martes, 3 de octubre de 2017

LOBBY MAG


LOBBY MAG.

Año XXIX, 5 al 11 de octubre, 2017
LA NOTA DE LA SEMANA: En la recta final
MIS APUNTES: Quizuna
LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR: Para los trasnochadores de siempre
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica

LA NOTA DE LA SEMANA


 
EN LA RECTA FINAL

Existe un dicho muy real: terminamos de bailar cueca y vienen los abrazos de Año Nuevo. Cierto. Llegamos al último período del año y como es costumbre, estos meses pasan rápidamente. Se nos va el 2017 y con él un año raro aunque prometedor. Pero junto al cambio de clima hay un cambio en la personalidad de los chilenos. Dejamos los abrigos y el encierro de lado para disfrutar del sol, de las tardes tibias, de las terrazas y de los frescos rosé. Las ventas se incrementan y se respira un aire distinto. Hay un cierto optimismo en las gentes que ya se comienza a notar en el sector gastronómico gracias a un buen año turístico. Un empujoncito más y cerraremos un año complicado pero que nos dejó muchas lecciones. Saquemos entonces las mesas a la calle y brindemos por ello.

MIS APUNTES


 
QUIZUNA
Un nikkei viñamarino

Gastronómicamente, Viña del Mar es una ciudad que se comporta como balneario, por ello los restaurantes de prestigio se pueden contar con los dedos de una mano. En verano todo cambia y se produce un boom de locales de todo tipo, pero cuando se esfuman los turistas, la ciudad comienza a dormir… hasta que la despierta un nuevo verano.

Una corta reflexión para describir que en Viña del Mar la gastronomía no tiene la misma dimensión que otras ciudades y/o balnearios del país. Su vecina Valparaíso cubre las necesidades gastronómicas de los viñamarinos y pareciera que este tema no tiene vuelta atrás.

Aun así hay emprendimientos que vale la pena destacar y que buscan revertir el casi nulo panorama gastronómico de la ciudad. Hace un par de meses, tres jóvenes hermanos provenientes de una de las familias más conocidas de la región, decidieron abrir un restaurante de características Nikkei, esa fusión japo-peruana, que si bien aún no es comparable a la oferta capitalina, podría convertirse en uno de los buenos lugares de la ciudad.

Un cómodo y bien diseñado comedor y una amplia terraza enfrentan el sushi-bar donde el itamae Lou Remy Asato, peruano con ancentros japoneses y de amplia experiencia en Lima, realiza cortes precisos para las entradas nikkei, a las que se suman otras preparaciones provenientes del cuarto caliente como unas maravillosas Gyosas de verduras (3.500 x 6 unidades) y cerdo (a igual precio). Buen inicio para destacar una entretenida coctelería de autor donde el Sake es uno de los interesantes protagonistas.

Imaginación y sabor para destacar en esta nota unos Espárragos Maki (6.700), envueltos en lomo de vacuno y salsa miso; un Pulpo picante (8.500) a la plancha con salsa spicy y papas al perejil, o disfrutar su deliciosa sopa Ramen (7.900), elaborada con fideos hechos en casa y verduras orientales.

A la versión japo de sus preparaciones, suman algunos platos típicos peruanos como el Lomo salteado (10.500) y los ya conocidos rolls californianos (6.500), en una extensa carta donde prima una buena materia prima y un correcto e informado servicio. Sin ser extensa, la carta de vinos -separada por cepas-, tiene precios bastante adecuados y seductores.

Lo único que se espera es que el Quizuna se mantenga en el tiempo. La temporada (como todos los comedores de la ciudad) la tienen asegurada, pero es absolutamente necesario que Viña del Mar se convierta en un referente gastronómico durante el año corrido. No puede ser que no tenga más opciones que el San Marco, La Ciboulette o El Austriaco. Por eso destaco el trabajo de estos emprendedores que si bien tienen mucho aun que aprender, ojala reciban el aprecio de los viñamarinos y se convierta en uno más de la estrecha oferta gastronómica de la ciudad. Sería lo justo… y es necesario.

