martes, 10 de marzo de 2015

ACTUALIDAD


FIDELIZAR A COSTA DE OTROS

Volvemos a tratar el tema. Cuestionable en todo caso ya que fidelizar clientes a costa de las utilidades de los restaurantes es de continua conversación entre los propietarios de este tipo de negocios. Y las cosas como son: nadie resiste un 25% de descuento en la cuenta final. Se juega con el pequeño empresario aportándole clientes que recurren a ese descuento (o cupón, tan de boga hoy en día) para sus aventuras culinarias. Pero acá el engaño es doble. El propietario del establecimiento, al no poder soportar la carga que le provoca la rebaja, debe abultar sus precios con el fin de mantener sus márgenes. En este caso el que pierde es el público normal ya que no tiene acceso a los precios reales de los productos.

Al final, a nadie le agrada el sistema de descuentos – fidelizaciones, pero para algunos empresarios aún tiene un atractivo que a la larga podría ser perjudicial. Desgraciadamente la rebaja que suelen ofrecer es del 25%, un monto imposible de mantener ya que sabemos que a lo más en un restaurante la utilidad anual no supera en la mayoría de los casos el 11 % de las ventas.

Y ya no solo los diarios, los bancos y las líneas aéreas están detrás de estas mal llamadas fidelizaciones. Las empresas de cupones de descuento también se suman a este exclusivo club de rebajas. El sistema no nos convence ya que si tratamos de elevar el nivel gastronómico de nuestro país, este no es el camino correcto ya que la cadena completa se corrompe puesto que obliga al restaurador a escoger materias primas de menor calidad con el fin de rebajar sus costos. Y eso es nefasto para nuestra gastronomía.

Como para pensarlo dos veces. (JAE)

 

MIS APUNTES


DIVERTIMENTO CHILENO

El Divertimento ("Divertimento chileno" es el nombre oficial, para enfatizar la buena parte de su carta que está constituida por preparaciones emblemáticas de nuestro país) nos ha dado una buena sorpresa que, de buenas a primeras, lo constituye en un restaurante digno de figurar entre los mejores de Chile. No lo encontramos en las estadísticas de los "top ten" generados por encuestas de todo tipo, por una razón muy simple: se publicita poco y ejecuta una cocina sabrosa, pero sobria, en la que la parafernalia para la galería no tiene entrada. Sabroso, cuidado y con muy buen ambiente, lo que en principio fue un restaurante de pastas con énfasis en el turismo se ha transformado en una de las mejores ofertas en la cocina chilena que tanto se extraña.

En el Divertimento, una plateada al horno es una plateada; unos sabrosos porotos granados no son más que la suma de sabores, aromas y texturas de porotos, choclo tierno, zapallo, un moderado sofrito y el buen juicio de su cocina; y las machas, tiernas y bien aderezadas, no son ni más ni menos que el sabroso bivalvo muy fresco y bien tratado.

Éstas son sólo una parte de las preparaciones que hemos comido en apenas un par de semanas. Y todas han sido de esa sabrosa y necesaria vertiente chilena que tanto hace falta en un país que pierde su memoria gastronómica y que pretende hacer del turismo una fuente importante de ingresos, sin ofrecer casi nunca a los visitantes comida digna y representativa.

Lo que sí es obvio es que en el buen pie del Divertimento influyó la incorporación activa y decisiva de las dos hijas de Bruno Sacco, su artífice. Michelle, que ejerce con gracia y eficiencia los roles de administradora y encargada de la imagen, y Flaminia, la interesante jefa de las cocinas, que pese a su juventud ejerce con propiedad y categórico don de mando la responsabilidad de hacer una cocina que, manteniendo sus esencias, incorpora con admirable sensatez justas dosis de refinamiento y diferenciación. Flaminia Sacco fue impulsada de adolescente a estudiar sicología por su padre, pero las ollas pudieron más. A los 20 años ya era camarera en barcos y, con dos años de escuela de cocina en Suiza, es una joven maestra lúcida y clara en sus conceptos. Sabe lo que hace y no necesita colgarse a ninguna moda ni adscribirse a tendencias. Por eso la cocina de este lugar es cuidada, pulcra y graciosa, tanto que no puede ser mirada por sobre el hombro.

La cocina del Divertimento es categóricamente buena aun en sus preparaciones chilenas más clásicas: delicadas y sabrosas empanaditas fritas; maravillosas sopaipillas con pebre de cochayuyo y un pollo al coñac, gustoso, abundante y acertado en su ollita de greda individual.

La plateada se prepara de dos modos diferentes, a la chilena y "a la chillaneja" con vino blanco, y el caldillo de congrio "a la Neruda" contiene camarones y anillos de calamar. Otros platos emblema de la cocina chilena, como las cazuelas de ave y vacuno, o el pastel de choclo, están diariamente en la carta y, en general, los precios apenas superan los ocho mil pesos.

Nos gusta tanto esta cocina chilena que aún no probamos nada italiano, que es otra de sus especialidades y sigue ofreciéndose de maravillas. Por lo demás, el Divertimento está en los faldeos del cerro San Cristóbal, en medio de la vegetación y ya lejos del ruido. Y apenas a dos minutos en auto del Sheraton y a cinco de Providencia con Pedro de Valdivia.

