciones diferenciadas, cada una
con sus productos recién cosechados. Respaldemos a los pequeños productores que
piensan en madurez y sabor, y no sólo en toneladas. Redescubramos el sabor, y
no sólo el sabor artificial, el colorante, las burbujas y los caramelos...
Volvamos a morder una pepa de granada, gozar un higo o una breva y notar su
diferencia. Chile no es un logo, sino una identidad de olores, colores,
estímulos, sabores y recuerdos. Hay sabores que nos unen por encima de la
política o el fútbol.
JAE: Lindo discurso, pero para ello deberemos
volver a reencantar a los chilenos desde su más tierna infancia. Hoy, los
adultos, que alguna vez fueron niños en la época del advenimiento de la comida
chatarra, perdieron el sabor de los productos alimenticios. Ni hablar del uso
del cochayuyo en la dentición de los bebés, ni el placer de masticar una
marraqueta recién comprada en la panadería del barrio. Hoy todo está
industrializado y pasado por una columna Excel para obtener beneficios
económicos más allá de la calidad.
De
pronto, debemos estar dispuestos a escribir -que es nuestro caso- de esas
pequeñas cosas que nos hacían felices, cuando aprendíamos a comer puyes,
piures, y conocíamos las diferencias entre un camarón de río y otro de vega.
Hay que enseñar, de otra manera, poco le dejaremos a las futuras generaciones.
RG: Y no crean que con
estos rezongos se está condenando al presente. ¡por el contrario! Con sus panes
de masa madre, placer de gente sencilla y con tiempo. Con sobrevivientes que se
enternecen con las sopaipillas de siempre, que aman la sabrosura de los simples
choros al vapor, que agradece un plato humeante con las tres clases de guatitas
y una pata de vaca grande. Porque, a pesar de todo, ¡aún tenemos cuchara,
ciudadanos!
MIS APUNTES
LAS MEJORES BATALLAS GASTRONÓMICAS DEL MUNDO (I)
Naranjas, tomates, harina
o merengue, cada ciudad tiene su favorita, pero a nosotros nos gustaron todas.
Así que prepárese para disfrutar de la gastronomía internacional de una manera
diferente a través de las batallas de comida más épicas del mundo. En esta
edición, las primeras dos "grandes batallas".
ELS ENFARINATS
DE IBI
Como
cada 28 de diciembre, la ciudad alicantina de Ibi acoge la batalla Els
Enfarinats (los “enharinados”). Esta fiesta, con más de 200 años de antigüedad,
cuenta con dos bandos rivales que se baten por el poder local a base de huevos,
harina y mucha fe. No están locos… pero lo parecen. Por un día dan un golpe de
estado, toman el poder, imponen sus propias leyes e impuestos y se enfrentan a
la oposición hasta que todos están bien rebozados y sus uniformes militares se
han vuelto de color blanco. Los enfarinats son una experiencia para todos los
sentidos en pleno invierno.
LA BATALLA DE
LAS NARANJAS EN IVREA
En
Italia no se andan con chicas. Aquí en Carnaval se baten a naranjazo limpio así
que si se animan a vivir el cítrico carnaval de Ivrea (al lado de Turín) vayan
bien protegidos si no quieren volver a casa llenos de moretones. Esta fiesta
que se celebra cada año en febrero conmemora la rebelión de la gente contra el
tirano Raineri di Biandrate, que instauro el infame “derecho de pernada” (en
español, que se podía acostar con cualquier novia en la noche de bodas). Los
participantes se dividen en dos bandos: el que se pasea a bordo de un carro por
la ciudad y que representa a los hombres del emperador, y el que va a pie y que
representa al pueblo… que es el que se dedica al lanzamiento de las naranjas.
Por lo visto en sus inicios los proyectiles eran porotos, pero en el siglo 19
se cambiaron por naranjas, más grandes y más jugosas.
martes, 10 de marzo de 2020
LOBBY MAG
Año XXXII, 12
al 18 de marzo, 2020
LA NOTA DE
LA SEMANA: Menú Degustación: Carolina Bazán
CÓCTELES
CON HISTORIA: El Gin Tonic
MIS APUNTES:
Amandine, el nuevo must de la capital
LA NOTA DE LA SEMANA
MENÚ
DEGUSTACIÓN
(Función
sorpresa / Ultima parte)
Llevamos varias semanas
entregándole a nuestros lectores nuestra opinión relacionada a los mejores
platos degustados el 2019. Sin embargo, hay restaurantes que no pueden ingresar
a ese listado ya que su propuesta es diferente. Tanto, que pocas veces repiten
los platos y no tienen una carta oficial.