Quizuna: 12 Norte 640, Viña del Mar / 32280 0877

LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR


PARA LOS TRASNOCHADORES DE SIEMPRE

 

¡Menuda tarea! Buscar y conocer restaurantes donde los noctámbulos puedan comer a horas en que todo el país duerme. En un Santiago cada vez más globalizado, aún persiste el síndrome del toque de queda, que paralizó por años la vida nocturna. Aun así y tímidamente, cada día que pasa crece el interés para atender al cliente enamorado de las madrugadas, ese que no quiere que la noche termine y busca estirar la fiesta lo más que se pueda. (JAE)
 

 
CASA DE CENA
Clásico entre los clásicos, este restaurante cercano a la Plaza Italia ha recibido el trasnoche de la bohemia desde 1981, entregando una cocina criolla de calidad en un ambiente grato y tranquilo, donde se une el apetito y la tertulia nocturna. (Almirante Simpson 20, Plaza Italia.)

 

 
COSMOPOLITAN
En un enorme local, de sobria y moderna decoración y al son de la música electrónica, los hambrientos noctámbulos del poniente capitalino disfrutan hamburguesas, pizzas, sushi, ceviche, tiraditos, gyozas, sashimi, tempura y una larga carta de cócteles que animan las noches interminables del Barrio Brasil. (Av. Brasil 258, Santiago Centro.)

 

 
EL DANTE
En la República de Ñuñoa reluce El Dante, un restobar que calma el apetito de cientos de clientes que aman la comida de trasnoche. Desde platos a base de carnes y pescados hasta pizzas y sánguches, lo convierten en un clásico de las noches nuñoínas. (Jorge Washington 10, Plaza Ñuñoa.)

 



CHILANGO
Un pedazo azteca perdido en la frontera entre Bellavista y Patronato, el Chilango es sin duda el lugar al que todo amante de los picores y del sabor a las tortillas de maíz debe ir. La comida, los aromas y la decoración proclaman México por todas partes. Un rincón para trasnochadores de fuste, ya que sólo cierra después de las 4 de la mañana. (Buenos Aires 201 -esq. Loreto. Recoleta.)

 

MERCADO CENTRAL
No podía quedar fuera el clásico, ese que cuando aclara el día y los trasnochadores aún no deciden regresar a sus hogares, ya dispone una serie de marisquerías abiertas para disfrutar criatureros caldillos y reponedores mariscales que se ofrecen con la tradicional “tacita de té”. Acontecimientos memorables y una de nuestras mejores tradiciones del folclore gastronómico de la capital. (San Pablo 967, Santiago Centro.)

 

ENTRE PISCOS
La nueva atracción del barrio Brasil, es este inmenso bar-restaurante que ofrece lo mejor de la coctelería y comida peruana en un ambiente grato y agradable. Una casa esquina recién remodelada, ideal para eventos masivos. Un gran aporte a este barrio que cada día se torna más bohemio. (Compañía 2280 -esq. Cumming-. Barrio Brasil.)

 

 
GALINDO
Ubicado en el corazón de Bellavista, Galindo se ha caracterizado por marcar parte de la historia santiaguina, con un estilo clásico y un espíritu bohemio ha sabido mantenerse en el tiempo con una excelente carta en base a destacados platos nacionales, cervezas y tragos. Con 42 años de vida, Galindo sigue más vigente que nunca en la memoria de los trasnochadores. (Dardignac 098 –esq. Constitución- Barrio Bellavista.)

BUENOS PALADARES


CRÓNICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA
 
MUJER, LA TERCERA
PILAR HURTADO
(OCTUBRE) INFILTRADOS (Av. Vitacura 5708 / 22219 1343): “El lugar es bonito e informal, con varias terrazas -también para fumadores-, parrilla a la vista, cálida madera y pizarras con los vinos en el sector donde nosotras nos ubicamos.” “Como fondos probamos la entraña, que estaba buena, aunque por su precio ($14.500) mi amiga encontró chica la porción; la pedimos con delicioso camote asado a la mantequilla. Pedimos también, para no irnos solo por las carnes, un correcto salmón a la inglesa que acompañé con un risotto de mote con cochayuyo, original side order para los pescados, muy sabroso y lindo, pero en este caso servido ultrasalado; tanto que lo devolvimos y pedimos que no lo cobraran.” “El servicio fue amable pero algo torpe, seguramente por los ajustes a un local que está partiendo.”

