martes, 21 de enero de 2020

ESTE MES




CHEF’S CHOICE SANTIAGO

Los amantes de la gastronomía podrán –durante el mes de enero-  probar 15 menús- experiencia de tres tiempos en distintos restaurantes capitalinos. Platos de autor inspirados en la versatilidad, nobleza y simpleza del arroz, para ser maridados con la cerveza española Estrella Damm

En vías de llevar al límite la creatividad de los cocineros y sus equipos, Estrella Damm le ha encargado al Círculo de Cronistas Gastronómicos identificar el menú bajo ciertos criterios como servicio, combinación de sabores y equilibrio de la propuesta entre otros. El restaurant premiado podrá viajar a Barcelona y ser parte de un tour gastronómico para dos personas. Ellos tendrán el 60% de la votación y el 40% será votación del público por medio del sitio web donde podrán valorar su experiencia del 1 al 10.

“Chef’s Choice es un programa internacional desarrollado por Estrella Damm para promover en el desarrollo de la gastronomía, ofreciendo una experiencia innovadora y única para los consumidores”, indica Fernanda González, Business Manager de Estrella Damm.

La primera versión de Chef’s Choice se realizó en Miami, Nueva Zelanda, Toronto y ahora, por primera vez, en Santiago de Chile. Los restaurantes participantes son: De Calle, Los Canallas, La Salvación, El Porfirio, La Nacional, Santa Brasa, Verde Sazón, Aurea, Gracielo-Casa Garla, La Mesa, Quitral Lastarria, Hotel Cumbres Vitacura, Pulpería Santa Elvira, La Cabrera y Piegari.


LA NOTA DE LA SEMANA






DE PULPOS Y PULPOS

Odiado o vilipendiado; idolatrado o amado es el pulpo. Sea del norte o del sur, muchos seguidores de este cefalópodo buscan continuamente los mejores lugares donde lo preparan y aconsejan a sus amigos no dejarse seducir por la oferta ya que muchas veces el producto no entrega todo el sabor y la necesaria blandura para su degustación.

Somos del segundo grupo, de esos que alabamos un buen pulpo en cualquiera de sus mejores presentaciones. Le debemos a los peruanos el pulpo al olivo y los españoles el pulpo a la gallega, existiendo centenares de preparaciones. Como sub grupo de los amantes, están los que les fascina el pulpo “afeitado”, o sea sin ventosas y otros que van derechamente a comer sus suaves cabezas. A nosotros nos gusta de todas formas, siempre y cuando esté “a punto”.

Los cocineros tienen decenas de secretos para que el producto se ablande en la olla. Unos lo asustan, otros prefieren cocinarlo previamente congelados, otros le ponen tomate al agua y otros cebolla y laurel; los menos se preocupan por el peso del bicho o el lugar de su captura. En cualquier caso, todos los cocineros defienden su receta.

Pero, ¿qué pasa cuando nos enfrentamos a un pulpo duro y chicloso?

De partida, y eso sería lo ideal, no debería pasar en ningún restaurante que se precie y que ponga en la carta un plato con este producto. ¿Se darán cuenta los cocineros que el pulpo no está en condiciones de ser ofrecido y aun así lo ofrecen? ¿Creerán los propietarios de los restaurantes que el consumidor es un ignorante en la materia y le pueden pasar gato por liebre cuando deseen?

Nos ocurrió la semana pasada y no por primera vez. En un restaurante de cocina española nos entusiasmamos con un pulpo a la gallega, atraídos por los aromas del pimentón, del aceite de oliva, de sus papas chaucha y tiernos tentáculos. Es plato que llegó a la mesa estaba incomible por lo duro y chicloso del pulpo. Se lo hicimos saber al propietario del boliche y éste se defendió echándole la culpa a la cocina del establecimiento. Tras su comentario “haré llegar el reclamo a la cocina”, misteriosamente desaparece de la escena.

Para nosotros es muy simple: el propietario y sus cocineros sabían que el pulpo venía en esas condiciones y la idea era no perder plata con el jodido animal. O sea, venderlo como venga, aunque reclamen.

Por eso nuestros restaurantes pasan por períodos de alta y de baja. No existe (salvo excepciones) un criterio de calidad estándar de los productos y platos a servir. Desgraciadamente no pasa sólo con este ejemplar marino. Sucede desde el pan en adelante y lo peor es que nos acostumbramos a recibir un producto deficiente. Definitivamente, la culpa no es del pulpo sino de todos, desde el propietario del local hasta el cliente.

