martes, 15 de marzo de 2016

ENCUESTAS


LOS 10 CÓCTELES QUE MÁS SE VENDEN EN EL MUNDO 

Es curioso ver la lista de los 10 cócteles que más se venden en el mundo, sacada de 100 de los mejores bares del orbe, donde sus barman cuentan que es lo que más piden sus clientes, seguro que la mayoría lo conoce y tal vez crea que el orden no es el correcto, debido a que cada país tiene una bebida popular, sin embargo el mundo es muy grande y los gustos, diferentes...

OLD FASHIONED
En la lista aparece en primer lugar. Si lo suyo el whisky es el mejor compañero de viaje, y si se pregunta el motivo, tal vez está descripción le anime a probarlo. De hecho los barmans están convencidos que bien preparado (lo cual es sorprendentemente fácil), un Old Fashioned es verdaderamente uno de los mejores cócteles clásicos; tiene fuerza, pero es muy agradable a los sentidos; su apariencia es elegante y delicada, pero es decididamente masculino; su sabor es excelente, desde un sutilmente agresivo principio hasta el suavemente placentero final y siempre conserva un aroma excepcional. Dirán: "Demasiado para un poco de whisky con hielo". Después de todo, "ni siquiera es servido en una copa de cóctel.

MOJITO
El segundo lugar lo ocupa el Mojito, ¿quién no se ha tomado este caribeño cóctel en alguna ocasión? A la vista se presenta más armónico, sin hojas trituradas en su interior ni en la superficie. Su aroma es directamente provisto por la hierbabuena, que actúa como aromatizante y decoración, predisponiendo con su frescura al consumo. La entrada es suave y balanceada. En el paladar se aprecia refrescante y sabroso. El alcohol se mantiene presente sin ser demasiado agresivo. Perfectamente balanceado con la acidez de la lima y el dulce del azúcar. Refrescante pero seco, suave pero intenso, dulce pero con un punto amargo. Su mezcla de aromas y esencias nos transportará al máximo placer. Sin duda alguna, una de las mejores y más populares creaciones cocteleras de la historia.

NEGRONI
El Negroni ocupa el tercer lugar en este top, un combinado que se remonta a la Florencia de los años 20, ciudad que en aquel momento se convirtió en el lugar favorito de reunión de la alta sociedad europea. Fue precisamente un aristócrata, el conde Camillo Negroni, quien cansado de beber el clásico Americano, (campari y vermouth en partes iguales), sugirió al barman del Café Casoni potenciar el sabor de la mezcla con otra parte igual de ginebra, y desde entonces marcó un antes y un después en el planteamiento de los combinados. Con este añadido, se consiguió un combinado más atrevido e intenso gracias al toque seco y aromático que aporta la ginebra, fiel reflejo del carácter rudo y varonil de los aristócratas de la época. Uno de sus fanáticos fue el actor y escritor norteamericano Orson Welles, quién lo elogió repetidamente durante su estancia en Italia para el rodaje de Cagliostro en 1947, por el extraordinario balance de sabores del cóctel. Así, el Negroni se ha consolidado como uno de los grandes clásicos, un cóctel que ha perdurado a lo largo de las décadas con un trago distinguido, algo amargo, pero que merece ser saboreado.

MANHATTAN
En la lista, en cuarto lugar aparece el Manhattan o el cóctel "de la serenidad y madurez". La primera aparición del Manhattan se podía encontrar en la “Bartender´s Guide” de O.H. Byron de 1884. Preparar un buen Manhattan no es ninguna ciencia; este cóctel no requiere procedimientos descabellados, ingredientes rarísimos o en cantidades infinitesimales o decoraciones rocambolescas, nada de eso. La persona que encare la elaboración de un Manhattan correctamente debería hacerlo de la misma manera que aquel que va al encuentro de un viejo amigo y se prepara para salir a recorrer la noche.

MARTINI & DRY MARTINI
Llegamos al quinto puesto con el cóctel Dry Martini y en el sexto lugar el Martini, apodado el "Rey de los Cócteles", el Martini es sin duda la mezcla capaz de expresar el valor de la Ginebra o Vodka, donde la calidad del destilado debe ser la máxima posible. Un Martini es una declaración personal, y no apto para todos los públicos. Podemos nombrar a Ernest Hemingway, William Faulkner, Truman Capote, Dorothy Parker, Wiston Churchill, Stalin, entre otros famosos adeptos a este preparado. Incluso Roosevelt se preparó un Dry Martini al terminar la Ley Seca. Un Martini perfecto debe conservar su translucidez, aspecto intemporal y lo más importante su potencia.

MARGARITA
La siempre querida Margarita ocupa el séptimo puesto, y es el cóctel que más tequila vende en el mundo. Hay varias historias de quien invento el cóctel Margarita, solo hay algo cierto, detrás de este cóctel hay una mujer, Margarita. La mezcla por excelencia de los mexicanos que se bebe en el mundo entero.