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(SEPTIEMBRE) BLUE JAR (Profesora Amanda Labarca 102 (ex Almirante Lorenzo Gotuzzo), esquina Moneda / 9 6155 4650): “Su cocina tiene una identidad exploradora, con algunos toques de exotismo, chilenidad y un toque brit a veces, pero nunca pasándose de rosca. Y lo probado de su carta da cuenta de esto. Acompañándose de unos jugos prensados del día -de manzana verde y kale, una de las hojas verdes de moda-, así fue. Primero con un puré de espinaca y el mismo kale -que es uno de esos súper vegetales a los que les falta solo curar la caída del pelo-, cubierto de queso rallado, sencillito y con unas masitas crujientes para acompañar ($6.500). Y un taco de congrio frito ($3.500) con rúcula y limón en conserva, igualmente simple y bien ejecutado. Todo en paz y a tiempo, aunque vaya una observación: cuando se ofrece una "tortilla de congrio" en la carta, puede esperarse otra cosa. De fondos, pescado, un trozo de merluza a la plancha con una costra de sabor marroquí, servida sobre un puré de hinojo. Y una entraña servida tres cuartos ($12.500), blanda y sabrosa, como es este corte, acompañada de papas chilotas.” “Con una carta breve sin ser mezquina, con precios entre lo razonable y la inversión, el Blue Jar es como esa ropa cara que no se nota que lo es. La que dura más años en el ropero sin agotar.”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(SEPTIEMBRE) CAFÉ VILAPERT (Luis Pasteur 6500, local 1-A, Vitacura / 22218 5344): “El Café Vilapert nos parece estar entre los mejores de Santiago y a un altísimo nivel de calidad. Excelentes, en general, los pasteles; estupendos sándwiches en el nuevo estilo (es decir, no ya en pan de molde, como los de La Novia, en el centro) sino en croissants o algún otro pan de hojaldre o en pan ciabatta; un buen servicio de té, con scones ingleses (hay "paneras" dulces y saladas muy bien y variadamente provistas), y un servicio atento y rápido. Hay, por cierto, variedad de jugos, de limonadas, de tés y de cafés, además de galletitas finas, de palmeras y algunas viennoiseries.” “Habría que destacar, entre lo que probamos, una deliciosa barra de nuez, un buen éclair de vainilla; un pastel Saint Honoré, con reminiscencias de la famosa torta de los pasteleros franceses en honor de su patrono; un maravilloso kuchen de manzanas con arándanos. Y un excelente sándwich de salmón ahumado con queso crema (la mezcla no falla).

 

martes, 26 de septiembre de 2017

LOBBY MAG

LOBBY MAG.
Año XXIX, 28 septiembre al 4 de octubre, 2017
LA NOTA DE LA SEMANA: ¡Que viene el lobo!
MIS APUNTES: Mercado Bar
LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR: Hoteles con historia y cuento
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica

 

LA NOTA DE LA SEMANA


¡

 
 
¡QUE VIENE EL LOBO!

Pareciera que la etiqueta de moda en las estanterías de los locales que expenden alimentos, empieza con un “sin” y termina con un “gluten” o “lactosa”. Si bien no cabe duda de que la intolerancia alimentaria existe y que para las personas que se ven obligadas a renunciar en parte o totalmente a determinados componentes alimenticios ese distintivo les facilita la compra, ha surgido otro fenómeno. Cada vez son más las personas que optan por consumir productos “sin” aunque su salud no lo requiera ni tampoco les aporte beneficio alguno.

Hoy en día, asociamos de inmediato nuestro malestar con la alimentación. Quien amanece con dolor de cabeza tras haberse bebido el contenido de una botella de alcohol durante una velada amena la noche anterior, fácilmente se plantea la duda de si sufre intolerancia a la histamina. A la inversa, muchas personas afirman que al renunciar a ciertos alimentos han experimentado efectos fantásticos: quien sólo bebe leche sin lactosa se siente, de repente, más ligero. En Alemania, la Sociedad para la Investigación del Consumo descubrió que en 2016 se cuadriplicó el número de personas que compraba productos sin lactosa en comparación con 2007.