Feo presagio para nuestra gastronomía.

CÓCTELES CON HISTORIA




EL NEGRONI

Cada bebida es especial y más aún cuando tiene una sorprendente historia. Esta trata de un conde italiano que decidió hacerle una variación a la receta tradicional y creó uno de los cócteles más disfrutado a nivel mundial y que celebra sus 100 años acompañando veladas: el Negroni.

Un día, Camillo Negroni le pidió al barman Fosco Scarselli ponerle gin (bebida que había conocido en su paso por Inglaterra) en lugar de soda a su Americano y fue ahí donde nació uno de los emblemas de la historia. Elegante por donde se le mire y con un particular sabor, ha conquistado paladares a lo largo de los años.

Su presencia en la historia no solo se centra en mesas o bares. El reconocido escritor Ernest Hemingway bautizó a uno de sus nueve perros en Cuba inspirado en el Negroni. Mientras que el famoso director Orson Welles lo calificó en su momento, como un perfecto ejemplo de equilibrio de sabores.

Si bien tiene 100 años de tradición, prepararlo no es para nada complicado. Para disfrutarlo solo se necesita de tres ingredientes en partes iguales: gin, vermouth rojo y Campari, acompañados de hielo y una rodaja de naranja. Sin embargo, medir las proporciones de manera incorrecta, o no mezclar bien los insumos, puede acabar por arruinar a este clásico. Una onza de cada uno es lo más recomendable.



MIS APUNTES


LOS MEJORES PLATOS DEL 2019 (II)

Revisando los artículos que aparecieron en Lobby el año recién pasado, hemos seleccionado una gran cantidad de preparaciones que podrían ser consideradas como las mejores del año 2019. Durante estas semanas de verano iremos publicando semanalmente siete preparaciones, con el fin de que nuestro lector reconozca que más allá de un restaurante, hay platos sublimes que no se pueden dejar de lado.



ENTRADA DE PIURES (Europeo): 
Con atrevimiento y un interés por mostrar el producto chileno, causa sensación una intensa ensalada de Piures –el marisco más odiado o amado del país- sobre un suave milcao chilote y coronado con brotes de cilantro; preparación que es parte fundamental del menú degustación de este exclusivo local. ¡Un poema para el paladar!



CHEVICHE DE CHOCHAS (Sarita Colonia)
Las esquivas chochas, se transforman en una de las grandes presentaciones de este ecléctico restaurante, servido a modo de ceviche de chochas, con ostiones y pulpo, marinado en jugo de limón de pica, cilantro, sal y ají limo, servido con cancha y puré de camote. ¡Hermandad chileno-peruana!



PIZZA DE CÁÑAMO (Bidasoa)
Fiel a su cocina entre vegana y vegetariana, en este hermoso lugar brilla su Pizza de cáñamo, elaborada con masa de harina cáñamo, linaza, almendras, zuchinni con tapenade de tomate deshidratado, brócoli, alcachofa, aceitunas y queso de levadura, que les vuela la cabeza a todos los que la comen. ¡Un must!



PLATEADA EN TOSTADA (Polvo)
En este Bar de Vinos, la cocina tiene mucho que decir, ya que causan sensación algunos de sus platos, como sus maravillosas láminas de Plateada sobre una gran tostada de pan casero, con compota de pimientos y mostaza, que se lleva gran parte de los elogios. ¡Tremendo!



CONOS DE SALMÓN (Jerónimo)
Servidos en unos cucuruchos de masa crujiente de wantán y rellenos con tártaro de salmón fresco, palta y un sabroso alioli, esta entrada es uno de los iconos de Jerónimo, y vaya que acertó. Realmente sabrosos, únicos, exquisitos. Son cuatro, presentados en una parrillita acondicionada para ellos y, si cree que quedarás con hambre… no es el caso. ¡Fascinantes!



CARPACCIO DE SETAS (Rubaiyat)
A pesar de llevar años en su carta, esta preparación continúa llenando de elogios al Rubaiyat capitalino, a pesar que sus carnes son maravillosas. Setas Portobello, con piñones europeos y aceite de trufas, es la combinación que ha sido imitada, pero nunca superada. ¡Un vicio!