Un dato fijo para este verano/otoño en una de las terrazas más acogedoras de nuestra capital. (Juantonio Eymin)

Divertimento Chileno: El Cerro s/n, esq. Pedro de Valdivia Norte, Parque Metropolitano, fono: 22233 1920

NOVEDADES

LOS PAISES CON
LA MEJOR COMIDA DEL MUNDO

Desde que al primer simio avispado se le ocurrió mojar la comida en el mar para darle más sabor, la carrera del ser humano para hacer de la cocina un arte ha sido imparable. Pero la evolución de la comida del mundo no ha sido deliciosa por igual. Te aseguramos que en este listado no estará Inglaterra. No hay nada más pérfido de la pérfida Albión que su inexistente gastronomía nacional. Sin embargo es difícil cuantificar algo tan intangible como la calidad de la comida entre cocinas tan distintas entre sí. ¿Esto nos ha impedido hacerlo? Obviamente no, porque no tenemos complejos. ¡Bon appetit!

 
LIBANESA
Aunque la deliciosa Shakira tenga ancestros libaneses, no es lo único comestible que ha salido del país oriental. Presumiendo de ser la cocina más elaborada y variada de entre sus parientes culinarios árabes, la comida libanesa combina influencias fenicias con platos árabes y con el toque de la sofisticación gabacha que aportó el periodo de ocupación de los franceses. Si algo tienen los franceses es que donde han ido se come mejor. Ejemplo: Comienza mojando pan de pita en sabroso hummus y en la pasta de berenjenas llamada baba ghanouj. A continuación métete entre pecho y espalda unas bolas de kibbeh rellenas de carne picada, y de postre baklava, magníficas pastas de hojaldre, miel y frutos secos. 


MEXICANA
Nunca ofendas a un chef mexicano, porque tiene la capacidad de dormirte el paladar a golpe de ají hasta que penosamente supliques por más agua. Sin embargo, la tendencia mexicana hacia el picante (según ellos, lo picoso) no implica que intenten compensar que su gastronomía sea limitada o pobre. Al contrario, la preponderancia de la variedad tex mex de tacos y fajitas en la escena internacional no hace justicia a lo diverso de las cocinas regionales del país tricolor. Influencias mayas, aztecas y españolas buscaron la creatividad en los ingredientes puramente americanos como el cacao, la palta o el tomate. Ejemplo: De primero, moja los totopos (nachos) en guacamole casero y rebájalo con una cerveza Negra Modelo. De plato principal podrías tomar el sabroso mole poblano, pero deja hueco para los tequilas del final o tus amigos mexicanos no te podrán tomar en serio.


VIETNAMITA
En sus momentos más oscuros, los vietnamitas son capaces de vivir en túneles a 10 metros bajo el suelo bebiendo agua de lluvia y comiendo rata asada. Pero si ninguna potencia extranjera está intentando dominarles, (lo cual ocurre muy a menudo) la creatividad culinaria fluye y los puestos de comida callejeros florecen. Más picante al sur que al norte, el equilibrio en la comida se encuentra en la antigua capital imperial de Hue, famosa por un rey de gustos exquisitos que revolucionó la cocina en el siglo XIX con su estilo de cocina que se podría definir como tapas a lo oriental. En Vietnam puedes comer perro o insectos, pero se me ocurren infinidad de platos más sabrosos y que no ladran en vida. Ejemplo: De aperitivo Gỏi cuốn (rollos de ensalada) bien mojados en la salsa de pescado nuoc mam. Hmmm…¿De segundo qué apetece? Si es pescado podría ser un Cá kho tộ caramelizado, si es carne podría ser un Bo kho, caldo de carne en el que se moja baguette al estilo francés. ¡Delicioso y encima perderás peso!


JAPONESA
Pequeños y meticulosos, los japoneses han llevado su gusto por la eficiencia a la exterminación de toda la fauna marina del Océano Pacífico. Algo bueno se desprende de esta pasión por el mar, (no en vano el japonés es el mayor consumidor de pescado per cápita del mundo), ya que todos los excesos en la pesca se convierten en delicadezas en la cocina. Por si no fuera suficiente, el buey de Kobe es de las mejores razas de bovino que puedes tener el placer de degustar. Los acompañamientos japoneses varían, pero prepondera el sake, soja, jengibre, wasabi, azúcar y  vinagre. Sana y nutritiva, la comida japonesa pega muy fuerte, y ya hemos hablado antes del sushi aquí. Ejemplo: Aprovéchate de la sabiduría que dejaron los misioneros portugueses y cómete un plato de tempura, ligera fritura de verduras y gambas. Sigue con exquisitos cortes de sashimi, (pescado crudo), y unos nigiris de sushi. Para completar el menú, devora un sukiyaki y tocarás el cielo.

PERUANA
La frígida corriente de Humboldt que alcanza la costa peruana no es buena noticia para los bañistas de las playas, pero sí lo es para nuestros estómagos. El agua fría dota de un intenso sabor al marisco y pescado que ejerce de punta de lanza de la comida del Perú. Pero como ha demostrado el chef Gastón Acurio, la cocina peruana es mucho más que ceviche y tiraditos, y la nueva revolución gastronómica utiliza ingredientes propios e influencias españolas, africanas y orientales para convertirse en una de las mejores del mundo.  Ejemplo: Es imprescindible comer un buen ceviche, para comenzar un festín peruano. Acompáñalo con causa limeña de patata, y de segundo plato puedes elegir entre el tradicional y cremoso ají de gallina, o un chupe de camarones arequipeño. Ambos son deliciosos. De postre un suspiro limeño para mantener los michelines, y deja hueco para un Pisco Sour, el cóctel nacional.