Más recientemente, una encuesta entre cerca de 2.500 personas (y esto es copy-paste), elaborada por el instituto de estudios de mercado Ears and Eyes por encargo de la revista Spiegel, demostró que “uno de cada cuatro alemanes renunciaba a determinados alimentos porque creía que no los toleraba. Entre estos, un 11 por ciento había reducido el consumo de vino tinto, queso y diferentes productos de carne y pescado porque contenían histamina. Los investigadores, sin embargo, todavía discuten si se puede hablar de una intolerancia a la histamina. En cuanto al gluten, un 9 por ciento de los encuestados señalaba que evitaba todos o parte de los productos que lo contienen, a pesar de que solo el 0,3 por ciento de la población de Alemania sufre celiaquía, lo que les obliga a renunciar al gluten. Además, todavía no se sabe a ciencia cierta si existe una sensibilidad al gluten no celíaca. El mismo estudio señala que un 13 por ciento de los consultados limita o suprime el consumo de alimentos concretos (el maní, entre otros muchos) porque son alérgicos. Según los expertos, solo entre el 2 y el 3 por ciento de los alemanes sufre una alergia alimentaria”.

Cuando las intolerancias alimentarias se convierten en una moda y se frivolizan enfermedades reales, los protocolos sobre manipulación de productos se relajan, con lo que aumenta el riesgo de contaminación cruzada. Dicho de otra forma: los restaurantes están tan acostumbrados a lidiar cada día con falsas alergias a tal o cual producto -que no se nos olvide la lactosa, otra moda en auge-, que acaban por no tomárselo demasiado en serio cuando un cliente pide un menú especial.

El clásico “¡Que viene el lobo!” que nadie se cree. Hasta que el lobo, el gluten, la lactosa, los mariscos o lo que sea, vengan de verdad. 

 

MIS APUNTES


 
MERCADO BAR

El mismo nombre… la misma dirección, pero otros propietarios y una nueva propuesta gastronómica es la que hace un par de meses está operando en Vitacura y que llama la atención por el nuevo concepto gastronómico que quieren imponer en nuestra capital: el flexitarianismo, o sea, un lugar vegetariano con  una pequeña “trampita”, ya que algunos platos contienen pescados o mariscos.

El proyecto, liderado por José Francisco García y Luigi Vaccarezza, busca ser una conjunción de estimulación de los sentidos, ya que al concepto de comida sana, se une una decoración donde el verde es el color preponderante y una cocina preparada por el cocinero Álvaro Rey (ex Quínoa). Todo ello bajo el concepto de “flexitariano” (el primero en Chile en desarrollar esta tendencia), que es comida saludable y vegetariana, pero que no deja de lado – en este caso- los pescados y mariscos y la conjunción de alimentos de manera creativa. 

“Nuestro interés es desarrollar un concepto que nosotros sentimos como parte de un estilo de vida, donde comer sano y rico se conjuga con estar en un espacio agradable, con buena música, una barra con unos cocteles espectaculares, que te invite a compartir y que sea un lugar de reunión y de placer desde todos los sentidos”, señaló José Francisco García, quien agregó que la idea surgió en una estadía en Los Ángeles, Estados Unidos, y porque no encontraban en la oferta gastronómica local un restaurante que uniera estos conceptos.

Para muchos de nuestros lectores, la comida vegetariana es algo aburrida. Sin embargo en este Mercado Bar las cosas cambian. Al existir alternativas diferentes, como pescados o mariscos, el boca a boca ha surtido efecto y no es raro verlo repleto de clientes a las horas que atienden. Entradas, como el Tataki de atún sellado en sésamo y salsa hoisin (10.990), o una Ensalada de queso de cabra, apanada en panko, con escalibada, tomatitos deshidratados, mermelada de tomates, chips de pan pita y aceitunas verdes (6.990) son un acierto, tanto como su Lasaña de berenjenas (9.990) o sus Ñoquis (7.990) con pesto de albahaca, mozzarella, almendras laminadas, brócoli y parmesano. Raro y desconcertante es leer en la carta las calorías de cada plato escogido. Al menos en Santiago, a la hora de ir a un restaurante, las calorías no se cuentan ni se suman, algo que en algún momento podría hacerles algún daño comercial.