Para beneplácito de los
lectores, identificamos siete restaurantes que durante el 2019 sobresalieron
sobre el resto, ya que fueron parte importante de los comentarios de los
expertos y de una numerosa cantidad de “connaisseurs” que se han convertido en
fieles devotos de estos comedores. En esta edición, Carolina Bazán
CAROLINA BAZÁN
– AMBROSÍA BISTRO
Para conocer a Carolina Bazán hay que
transportase a inicios de este siglo, cuando con su familia abrió el primer
Ambrosía en la céntrica calle Merced, que la obligaba a recibir clientes sólo
al almuerzo. Con tiempo disponible salió en búsqueda de aprendizaje a
diferentes países como Perú, Brasil, Italia, Tailandia y, finalmente el 2011
decide a volver a los estudios formales y pasa un año en París estudiando y
luego trabajando en Frenchie Restaurant, con el chef Gregory Marchand.
De regreso a Chile, Carolina conduce la
reapertura de Ambrosía en una nueva ubicación y con un nuevo concepto. El
resultado fue un moderno restaurante, fuera del circuito gastronómico clásico,
donde los productos frescos de mercado la conducen a manejar un menú que
cambiaba todos los días de acuerdo al mercado.
Chef del año 2013 por Círculo de Cronistas
Gastronómicos y Chef Revelación del año 2013 por Revista Wikén, decidió, posteriormente,
abrir en pleno Providencia un pequeño bistrot, con una acotada carta, que varía
–como siempre- de acuerdo a lo disponible en el mercado. Acá, en un sector
repleto de buenos restaurantes, ha sobresalido por la calidad de sus
elaboraciones y un dedicado servicio cara a cara con el cliente.
Recientemente galardonada como la Mejor Chef
de Latinoamérica, sobre su concepción de la comida, expresa que el sabor es lo
más importante. “La comida tiene que ser rica. Hay veces que los platos no son
estéticamente los más bonitos, pero tienen que ser ricos. Si no son ricos no
cumplen su función”, argumenta. Su desafío es más que nada cultural. La gente
no entiende porque no hay un plato determinado. “¿Si es tan rico el gazpacho
que haces en verano, por qué no lo dejas siempre en la carta?”. No, ese plato
está cuando tiene que estar, no voy a hacer un gazpacho con tomates malos. Lo
mismo pasa con los mariscos o el pescado, de repente hay mal tiempo y no se
puede salir a pescar y no hay pescado en la carta. Yo no voy a poner un pescado
congelado, porque no me gusta el sabor. A la gente le cuesta respetar y
entender eso.
Razones de sobra para estar entre los grandes
chefs que se manejan con lo que el mercado les entrega. Un gran talento que
tiene como recompensa un comedor repleto todos los días.
CÓCTELES CON HISTORIA
EL GIN TONIC
El
gin, destilado que nació primero con objetivos medicinales, tiene una larga historia.
Elaborado en base a bayas de enebro, desde que fue creado en el siglo XVII por
un químico holandés, su popularidad no siempre ha sido positiva. De hecho,
vivió su época de oro a comienzos del siglo XVIII en Inglaterra, cuando los
precios del brandy francés subieron demasiado y se establecieron muchas
pequeñas destilerías de gin en Londres. Su precio accesible y alta graduación
alcohólica causó casi una “epidemia” de alcoholismo en la ciudad, estrago que
se asoció al consumo de gin y que incluso quedó plasmado en obras de arte.
Esto, mientras la cerveza era asociada a los obreros trabajadores.
Debido
a su “mala fama” se estableció el Acta del Gin en 1751, lo que obligó a los
productores a vender el gin sólo a distribuidores autorizados legalmente y dejó
a las tiendas de gin bajo la jurisdicción de las autoridades locales. Luego, en
el primer tercio del siglo XIX, los avances en los métodos de destilación
permitieron producir licores o espirituosos más puros, sometiéndolos a un nueva
destilación para hacer el “London Gin”, un estilo menos dulce, de mejor
calidad. Este estilo de gin -hasta el día de hoy- no debe contener azúcar
añadida, debe ser saborizado fundamentalmente con enebro y tener un mínimo de
37,5% de alcohol.