 
ITALIANA
Si no puedes presumir de tener a la “mamma” en casa preparando tortellini casero, al menos puedes consolarte pensando en que la italiana es de las cocinas más exportadas del mundo, y en cualquier rincón podrás encontrar un restaurante con mantel a cuadros, velas, y una serenata en la radio. A pesar de girar alrededor de la pasta, la cocina italiana no es en absoluto limitada, y hace maravillas con arroz, carne y marisco. Algo tendrá la gastronomía italiana para ser la cocina más exportada del mundo. Ejemplo: Tras matar el apetito inicial con unos antipasti como la ensalada caprese de mozzarella, hay que hincarle el diente a la pasta: Tortellini, tagliatelle, spaguetti, gnochi, ravioli, fettuccine, y un largo etcétera de tipos de pasta para mezclar con diversas salsas como  carbonara, bolognesa, norma, amatriciana, puttanesca, arrabiatta, pesto… De postre un tiramisú o un canoli siciliano entrarán maravillosamente, y que no falte el café expresso en taza pequeña.

 
INDIA
Existen dos peligros de la gastronomía india: Puedes perder el sentido del gusto cortesía de un chef con amor al picante, y es posible también que te pases medio viaje abrazando el excusado como de si un viejo amigo se tratase. Pero si olvidas estas minucias, (lo mejor son lugares con muchos comensales porque garantiza la frescura de los ingredientes), o frecuentas restaurantes de buena reputación (generalmente en hoteles), puedes tener el viaje gastronómico de tu vida. La cocina india no es única, abarca todo un subcontinente, por lo que existe tanta variedad que tardarías semanas en probar lo más representativo. Ejemplo: Siempre se acierta con unas samosas, hojaldres rellenos, antes de un cremoso plato de lamb korma o chicken tikka masala (si no quieres picante), o cualquier carne con salsa madras (si deseas prender fuego a tu lengua).

 
CHINA
Quizás sea por el mero número de chinos que hay apelotonados en su país, pero los chinos se comen cualquier cosa que se mueva. Y esto es bueno porque han experimentado con todos los sabores y texturas, (y bichos repugnantes) para que tú no tengas que hacerlo y puedas degustar lo más sabroso. ¿Quieres comida picante? Prueba la comida de Sichuan. ¿Quieres multitud de platos pequeños? Para ti fue creada la comida cantonesa. ¿Quieres escorpiones fritos? No juzgamos, y también puedes conseguirlos en las calles de Pekín. Con infinidad de comidas regionales, condimentos y milenios de tradición gastronómica, China no es la mejor cocina del mundo por ahora, pero todo apunta a que lo sea en pocos años. Ejemplo: En el restaurante secuestra el carrito móvil que transporta los dim sum, (tapas chinas) y que te aprovechen unas empanadillas hervidas de gambas. Sigue con marisco en sal y pimienta, y un pato laqueado cantonés. Y sigue pidiendo más platos porque en China es de mala educación que sobre comida.

 
FRANCESA
Se dice que los franceses son arrogantes, pero tienen una buena razón para serlo: Su espectacular gastronomía. Con una saludable mezcla de hortalizas, verduras, carne, pescado y fruta, los gabachos han tomado la dieta mediterránea y la han llevado al nivel del orgasmo. No es una sorpresa que la Guía Michelin haya premiado consistentemente a más restaurantes franceses con su estrella que a cualquier otro país del mundo, así que puedes atusarte los bigotes, Francia, que lo has merecido. Ejemplo: Se puede empezar compartiendo un poco de queso roquefort o camembert, y un plato de foie gras de hígado de ganso para luego pasar a luchar con los escargots para hacerles perder su concha protectora. Si no temes a la carne cruda, continua con un steak tartare de textura y sabor de ensueño. Y para postre, molesta al camarero pidiendo una crepe suzette. Ya verás que cara pone.

 
ESPAÑOLA
La cocina española ya prometía desde hace siglos, pero había ejercido de primo segundón de la comida francesa. Eso ya cambió con la entrada en el siglo XXI, y la comida española ha tomado cuerpo propio superando en originalidad y variedad a la más estancada comida de Francia. Presumiendo de ser el tercer país del mundo en estrellas Michelin, (siendo de lejos el menos poblado de los tres) su potencial culinario quedó de sobra probado tras alojar durante años el mejor restaurante del mundo según los chefs más expertos: “El Bulli”. (Recientemente cerrado y convertido en fundación). Con una comida regional envidiable y unos sabores únicos, la gastronomía española está comenzando recientemente a extenderse por el mundo, pero siempre puedes encontrar algún buen restaurante de tapas en cualquier ciudad extranjera. Ejemplo: Después de una buena sangría, que te aprovechen los pimientos rellenos de bacalao, y la tabla de jamón ibérico de bellota. ¿Suena bien una paella, o prefieres algo más contundente como la fabada asturiana? En cualquier caso, de postre siempre entra bien una crema catalana, café, y un puro. Y no nos olvidamos del patxaran. Olé y olé.