La carta de cócteles y licores es grande. La de vinos requiere asesoría ya que buenos platos requieren vinos adecuados para apreciarlos mejor. La idea de generar este espacio flexible (apto para vegetarianos que de vez en cuando consumen pescados o carne), podría poner este lugar dentro del circuito gastronómico de los capitalinos. Cosa nada de fácil en estos tiempos ya que el mercado de restaurantes está muy activo y no es tarea fácil sobresalir del resto. La idea es buena, pero la avenida Vitacura no es de las mejores para instalar un restaurante. Esa verdad -del porte de un buque- nadie la dice, pero la historia nos cuenta que emprender en esa arteria es muy difícil. Ojalá que Dios los escuche y que el diablo se haga el sordo…

MercadoBar / Vitacura 4089 / 94034 4197

LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR


HOTELES CON HISTORIA Y CUENTO

Cortesía, encanto, carácter, tranquilidad y gastronomía, son prioridades a la hora de escoger un hotel. Sin embargo, dada nuestra característica de destruir todo vestigio de vejez, aún quedan algunos hoteles clásicos que tienen historia, y otros no tan antiguos, pero que fueron parte de la historia. En esta edición, diez hoteles con cuento que hay que conocer algún día. (JAE)
 

 
PALACIO ASTORECA      
En el paseo Yugoslavo y frente al reinaugurado Museo Baburizza, Valparaíso tiene el primer hotel palacio de Chile. Se trata del histórico Palacio Astoreca, mansión estilo victoriano de la década del 20, que cobra nueva vida como hotel de lujo y uno de los pocos del país con la calificación de monumento nacional. Ahora forma, con el paseo y el museo, un conjunto de belleza, cultura y atracción en el corazón del Cerro Alegre. 23 habitaciones -incluyendo 7 suites -, un restaurante de alto nivel gastronómico, spa, piscina, masajes, baño de vapor, bar, cava de degustación y biblioteca, lo convierte en uno de los íconos de la ciudad porteña. (Monte Alegre 149, Cerro Alegre, Valparaíso.)

 

SANTA CRUZ PLAZA
Ubicado frente a la plaza de la ciudad de Santa Cruz, el hotel recoge en su atractiva construcción de estilo colonial, el espíritu noble, la tradición e historia de antiguas generaciones. Su encanto se debe a que en sus instalaciones se puede encontrar todo lo que se requiere para una agradable estadía: casino, museo, un gran restaurante de comida criolla, piscinas, tiendas, salones, bares, además de un servicio de primera calidad. El hotel y sus atracciones fueron los referentes para posicionar a esta ciudad como un gran destino turístico. (Plaza de Armas 286, Santa Cruz.)

 

 
ANTUMALAL
La construcción de este enclave hotelero ubicado dentro de un entorno natural de 5 hectáreas de parques y senderos que recorren el bosque nativo, comenzó en 1945 en un terreno agreste, rocoso e inhóspito. Influido por el estilo Bauhaus, el diseño fue concebido por los dueños en conjunto con el arquitecto chileno Jorge Elton. En cinco años transformaron exitosamente el espacio en un edificio magnífico con hermosos jardines que se disfrutan hasta hoy. El hotel Antumalal sigue siendo una joya arquitectónica y representa un tributo hotelero turístico para Chile y la zona de Pucón, habiendo marcado el paso pionero en su desarrollo como centro de turismo, que acompañado de una gastronomía con productos de la zona e inspirada en la cocina italiana, el Antumalal se mantiene vivo gracias a su constante renovación aunque conservando el estilo que lo ha convertido en uno de los grandes hoteles clásicos del país. (Camino Pucón a Villarrica Km.2, Pucón)

 

AWASI (RELAIS & CHATEAUX)
San Pedro de Atacama es por sí un sinónimo de aventura y cuento. Con tan sólo ocho habitaciones y cada una de ellas con un vehículo cuatro por cuatro y un chofer – guía a disposición, convierte al hotel Awasi en uno de los más exclusivos establecimientos del país. Construido con materiales de la zona y con una decoración de alto nivel, cuenta con un restaurante exclusivo y exóticos espacios, como ducha – solárium exterior en cada una de las habitaciones. Como uno de sus principios es velar por la intimidad del huésped y su confort, el restaurante no está abierto al turismo. Así, el equipo, de cuatro profesionales sólo cocina para los 16 huéspedes que pueden alojarse, caracterizándose por utilizar ingredientes que sólo se encuentran en la zona y que durante años han formado parte de la dieta de los pueblos originarios (tales como las papas moradas, la patasca, la quínoa y el chañar). Un verdadero lujo en pleno altiplano chileno. (Tocopilla 4, San Pedro de Atacama)