 
 
 
WHISKY SOUR
El Whisky Sour se alza con el octavo lugar, es llamado "el Rey de los cócteles con whisky", esta mezcla mantiene el equilibrio exacto de sus ingredientes, disfrutaremos de un clásico cóctel de whisky sin perder la esencia del alcohol. Se cuenta que la mezcla es originaria del puerto chileno de Iquique. Un mayordomo del velero Sunshine determinó echar anclas en el puerto de Iquique y se estableció en las cercanías del muelle de pasajeros con un bar. Cierto día Elliot Stubb así se llamaba el barman, estaba haciendo algunos experimentos con la "coctelera", con whisky y limón de pica y su sabor alcanzó delicias superiores a todas las otras bebidas que acostumbraban a dar a sus clientes. "Voy a ponerle un poco de dulce", se dijo. Echó azúcar a una porción de jugo de limón de Pica, un poco de hielo, whisky en proporción y batió algunos segundos. Y probó el más exquisito drink que había preparado. En adelante dijo " éste será mi trago de batalla " mi trago favorito y se llamará Whisky Sour (sour, el ácido del limón). Luego atravesó fronteras e hizo su aparición en Inglaterra, donde ya estaba cimentada la fama del limón de Pica.

COSMOPOLITAN
El noveno puesto lo ocupa el Cosmopolitan, uno de los cocteles más destacados del mundo fashion, una mezcla que luce muy sensual en las manos de una mujer, posee un color rosado y un sabor frutal armonioso, más bien agridulce con un sabor excelente. Se hizo popular en la serie "Sex and the city".

DARK & STORMY
El décimo puesto lo ocupa el Dark & Stormy y es el único de esta lista que es posible no reconocer, así que le contamos que es un cóctel muy especial, llamado "el cóctel nacional de las Bermudas". Se ha hecho muy famoso en algunos países de la Commonwealth como en Bermuda o Australia, también lo es en la costa este de Estados Unidos, principalmente debido a los navegantes que frecuentaban dichas islas. Sus ingredientes son Ron, bebida Ginger y jugo de lima.

BUENOS PALADARES


CRÓNICAS Y CRÍTICAS DE LA PRENSA GASTRONÓMICA

MUJER
PILAR HURTADO
(MARZO) 99 RESTAURANT (Andrés de Fuenzalida 99, Providencia. 223 353 327): “Los platos que probamos fueron un bilagay (pescado de roca) curado con zeste de limón, pepino cortado casi transparente y gel de pomelo, perfecto en su factura pero sentí que le faltaba una gota de sal. Luego un pulpo con tapenade de aceitunas negras y pimientos, que nos pareció muy rico. Cada plato tenía su propuesta de vino y el maridaje funcionaba superbién. Nuestro plato favorito, por lo sorprendente, fue la zanahoria asada con crema y nueces garrapiñadas, muy diferente y bien logrado, aunque mi acompañante encontró que mis nueces garrapiñadas son mejores y las del restaurante le parecieron cercanas a un maní confitado de plaza. El siguiente plato fue un mahi mahi sellado con sandía, nabo, melón y gazpacho de melón, un buen plato fresquito, con productos de temporada. Lo que no nos gustó fue que hubiera algunos platos picados o saltados, no se condice con la perfección en las presentaciones y el servicio.” “Consumo: Menú degustación 9 tiempos: $30.000. Con maridaje: $45.000.”

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(MARZO) BRAVO 951 (Bravo 951, Providencia): “De comer, un mix de carrilleras al vino tinto y entrañas ($11.000). Primero: las carrilleras duras, les faltó cocción, y la entraña a punto, pero nadie preguntó cómo se quería, mal. Aparte, acompañadas con verduras en vinagre -cebollitas y ají- calientes. Pruébenlas, a ver si les gustan. Y, como segunda opción, un trío de tacos rarísimos ($7.000), ultra heterodoxos y extremadamente "creativos" -con pescado, tofu y chancho-, con una cantidad de hojas verdes inexistentes en la cocina mexicana y que los acercaban más a la calidad de wraps que a algo medianamente bautizable como tacos. No estaban mal de sabor, pero es mejor que les pongan otro nombre.” “Para terminar, de una oferta que se ve más tentadora de lo que fue, un postre que es el sueño de quien quiera morir de coma diabético: una pequeña sartén con galleta molida horneada ($4.500), chocolate y una capa de marshmallows caramelizados encima. Hay que sacarse el sombrero. Es realmente una iluminación de la chanchería. Y, por ningún motivo, es algo apto para un consumidor individual.”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(MARZO) CAPRESE (Av. Kennedy 9001, Piso 3 (Mirador del Alto), local 3229, Las Condes. 229 541 335): “La carta, harto extensa, comprende, en lo esencial, pastas: pasta larga, pasta rellena y ñoquis. Hay imaginación en el bautizo de los platos, lo que no está mal: resultan evocadores. Pero no es oro todo lo que reluce. Probamos unos canelones Montecarlo ($11.450), que nos sugirieron un inusual refinamiento: rellenos con alcachofa, ricotta, y cubiertos por camarones y "salsa rosada". Nos imaginamos que ésta iba a ser preparada con la caparazón de los camarones, lo que hubiera sido genial; pero, no: era una sencilla salsa blanca con algo de tomate, menos delicada que la "sauce aurore" de la cocina clásica. La inoportuna acidez del relleno y de la salsa hicieron desaparecer el delicado sabor de las alcachofas, y los camarones, en la medida en que los hubo bien gratinados, le dieron interés a este plato poco interesante.” “El servicio, lento, errático, descuidado (nos retiraron, sin motivo, nuestro pan con mantequilla...). Quedamos un buen rato varados, entre platos, hasta que apareció alguien a preguntar qué deseábamos.”