RAMEN (Temple)
De la noche a la mañana, el ramen, típica receta de un caldo oriental con varios ingredientes, se convirtió en uno de los “best value” de los restaurantes  coreanos y japonenes. En el Temple encantan y son carta fija en los días de invierno. ¡Para tenerlo presente!




martes, 14 de enero de 2020

LOBBY MAG




Año XXXII, 16 al 22 de enero 2020

LA NOTA DE LA SEMANA: Aromas de verano
CÓCTELES CON HISTORIA: El Kir Royal
MIS APUNTES: Los mejores platos del 2019

LA NOTA DE LA SEMANA



AROMAS DE VERANO

Humero le llaman en casi todos los pueblos de la zona central y es sencillamente nuestro choclo veraniego que se utiliza para elaborar las famosas humitas y nuestro tradicional pastel de choclo. Ambas comidas de verano que nos dejan sudando, pero felices y contentos. También en esta época se comercializa el americano –más dulce- que se come a mordiscos y ojalá con mantequilla.

Humeros también en los granados, en el charquicán y el tomaticán. Definitivamente estamos viviendo los sabores y aromas del verano. Época de frutos y frutas: deléitese este verano con esos tomates toscos e irregulares que venden en las ferias y que están llenos de sabor. Acaricie una mata de albahaca, aunque se vuelva mustia ya que no le gusta que la toquen. Huela el aroma de los duraznos, melones y sandías que expenden los puestos de frutas; goce lo que nos entrega la naturaleza y se sentirá más joven que nunca.

Beba un blanco con fruta -aunque los expertos le digan lo contrario-. Descanse del alboroto que significa vivir en la jungla durante los meses de intenso trabajo. Relájese y disfrute. Nadie sabe qué pasará mañana. No será fácil enfrentar la vida este año.

No planifique. Disfrute. Ya vendrá el momento de volver a la rutina y a los días de encierro. Si se va a descansar a la playa, al campo o donde sea, hágalo con ánimo y con alegría. Anímese con las cosas pequeñas de la vida y le aseguro un descanso más que necesario. Como dice una amiga, en esta época hasta los huevos son de gallinas felices.

No se aflija si el dólar sube o baja. No está en usted el desempeño de esa moneda, ni las variaciones del precio del cobre o de los combustibles. Definitivamente, no vale la pena gastarse.

Visite los mercados y ferias donde vaya. Ahí se dará cuenta que los pepinos, los tomates y todas las frutas tienen un aroma quizá ya perdido en su cerebro. Pero también se percatará que el olfato es uno de los sentidos más sorprendentes de la raza humana. Y eso, a los que nos gusta la comida y la bebida, es algo impagable.

No se despegue eso sí de Lobby. Nosotros y de donde estemos, le enviaremos nuestro mensaje todas las semanas. Somos como una farmacia de turno que nunca cierra sus puertas y siempre estamos esperando su click en cualquiera de las plataformas que ocupa para comunicarse.

Suerte y que disfruten este caluroso verano.


COCTELES CON HISTORIA




EL KIR ROYAL

El Kir Royal es un cóctel de origen francés. Esta elaborado con Créme de Cassis (también conocido como licor de Cassis -de grosellas negras-, y champagne, cava, espumante o similar, en su defecto.

Este combinado es la variación más famosa del Kir Cocktail. Un Kir en su receta original es una combinación de licor de cassis con vino blanco. Muy popular en Francia, se bebe mayormente como aperitivo previo a una comida. Originalmente se elaboraba con un vino blanco de Borgoña, el Bourgogne Aligoté. La versión con vino tinto lleva el nombre de Comunnard

Su primer nombre fue Blanc-Cassis, pero posteriormente paso a llamarse Kir-Royal en homenaje a Felix Kir (1876-1968), alcalde de Dijon en Borgoña. Al término de la segunda guerra mundial, Kir desempeño un papel importante, siendo pionero en el movimiento de paz tras la guerra. El alcalde hizo popular la bebida, ofreciéndola en recepciones a delegaciones visitantes, dándole un impulso económico a la región, ofreciéndolos a sus invitados extranjeros. Kir también permitió a los productores de créme de cassis utilizar el nombre de Dijon como denominación de origen.