 

GRAN HOTEL PORTILLO
A comienzos de los ‘40 se formó una sociedad conocida como Hoteles de Cordillera y se comenzó a trabajar en un hotel que sería conocido como el Gran Hotel Portillo. La compañía fracasó cuando faltaba mucho por construir y la segunda guerra mundial paralizó el proyecto. La construcción la finalizó CORFO y en 1949 el hotel (con su legendario amarillo intenso de la fachada) fue inaugurado con 125 habitaciones, las cuales son refaccionadas permanentemente. Los años 50 fueron difíciles y en 1961 decidieron privatizarlo, adjudicándoselo Bob Purcell. El centro de esquí no ha cambiado mucho a través de los años. Es único. Nadie se levanta temprano, las comidas (por turnos, al igual que en un crucero) son eventos sociales, la cena es tarde. La vida es holgada y se presta para hacerse de nuevos amigos, ya que aparte de sus canchas, el hotel cuenta con todas las comodidades necesarias, como gimnasio, spa, discoteca y  piscina. Portillo es el centro de esquí más antiguo de América del Sur y su historia formó parte importante de la alta sociedad chilena y argentina. (Renato Sánchez 4270, Las Condes)

 

HANGA ROA
En el único terreno privado de Isla de Pascua se encuentra el hotel Hangaroa, una nueva construcción que reemplazó a un antiguo hospital de campaña donado por los norteamericanos, que en vez de llegar a Arica durante el mundial de fútbol del año 1962, inexplicablemente se quedó en la Isla, convertido en hotel, durante décadas. Hoy, el nuevo Hanga Roa es uno de los referentes a nivel mundial para turistas de todas las latitudes que viajan a conocer esta enigmática isla, ya que tras años de grandes refacciones y remodelaciones, 75 habitaciones “ecológicas” y grandes espacios comunes, dan un sello especial al hotel más grande de la Isla. (Avenida Pont s/n. Hanga Roa. Isla de Pascua.)

 

 
ISLA SECA
La costa esmeralda, como le llaman a todo el sector donde veranea lo más granado del país, tiene un hotel que refleja fielmente el carácter y el “establishment” que predomina en el sector comprendido entre Maitencillo y Papudo. Un hotel amistoso, amable y de estilo europeo, que lo convierte en el centro de la vida social de los alrededores. Decenas de detalles lo tienen catalogado como “el” hotel de la zona y sus 42 habitaciones lo convierten en uno de los más interesantes hoteles boutique del país. (Camino Costero Ruta F30 E Nº 31, Zapallar.)

 

 
THE SINGULAR PATAGONIA
The Singular Patagonia es una pieza única dentro del rubro hotelero chileno y mundial. Se encuentra emplazado en un antiguo frigorífico –declarado monumento nacional- que data de 1915, ubicado en la zona de Puerto Bories, a cinco minutos de Puerto Natales. Durante la Segunda Guerra Mundial, en Bories se faenaban hasta 3.600 cabezas de ovinos al día: grandes buques calaban en su muelle de madera de 185 metros para llevarse por el seno de Última Esperanza enormes cargamentos de carne, lana y grasa hasta Europa. El hotel ofrece 54 habitaciones y 3 suites, un spa de clase mundial, dos restaurantes y más de 20 diferentes excursiones. Independiente de ser uno de los mejores hoteles de lujo de América del Sur, los platos que emergen de la cocina conectan a los huéspedes más allá del terroir y legado de la región, reinterpretando las recetas regionales tradicionales en total respeto con la cultura de la zona y la riqueza de sus productos. (Km 5,5 Norte s/n. Puerto Natales.)