 

martes, 8 de marzo de 2016

Revista Lobby


REVISTA LOBBY
 
Año XXVIII, 10 al 16 de marzo, 2016
LA NOTA DE LA SEMANA: Comida bizarra
MIS APUNTES: Rubaiyat
CRÓNICAS CON HISTORIA: El “Perro muerto”
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica
 

La Nota de la Semana


 
 
                                   

                                      COMIDA BIZARRA
La semana pasada destacamos en este segmento un video de Sicilia, cuyo conductor es Andrew Zimmern, chef norteamericano que viaja por el mundo mostrando alimentos, productos y costumbres gastronómicas. Su viaje a Rusia también quedó registrado en las cámaras y esta semana le entregamos un capítulo dedicado ese gran territorio. 
 
 
 
 

Mis Apuntes


 
RUBAIYAT

Luego de una larga espera debido a problemas municipales, hace unas semanas abrió en plena Av. Nueva Costanera y con una novedosa arquitectura y decoración, la sucursal chilena de esta cadena de carne gourmet que está revolucionando los paladares capitalinos. Con un excelente servicio y una mise en place llena de detalles exquisitos, no será extraño verlo escalar posiciones en el circuito gastronómico de la ciudad, ya que merece estar en un muy buen sitial.
Para muchos el nombre “Rubaiyat” no tiene pies ni cabeza. Sin embargo, los propietarios de la marca, dos gallegos -padre e hijo- que tienen locales en Brasil, Madrid, Ciudad de México, Buenos Aires (conocido como Cabaña Las Lilas) y hace un mes en Santiago, hacen un homenaje al poeta persa Omar Khayyam y a su obra Rubaiyat, que canta los deleites del amor y los goces de la vida.

La madera, el fierro y el cuero se hacen presentes en este elegante lugar. Construido para este fin, sus propietarios no dejaron detalle sin resolver. Desde el aperitivo, bebido en su acogedor bar dirigido por Miguel Larraguibel, hasta un excelente bajativo con licores herbales.
Con carnes premium que provienen de sus propias haciendas (la más grande es la Rubaiyat, ubicada en el sur de Brasil), aquí todo se cocina mediante dos métodos de cocción: parrilla y horno de piedra. La gracia de la filial chilena es que utilizan las mismas carnes que en su par argentino: esto es, más de diez tipos de cortes de raza Angus, Hereford y Wagyu, como bife chorizo, ojo de bife, vacío y la picanha, que es una de las estrellas del local ($ 14.900 los 250 gr.) acompañada con papas “soufflé” y tomates asados. Otra buena opción –y para dos- es el Queen Beef ($ 33.500 los 650 gr.), un corte de lomo liso de excelente calidad. 

Si bien es cierto que el concepto parrilla es un sinónimo de carne, hace tiempo que las buenas parrillas gourmet están explorando (y explotando) la opción de los pescados y mariscos, que al horno o a la parrilla son toda una opción a la hora de un buen almuerzo o cena. En Rubaiyat la variedad incluye -entre otros- un blando y delicioso Pulpo al horno (14.500) con aceite de pimentón y papas aplastadas, como también sabrosos Locos a la parrilla (10.900) con papas confitadas y mayonesa de cilantro.
La variedad de vinos es grande y al contrario de lo que se pueda pensar –por la elegancia y excentricidad del lugar-, tienen etiquetas bastante económicas, tanto como su Menú Amable, que por $ 18.900 permite escoger –al almuerzo y de lunes a viernes- una entrada, un fondo y un postre que incluye los clásicos platos de la carta, incluido cortes a la parrilla.

Los postres sacan suspiros. Como el famoso Panqueque Cabaña Las Lilas ($ 5.900) con mucho dulce de leche, y el Quindim ($ 5.900), una sabrosa preparación brasileña en base a yema de huevo, crema de chantilly de cachaça y coco tostado.
En resumen: un lugar “hecho a mano” que encanta y seduce. Tanto, que ya hay que reservar para lograr mesa. Sin duda le va a hacer “collera” a todas las parrillas gourmet de la capital y también a muchos restaurantes que están en primera línea. Como toda nueva operación, hay que ajustar algunos detalles gastronómicos, pero no son impedimento para elogiar el lugar. 

Rubaiyat: Nueva Costanera 4031, Vitacura / 226 179 800

Cronicas con Historia


 
LA TRADICIÓN DE “HACER PERRO MUERTO”:

Raro nombre para una práctica muy poco ética, como es fugarse de un restaurante o de un bar sin cancelar la cuenta.

En los locales de diversión del desaparecido edificio antiguo del Portal Edwards, antaño tenían que poner un garzón de punto fijo en la puerta para salir persiguiendo a los frescos que pretendían arrancarse entre los arcos del paseo comercial, para no pagar su consumo; y en los célebres negocios bohemios del “Tap Room”, símbolos de toda una época de las noches en Santiago, los mozos debían salir por orden del dueño poniéndose a la cola de un trencito de personas que se armaba en las noches de bailables y que daba la vuelta por la cuadra, dándole oportunidad a los pillos de arrancarse del local con deuda y todo.