BUENOS PALADARES

CRONICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONOMICA

MUJER
PILAR HURTADO
(MARZO) NIU (Vitacura 6485 / 2 2247 9000): “Como la carta es larga, optamos por pedir unas empanaditas para compartir (pollo, queso mantecoso, ciboulette, algo más bien fusión), que traen 5 unidades. Venían recién fritas y estaban ricas. Para evitar el enredo de que cada chico pida lo que quiera, ordenamos un menú armado de los que sugiere la carta: Niu IV, para tres personas y de 48 bocados. Se puede elegir entre un sashimi o un tempura ebi cheese, y escogimos el sashimi. Los rolls que ofrece este menú eran california cheese (salmón, queso crema, cebollín), cheese roll (queso crema, palta, cebollín, envuelto en palta, salmón, mixto o crispys), sake maki (hosomaki con arroz, palta y salmón), niu roll (salmón, camarón, envuelto en palta, salmón, mixto o crispys) y ebi roll (camarón, palta, envuelto en palta, salmón, mixto o crispys). El arroz de los rolls estaba bien preparado, rico. Como se ve por las descripciones, al menos los rolls de esta promo se basan en salmón, queso crema, camarones, cebollín y palta; otros rolls en la carta ofrecen ingredientes distintos.”

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(MARZO) HOCKENHEIM (Nueva de Lyon 155, local 101, Providencia /2 2944 0587): “De las entradas, un crudo aliñado, aunque con la sal encima y no integrada. Buena la carne, pero le faltó más malicia. Hay en formatos chico y grande ($4.800 y $7.600). Y una sopa de zapallitos italianos con almendras encima ($2.900), realmente sabrosa y especiada, impecable, no como el consomé de pollo ($3.200), salado y con un huevo pochado que parecía de microondas, duro.” “De fondos, un par de sándwiches: una hamburguesa spicy ($6.900) que es de lo mejor. Con cebolla caramelizada y queso. Carne tres cuartos. Y un sándwich de pernil ($6.200) con repollo y rabanitos. Mucha mayo, que estaba buena, pero igual. Y nuevamente la sal, en el pernil.” “De postre, un napoleón de manzana digno ($3.200) y la sensación de que, afinando el rodaje, este sitio debiera estar lleno.

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(MARZO) BIERGEIST (Nueva Costanera 3100, Vitacura / 2 2761 9043): “Para partir, tabla alemana ($13.600 para dos), más una porción de "leberkäse" ($5.000), nuestro favorito (especie de embutido no embutido, hecho con carne molida). Trajeron dos mostazas y un pocillo con una curiosa salsita de curry dulce, pepinillos encurtidos y chucrut bien hecho para acompañar una "gorda" (Dampfwurst), una salchicha muniquesa (Weisswurst), una vienesa (Seitenwurst) y una levemente ahumada "leñadora" (Hackwurst). Hasta ahí bien.” “El ciervo dorado en mantequilla y hierbas ($7.900) llegó como bocaditos algo duros, pero de agradable sabor, acompañados de una compota de manzana en buen punto de acidez y dulzor ($1.600). Recordando otros perniles asados de egregia memoria de esta plaza y de Viña, pedimos un pernil entero, encurtido y asado ($9.500), acompañado de correctas papas alemanas ($2.000). Buen pernil, nada grasoso, pero no como otros deshuesados que hay por ahí...” “Lugar sencillo, aparentemente en rodaje. Servicio correcto.”

 

 

martes, 3 de marzo de 2015

REVISTA LOBBY


REVISTA LOBBY Año XXVII
5 AL 11 de marzo 2015

ACTUALIDAD: Sabores griegos en el Grand Hyatt
MIS APUNTES: Rishtedar: Vitacura se engalana
NOVEDADES: Los diez restaurantes más caros del mundo
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica

 

ACTUALIDAD


SABORES GRIEGOS EN EL GRAND HYATT

Aprovechando el mes de la independencia de Grecia, el restaurante Senso del hotel Grand Hyatt Santiago, será escenario de una exclusiva muestra gastronómica llamada “Festival Griego” que se desarrollará entre el viernes 6 al sábado 14 de marzo, con apoyo de la embajada de Grecia en Chile.

Felipe Moraga, chef del restaurante mediterráneo, será el encargado de recibir en su cocina a Konstantinos Avgoulis, chef ejecutivo del lujoso “Iconic Santorini, a boutique cave hotel”, con quien desarrollará un inédito viaje culinario sensorial a la magnífica isla del mar Egeo, a través de un variado menú con platos tradicionales de la zona.

En esta oportunidad, los comensales podrán disfrutar – durante el almuerzo y cena - de los particulares sabores de la gastronomía helénica, en la cual juegan un rol protagónico las frutas, verduras, hierbas aromáticas, queso feta y el famoso aceite de oliva.

El tradicional almuerzo ejecutivo (de lunes a viernes) contará con  buffet de appetizers griegos, una estación en vivo, 3 alternativas de plato principal y buffet de postres con alternativas de ese maravilloso país.

El menú de la cena estará constituido por platos que serán llevados a la mesa en un estilo para compartir, más conocido como family style, donde estarán presentes desde las Keftedes que son  las albóndigas de carne típicas en las celebraciones griegas que pueden ser también de tomate o zucchini, además los Souvlaki, mini brochetas de carne acompañadas de pan pita y salsa Tzaziki, hasta la afamada Mousaka, un pastel caliente que alterna capas de berenjena, papas, carne picada con tomate cubierta con salsa bechamel.

Los postres  también son un imperdible, donde hay una amplia variedad de especialidades dulces elaboradas con frutos secos y miel en su mayoría que también darán que hablar.