 

MONTAÑA MÁGICA (HUILO HUILO)
En medio de Los Andes Patagónicos del sur de Chile, la ecorregión valdiviana alberga uno de los siete bosques templados lluviosos que quedan en el planeta y el segundo más grande del mundo. Adentrándose en medio de esos bosques, siguiendo un curso de agua, aparece el hotel Montaña Mágica, que forma parte de una serie de construcciones hoteleras que opera el complejo Huilo Huilo, donde la copia de una montaña a la cual se le abrieron ojos hacia el bosque en cada una de sus habitaciones sorprende a todos. La cascada que baña su fachada, permite a los huéspedes sentirse acogidos y disfrutar con esta original arquitectura de toda la magia de un mundo vertical perfectamente logrado para repetir la vida de los habitantes nativos de la región: montaña, sonido de aguas cristalinas y los árboles protectores. Sin duda, un hotel increíble y asombroso. (Km 55 Camino Internacional Panguipulli, Neltume, Región de Los Ríos.)

 

 
JOSÉ NOGUEIRA
José Nogueira, marino de profesión y portugués de origen, fue el primero y el arquetipo del pionero patagónico. Amasó una gran fortuna durante la segunda mitad del siglo XIX. En 1890, ordenó la construcción de una espléndida mansión en pleno centro de Punta Arenas, la que se transformó en uno de los símbolos más destacados de la ciudad. Declarada monumento nacional, en 1992 fue habilitada como un pequeño y exclusivo hotel de 22 habitaciones, incluyendo 5 suites finamente decoradas y con todas las comodidades y servicios de un gran hotel. Su restaurante, La Pérgola, se ubica en el que fuera el jardín de invierno de doña Sara Braun donde se puede cenar una carta de comida patagónica –centolla incluida- , disfrutando de los largos días de verano, con luz natural hasta las 11 PM. (Bories 959,  Punta Arenas.)

BUENOS PALADARES


CRÓNICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA
 
LAS ÚLTIMAS NOTICIAS
RODOLFO GAMBETTI
(SEPTIEMBRE) MERCADO BAR (Vitacura 4089 / 94419 7034): “Esta es la comida flexi: vegana sin dogmatismos, vegetariana sin desconocer los méritos de pescados y otras proteínas, actual moda tanto en Los Ángeles como en Barcelona.” “Su ceviche de cochayuyo ($5.990) alga que acompaña con mango, pimiento rojo y cevichera leche de tigre, vale más que un discurso. Para escandalizar a furiosos talibanes verdes, ofrece pescado del día ($8.990), un plato de ocho ostras al natural ($9.990), y los irresistibles erizos ($11.990). Y para horror de veganos ortodoxos, una ensalada con queso de cabra. Más una ensalada griega que según la descripción incluye “couscous”. ¿Por qué no escribir “cuscús”, según la Real Academia Española una palabra definitivamente propia después de soportar ocho siglos de dominio árabe?

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(SEPTIEMBRE) ROSITA (Pío Nono 73, local 66 y 67, Patio Bellavista / 24455 7466): “De entrada, unos nachos con chile con carne ($6.290). A ver: este es un guiso de carne, porotos, tomate y cebolla, integrados todos, no un montón de porotos negros y algo de carne aliñada. Y salada, además. Hasta el de Wendy's es mejor, en serio.” “De fondos, se pidió variedad. Primero, unos tacos al pastor ($7.790) con demasiada piña. El vero taco al pastor no es agriDULCE. Y la carne de chancho debe tener el color rojo de un condimento llamado achiote. Y las tortillas no debieran haber llegado frías. Luego, unos menos ortodoxos tacos de pescado frito ($6.990), abundantes y, nuevamente, sobre tortillas frías. Que una pasadita previa sobre la plancha no hace daño. También a unos tacos dorados de pollo ($6.990) les faltó un poco más de paciencia y calor, señores.” “En fin, que visitar un restaurante de comida étnica debiera ser como un viaje a una cultura. En este caso fue como una escala a la rápida no más.