El poeta Alberto Rojas Jiménez, gran amigo de Neruda, pretendió hacer un diplomático “perro muerto”, una vez, en el restaurante que funcionaba en la Posada del Corregidor Zañartu, pero el mesero no le aguantó la audacia y, tras una paliza, lo arrojó afuera sin su impermeable bajo una lluvia torrencial de los años treinta; y el joven literato murió poco después, víctima de la neumonía que contrajo por su temeridad…

¿De  dónde proviene la extraña referencia canina y funeraria?

Una creencia dice que el “perro muerto” en una mesa proviene de la comparación con lo que sucede cuando todos evitan pasar junto a un perro tirado en la calle, esquivando la fetidez y el asco: todos desaparecen de allí.

Sin embargo, el investigador y escritor Héctor Velis-Meza tiene una explicación mucho más precisa: la expresión deriva del concepto del “perro del muerto” usado en España, y que se refiere a la situación en que, si moría alguien en un barrio dejando un can de mascota ya sin dueño, todos los demás vecinos se encargaban solidariamente de mantener y alimentar al “perro del muerto”, costumbre que se imitó acá en Chile.

Originalmente, la referencia del “perro del muerto” era para señalar a quienes vivían de la caridad y la misericordia de otros, pero la práctica de “hacer de perro del muerto”, pudo equivaler después escaparse de una reunión de amigos para dejar pagando a los otros (posible origen del “dejar pagando”, además, que se aplica cuando a alguien lo dejan en espera en un compromiso).

Con el tiempo, se corrompió en “hacer perro muerto” y su significado se amplió a la indicación de cualquier escape de un lugar de consumo sin pagar la cuenta, como sucede hasta nuestros días. (Urbatorium)

Buenos Paladares

CRÓNICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA
LAS ÚLTIMAS NOTICIAS
RODOLFO GAMBETTI
(MARZO) PUERTO BELLAVISTA (Pio Nono 71, local 71, Providencia / 226 567 015): “En la carta, esa seductora lista de mariscos crudos, cocidos, fritos, horneados, con las sabrosas salsas que todos amamos. Propuesta reforzada por una chorrillana de mariscos y otros contundentes surtidos para compartir. Sin olvidar las irresistibles ostras de aguas frías ($8.900). Cuatro preparaciones distintas de ceviche, seis tipos de empanadas con chancho en piedra. Si quiere fritos, allí trabajan albacora, congrio, corvina, merluza austral, reineta y salmón. Pídalos solos, para gozar de su propio sabor, o con salsas (incluso una crema de langosta al coñac con pimentón y merkén, si está festejando algo).” “El local ha sido renovado en dos pisos, ofrece un agradable balcón sobre el Patio y conjuga la afición por los productos marinos que nos identifican con la comodidad y tranquilidad de buenas instalaciones, tanto en los salones como en las cocinas.”

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(MARZO) IN PASTA (Santa Isabel 0395 / 226 347 575): “¿Una buena pasta? No tiene precio. O sea, lo tiene, pero cuando está buona y no es una de esas fuentes llenas de crema o de salsas informes, con la masa recocida y con sabores indefinidos en la mezcla, el precio es casi un detalle. Porque en este pequeño local de calle Santa Isabel, casi al llegar a Condell (donde cerró Puerto Perú, qué pena), los precios son justos al considerar la calidad.” “De fondos, un tagliatelle a la carbonara, lo que se traduce en huevo, queso grana padano y trocitos de guanciale, un embutido parecido a la panceta ($5.900). Como comida de casa, de una donde se come muy bien, al igual que unos ravioles rellenos de zapallo ($7.900), pedidos con mantequilla y salvia a sugerencia de la casa, de un dulzor enviciante. Completó la mesa un plato de ravioles de carne ($7.900) con bolognesa, un pleonasmo de italianidad empachadora, junto con un plato fuera de carta que podría competir con cualquier restaurante fino de la plaza: papardelle, esas cintas de pasta de casi un centímetro de ancho, con una salsa de bouef bourguignon y arándanos.”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(MARZO) MADAME TOURÉ (Alonso de Camargo 7017, Las  Condes / 223 198 688): “En Madame Touré nos encontramos con un caso notable de mestizaje. Porque el chef pastelero procede de Guinea, en el África Ecuatorial, luego de un periplo por Francia, Montreal y Nueva York. Y hoy vende, en su pastelería santiaguina, entre otras cosas, torta de tres leches...” “… los éclairs de vainilla con cubierta de chocolate nos parecieron muy buenos: la masa, todo lo liviana y firme que debe ser, y la crema pastelera, perfecta. El resto de la oferta de pasteles es una presentación en formato menor de las tartas y tortas normales que ahí se fabrican.” “En esta oportunidad probamos una porción de torta Ópera que nos pareció deliciosa: mezcla capas de almendras y otras de liviano bizcochuelo, intercalado con crema moka, que es una de las viejas cremas cuya desaparición más lamentamos. En este caso, esa crema fue todo lo fina y liviana que era de desear.”