Existe la teoría de que el alcalde Felix Kir utilizo el cassis con el fin de enmascarar la mala calidad del vino blanco, tras un año en que la cosecha produjo un producto de calidad inferior. Después del comienzo del desarrollo comercial de la creme de cassis en 1841, el combinado en una bebida muy popular en los cafés de la región. Con el tiempo su fama se extendió por todo el mundo bajo el nombre de Mayor Kir. Una clara referencia al visionario alcalde.

Probablemente, con el tiempo la clase media cambio el vino blanco por espumante con el afán de diferenciar el estatus social, dotando al cóctel de un sabor muy característico.

MIS APUNTES



LOS MEJORES PLATOS DEL 2019

Revisando los artículos que aparecieron en Lobby el año recién pasado, hemos seleccionado una gran cantidad de preparaciones que podrían ser consideradas como las mejores del año 2019. Durante estas semanas de verano iremos publicando semanalmente siete preparaciones, con el fin de que nuestro lector reconozca que más allá de un restaurante, hay platos sublimes que no se pueden dejar de lado.


PAPARDELLE DE FILETE Y TRUFA 
(Danubio Azul): La gracia del Danubio es que hay de todo y para todos. De todo en materia prima y para todos de acuerdo al bolsillo. Uno de sus increíbles platos son los Papardelle de filete y trufa, (mal que mal, los chinos inventaron los tallarines). ¡Fabulosos!



VOL AU VENT 
(La Brasserie de Franck & Héctor) La técnica de la clásica cocina francesa es capaz de lograr milagros como en este delicioso “vol au vent” de cola de buey forestière, que saca aplausos de su gran clientela. ¡Imperdible!



ERIZOS AL CAJÓN 
(Rest. The Glass): Con una carta enfocada al producto chileno, saca aplausos esta entrada, con lenguas de erizos suaves y cremosas, traídas directamente desde Caldera, bien aliñadas con cebolla morada, cebollín y salsa demi glace, dentro de un pequeño cajón a base de pan crujiente y frito. ¡Impactante!



PULMAY 
(Rest. Peumayen): Un prodigio de sabor, donde cada ingrediente se cocina en forma independiente -a baja temperatura-, y se emplata en un caldo de choritos y almejas. ¡Para aplaudir de pie!



CONGRIO ÁUREA 
(Rest. Áurea): En este comedor destaca un lindo trozo de congrio grillado, acompañado con risotto de mariscos, berberechos, verduras escalibadas y huevo de codorniz. Tan, tan bueno que merece repeticiones. ¡Maravilloso!



BAKLAVA 
(Rest. Meze): Para alzar las manos y alabar a los dioses es este dulce que tiene como D.O al pueblo turco. Un pastel elaborado con pasta de pistachos triturados y distribuida en una masa filo con mantequilla y bañado con jarabe de miel es, sin duda, el postre favorito de los amantes de la cocina del medio oriente. ¡Más que un manjar! 



LOCOS 
(Comedor Central): En plena Plaza de Armas, este moderno local ofrece unos blandísimos Locos en salsa de cebollín con papitas brujas, mayo, humus de garbanzos y habas, una preparación para contemplar y gozar infinitamente, debido a los diferentes sabores que van dejando las respectivas guarniciones. Grande y suculento, alcanza perfectamente para dos comensales. ¡Portentoso!



martes, 7 de enero de 2020

LOBBY MAG




Año XXXII, 9 AL 15 de enero 2020

LA NOTA DE LA SEMANA: Oído, chef ¡pero no me grite, chef!
CÓCTELES CON HISTORIA: El Cuba Libre
EL REGRESO DE DON EXE: Pavilitos veraniegos

LA NOTA DE LA SEMANA





OÍDO, CHEF ¡PERO NO ME GRITE, CHEF!

Ha llegado el momento de hacerle un llamado de atención a los chefs que siguen pensando que la cocina es un campo de batalla y que su brigada debe ser sometida a fuertes humillaciones para templar el carácter. Para los que no están familiarizados con la jefatura de una cocina, deben saber que la manera en que los cocineros aprendieron a dirigir a sus equipos, es un estilo que data de finales del siglo XIX, momento en que el chef Auguste Escoffier, en tiempo de la revolución industrial, replanteó el oficio bajo la doctrina militar, estableciendo diferentes niveles de jerarquía, bajo un liderazgo en el que el miedo era la regla.