Por su parte el tradicional brunch dominical de Senso también tendrá  gratas alternativas de preparaciones de esta isla que sorprende por su variedad de sabores y su importante tradición. Mayores antecedentes y reservas: 2 2950 3145 o santi-senso@hyatt.com

MIS APUNTES


RISHTEDAR
Vitacura se engalana

Algo tiene la comida india que hace sacar suspiros a quienes ya la adoptaron como una buena alternativa gastronómica. Poco a poco los sabores de los curries y las especias del oriente han ido conquistando a los que gustan de esa cocina. Por eso, conocer el nuevo Risthedar que Vik Ram Thadani instaló hace un par de meses en plena avenida Vitacura, es una muy buena noticia.

Una gran casa esquina alberga este nuevo local. Con terraza (para fumar sus famosas pipas de agua) y comedores en dos pisos, la tranquilidad que produce este albo restaurante decorado con diseños dorados e imágenes de Ganesh, el dios de la abundancia y de la buena suerte, acá se respira tranquilidad.

Hay que ser prácticos en la materia ya que tratar de aprenderse los nombres que le ponen a los platos indios es una larga tarea. Está bien saber del naan, de las samosas o el lassi,  pero obligar a conocer la carta en su idioma es sencillamente una tarea de largo aliento. Por ello la carta y los mozos explican todo en español. Sus chefs,  Rams Sinhg y Atul Negi se especializan en la cocina de la costa de la india y los resultados son bastante buenos para los amantes de los picantes curries. Claro está que en este sur del mundo, lo ofrecen en una escala del uno al cuatro. ¡Menos mal!, ya que aguantar el picor de sus preparaciones es toda una proeza.

Como no quería ahogarme con los picores, partí por lo básico. Ricas famosas (empanaditas con comino rellenas de papas y verduras y acompañadas de una salsa de cilantro y menta, $ 3.800 las cuatro unidades) de agradable sabor y consistencia. A su lado, siete champiñones con salsa blanca y castañas de cajú y cardamomo (4.600). Gigantes los naan (1.500 y 2.000 dependiendo de su sabor) ese pan indio que ayuda a empujar. De fondo, y para placer, tres preparaciones entregadas el lindas ollitas enchapadas en cobre: pollo, camarones y lentejas rojas. Estas últimas con especias indias y crema al curry, un poema. El pollo macerado en salsas indias y los camarones con salsas indias y coco, fueron acompañados de un buen y graneado arroz basmati.

Al postre, dos maravillas: Plátano frito con helados artesanales de almendra y pistachos, además de unas deliciosas bolitas de almidón de leche maceradas en agua de rosas (3.200) para un dulce y agradable final.

El lugar es cómodo y bastante económico ya que los platos no sobrepasan los $6.500. Ideal para un almuerzo o una cena diferente. Si no conoce la comida india, es hora de comenzar a degustarla. Si la conoce, el Rishtedar de Vitacura se convierte en un imperdible. (Juantonio Eymin)

Rishtedar: Vitacura 5461, fono 23204 0981

NOVEDADES


LOS 10 RESTAURANTES MÁS CAROS DEL MUNDO

Cenar en un restaurante de lujo es una experiencia inolvidable no sólo por la degustación gastronómica sino también por otros factores como el ambiente, atención personal o el entorno. Comer en el salón de un castillo o bajo el agua no tiene precio (más bien sí) y no es precisamente algo barato. The Daily Meal ha elaborado una lista en la que recoge los diez restaurantes más caros del mundo según el precio de su menú degustación que no incluye vinos, bebidas ni impuestos.

1. KITCHO, JAPÓN
Una de las experiencias más caras para comer en Japón -y en todo el mundo- es el restaurante Kitcho. Al frente del mismo el galardonado chef Kunio Tokuoka que vende cada plato que sirve a sus clientes como una obra de arte que representa las vistas y olores de la cultura japonesa. Una comida en este establecimiento de lujo no bajará de los 450 euros por persona aunque según el artista Kunio Tokuoka “vale la pena cada centavo”.

 
2. LE MEURICE, PARÍS
El famoso cocinero Alain Ducasse sitúa al restaurante Le Meurice en París  segundo en la lista. Su menú degustación varía según sea comida o cena. En el primero el costo medio es de 130 euros, algo asumible en un restaurante de lujo. Es el precio de su menú de cenas lo que le otorga la medalla de plata. Quien se siente a la mesa a partir de las ocho de la tarde en los salones de Le Meurice -inspirados en el salón de la Paix en el Château de Versailles- deberá asumir los 380 euros por persona y sumar las bebidas, impuestos y propina. Todo un lujo, sin duda.

 
3. MASA, NUEVA YORK
Situado en el Time Warner Center en el corazón de la ciudad de Nueva York, Masa es uno de los restaurantes de lujo más valorados de la Gran Manzana no en vano cuenta con tres estrellas Michelin.
Dirigido por el chef japonés Masa Takayama, el restaurante sólo ofrece un menú degustación que cuesta cerca de 330 euros por persona a lo que habrá que sumar bebidas, impuestos y propinas. Es tal la demanda de mesa que tan solo no acudir a su cita y cancelar la reserva le podría costar algo más de 140 euros por persona.

 
4. MAISON PIC, FRANCIA
Maison Pic es un clásico restaurante francés situado en Valence que cuenta con tres estrellas Michelin. Dirigido desde su inauguración en 1930 por la familia Pic hoy en día es Anne- Sophie Pic, nieta del fundador, la que ha sabido darle un nuevo aire al menú degustación. Este menú “Colección Pic” cuesta alrededor de 325 euros por persona y ha sido la clave para mantener durante las tres generaciones -abuelo, padre e hija- las tres estrellas Michelin.