 

 

martes, 1 de marzo de 2016

Revista Lobby


REVISTA LOBBY
Año XXVIII, 3 al 9 de marzo, 2016
LA NOTA DE LA SEMANA: Comer en Sicilia
MIS APUNTES: Normandie, el regreso de un clásico
CRÓNICAS CON HISTORIA: El Rincón de los Canallas
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica
 

La nota de la semana


COMER EN SICILIA
¿Acaso en todos los países del mundo se come igual? ¿Se come lo mismo en África que en Tailandia? ¿En el Polo Sur que en el Polo Norte? ¿Puede ser la carne de vacuno, por ejemplo, un manjar de lujo en un lugar y un alimento prohibido en otro? ¿Cuáles son las tradiciones culinarias más atrevidas, extravagantes y desconocidas del mundo? A todas estas preguntas y muchas más dará respuesta el chef Andrew Zimmern, que está convencido que una de las mejores formas para comprender una cultura es conocer los platos que han alimentado a sus habitantes a lo largo de los siglos. Por eso esta semana podremos ver un capítulo dedicado a Sicilia, la principal isla italiana y la más grande del Mar Mediterráneo. Habitada por más de cinco millones de personas y es considerada como uno de los grandes destinos turísticos de Europa.



 

Mis apuntes


NORMANDIE
El regreso de un clásico
Hace catorce años (bastante tiempo para esto de la gastronomía), Pierre Brossard, un francés avecindado en el país y Jorge Cordero, su amigo y socio durante muchos años, decidieron abrir la primera brasserie de Santiago. A manera de tributo y nostalgia, la bautizaron en honor al más grande transatlántico francés de la década de los ‘30 -el Normandie- y mandaron a diseñar los muebles replicando el clásico mobiliario parisino de la época, decorándolo con fotos, afiches y reproducciones que trajeron especialmente de Francia. Con ello, lograron ambientar el lugar tal cual se estila en el país europeo. Para cerrar con broche de oro su propuesta culinaria, contrataron a un chef francés, quien diseñó la carta que nuevamente sus parroquianos pueden saborear en un lugar con un toque bohemio y relajado. Sin embargo, hace un tiempo y tras el alejamiento del chef francés, su cocina decayó notablemente y comenzó una lenta pero sostenida pérdida de clientes, convirtiendo este bastión francés de Providencia en un lugar con poco atractivo.

Menos mal que sus propietarios se percataron de los problemas y decidieron volver a poner en su sitial al viejo Normandie, ya que como toda institución merece una segunda oportunidad. Una muy bien aprovechada que disfrutamos hace un par de semanas.

Todo está igual que siempre, pero hay un notorio y feliz cambio en la cocina. No existen los manteles pero sí enormes individuales de papel kraft que cubren la mesa completa. Pan fresco y caliente, paté de la casa, mantequilla y una buena mostaza francesa para comenzar a picotear. Tortilla a la española para iniciar ($4.800), acompañada de un fresco sauvignon blanc William Cole Mirador ($9.900, una ganga); una tortilla a punto, con un jugoso interior y elaborada con huevos, papas, cebollas y chorizo. Si bien se aleja de la ortodoxia española de normas de elaboración de una tortilla, acá quedamos felices con los agregados de cebolla, chorizo y pimentón.

Cuando le dimos el bajo a la tortilla, el Normandie ya estaba repleto de un heterogéneo público. Jóvenes y no tanto compartiendo platos y tragos en un ambiente casi europeo, donde no faltan (ni sobran) artistas, cineastas, escritores y toda una gama de intelectuales que ven en el Normandie un lugar que les es propio.

Nosotros seguimos con nuestra propia tounée. Si la tortilla fue para compartir, los choritos al vapor y vino blanco (servido en unas enormes olletas de fierro), acompañado de papas fritas cortadas a mano ($9.000 la porción para dos), también los compartimos. ¡Todo un éxito! Incluso la atención de calentar la olla de fierro para libar esa gran mezcla de vino blanco con el jugo de los choritos.

La carta es para ilusionarse y de precios bastante moderados. Crêpes, Conejo a la mostaza ($7.500); Boeuf Bourguignon ($7.200) y así sucesivamente. Hay ensaladas para las que cuidan la figura, como la Salade Parisienne ($5.300) que incluye lechuga, champiñones, espinaca, pepinillos, roast-beef, huevo, queso parmesano, crutones y salsa a la mostaza, además de la clásica sopa de cebollas gratinada ($4.200), con crutones y queso.

Un lugar ameno que llama a la charla. A conversar una botella de vino sin preocuparse de la hora. Lugar para atreverse a comer unos escandinavos roll mops (pejerreyes macerados en vinagre y especias, ($6.700) o sencillamente compartir una tortilla a la española. Más de un famoso llega de noche a sentarse en una de sus mesas. Y se sienten cómodos, ya que nadie los molesta. Créame… posiblemente este sea un lugar para enamorar o enamorarse.

Un promedio de 17 mil pesos por persona con vino incluido es casi una extravagancia en un Santiago donde generalmente una botella de vino tiene ese valor. Si resumimos, un best value que es imprescindible recomendar.

Normandie: Av. Providencia 1234 / 222 363 011

Crónicas con historia


EL RINCÓN DE LOS CANALLAS
Democracia con santo y seña
Próximamente, durante el mes de mayo que ya se viene encima, uno de los bares-restaurantes más famosos y conocidos de Santiago cumplirá 36 años funcionando como verdadero emblema y registro del último gran período histórico vivido por Chile. Lo hará en una barriada distinta de la que le vio nacer, pero con el mismo cariño y compromisos de sus fieles "canallas" noctámbulos y que le han perdido el miedo a las calles oscuras de la noche adormilada por pipeños, borgoñas y chichas.