Junto
con estos cambios en su calidad, el descubrimiento de que la quinina, uno de
los ingredientes del agua tónica ayudaba a combatir la malaria, fue un impulso
para la revitalización de la popularidad del gin. Los oficiales ingleses que vivían
en las colonias africanas comenzaron a beber esta agua tónica con gin, creando
el famoso cóctel de gin con tónica. Esto
permitió reinsertar el gin en las altas esferas y con el aliciente que este
trago combatía la malaria, fue aceptado por todo el mundo.
MIS APUNTES
AMANDINE
El nuevo “must”
de la capital
Hay
palabras en inglés que difícilmente se pueden traducir al español cuando se
desea expresar algo grandilocuente, y eso es lo que nos pasa cuando escribimos
del Amandine, el comedor del hotel Hyatt Centric, que luego de conocer y probar
parte de la carta –elaborada por el chef belga Rudy Scholdis -, no nos queda
otra que alabar y felicitar esta apertura que repleta su comedor de día y
noche.
“Cocina
francesa adaptada al paladar chileno”, nos cuenta el chef, que con un perfecto
español nos relata parte de su vida, que incluye varias estrellas Michelin en
sus lugares de trabajo en Europa y sus años como chef ejecutivo en grandes
cadenas de cruceros. Como ya es usual en los chefs europeos que llegan a Chile,
él también se vino por el amor de una chilena y está comenzando a echar raíces
en nuestra tierra.
Su
leivmotiv es el pato. En todas sus formas y versiones. Como foie gras, ya sea
poêlé (13.000), con tarta de peras y salsa Williams; en terrina (12.000), con
una tarta de peras; en el clásico filete Rossini (24.000), hasta magret y confit
(14.000), en una partitura que conquista adeptos.
Pero
hay más… y bastante más. Con un servicio eficiente, atento y rápido, los platos
llegan a volar a mediodía, cuando llegan los ejecutivos del sector a disfrutar
las bondades del lugar. Una amplia cocina con una mise en place preparada para
esta invasión de comensales, que salen contentos y regresan periódicamente al
lugar, ya que en pleno Apoquindo es difícil encontrar un lugar de esta
categoría y con estas características.
Imperdibles
son el Gravlax de salmón con tostadas de pumpernikel, crema ácida y caviar oscietra
(8.000); el Ragú de champiñones con huevo pochado (8.000); la sabrosa carne del
Esturión, una novedad en Chile (13.000) y la famosa repostería francesa, como
sus Crêpes Suzette, Tarte Tatin, Gateâu Amandine y una soberbia Crème Brûlée,
todos al mismo valor (5.000).
Grato bistrot. Ameno y con una gastronomía que
asombra. Buenos vinos por copa, que desde los $ 3.000 es un gran aliado a la
hora de las cuentas. Entre nosotros, insistí que el café estaba ácido y debí
probar tres especialidades distintas para encontrar el sabor perfecto. Pero
mantuve mi posición. Veremos quién tiene la razón. Me las juego por una
limpieza al entramado de cañerías de la cafetera. Como en todos los comedores,
los detalles se solucionan cuando se advierten. Ojalá esté equivocado y ya lo
veré en mi próxima visita. Sea como sea, Amandine es una de las mejores
experiencias que he tenido este año. Hay que visitarlo. (JAE)
Amandine / Hotel Hyatt
Centric /Enrique Foster 30, El Golf
martes, 3 de marzo de 2020
LOBBY MAG
Año XXXII, 5 AL
11 de marzo, 2020
EN BOCA DE
TODOS: Cocina peruana en reportaje chileno
LA NOTA DE
LA SEMANA: Menú degustación (III)
CÓCTELES
CON HISTORIA: La caipiriña
MIS APUNTES:
Mandarín Oriental: Lujo asiático
EN BOCA DE TODOS
COCINA PERUANA
EN REPORTAJE CHILENO
Es
incomprensible que la actividad gastronómica sea tan poco conocida por nuestras
autoridades. ¿Quién evalúa los servicios turísticos y/o gastronómicos en Chile?
¿Hay expertos en la materia o sólo se basan en un historial o un manual de
procedimientos?
La
historia de la promoción gastronómica de nuestro país es casi nefasta. No hay
especialistas en el sector y tampoco quieren tenerlos. Son autorreferentes y
por ello cada cierto tiempo nos avergonzamos.