 
5. ARAGAWA, TOKIO
Si lo que busca es un restaurante que combine una sala de lujo con una carne de primera categoría Aragawa en Tokio es sin duda un lugar verdaderamente único. El restaurante selecciona el ganado de pura raza de Tajima con más de 28 meses en los pastos de la región de Sanda. Sólo los animales que cumplen con todos los requisitos de carne de res Sanda serán seleccionadas para ser servidas en el restaurante. Todo este proceso se refleja en el precio que no bajará de los 272 euros por persona.

 
6. ITHAA, MALDIVAS
Estar en la sala del restaurante Ithaa en las Maldivas es por sí mismo un lujo. Sentarse a cinco metros bajo la superficie y con unas vistas panorámicas de los jardines de coral y disfrutar de una cocina internacional puede costar desde los 90 euros por persona hasta los 235 dependiendo del menú elegido. El más barato consta de cuatro platos mientras que el segundo es un menú degustación -servido con champagne- de seis platos a base de caviar Malossol Imperial con crema agria y blinis de patata y jurel con risotto de azafrán.

 
7. HÔTEL DE VILLE, SUIZA
En Suiza, en el Hôtel de Ville, esta un restaurante con tres estrellas Michelin dirigido por el matrimonio Benoît Violier y Brigitte, famosos por ser maestros de chefs que han triunfado a lo largo de más de 40 años. El menú estrella que incluye entre otros platos tomate “Scarlet”, consomé con Imperial Ossetra, caviar y carne a la parrilla con pimienta salvaje tiene un precio aproximado de 233 euros por persona aunque es cierto que el establecimiento ofrece opciones más económicas.

 
8. THE DORCHESTER, LONDRES
En la cosmopolita Londres se sitúa el Dorchester uno de los lugares más interesantes para comer en la capital británica. Desde su galardonado té de la tarde a la auténtica cocina cantonesa pasando por la francesa contemporánea, sus restaurantes son supervisados por un grupo de talentosos chefs a la cabeza de los cuales está Henry Brosi -chef ejecutivo de The Dorchester- y Jocelyn Herland -Chef Ejecutivo de Alain Ducasse at The Dorchester con tres estrellas Michelin-. Más de 100 cocineros apoyan estos jefes de cocina, que ofrecen un menú degustación de temporada que cuesta 212 euros sin bebidas o vino.

9. MICHEL BRAS TOYA, JAPÓN
Disfrutar de unas impresionantes vistas panorámicas del volcánico Lago Toya en Japón es posible en el restaurante Michel Bras Toya, un exclusivo local de inspiración francesa, situado en la costa de Hokkaido. Cedric Bourassin es el chef y director del restaurante con un menú elaborado a base de ingredientes locales de Hokkaido con un toque francés. El menú más caro cuesta aproximadamente 210 euros por persona. La vista no tiene precio.

10. SCHLOSS SCHAUENSTEIN, SUIZA
Nombrado como uno de los 50 mejores restaurantes del mundo por la revista Restaurant en 2013, Schloss Schauenstein ofrece la oportunidad de disfrutar de un cuidado menú en el interior de un impresionante castillo suizo del siglo XII. Dos nombres propios hacen de este establecimiento merecedor de tres estrellas Michelin. Por un lado el chef Andreas Caminada -frente de la cocina- y por otro Oliver Friedrich -premio “Sommelier del Año 2013”. Como todo tiene su precio, sentarse a la mesa de este prestigioso restaurante y comer su menú degustación ronda los 197 euros por persona

BUENOS PALADARES

CRONICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONOMICA

MUJER
PILAR HURTADO
(FEBRERO) EL CAMARÓN DE GORBEA (Manuel Montt 1574, Providencia / 22503 2870: “La carta se centra en los crustáceos a los que debe su nombre el local, aunque también hay platos de pescados y carnes, como lengua a la sevillana, plateada o costillar” Mi madre pidió su ración de camarones que en verano no son los del río Limarí, nos explicaron, si no de Copiapó; son 500 gramos y los pidió al ajillo. El plato que llegó era monumental, con camarones de buen tamaño, algunos bien grandes. Al lado, una fuente para dejar las cáscaras y un aguamanil para lavarse los dedos, ya que evidentemente se comen con las manos. Un alicate hubiera sido perfecto para poder partir las tenazas, pero se nos ocurrió muy tarde pedirlo (ideal si llega de todas maneras). Yo opté por unos crepes con camarones que me sorprendieron, pues estaban realmente muy bien hechos: panqueque delgadito, salsa suave y equilibrada, cebolla frita, colitas de camarón en proporción justa, un toque discreto de queso; ¡deliciosos! Pensamos que no seríamos capaces de terminar con los camarones al ajillo, pero sí, se pudo”

QUÉ PASA
DANIEL GREVE
(FEBRERO) BAUTISTA (Nueva Costanera 3950, Vitacura / 22207 1661): “El debut de Bautista ha ido in crescendo. Sus errores de principiante -punto de la pasta en una ensalada fría, tipo de pan en la hamburguesa- se han ido corrigiendo con las semanas. Ya en una segunda visita, estas Costillas de cordero ($13.000) sirven de ejemplo: jugosas, hechas en su punto, sobre un cremoso de mote -dócil, sabroso-, abundante pebre -quizás demasiado, considerando que aporta otra temperatura- y, bajo todo, un suculento aceto balsámico reducido, que resulta ser un buen puente dulce. Para coronar, sutiles granos de quínoa crocante, otro guiño lúdico. Como ven, mucha agua -bendita- sigue y seguirá corriendo por este río.