No es posible que se siga justificando el maltrato sicológico con la intención de ganar respeto y tratar de garantizar la calidad de un restaurante. Lamentablemente, seguimos viendo a jefes de fogones pensar que esta manera de trabajar es ideal para lograr depurar las filas dejando sólo a verdaderos profesionales, quienes terminan con una coraza mental, al mejor estilo de los “Navy Seals.” ¿Es necesario gritarle a alguien que comete un error exclamando que no sirve para nada, acompañado de fuertes insultos y agresiones?

Lo más terrible de todo es que muchos chefs no se dan cuenta que en vez de fortalecer a sus brigadas con nuevo talento, están logrando que muchos cocineros ingeniosos abandonen las filas. Es indispensable saber que las nuevas generaciones no entienden, mejor dicho, no aguantan que los ofendan, como parte de la nueva estructura social, familiar y académica.

Hoy, los nuevos cocineros no quieren a un “Chef Jekyll y Mr. Hide”, quien frente a los clientes es simpatiquísimo y cuando entra a la cocina se transforma en un monstruo. Lo que esperan de sus jefes es a un verdadero líder, que esté con ellos hombro a hombro, enseñándoles algo todos los días, que los motive en los momentos en que dudan de su capacidad y que les exija, de la manera más positiva, lo necesario para demostrarles que siempre se pueden superar los límites preestablecidos.

Es hora de cambiar, hay que dejar a un lado el orgullo y trabajar junto a sus brigadas para llegar a nuevos niveles de excelencia. Hay que respetar para ser respetado ¿Oído?


COCTELES CON HISTORIA




EL CUBA LIBRE

Hasta finales del siglo XIX Cuba se encontraba como la última colonia española en América. El pueblo cubano tuvo varios intentos frustrados de independencia y no fue sino hasta 1898 cuando se comenzaron a ver destellos de libertad.

En el año 1898 estalló el acorazado estadounidense Maine en el puerto de La Habana. El atentado se atribuyó a los españoles y, en consecuencia, Estados Unidos declaró la guerra a España. El enfrentamiento se llevó a cabo en tierras cubanas. Tras la victoria de Estados Unidos la liberación de Cuba del yugo español no se hizo esperar y la isla y su política pasó a manos estadounidenses.

Toda victoria trae consigo celebración, y fue precisamente en estas festividades en las que se dio origen al icónico cóctel. Aunque la fecha exacta no se sabe a ciencia cierta, algunos historiadores apuntan que fue durante el año 1900, en medio de las celebraciones, cuando se brindó por la libertad conseguida, dando origen a un highball que mezclaba el ron Bacardí con Coca-Cola llamado “Cuba Libre”.

En sus inicios, el Cuba Libre era únicamente el resultado de la mezcla de ron, Coca-Cola y limón. Con los años muchos bartenders regularon la cantidad de limón que se empleaba, dosificándolo en porciones mucho menores para evitar que el cítrico de la fruta opacara los matices y sabores del ron. En la actualidad hay diversas versiones modernas de esta clásico, en algunas de ellas se elimina por completo el limón o se les añade triple sec.

Aunque existen diversas formas de preparar un Cuba Libre, mencionamos la forma clásica de hacerlo. En un vaso alto, se coloca ron blanco, unos cubos de hielo y se llena con refresco de cola. Se adorna con una rebanada de limón en el borde.


EL REGRESO DE DON EXE



PABILITOS VERANIEGOS

(Solo para entendidos)

Hace unos días me percaté de algo que no le había dado importancia en mi vida pero que poco a poco se ha ido exacerbando. ¡Me descontrolan los pabilitos! A decir verdad, es un fetiche que tengo metido en la cabeza y, sin llegar a ser una enfermedad, cada vez que veo una lola con una polera con pabilitos, me pican las palmas de las manos. Hay veces que llego al paroxismo cuando veo que, tras una polerita con tiritas, sobresalen otras, de diferente color, haciendo una especie de composé o contrapunto a mi libido.

Lo que tiene que suceder, sucede. Y últimamente estoy culpando a mi gato chino de la suerte los avatares que me suceden. Claro está que mi libreta de amigas se ha convertido este último tiempo en una página triste y desolada. Ellas los prefieren jóvenes y capaces de sortear una fiesta con música electrónica y un par de latas de energéticas para no decaer. Yo, bien lo saben, prefiero una cena a la luz de lo que sea, bien regada y un buen vino para enamorar.