Corría el principio de los ochenta y las noches de Santiago estaban prácticamente muertas a causa de los "toques de queda" ordenados por el Régimen Militar, para mantener a la población civil encerrada en sus casas en medio del clima de alta tensión social que había hacia aquellos días. Los borrachines y nictófilos se lamentaban mirando por el vidrio empañado de la ventana las luces de una ciudad ajena y hostil que les negaba sus barras y chuicos, y cuando la televisión terminaba apenas después de la fría medianoche.

Intuyendo la cantidad de gargantas secas y angustiadas que quedaban adoloridas cada depresiva noche de "toque de queda", el comerciante oriundo de Temuco y de linaje directo mapuche, don Víctor Painemal, alias "El Canalla 1º", tuvo una visionaria idea: crear un local nocturno con características de picada que sirviera de refugio tranquilo, cómodo y seguro a todas esas ovejas descarriadas que preferirían enfrentar las restricciones del gobierno antes que quedarse escuchando la radio Moscú en la casa.

Painemal consiguió arrendar un oscuro salón, bautizándolo como "El Rey de los Pollos Asados" e inaugurándolo el 20 de mayo de 1980, en la víspera de la gloriosa doble gesta de Iquique y Punta Gruesa. Este antiguo local no era de grandes dimensiones, pero tenía todo lo necesario para la satisfacción de los cientos de comensales que llegaban cada semana a comer pollitos a las brasas, carne asada y beber a destajo. En plenos años de la Recesión Mundial, su carta se fue ampliando con comidas chilenas, perniles,  sanguchitos populares y mucho vino.

El boliche, atendido por el propio don Víctor y su esposa, abría después del "toque de queda" cerrando la puerta hasta la mañana, cuando los clientes se retiraban tras la larga noche de jarana y entretención. Algunos músicos folklóricos llegaban hasta él para amenizar las largas noches de encierro, mientras la incertidumbre y el peligro rondaban afuera.

Las autoridades se enteraron de la existencia del curioso local y no tardaron en aparecer. Seguramente nunca consideraron un peligro real a un grupo de inofensivos rotos bebedores insomnes, pero el hecho de estar violando el "toque" los motivó a molestar algunas veces al local de Painemal, quitándosele la patente que le permitía funcionar dentro de la legalidad. En 1983 y en circunstancias muy extrañas, sufrió un incendio que fue denunciado como intencional, pues ya había existido un amago el año anterior. Virtualmente destruido, fue además clausurado.

Frustrado, Painemal volvió a vivir en la Araucanía, pero notó que sus clientes seguían con la expectativa de que reabriera el local y se ofrecieron para ayudarle en esta tarea. Así, reconstruyó su negocio atrás de la sombría galería de un antiguo edificio de fachada estilo francés clásico, en  calle San Diego 379, en el local B, pero esta vez tomó sus resguardos, como veremos.

Don Víctor recuerda que lo rebautizó de inmediato como "El Rincón de los Canallas", aludiendo al desprestigio que se habían ganado todos los asistentes del club entre sus enemigos en el poder, que allanaron el local unas 67 veces durante este período. Sin embargo, hay quienes aseguran que el nombre era originalmente "Club de los Canallas" o simplemente "Los Canallas", transformándose después en "El Rincón de los Canallas" por el uso y la reiteración, además de la característica "arrinconada" que tenía su ubicación dentro del edificio y del barrio.

"SANTO Y SEÑA"

También se estableció un protocolo para el acceso al negocio, a esas alturas funcionando como bar-restaurante clandestino. Se creó así el "santo y seña" que debían dar todos los clientes que golpearan la puerta o tiraban la cuerda colocada en la entrada y que movía una campanita interior. El acceso en esos años quedaba al fondo del pasillo, más allá de aquella puerta de entrada que tenía ya en sus últimos años funcionando en este local de calle San Diego.

Cuando alguien aparecía, entonces, desde adentro les preguntaban "¿Quién vive canalla?"; y el visitante debía responder con la clave de cada día que se difundía oralmente entre los clientes o bien podían enterarse escuchándola como una cuña que se metía discretamente entre saludos leídos al aire en la radio Colo-Colo, quizás la más popular de la frecuencia AM en aquellos años pero que, para curiosidad histórica, en muchos aspectos no disimulaba simpatías por el Régimen Militar.

Hubo innumerables "santos y señas" exigidos para que se abriera esa puerta metálica. Entre otras muchas que se recuerdan, están algunos como: "Canalla llamando a canalla". "Las zarzamoras están moradas". "Canalla, canalla, canalla". "Florecieron los maitenes". "Está lloviendo en Puerto Montt"… sin embargo, fue inevitable que aún con todas precauciones, de todos modos les cayera algunas veces más el peso represivo, con allanamientos, redadas y detenciones.

Muchos políticos, intelectuales y artistas se reunían en "El Rincón de los Canallas", la mayoría de ellos de izquierda, como podrá sospecharse. Por eso el local tiene una evidente y cargada estética política y cultural de esta orientación, abundando las imágenes de Salvador Allende, de Violeta Parra, de Pablo Neruda o de Víctor Jara. Alentado por sus raíces indígenas, don Víctor también acumuló muchas referencias a la cultura e iconografía mapuche y la Araucanía en la decoración. "¡Arauco vive!", se repite por todos lados, aunque no vemos las demostraciones separatistas que están de moda en esta clase de discursos indigenistas, pues Painemal se manifiesta bastante patriota a su manera.