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(FEBRERO) SARITA COLONIA (Loreto 40, Centro / 2 2881 3937) “Un par de "abrebocas" -pequeños bocados por parte de la casa-, junto a pan y mantequilla de rosa y miel. Quien atiende conoce la carta, que es breve y -por lo mismo- sospechosa, pero el prejuicio es un error. Para empezar, un piqueo de mariscos a la chalaca ($6.900), servido en cucharitas chinas, y el mejor plato de la noche: rocoto relleno de carne sobre pastel de papas ($9.400).” “ ¿Pastel de papas en un lugar tan ondero? ¿De verdad? Bueno: es uno de los mejores que puedan probar en su existencia. Y era el plato favorito del mozo. Un punto por él.” “Luego, los fondos, de una carta que se ofrecía como "cocina peruana travesti". ¿No les pasa lo mismo, que cuando ven adjetivos arriesgados se les prende la sirena? Bueno, apáguenla. Primero, un cebiche de salmón con toques de salsas orientales que se acerca al tiradito, sabroso a más no poder (cebiche chino, $8.500). Y el punto algo bajo de la noche: un lomo saltado envuelto en una masa que no estaba malo (mim-pao, $8.100), para nada, pero que más parecía un wantán gigante relleno de filete mongoliano. Le faltó la crocancia de la cebolla y la textura del tomate salteado, señores. No basta con que esté rico, tiene que parecerse a lo que ofrecen.” “Entonces, hay que reservar. Ya tienen fanaticada. Ni se le ocurra ir sin llamar antes.”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(FEBRERO) MR. JACK (Tabancura 1108, Vitacura / 2 2326 3098): “Partimos con onion rings ($4.900) crujientes y grasosos (difícil de lograr), más llenadores que una comida china entera (alternativas: papas granjeras, tejanas, etc., todas con mucho lípido incorporado o adyacente). Después de este introito, una hamburguesa Mr. Caprese ($6.400; hay 18 otras posibilidades): croqueta de carne (buena) abajo; tomate, ¡pesto!, mayonesa, queso y otras cosas. Otro ejemplo: Mr. (todas son "Mr.") Brie, con carne, cebolla caramelizada, mayonesa, queso brie, jamón serrano, tomates secos, rúcula...” “Hay 4 sánguches en pan pita. El "Sr." (traducido, esta vez) Serrano ($5.500) tiene jamón, palta, queso fresco, aceitunas, mayonesa, lechuga (cosas que Ud. pondría por separado en un cóctel). Hay también ensaladas, enormes. Probamos la Morgan ($5.400), con lechugas, aceitunas verdes y negras, palmitos, alcachofas, tomatitos, todo en inmensa cantidad. Con cada sánguche, papas fritas y pote de kétchup. Las ensaladas, con potecito de "dressing". “Balance: comida limpia (cuán saludable, dependerá de la frecuencia de su consumo), creada por una imaginación sin límites. Muy buena croqueta (la próxima, la pediremos sola). Mucha cosa salada, crujiente, adiposa, dulcísima: éxito comercial absoluto. Algunos comensales comían silenciosos, ensimismados, celular al lado.”

 

 

martes, 24 de febrero de 2015

REVISTA LOBBY

REVISTA LOBBY Año XXVII
ESPECIALES  DE VERANO
26 de febrero al 4 de marzo 2015

- Si, chef. ¡Pero no me grite, chef!/
- Amicci: para tomar en cuenta /
- Las 10 mejores ciudades para viajar este 2015 /
- Crónicas y críticas de la prensa gastronómica /

LA NOTA DE LA SEMANA


SÍ, CHEF ¡PERO NO ME GRITE, CHEF!
Ha llegado el momento de hacerle un llamado de alerta a los chefs que siguen pensando que la cocina es un campo de batalla y que su brigada debe ser sometida a fuertes humillaciones para templar el carácter. Para los que no están familiarizados con la jefatura de una cocina, deben saber que la manera en que los cocineros aprendieron a dirigir a sus equipos, es un estilo que data de finales del siglo XIX, momento en que el chef Auguste Escoffier, en tiempo de la revolución industrial, replanteó el oficio bajo la doctrina militar, estableciendo diferentes niveles de jerarquía, bajo un liderazgo en el que el miedo era la regla. Respetar al chef era temerle.

Esta tradición, que en muchas empresas también se le conocía como la “gerencia del terror”, entró en su declive a finales de los años 90, con los grandes cambios que se generaron en la industria del talento humano, en parte, gracias a los avances propuestos por Daniel Goleman y su libro “Inteligencia Emocional.”

