de 12 a 24 hrs.de lunes a sábado

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Fachada exterior

martes, 21 de octubre de 2014

BUENOS PALADARES

CRÓNICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA

MUJER
PILAR HURTADO
(OCTUBRE) SANA TENTACIÓN (Las Tranqueras 1650, Vitacura, fono 2289 12677): “La carta ofrece cafetería, ensaladas en bol, sanguchería y hamburguesas que parecen exquisitas, y pastelería. Partimos con una limonada frappé jengibre manzana y otra de piña albahaca, que pedimos con sucralosa y estaban espectaculares, aunque nos parecieron un poco caras para limonada ($3.200). Hay un menú del día que se veía buenísimo y muchos comensales pidieron: chupe de mariscos de entrada, lomo cocinado con miel sobre puré de papas con pimientos (gran porción) y peras al vino de postre, por $8.500. Nosotras optamos por probar las ensaladas. Una fue la continental salmón mango que lleva ricotta, mango, salmón ahumado, hojas verdes muy frescas y frutos secos, en este caso pistachos y almendras en gran cantidad. El mango era fresco y el resultado nos pareció un poco cargado a lo cítrico, con el mango un poco verde, la ricotta y las hojas; pensamos que con un aliño con un tono dulce o acaramelando los frutos secos quedaría genial. Yo pedí la vegan: hojas verdes con berenjenas, zapallitos, pimentón, tomate cherry y champiñones salteados que combinaban deliciosamente con las hojas verdes. Ambas ensaladas de linda presentación y buen tamaño como para plato único. Para aliñar, aceite de oliva, balsámico y jugo natural de limón.”

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(OCTUBRE) LE FOURNIL LASTARRIA (Lastarria 203, Santiago Centro, cel  6844 1250): “No hay duda de que la marca Le Fournil se ha ganado un espacio en el acápite "calidad". También es cierto que este tipo de logro hay que cuidarlo, pero su recientemente abierto local en calle Lastarria hace perder un poco la fe.” “Bueno, el mentado plato -llamado "médula de res guisada" ($7.900)- era un sabrosísimo osobuco con un pequeño hueso de médula semivacío. Parece que habrá que ir por la médula a otro local. Se supone que venía con "papas fritas en su piel", que -en el plato- eran papas fritas de las congeladas. Luego llegó un atún con coulis de aceitunas y una suerte de lasaña de berenjena grillada con pomodoro. La guarnición, de lujo, pero el pescado era incomible. El corte venía con vetas duras que no permitían partirlo y menos comerlo. Inédito. Si hubiera habido cuchillo para pescado (que no había), la labor habría sido doblemente frustrante, como lo fue que nadie preguntara desde la cocina por qué se dejó casi todo un plato que vale cerca de diez mil pesos.” “

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(OCTUBRE) CASA LUZ (Av. Italia 805, Barrio Italia, fono  2 2918 7204): “.La carta, heterogénea, no es, como en otros restoranes estándar, muda, sino que dice, al menos, qué cosas sabe cocinar el chef (quien seguramente ha recorrido mundo) y qué le gusta cocinar. Y cuando uno cocina lo que le gusta, suele hacerlo bien. Sin devaneos ni coqueteos con prestidigitaciones culinarias ni prematuras creatividades (ni "búsquedas"; a nosotros avísennos cuando encuentren; no antes; gracias). Y así, junto a un conjunto de tapas españolas (probamos unas católicas croquetas de ibérico, $4.200), uno encuentra aquí un gravlax nórdico, con yogur y puré de manzanas; varias pastas italianas y, sobre todo, el mejor risotto marino que hayamos comido fuera de Italia” “Hay varios platos convencionales a los que, bien hechos, no hay nada, naturalmente, que objetarles. Uno fue una ensalada de hojas verdes, con rebanadas de peras, jamón serrano -buena calidad- y queso azul; $5.400 (como el queso azul no figuraba en parte alguna, lo pedimos y prestamente llegaron trocitos del mismo.”

LAS ÚLTIMA NOTICIAS
RODOLFO GAMBETTI
(OCTUBRE) EL CID (Hotel Sheraton Santiago, Av. Santa María 1742, Providencia, fono 2 2233 5000): “El chef Gustavo Maurelli se asentó en las cocinas del Hotel Sheraton Santiago y en esta nueva carta de primavera-verano del restaurante El Cid perfila su estilo: alta cocina, con un toque lúdico y de humor como no se veía desde los años ochenta.” “Lo más llamativo de la nueva carta: Maurelli usa un gadget individual, un artefacto como una cafetera de vidrio, donde cocina a la vista un sorprendente “consomé de mariscos ahumados” ($12.000), en agua italiana, muy blanda. Otro plato, su “mozzarella de búfala con confit de gambas” se acompaña con guarnición de un vistoso globo de queso, relleno con esencia de toronjil. Otros platos van cubiertos por una campana o “cloche” de vidrio: al levantarla libera una nube de vapor. Esta carta se ofrece entre 19:30 y 23 horas solamente, pues se almuerza en El Bohío, en la piscina.”