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(SEPTIEMBRE) AMICCI (Av. Apoquindo 7741, Las Condes. 22934 3722): “Con un servicio bastante rápido, llegaron, casi antes de que termináramos las entradas, un plato de tortellini grandes, rellenos con una combinación de varios quesos, con su crema alrededor sazonada con aceite de trufas ($12.900). Con un buen espolvoreo de parmesano rallado el plato es muy bueno (podría uno decir "qué plato con trufa aromática no lo es"...). El otro plato de fondo fue un filete de cojinova ($9.600), cubierto con una costra hecha con elementos de la "tapenade" francesa y recostado en un risotto de setas. Cremoso de crema, el risotto: es casi la regla en Chile. Y no queda mal, si se cede en ello: el risotto se hace cremoso con el caldo y la técnica de la cocción, solamente...” “Resumen: restorán en el rango de calidad medio, bien atendido.”

miércoles, 20 de septiembre de 2017

LOBBY MAG


LOBBY MAG.

Año XXIX, 21 al 27 septiembre, 2017
LA NOTA DE LA SEMANA: ¿Tendrán primavera los Food Trucks?
MIS APUNTES: Los cócteles más famosos del cine
LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR: Los picorocos
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica

LA NOTA DE LA SEMANA


 
¿TENDRÁN PRIMAVERA LOS FOOD TRUCKS?

Cuando los conejos angora se pusieron de moda por el precio de su piel, miles de chilenos decidieron criar esta especie pensando en un futro esplendoroso. Lo mismo pasó cuando aparecieron los kiwis como una alternativa de producción frutícola. Ahí se arrancaron viñas, nogales y cuanto espacio era necesario para cultivar esta fruta proveniente de Nueva Zelanda.

Suma y sigue: cuando se vislumbra un negocio, la competencia es atroz. Restaurantes peruanos, pizzerías y sangucherias son un ejemplo más de nuestra idiosincrasia. Todos quieren meterse en el negocio. Pero aún faltaba algo… los food trucks.

Corría el año 1872 cuando a Walter Scott se le ocurrió que podía vender pasteles y sándwiches por las calles de Providence (Rhode Island) en un carro de caballos. “Era una buena idea, ya que en el siglo XIX los restaurantes de Estados Unidos cerraban a las 20:00 y, además, Walter podía ir donde estuvieran sus clientes”, opina Richard Gutman, uno de los mayores expertos en food trucks del mundo.

Poco a poco el carro fue desplazado por un camión, la idea se extendió a otras ciudades y la oferta gastronómica se sofisticó hasta que, en 2008, Kogi’s Roy Choi conquista Los Ángeles con sus tacos de barbacoa asiática, hito que marca el nacimiento de los food trucks actuales.

En Estados Unidos los food trucks, vehículos adaptados como restoranes móviles que van en búsqueda de los consumidores, ya son parte de la cultura y cada estado tiene sus propias leyes que regulan su funcionamiento.

Si bien los carritos comunes ofrecían algodón de azúcar o palomitas, los food trucks entregan variedades de comida que van desde platos rápidos hasta los más gourmet; poseen cocinas industriales de alta tecnología y no tienen una ubicación específica, sino que se trasladan por distintos lugares.

En países como Reino Unido, Francia, Alemania, Bélgica y Canadá, las leyes fueron modificadas para este modelo de negocio, no obstante, en Chile y otros países latinoamericanos como México, Colombia y Argentina, esto aún no sucede, a pesar que según un estudio realizado por la empresa publicitaria McCann, la comida de la calle genera US$127.000 millones al año en la región.

En Chile, la única normativa sobre elaboración y expendio de alimentos en carros en la vía pública, es el Decreto N° 977 de 1996, denominado Reglamento Sanitario de Alimentos. El decreto sólo autoriza la venta de alimentos y bebidas envasadas, excepto en casos en que pueden ser procesados, elaborados y vendidos  en carros, como la fruta confitada, palomitas de maíz (cabritas), algodón de azúcar, masas fritas sin relleno (sopaipillas), vegetales procesados, empanadas de queso, té y café, sándwich fríos y calientes en base de cecinas cocidas y mote con huesillo; por lo que no existe autorización para platos más elaborados y tampoco para desplazarse como lo requieren los food trucks.

No es fácil el tema. Para los que ya tienen uno de estos camiones o furgones, los resultados no han sido positivos. El camión es, en estos momentos, un activo inmovilizado que necesita moverse y vender, algo que sólo lo consigue en algunas ferias gastronómicas y particularmente los fines de semana.

Mientras no cambien nuestras leyes, las cosas seguirán igual. Y ya sabemos cuánto demora la burocracia nacional. (JAE)