Con mi paquita y sus interminables turnos 24/7 y desconcertada ya que le prohibieron usar la fuerza, no encontraba qué hacer. Busqué la respuesta en el gato. Éste, seguía meneando su mano izquierda de arriba hacia abajo y les juro que me sonrió. Últimamente creo más en el gato que en cualquier otra figura: mil quinientos millones de chinos no pueden estar equivocados. Pensado y hecho, me armé de valor para salir solo por las calles nocturnas de mi querida comuna capital.

Nostalgia me dio cuando percibí que todas las chicas andaban acompañadas con sus parejas. Era, por así decirlo, uno de esos sábados sin protestas. Visité los nuevos locales de la Plaza de Armas y aproveché de beberme un vodka/tónica en el Comedor Central. En eso estaba cuando se me aparece un ángel. Bueno, no era un ángel, era una angelita. Una fotógrafa de modas que había conocido tiempo atrás. De cortos shorts, polera raída y zapatillas, me saluda con una pasión que no entendí en principio. La polera le caía por los hombros y dejaba ver las tiritas de su sostén verde limón.

- ¡Exe, que gusto verte!
- El gusto es tuyo, para mí, un placer. ¿Qué haces en la zona cero, querida?
- Vengo a sacar unas fotos para un especial de una revista con ropa alternativa. ¿Y tú, qué haces acá?
- Yo vivo acá cerca. ¿Aún quedan revistas en Chile? ¿Quieres beber algo?
- Dale Exe, las modelos son más lentas que cascada de manjar, así que te lo acepto. ¿Qué bebes?
- Vodka tónica.
- ¡Me tinca! ¿Tú invitas? Mira que, en esta profesión aparte de pagar mal, pagan tarde, mal y nunca.

Cada vez que la miraba, más me gustaba la guacha. No era problema de pechugas más o pechugas menos, eran sus pabilitos los que me tenían casi esquizofrénico. La flaca tenía hambre así que pedimos unas papas fritas con huevos estrellados mientras las modelos se cambiaban de ropa. Mientras comíamos, yo miraba sus pabilitos y llegué a la conclusión que estaba enfermo… un enfermo muy especial.

- ¿Me acompañas a la sesión de fotos?
- ¿Puedo?
- Bueno… digo que eres mi asistente.
- ¿Y qué tengo que hacer?
- A decir verdad, nada. Pero si llevas un termo con algo, capaz que te incluya en el material fotográfico como un tipo underground.

Los pabilitos de la fotógrafa me tenían fuera de sí. Hablé con Cristian, el amo del Comedor y me prestó un termo de litro y medio. Le puso hielo, media botella de vodka y rellenó con tónica Fever-Tree. - ¿De dónde sacas minas tan ricas?, preguntó.

- Llegan de la nada, respondí ufano.

Estuvimos, bueno, ella estuvo hasta las cinco de la madrugada sacando fotos. La plaza, la iglesia, los restaurantes, los paraderos de buses, la Muni, los edificios cercanos e incluso varias modelos tiradas como muertas en los pasos de cebra. Entre foto y foto, vaciábamos el termo con la fría pócima. Yo, eterno fetiche, sólo miraba pabilitos. Les juro que la próxima semana iré al siquiatra a preguntar si esto es una parafilia o simplemente una simple calentura. Pero definitivamente las cintitas me transportan al más allá.

Las tomas terminaron a las cinco de la mañana. Todas –y todos- estábamos reventados. Mi amiga fotógrafa pregunta si puede dormir en mi departamento. –No me da el cuero para llegar a Apoquindo, dice.

Me recibe el gato de la suerte con su mano paralizada. Al condenado se le habían acabado las pilas. Le ofrecí a la fotógrafa la habitación de las visitas. Ella se tira en la cama y se queda dormida al instante. Le saqué sus zapatillas y la cubrí con una manta mientras miraba esos pabilitos que tanto me gustaban. Cerré la puerta (por fuera) y voy directo al gato para increparlo. Le cambio las pilas y me voy a acostar. Cerré mi puerta (por dentro) y el amanecer me pilló pensando en esas cintitas verde limón que me enloquecieron.

Mañana mismo voy en búsqueda de pilas de larga duración. Ojalá de litio. Para que no fallen cuando el goleador entra en el área chica.

Exequiel Quintanilla