Al asumir la Concertación el Gobierno de Chile en 1990, "El Rincón de los Canallas" se convirtió en un símbolo de enorme valor para los tiempos que en aquellos días comenzaban a vivirse. Tras casi diez años funcionando de forma irregular, se le devolvió su patente comercial y dejó de ser, así, la caverna clandestina que había sido por tantos años. Su pasillo fue llenado por mensajes y proclamas que, según dicen, antes habían sido usadas de "santo y seña", como "Tienes el derecho de vivir en tu país", "Tú siempre primero" o "Lo que dijiste ayer sigue diciéndolo mañana". En la puerta del acceso donde se cumplía con el protocolo de entrada, ahora con timbre, letras blancas anunciaban con orgullo: "Canallas Club Internacional - Chile".

El local alcanzó entonces, de hecho, el prestigio internacional que hoy le identifica, siendo visitado por turistas de todo el mundo que llegaban atraídos por la curiosidad de conocer algo tan pintoresco. Se llenó de "canallas", como son llamados de entrada y hasta hoy los clientes, que formaron una especie de club ad hoc que agrupó a cerca de 4 mil nombres. Nuevas consignas y mensajes políticos fueron pintados en el pasillo de acceso y también adentro. Miles y miles de tarjetas de presentación eran dejadas por los visitantes en los muros del local, además de fotografías y dedicatorias escritas en las mismas paredes. Hacia mediados de la década, llegaron incluso reporteros extranjeros a entrevistar a don Víctor y mostrarle al resto del planeta la existencia de este histórico rincón de Santiago.

En 1998, cuando Pinochet fue detenido en la clínica de Londres para iniciarse un juicio de extradición a España y donde el controvertido Juez Baltasar Garzón buscaba enjuiciarlo, "El Rincón de los Canallas" decidió fijar un "santo y seña" único y definitivo, pues ya tenía sólo un valor histórico y no tenía sentido irlo variando. Quedó establecido entonces, en "¡Chile libre, canalla!", y así se ha conservado desde entonces, aunque sólo se la exige desde las 15:30 horas en adelante. De paso, festinando con la delicada situación internacional que se había vivido hasta el regreso de Pinochet a Chile, se pintó un nuevo mensaje en el pasillo de entrada: "Pin-8 come donde no hay garzón".

La carta del local fue reforzada con características nominales propias y distintivas. Así, por ejemplo, Painemal no vende el  clásico trago "terremoto", sino el "maremoto", prácticamente el mismo a base de pipeño y helado de piña pero con algunos ingredientes especiales que lo hacen maravilloso, uno de los mejores de todo Chile (no confundir con los "maremotos" con menta que ofrecen locales como el "Wonder Bar" de Mapocho o "El Tropezón" de Estación Central).

El resto del menú tomó algunas denominaciones como "Vitalicio", "Cesante" o "Amongelatina" que recuerdan evidentemente, a elementos del lenguaje que se usaba en aquellos años que vieron nacer y crecer a "El Rincón de los Canallas", o el que derivó indirectamente de aquel período. También están el trago "Mortal" y el  "Francotirador", para comprender más o menos la idea general de este concepto.

EL TRASLADO DEL BOLICHE

Sin embargo, al avanzar el siglo XXI, el comercio de calle San Diego comenzó a decaer notoria y gravemente, así como también aumentaba la emigración de los vecinos del barrio, que ya han tenido por efecto la demolición de varios edificios históricos de estas cuadras y la desaparición de boliches inolvidables, como "Los Braseros de Lucifer". La casona donde estaba "El Rincón de los Canallas" quedó desocupada, y el propietario no tuvo más remedio que venderla, comunicándole la terrible noticia a don Víctor, por ahí por el año 2008.

La mala nueva corrió como el fuego en el pasto seco entre todos los fieles "canallas" que conocían el lugar: “El Rincón de los Canallas" cerraba sus puertas. Se pensó seriamente, de hecho, en que el histórico negocio se acababa, en gran medida por el daño irreparable que causó sobre el comercio nocturno de estos barrios el nefasto reordenamiento de la locomoción colectiva que involucró en Transantiago.

Profundamente amargado, Painemal intentó obtener ayuda para mantener su local, pero los mismos políticos que habían escrito parte de su propia historia en las salas de "El Rincón de los Canallas", le dieron la espalda con indignante y grosera indiferencia. Irónicamente, la maldición "canalla" cayó contra los desagradecidos e ingratos: menos de dos años después, esas fuerzas políticas que se habían formado en los recargados y polvorientos comedores del negocio que ahora cerraba sus puertas ante la total apatía de ellos, perdían las últimas elecciones presidenciales con un formidable golpe al orgullo y a la soberbia política.

Todo parecía indicar, así, que el bar-restaurante se perdía, cuando justo encontró casa nueva en julio, en la dirección de Tarapacá 810, casi en la esquina de San Francisco, a unas cuantas cuadras de su antigua sede.

La casona donde hoy está "El Rincón de los Canallas" es mucho más espaciosa y cómoda que su  antiguo local, con dos coloridos pisos totalmente decorados con la misma ornamentación recargada y abundante que reinaba en San Diego. Aún se ven allí las innumerables referencias a la cultura y la política izquierdista, aunque con algo de eclecticismo: también hay fotografías de los cuatro ex presidentes de la Concertación. Pueden encontrarlo abierto hasta las 5:00 de la mañana, pero siempre es necesario reservar antes, si se tienen esos planes.

