miércoles, 7 de diciembre de 2011

LA NOTA DE LA SEMANA

MENÚS EN BRAILLE

Envidia. Sana pero envidia igual. Es posible que podamos imitarlos, pero como en el Perú esto de la gastronomía se lo toman en serio, hay un aporte creativo para realizar acciones cuyo propósito es atraer el turismo al país del norte. Hace unos meses un documental de la marca Perú (http://www.youtube.com/watch?v=fAqFJP4N4ME) nos hizo pensar el porqué no podíamos haberlo hecho nosotros primero. Recursos, fue la respuesta de muchos. Luego nos encontramos con Mistura, la feria gastronómica más importante de Latinoamérica y una de las mejores del mundo. (www.mistura.pe). ¿Se podría hacer algo similar en Chile? Es posible, pero muchas iniciativas se han caído por problemas de presupuesto y otras no fueron viables. Es posible que sólo el “Mercado de caldillos y cazuelas” en Curicó y el “Estamos de Chancho Muerto” en Talca, puedan servir de referentes nacionales a estas grandes fiestas gastronómicas.

Pero estamos lejos de ello. Al peruano le gusta su gastronomía y al chileno le gusta comer. Ahí podría estar la diferencia. Esta semana otra noticia nos dio pié para admirar el proceso gastronómico peruano: cuatro restaurantes limeños ya están ofreciendo su carta en el sistema de lectura braille para que los no videntes puedan escoger los platos de su predilección (http://elcomercio.pe/gastronomia/1342470/noticia-servicio-inclusivo-restaurantes-peruanos-cartas-braille) . Además de ello, un programa de capacitación a sus mozos para que ayuden a los ciegos reconocer en que lugar del plato están los productos seleccionados.

¿Marketing? De todos modos. Pero es una forma inteligente para promocionar la gastronomía de un país que cree en ella. Nosotros, aun estamos al debe. Como están las cosas, pasaran años o décadas para que nuestra gastronomía sea reconocida por los turistas. Siempre lo hemos dicho: en estos últimos años, en Santiago y en otras contadas localidades se está comiendo muy bien, pero a nadie se le ha ocurrido “vender” lo que comemos en el exterior. Desgraciadamente la política de acercar al turista a Chile mediante su gastronomía, no es ni ha sido prioridad de nadie. Ni antes, ni ahora.