¿Sabrán
las autoridades turísticas las diferencias que hay entre una merluza austral
pescada por arrastre o con espinel? ¿O una centolla que llega de Punta Arenas
con un golpe de frío y no congelada? ¿Conocerán las diferencias entre un
camarón ecuatoriano y uno sacado de nuestras costas? ¿Saben que entre un mero y
un oil fish existen horas y horas de problemas intestinales?
Lo
doy por firmado: no tienen idea.
Se
preocupan de que las sábanas sean de 450 hilos y que el alojamiento tenga un
gimnasio y TV cable. A decir verdad, una receta copiada del extranjero. Y por
eso no escatiman en publicitar (con artículos pagados) recetas de origen
peruano como chilenas, como el último reportaje publicado en el diario londinense
The Guardian a mediados de febrero. (¿Un cebiche peruano entre los mejores
platos de Chile?)
Tenemos
un potencial gastronómico muy grande. Un centenar de restaurantes de gran nivel
y calidad. Aun así, nuestras autoridades no pescan la gastronomía. Ni creemos
que le den alguna importancia.
¿Tendremos
que creer en algún cambio?
Nosotros,
no.
LA NOTA DE LA SEMANA
MENÚ
DEGUSTACIÓN
(Función
sorpresa / Tercera parte)
Llevamos varias semanas
entregándole a nuestros lectores nuestra opinión relacionada a los mejores
platos degustados el 2019. Sin embargo, hay restaurantes que no pueden ingresar
a ese listado ya que su propuesta es diferente. Tanto, que pocas veces repiten
los platos y no tienen una carta oficial.
Para beneplácito de los
lectores, identificamos siete restaurantes que durante el 2019 sobresalieron
sobre el resto, ya que fueron parte importante de los comentarios de los
expertos y de una numerosa cantidad de “connaisseurs” que se han convertido en
fieles devotos de estos comedores. En esta edición, Francisco Mandiola.
FRANCISCO
MANDIOLA - EUROPEO
Hace
algunos años, un grupo de chefs irrumpió la escena gastronómica chilena, algo
que algunos llamamos como la “patrulla juvenil” de las sartenes. Allí se
encontraban diferentes cocineros, casi todos con pasantías en el extranjero y
con deseos de cambiar nuestra típica gastronomía. Corría el 2004 y figuras
emergentes ya estaban llenando páginas de diarios y revistas: Von Mühlenbrock,
Olivera, Palomo, Mazzarelli, Fidalgo, Carpentier, Guzmán, Bazán y Mandiola,
entre otros, intentaban poner al país en la vanguardia con lo que en esos
entonces se cocinaba en el mundo, cuestionando bastante la cocina que teníamos
en esos años. De todos ellos, algunos siguen conquistando paladares y otros
fueron saliendo de los fogones. ¿Mantenerse en la cima durante 16 años y más?
Bueno. Aun sucede y entre ellos está Francisco Mandiola, un chef que ha luchado
en solitario para mantenerse activo en este nuevo mercado gastronómico en los
años 20 del nuevo siglo.
Sin
duda su cocina es vanguardista. Moderna e incluso con algunos toques
experimentales donde la materia prima es la protagonista. Un menú degustación
de ocho tiempos y con un énfasis al producto y tradición chilena (más calidad
que cantidad… más arte que comida) que va cambiando de acuerdo a la temporada
y/o a la oferta del producto. Así, Mandiola nos pasea por Chile con una
variedad increíble de platos llenos de potencia, equilibrio y suavidad, lo que
lo haría merecedor de aparecer –sin duda alguna- en alguno de los grandes
listados de premios a nivel latinoamericano o mundial. Pero aún no sabemos la
razón del porqué el circuito de chefs y críticos a nivel nacional lo mantengan
apartado de sus intereses. Aun así, y para el colectivo nacional, Mandiola es
uno de los grandes cocineros chilenos.
Este
2020 el Europeo que conocimos se minimizó, dando una fuerte señal de los
cambios que está viviendo el país. Hoy, gran parte de la infraestructura que
albergaba al Europeo forma parte del Jardín Secreto, un restaurante bastante
más casual y más adecuado al target que siempre han buscado. Pero en uno de los
salones interiores de este complejo, seguirá existiendo el Europeo, sólo para
20 clientes exclusivos, quienes podrán seguir experimentando la calidad de
siempre, donde su menú degustación de novedosas elaboraciones con materias
primas nacionales, ya es uno de sus clásicos.
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