"El Rincón de los Canallas" actual, cuya propiedad está en manos de doña Mercedes, esposa de Painemal, conserva la costumbre de poner mensajes escritos en las paredes, supuestamente los mismos que, como hemos dicho, habían servido antes de "santo y seña", como: "Tay meao de perro", "El último paga la botella" o "Mañana es demasiado tarde". Allí, en la escala al segundo piso, reza un adagio: "No temas ir despacio. Sólo teme no avanzar".

Por supuesto, se conservan las miles de tarjetas de presentación dejadas por sus visitantes, e innumerables cuadros paisajistas, cerca de 500 donados por pintores o usados como moneda de cambio para una buena comilona, especialmente en sus inicios. Hay tantas banderas chilenas y emblemas patrios que los parroquianos se sienten en una  fonda o chingana dieciochera. Y don Víctor sigue paseándose por el local, con sus gruesas gafas de vidrios oscuros y su delantal impecablemente blanco. Ya es una celebridad en su club. "¡Abríguese usted, papá!" le dice, cuando aparece, la dama sentada junto a la puerta de ingreso, que saluda a todos los asistentes llamándolos "canallas". Era que no.

A su carta de comidas típicas chilenas se han sumado excentricidades nuevas y muy cotizadas, como siempre respondiendo a los contextos de actualidad política o social: además del tradicional pisco sour el boliche canalla ofrece rarezas únicas como el "roto sour", el "milagroso", el "barrabasito", el "chúcaro", el "bihagra" y la pichanga canalla llamada "canastillo".

Ojalá que por el bien de esta ciudad, a veces mustia en la conservación del patrimonio y el folklore urbano, "El Rincón de los Canallas" pueda celebrar muchos años de vida. (Urbatorium)

Buenos paladares


CRÓNICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA

MUJER
PILAR HURTADO
(FEBRERO) TATAKI (Vitacura 3708 / 229 335 623): “De la carta -que es amplia- empezamos con un tiradito nikkei de salmón con aderezos nipones, y un ceviche Tataki, de pescado, salmón y pulpo, con soya y sésamo. Nos pareció que el pescado estaba cortado de forma irregular, sin cuidado ni cariño, si bien ambas entradas estaban sabrosas y bien aliñadas, así como correcto el punto del pescado.” “Continuamos probando algunos rolls: thai e Ismael. Thai, de camarón, pepino, cebollín y tomate confitado, frito en coco y con salsa de curry amarillo. Nos pareció equilibrado y rico. Ismael, crocante de salmón, salmón, espinacas y queso crema envuelto en salmón, original y con la espinaca blanqueada y crocante, fue mi favorito.” “Agradable el lugar y buena relación precio-calidad. Salvo por el olor a comida del inicio y una cierta lentitud, nos pareció un buen lugar para juntarse con amigos.”

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(FEBRERO) MR. FISH (Carlos Antúnez 1823 / 228 257 852): “Tienen merluza austral ($5.900), reineta ($5.900), trucha arcoíris ($5.900), congrio ($6.900) y camarón ($7.500) fritos. La reineta y la trucha pueden pedirse a la plancha, pero hay que consignar que el rebozo está buenísimo. Y el precio del listado contempla un acompañamiento, como unas papas fritas gruesitas y doraditas, o un generoso pote de ensalada coleslaw, o ensalada chilena o polenta. Y, aparte, un par de salsitas a elección.” “Del par de visitas, algunas carencias -merluza en una, lo mismo que crema ácida-, y un aperitivo que está bien de sabor -unas bolitas de jaiba ($4.900)- aunque un poco secas. Hay que considerar que la porción de pescado no es menor, ojo. Aparte, con un buen servicio -diez minutos promedio por pedido-, música brit de los ochenta, buenas cervezas sin exagerar en la oferta y pescado todos los días, sólo queda felicitarlos.”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(FEBRERO) EL UNICORNIO AZUL (Avda. del Mar 1350. Maitencillo /  322 771 413): “Lo que aquí mejor se come es de raigambre popular. Una estupenda paila marina ($9.800), con buen trozo de pescado, almejas cocidas a punto (o sea, no duras), camarones, miniostiones, choritos, excelente caldo. Muy bien. Y también bueno el congrio frito que, en media porción ($4.400), llegó perfecto: impecable fritura, seca, dorada, interior jugoso, tierno. Observación: traía adherida la fritura un par de misteriosos residuos azules... Pero, como el servicio es lento, lento, preferimos retirarlos a pedir cambio.” “También estuvo a la altura de las expectativas el pastel de jaiba ($8.800) que, en una región donde éste se hace con maestría, es uno de los mejores. Igualmente, los locos apanados, bien apanados, con la fritura bien seca ($12.800), acompañados de un pote de algo como salsa tártara, algo dulzona. Porción moderada, para el precio.” “…el servicio, lentísimo, descuidado, desordenado (faltaban los cubiertos, no se retiraban los platos antes de traer los siguientes, con la consiguiente confusión, el vino se trajo a la mesa ya servido en copas, no había un cubo para enfriarlo).