No es posible que se siga justificando el maltrato sicológico con la intención de ganar respeto y tratar de garantizar la calidad de un restaurante. Lamentablemente, seguimos viendo a jefes de fogones pensar que esta manera de trabajar es ideal para lograr depurar las filas dejando sólo a verdaderos profesionales, quienes terminan con una coraza mental, al mejor estilo de los “Navy Seals”. ¿Acaso un cocinero debe ser entrenado para trabajar en una guerra? ¿Entrenar la mente de un cocinero para trabajar bajo presión, debe pasar por seudotorturas como por ejemplo, tirarle la comida o taparlo a garabatos? ¿Es necesario gritarle a alguien que comete un error exclamando que no sirve para nada, acompañado de fuertes insultos y agresiones casi físicas?
Hay personas que seguro se le vendrá a la mente la imagen de una de las figuras más importantes de la industria de la restauración, el chef Gordon Ramsey, quien en las primeras temporadas de su programa “Hells Kitchen” era un reflejo de ese prototipo de chef violento. Pero, si nos damos cuenta, la producción del programa se dio cuenta del rechazo que se estaba generando, poniendo en riesgo los diferentes programas transmitidos con esta estrella mediática y decidieron hacer un refrescamiento de la imagen. Hoy en día, vemos a un apasionado cocinero que sufre con los errores de sus discípulos y los llamados de atención van dirigidos a generar conciencia sobre la importancia de la calidad y el compromiso que debe tener cada quien.

Lo más terrible de todo es que muchos chefs no se dan cuenta que en vez de fortalecer a sus brigadas con nuevo talento, están logrando que muchas personas ingeniosas abandonen las filas. Es indispensable saber que las nuevas generaciones no entienden, mejor dicho, no aguantan que los ofendan, como parte de la nueva estructura social, familiar y académica.

Hace unos días se destapó una olla podrida en uno de los restaurantes pertenecientes a uno de los chefs más importantes del mundo. Un grupo de empleados han alegado que el chef ejecutivo del sitio es un “sádico que lo único que quiere es humillar a sus empleados” exigiéndoles a los cocineros a trabajar desde las 9 am hasta la media noche, sin derecho a almuerzo y sólo con cinco minutos de receso. Qué locura. En estos tiempos, no podemos tolerarlo. No se trata de si se tiene o no se tiene compromiso, se trata de entender que el mundo cambió, el talento cambió y la vieja escuela es la que debe adaptarse. Así como un chef perfecciona sus técnicas culinarias, es imperativo que también desarrolle sus técnicas de jefatura, aprendiendo sobre motivación e inteligencia emocional, entre tantas otras cosas. Para muestra un botón, el chef Heston Blumenthal, tomó un curso sobre control de la rabia, acción que sin duda lo ayudó a potenciar sus negocios.
Hoy, los nuevos cocineros no quieren a un “Chef Jekyll y Mr. Hide” quien frente a los clientes es simpatiquísimo y cuando entra a la cocina se transforma en un monstruo. Lo que esperan de sus jefes es a un verdadero líder, que esté con ellos hombro a hombro, enseñándoles algo todo los días, que los motive en los momentos en que dudan de su capacidad y que les exija, de la manera más positiva, lo necesario para demostrarles que siempre se pueden superar los límites preestablecidos.

Es hora de cambiar, hay que dejar a un lado el orgullo y trabajar junto a sus brigadas para llegar a nuevos niveles de excelencia. Hay que respetar para ser respetado ¿Oído?

 

MIS APUNTES


AMICCI
Para tomar en cuenta

Bastante agua ha pasado por esta tradicional esquina de Apoquindo que albergó hace unos años al recordado Bel Paese, de la familia Garutti y el Cuore Matto, de Roberto Ilari. La propiedad, no exenta de problemas municipales en esas épocas, fue adquirida por el empresario Arturo Platt, quien echó abajo y construyó un amplio local que, bajo el nombre Amicci, volcaría toda su pasión por la cocina italiana. Para ello incluso trajo desde Italia a la chef iraní Bahar Sarhangi, que en conjunto con Silvana Betatti y Fernando Castillo armaron una carta entretenida, respetando recetas y productos originales.
Una esquina difícil ya que las experiencias anteriores, a pesar de ser buenas, fracasaron más que nada por su ubicación, alejada de los circuitos gastronómicos. Aun así, la transformó en un local de dos pisos, acondicionado para recibir 150 comensales, quienes disfrutan de una estética, servicio e instalaciones de primer nivel. La idea inicial era torcerle la mano al destino… y en eso están.

Los precios, altísimos en un comienzo, volvieron a ser reales y eso es beneficioso, ya que el día que los visité, en pleno febrero, el lugar estaba con bastante movimiento. La cocina la maneja Fernando Gallardo, el mismo de sus inicios y ello ayuda a no sentir los cambios de chefs que ha tenido el local. Buenos antipasti, como Il Giardino (7.900), con rollitos de berenjenas y zapallitos, ambos con  gran sabor; y mejor Caprese (9.800) con mozzarella D.O.P. con tamates cherry, albahaca fresca y buen aceite de oliva.
De fondo, unos espectaculares Panzotti (10.600) rellenos con higos, ricota, nueces y queso Pecorino con una salsa de queso Gorgonzola, que no envidia a ningún plato elaborado en cualquier ristorante de buena calidad; buenos también unos ñoquis de papa chilota (7.400) con salsa de hongos y aromatizados a la trufa.  Buen y correcto Tiramisú (4.200) con mascarpone verdadero y una genial Panna cotta piamontesa (3.200) con salsa de frutos rojos.

Como corolario a este buen almuerzo, un expresso de esos que pocas veces se puede ver en los restaurantes. Además el lugar es cómodo, estéticamente agradable y con un servicio sin manchas. Quizá la música ambiental no sea la correcta, pero eso es sólo un detalle. (Juantonio Eymin)
Ristorante Amicci: Av.Apoquindo 7741, Las Condes, fono 2 2934 3722